¡Hola! ¡Bienvenido a este post informativo sobre la Izquierda nacional!
Habrás notado, seguramente, lo reacios que son los argentinos a las ideas de izquierda. No quiere decir que no haya mucha gente que sí las aprueba, pero vemos que hay alguna clase de obstáculo que hace que este frente sea particularmente débil en nuestro país. En general, no es que sólo se hagan críticas concretas y comprensibles a este sector político; hay una cantidad de prejuicios que no se los explica el observador casual y es eso lo que quiero esclarecer.
Voy a adherirme a la explicación de Atilio Borón o, mejor dicho, es esa la que voy a presentar, comentada con mis propias palabras y desde mi punto de vista.
Puede resultar difícil de creer, hoy en día, que Argentina contaba, entre los años 1890 y 1930, con una izquierda fuerte. En ese momento, había mucha inmigración y movilidad social ascendente —es decir, muchos empezaban siendo trabajadores y llegaban a ser pequeños burgueses, empleados de cuello blanco, etc.—, lo que provocaba que la izquierda se fuera renovando siempre, con los recién llegados, que se empapaban de la cultura socialista reinante.
Dice la Wikipedia
"La prosperidad de la economía impulsó el crecimiento de la clase media, la creación de partidos políticos modernos como la Unión Cívica Radical (UCR) y el Partido Socialista (PS), y un amplio desarrollo de los sindicatos. Entre los presidentes más influyentes del período pueden citarse a Domingo Faustino Sarmiento (1868-1874) y Julio Argentino Roca (1880-1886 y 1898-1904)."
Sin embargo, debe entenderse que, dada la magnitud de la inmigración —los inmigrantes llegaban a formar tres cuartas partes de la población masculina—, las ideas de izquierda no podían consolidarse definitivamente.
En el año 1930, el General Félix Uriburu dio un golpe de Estado, dando comienzo a lo que llamamos "la Década Ínfame".
Wikipedia nos dice
"Con el contexto mundial de la Gran Depresión, al comienzo, y luego la Guerra Civil Española (1936-1939) y la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), la etapa se caracterizó por el fraude electoral sistemático, la represión a los opositores, la proscripción de la Unión Cívica Radical y la corrupción generalizada."
Obviamente, en un contexto de Terror de Estado, no había manera de transmitir las ideas politicas de izquierda a los inmigrantes que seguían llegando, por lo que se produjo una especie de fractura social que perjudicó a este sector político y dejó a la sociedad separada en dos grupos.
Más tarde, en 1945, Juan Domingo Perón implementó una serie de politicas sociales, que efectivamente ayudaron a las personas más pobres.
Wikipedia nos informa que
"El poder y la influencia creciente de Perón dentro del gobierno militar provino de su alianza con un sector del sindicalismo argentino, principalmente con las corrientes sindicales socialista y sindicalista revolucionaria. Producido el golpe, un sector del movimiento obrero, principalmente el socialista de la CGT N.º 1, a través del dirigente mercantil socialista Ángel Borlenghi y el abogado ferroviario —también socialista— Juan Atilio Bramuglia, decidió entablar contacto con los coroneles Perón y Domingo Mercante. Las conversaciones establecieron una alianza inicial, apoyada en la sanción de leyes laborales reclamadas largamente por el movimiento obrero, fortalecimiento de los sindicatos y del organismo estatal que regulaba las relaciones laborales."
Cuando uno observa superficialmente al Peronismo, se encuentra con algo contradictorio en su postura. Es un poco confuso porque el General Perón parece ser de derecha pero impulsó políticas de izquierda.
El Historiador nos deja una cita directa de la boca de Perón
"“Tenemos una ideología y una doctrina, dentro de la cual nos vamos desarrollando. Algunos están a la derecha de esa ideología y otros están a la izquierda, pero están en la ideología. Los de la derecha protestan porque éstos de la izquierda están, y los de la izquierda protestan porque están los de la derecha. Yo no sé cuál de los dos tiene razón. Pero es una cosa que a mí no me interesa. Me interesa que exista un movimiento que sea, diremos, multifacético, que tenga todas las facetas que un movimiento debe tener. Nosotros somos un movimiento de izquierda. Pero la izquierda que propugnamos es una izquierda justicialista por sobre todos las cosas; no es una izquierda comunista ni anárquica.”"
Él dice ser de izquierda. ¡Sin embargo, es tan difícil armonizar su posición política con la de los otros sectores de izquierda! Algunos dicen que es porque Perón satisfacía en parte las demandas de la clase baja para evitar, precisamente, que estallara una revolución socialista.
En Metapedia, leemos la denominada Tercera Posición Doctrinaria
"Para nosotros los justicialistas el mundo se divide hoy en capitalistas y comunistas en pugna: nosotros no somos ni lo uno, ni lo otro. Pretendemos ideológicamente estar fuera de ese conflicto de intereses mundiales. Ello no implica de manera alguna que seamos en el campo internacional, prescindentes del problema.
Pensamos que tanto el capitalismo como el comunismo son sistemas ya superados por el tiempo. Consideramos al capitalismo como la explotación del hombre por el capital y al comunismo como la explotación del individuo por el Estado. Ambos 'insectifican' a la persona mediante sistemas distintos. Creemos más; pensamos que los abusos del capitalismo son la causa y el comunismo el efecto. Sin capitalismo el comunismo no tendría razón de ser, creemos igualmente que, desaparecida la causa, se entraría en el comienzo de la desaparición del efecto.
Esto lo hemos probado durante los ocho años de nuestro gobierno en que, el Partido Comunista en nuestro país, alcanzó su mínima expresión. Para ellos nos bastó suprimir los abusos del capitalismo procediendo por evolución en los sistemas económicos y sociales.
Es indudable también que esta revolución reaccionaria (la llamada Revolución Libertadora), al destruir parte de nuestras conquistas y volver a los viejos sistemas, traerá consigo un recrudecimiento del comunismo en la Argentina. El comunismo es una doctrina y las doctrinas sólo se destruyen con una doctrina mejor. La dictadura militar con su sistema de fuerza y arbitrariedad pretenderá destruir con la fuerza lo que es necesario tratar con inteligencia. Ni la policía, ni el ejercito son eficaces en este caso. Una justicia social racionalmente aplicada es el único remedio eficaz y, los militares entienden muy poco de esto. Menos entenderán aún estando como están en manos del más crudo reaccionarismo conservador y clerical."
Fueran cuales fueran las intenciones de Perón, lo cierto es que mejoró la situación de los menos afortunados. A esto él lo llamaba "justicialismo", porque practicaba el concepto de justicia social. Desde la perspectiva de la Izquierda, lo que Perón hace es dar lo necesario para mantener tranquila a la gente pero con esto retarda el proceso revolucionario, es decir, el paso de un esquema obsoleto a uno mejor. Perón remendó un trapo viejo.
Me cuidaré de criticar el Peronismo, por todas las cosas buenas que trajo a la gente. De todas maneras, en mi opinión, se parece al keynesianismo capitalista.
El caso es que no volvió a repetirse el modelo de "Estado paternal" que se aplicaba durante las presidencias de Perón. Eso dejó a los pobres "huérfanos" de un líder protector y se quedaron por décadas sufriendo las penalidades del neoliberalismo y esperando que reapareciera un sustituto del buen Perón. Eso explica porque son tan vulnerables a la charlatanería de, por ejemplo, Menem y Cristina, pero no nos olvidemos que el propio De La Rúa, a pesar de ser radical, había prometido cosas que recordaban a las politicas del líder justicialista y se esmeró mucho con la publicidad, tal como Perón lo hacía.
En otras palabras y en conclusión, no hay una izquierda fuerte porque: 1) se interrumpió el proceso de socialización política de Izquierda en la Década Ínfame; 2) el Peronismo convirtió a su causa a muchos del sector, prometiéndoles y concediéndoles un bienestar social sin precedentes —en nuestro país—; 3) nadie volvió a darle a los argentinos de las clases populares lo que Perón les dio y, por eso, sigue teniendo efecto en la sociedad la imagen de aquel modelo de gobierno.
Para más información sobre el tema, consultar el libro Tras el búho de Minerva, de Atilio Borón.
Saludos a todos.