Mariano Rajoy
El presidente, Mariano Rajoy, tiene un objetivo claro en su mente:
hacerles creer a todos que el rescate que previsiblemente solicitará España
es la mejor de las soluciones posibles para esa maltrecha economía. Una
vez que empieza a descartarse que el rescate español pueda ser a lo griego,
el empeño del Gobierno no es otro que vender el mismo con un éxito sin
precedentes que devolverá a España a la Champions League europea. Y claro,
no se lo van a creer.
señalan que la ayuda europea tendrá unas condiciones excelentes y que
no habrá exigencias, nuevos ajustes ni troika. El objetivo es evitar la
alarma social y para ello nada mejor que hablar sobre un rescate blando que
será la panacea de la enfermedad (crónica) económica. Que si pagan
menos intereses, que si la prima de riesgo bajará y que si los mercados se
convertirán en nuevos aliados. Así, de la noche a la mañana.
Pues no, señor Rajoy. El dinero nunca es gratis. Si tan suculenta fuese la
oferta, me pregunto qué carajo, con perdón, están esperando para
aceptarla. ¿No será que hay gato encerrado? ¿No será que a los españoles
aún no les ha dado tiempo a digerir los recortes en vigor y hay que darles
tiempo antes de castigarlos con otros nuevos?
Entre los numerosos recortes aplicados, se ha subido el IVA y eliminado la
desgravación por la compra de vivienda a partir de 2013, tal y como les
exigía Bruselas. Del mismo modo, se avanza, por decirlo de alguna manera,
en la consolidación fiscal y en el saneamiento del sector bancario. Ya
veremos como evolucionan estos asuntos, también exigidos por Europa. Pero,
¿nada más? ¿Europa les dará el dinero sin exigirles nuevos recortes? No me
lo creo.
Esa economía aún tiene muchos flecos suelto que la hacen renguear y
Europa no entregará su dinero así como así. Con 5,3 millones de desocupados y
un desempleo juvenil que da verdadero miedo, se hace más que evidente que
algo falla, por muchas reformas que se hayan hecho en ese mercado
laboral. Igual ocurre con el tema de las pensiones, educación o sanidad. Y
todo eso, sin contar con que el objetivo de déficit del 6,3% del PIB es
inalcanzable, las autonomías están desbocadas y los privilegios de la casta
política española son ya inaceptables para el pueblo.
Si finalmente España pide el rescate, lo cual es inevitable, a Europa no le
va a temblar la mano lo más mínimo metiendo la tijera. Ni les van a regalar
el dinero ni tampoco van a confiar en la buena fe de unos gobernantes que
ya han demostrado en mil y una ocasiones su manifiesta incapacidad para
gestionar la economía de ese país. El show, como he dicho en más de una
ocasión, no ha hecho más que comenzar. Abróchense los cinturones y estén
preparados para todo.
Porque se viene la noche fria del invierno Europeo
Gracias por pasar eidanyosonyoh
