HAY QUE COMBATIR AL HYSTERICMAN!!!
Pruebas irrefutables de que Hystericman existe y no
es un invento...
Hace muchos años, Freud inventó una palabra con la
que los hombres iban a empezar a torturarnos: ¡Sos una
histérica!, gritaban ante la más mínima pavadita. Pues bien,
ahora los histéricos son ellos!!!
Hystericman vive, respira y camina por la calle. Es
ése que está siempre ahí, a punto caramelo hasta que ¡puf!
vuelve a desaparecer. Dice que sí pero que no, que no pero que
sí, un poco pero no tanto, mmm… sí… mmm… no sé… mmm… vemos qué
onda, te invita a tomar algo pero nunca concreta, pasa un fin de
semana con vos y al otro ni siquiera te contesta los cinco
mensajes que le dejás en el celular, viene cuando quiere, se va
cuando se le canta, es confuso, contradictorio y te adora y te
ignora en idénticas proporciones.
Nunca te agarra del todo y nunca te suelta del todo,
por las dudas...
Para colmo, tiene la capacidad de mutar, con lo
cual no es fácil identificarlos a simple vista, aunque después de
dos o tres conversaciones una ya puede dar un diagnóstico más que
acertado: ese bombón que viene caminando hacia nosotras con esa
sonrisa que nos mata es un Hystericman con todas las de la
ley!!!
Lo muestra un caso real, estudiado y analizado hasta
el hartazgo. Un chico y una chica tuvieron una historia un tiempo
atrás. Dejaron de verse. De pronto, ups!! te lo volvés a
encontrar. Pero ahí aparece rendido a tus pies, se pone nervioso,
se la pasa alagándote: que estás hermosa, que qué lindo te queda
el pelo, que qué divino ese pantalón. Te persigue, se acerca, te
mira la boca mientras te habla. Su frase predilecta es: “A
nosotros nos quedó una cuenta pendiente”. Te la repite cada vez
que se ven, te llama para decírtela, te la deja grabada en el
contestador, te la manda a decir por conocidos en común, pero
nunca se decide. Un día tomás coraje, tomás de más y le decís: “
"Ok, cerremos esta historia. Concretemos de una vez…”. Ahí
Hystericman se pone verde cual Increíble Hulk, recula, retrocede
y empieza con una cantidad de excusas incomprensibles: mmm… sí…
mmm… pero… mmm, no sé… no puedo/no debo/no quiero, sos
maravillosa, me volvés loco, sos inteligente, linda y buena… pero
NO. Lo mirás con furia y te das media vuelta para irte.
Desaparecés un tiempo, hasta que por ahí vuelva a la carga… Te
llama, se ven, se dejan de ver, te busca, te ignora, te vuelve a
llamar… y así, por los siglos de los siglos…
Hystericman ama que lo amen. Y la realidad, mal que
te pese, es que contra él no puede ni la kriptonita ni los
villanos ni las cruces… lo único que realmente logra derribarlo
(AVIVATE NENA!!) es que de una vez por todas dejes de mirarlo.
Solo ahí, Hystericman se desintegra y desaparece para
siempre. (SI!! QUE DESAPAREZCA!!)
