La piedra en el estanque
La piedra arrojada a un estanque provoca ondas concéntricas que se expanden sobre su superficie, afectando su movimiento, a distancias variadas, con diversos efectos,a la ninfa y a la caña, al barquito de papel y a la canoa del pescador (…)
Igualmente una palabra, lanzada al azar a la mente, produce ondas superficiales y profundas, provoca una serie infinita de reacciones en cadena, implicando en su caída sonidos e imágenes, analogías y recuerdos, significados y sueños, en un movimiento que afecta a la experiencia y a la memoria, a la fantasía y al inconsciente, complicándolo el hecho de que la misma mente no asiste pasiva a la representación, sino que interviene continuamente(…)”
Gianni Rodari (1997)
Fragmento del capítulo 2,“Gramática de la fantasía”.COLIHUE