COMO RECIÉN SACADO DEL horno
A partir de 2009 los recesos de verano y de invierno se achican en la
Ciudad de Buenos Aires. Crearán mini descansos de otoño y primavera.
La cartera de Educación tiene la decisión tomada.
Las clases, según el Ministerio de Educación porteño, comenzarán a
mediados de febrero. Habrá tres mini descansos en el año.
El sol y la playa, el agua de la pileta, la merienda en la colonia,
las tardes de plaza forman parte de la odisea veraniega para sortear
diciembre, enero y febrero sin que los chicos vayan a la escuela. Pero
la costumbre de chapotear hasta el 28 de febrero se acabó. A partir de
2009, en la Ciudad de Buenos Aires las clases van a comenzar en
febrero y las vacaciones de invierno van a reducirse a una semana. Que
no cunda el pánico. El achique del ocio tiene su contrapartida: se va
a agregar una semana de descanso en otoño (probablemente en mayo) y
otra alrededor de la primavera (puede ser entre agosto, septiembre u
octubre). Los alumnos y docentes de escuelas porteñas van a tener una
pausa en todas las estaciones del año.
'Vamos a rediseñar el año escolar con un aprovechamiento intensivo. Va
a haber más días de clase en diciembre y en febrero para poder
compensar una tercera semana de vacaciones durante el año. El modelo
de tres recesos distribuidos a lo largo del año sirve para que, con la
misma cantidad de días de clase, los chicos y los docentes descansen
más', informa una fuente inobjetable del Ministerio de Educación de la
Ciudad de Buenos Aires.
La decisión, adelantada a Crítica de la Argentina, ya está tomada y
consta en un documento interno del Ministerio de Educación porteño,
aunque, todavía, no están definidas las fechas de inicio, finalización
y pausas del ciclo lectivo. De todos modos, la nueva hoja de ruta
escolar va a implicar un fuerte cambio cultural. Los largos veraneos
se van a terminar y el boom de la cartelera infantil de invierno se va
a comprimir. Pero van a surgir nuevas posibilidades de escapadas en
épocas del año, hasta ahora, inexploradas.
'El segundo semestre no tiene fin de semana largo, sólo el 17 de
agosto inmediatamente después de vacaciones de invierno. El tirón es
demasiado largo. Es mejor que haya más descanso porque los chicos
rinden más, el clima es más armónico y se producen menos conflictos.
Además, es un poco más fácil para la familia organizar cosas para los
chicos en tres semanas repartidas que en 15 días juntos. Hasta ahora
no encontramos resistencias ni en los docentes, que van a tener una
semana más de descanso, ni en las cámaras de turismo, que podrán
aprovechar otros destinos', afirma la fuente del Ministerio de
Educación.
Aunque la medida no está anunciada oficialmente, el debate sobre el
descansus interrumptus ya sacó una hoja. 'La medida es acertada. Uno
de los grandes problemas que tiene nuestra tradición educativa es un
período muy largo de vacaciones en verano cuando son preferibles los
períodos de descanso intermedios. Hay que encontrar salidas para que
el turismo le encuentre la ganancia a tener una semana extra. Aunque,
el país debe priorizar la educación de nuestros hijos al turismo',
asegura Axel Rivas, director del Programa de Educación del Centro de
Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento
(Cipecc).
A la Ciudad Feliz no la hace feliz perder la rambla de febrero. 'El
problema es que hay conflicto entre destinos. La costa quiere cuatro
meses de vacaciones de verano. Nosotros preferimos que se facilite al
interior del país con descansos escalonados que es mucho más
conveniente', anuncia Domingo Castracane, presidente de la Federación
de Cámaras de Turismo de la República Argentina.
Entre los docentes también hay grietas. 'No nos disgusta la idea de
segmentar las vacaciones de invierno, pero hay que ver de qué manera
lo proponen. Estamos en una confrontación muy grande con las políticas
públicas en la Ciudad de Buenos Aires y, además, si se aplica tiene
que ser discutido por el Consejo Federal de Educación a nivel
nacional', opina Francisco 'Tito' Nena, de CTERA Capital.
El director del Centro de Estudios en Políticas Públicas
(CEPP) respalda la idea de cortar (el descanso) por lo sano: 'Es bueno
pedagógicamente que las vacaciones no sean tan kilométricas en el
verano porque los chicos suelen estar muy cansados sobre septiembre y
este sistema ya se aplica en colegios privados y otros países del
mundo'.
Cómo es en otras partes del mundo
-Francia: duran sólo dos meses y organizan el descanso por trimestres.
Los alumnos no tienen clases los miércoles y en cambio sí los sábados.
-Inglaterra: se prolonga por seis semanas.. Hay siete días de descanso
durante cada trimestre, por ejemplo, en Navidad y Semana Santa.
-España: tiene uno de los períodos más largos del continente, según el
informe Organización del tiempo escolar en Europa, de doce semanas.
Hay planteos para cambiar el calendario escolar.
-Costa Rica: comienza el ciclo escolar a principios de febrero y
termina el 20 de diciembre con recesos intermedios.