El triángulo
El Triángulo marca un corredor desde el Atlántico norte que se estrecha hasta el norte en las Indias Orientales a lo largo del litoral estadounidense hasta llegar a las Carolinas. Durante la era de la vela, las naves que regresaban a Europa navegaban al norte de las Carolinas para aprovechar los vientos dominantes antes de girar hacia el este para cruzar el Atlántico norte. Esta ruta continuó hasta un poco después del desarrollo de las máquinas de vapor y los motores de combustión interna, lo cual significa que gran parte del tráfico del Atlántico Norte cruzó (y aún lo hace) a través del área del triángulo.
La Corriente del Golfo, un área con un tiempo bastante inestable, también pasa por el triángulo al abandonar el mar Caribe. La combinación de un denso tráfico marítimo y el tiempo tempestuoso hace inevitable que algunos barcos se adentren en tormentas y se pierdan sin dejar rastro, especialmente antes del desarrollo de las telecomunicaciones, el radar y los satélites a finales del siglo XX.
Otras áreas que a menudo se insinúa que poseen características inusuales son el Mar del Diablo, localizado cerca de Japón, y el Vértice Marysburgh ubicado en el este del lago Ontario. Sin embargo, el "Mar del Diablo" no es particularmente bien conocido en Japón, debido al hecho de que la mayoría de los botes perdidos fueron pequeñas embarcaciones pesqueras sin radio.
Incidentes famosos
Vuelo 19
Uno de los incidentes más conocidos y probablemente el más famoso sobre el Triángulo de las Bermudas es acerca de la pérdida de un escuadrón de cinco bombarderos TBM Avenger de la marina de EE. UU. durante un vuelo de entrenamiento que salió de Fort Lauderdale, Florida el 5 de diciembre de 1945. De acuerdo al escritor fantástico neoyorquino Charles Berlitz (1914-2003), el caso consistía en que varios aviadores navales simplemente desaparecieron después de que informaran de varios efectos visuales extraños, una afirmación que no es completamente acertada. Además, Berlitz afirmó que debido a que los restos de los TBM Avenger flotarían por largos periodos de tiempo, estos debieron ser encontrados al día siguiente considerando que esos días se registraron con marea tranquila y cielo despejado. Sin embargo, no sólo no pudieron ser encontrados, sino que un avión de búsqueda y rescate de la Marina que mandaron también se perdió (Los Martin mariner tenían muy mala fama entre los pilotos de la época ya que sus tanques de combustible se inflamaban muy fácilmente, por lo que; un destello visto al poco de despegar la nave, pudo corresponderse con su explosión). Adicionalmente, la intriga se incrementó al conocer que el informe del accidente de la Marina se atribuyó a «causas o razones desconocidas».
Mientras que algunos hechos de la versión de Berlitz son esencialmente exactos, no describe algunos detalles importantes. La visión de un experimentado escuadrón de aviadores de combate perdiéndose en una tarde soleada es inexacta. Para cuando se recibió la última transmisión de radio del Vuelo 19, había comenzado un clima tormentoso. Tan solo el líder de vuelo, el Teniente Charles Carroll Taylor, tenía experiencia de combate y un tiempo de vuelo significativo, pero al mismo tiempo tenía muy poca experiencia en esa área en particular, menor que la de los aprendices bajo su servicio, Taylor fue descrito como un líder calmado y confiado. En cambio, las transmisiones de radio del Vuelo 19 revelaron a un Taylor desorientado, con una carencia de confianza en sus decisiones, y completamente perdido.
Además, las afirmaciones exageradas establecían que todos los aviones tuvieron problemas con sus brújulas, sin embargo, los informes navales y registros escritos de las conversaciones entre el Teniente Taylor y otros pilotos del Vuelo 19 no indicaban esto. En cuanto al informe de la Marina, se afirmó que el informe original atribuyó el accidente a la confusión del comandante de vuelo. El Teniente Taylor previamente había abandonado su nave en dos ocasiones en medio del Pacífico después de haberse perdido, para regresar al portaaviones. Sin embargo, el informe se alteró para retratar otra situación debido a los deseos de su familia.
Otro factor a considerar es que las naves TBM Avenger nunca fueron diseñadas para el aterrizaje en el agua, contrario a las afirmaciones de Berlitz. La experiencia de combate en el Pacífico demostró que un avión Avenger se hundía muy rápidamente si este aterrizaba sobre el agua. Para un Avenger sería muy difícil aterrizar sobre el agua, especialmente con pilotos novatos al mando, y al dejarlo en los mares peligrosos del Triángulo de las Bermudas.
Sin embargo, el hecho de que hasta la fecha no se ha descubierto rastros o algún resto de las naves ha llevado al misterio, y en sí mismo es un caso raro. En un documental sobre este evento del History Channel, se hizo notar que un piloto puede confundir fácilmente su ubicación si permitía que su imaginación controlara su razón. En este documental el escenario más probable fue que el líder de vuelo, el teniente Charles Taylor se confundió y se desoriento, y fue indeciso en última analogía de la situación del vuelo, creyendo incorrectamente que estaban lejos del sureste de Florida Keys, y giró bruscamente hacia la derecha creyendo que encontrarían tierra. En cambio, ellos se ubicaban exactamente donde debía de estar, fuera de las Bahamas, y al girar a la derecha los llevo más adentro del océano hacia el Atlántico. Esto también podría explicar por qué los aviones aún no han sido encontrados, ya que muy pocas búsquedas se han concentrado en las inmensas áreas abiertas del océano.
Por consiguiente, la explicación generalmente más aceptada por entusiastas navales y civiles que han investigado minuciosamente este incidente coincide en que el Teniente Charles Taylor se confundió y se desorientó, llevando a su tripulación al mar abierto donde se les acabo el combustible y aterrizaron en aguas tormentosas durante la noche. Y aunque los pilotos estudiantes sabían que él estaba equivocado sobre su ubicación; él era el líder de vuelo y estaba al mando. Para cuando él tomo el consejo de uno de sus aprendices pilotos sobre volar hacia el oeste, ya se encontraban muy lejos como para aterrizar sobre tierra firme. La posición oficial de la Marina Estadounidense sobre el incidente no refleja ningún misterio relacionado a lo que le paso al Vuelo 19, describiendo el hecho de que la culpa residió completamente en el Teniente Charles Taylor. El único misterio para la Marina Estadounidense es donde se estrellaron los aviones del Vuelo 19.
Otra teoría en ese mismo documental declara que los aviones realmente pudieron haber estado donde Taylor creyó que ellos estaban, y que ellos chocaron en los pantanos de Georgia. Sin embargo, esa teoría se ha tomado con escepticismo.
Una nave de rescate PBM Mariner también desapareció sin un rastro durante la búsqueda del Vuelo 19, tal como Berlitz declaró en su libro. Esto incrementó la especulación sobre fenómenos sobrenaturales y el Triángulo de las Bermudas, y aunque Berlitz aludió en su libro a la casualidad sobre el Triángulo de las Bermudas, se formula en cierto modo que algunos puntos también son misteriosos y desconocidos, cuando de hecho no lo fueron.
El SS Gaines Mill informó una explosión por encima del agua poco después de que despegó el PBM Mariner, en el lugar donde debía de estar este. Se pudo divisar una mancha de aceite en ese punto, pero el mal clima impidió que se recobrara cualquier resto, y para cuando el clima tormentoso terminó, todos los rastros del accidente ya no estaban ahí. El escenario más probable fue que una fuga de combustible causó la explosión, la cual desintegro el avión.
Star Tiger y Star Ariel
Otra pérdida bien conocida es la de 4 aviones de transporte Tudor IV, llamados Star Tiger y Star Ariel. Las aeronaves operadas por la línea aérea British South American Airways Corporation volaban rutinariamente en la ruta de Sudamérica - Bermudas.
El incidente tomó lugar en las horas antes del amanecer del 31 de enero de 1948. Cargando 29 pasajeros más la tripulación comandada por el Capitan B. W. McMillan, el Star Tiger salió unas horas antes de Santa Maria, Azores, unos de los numerosos puntos de escala para cargar combustible fijados en su ruta de Londres, Inglaterra a La Habana (Cuba). Al aproximarse a las Bermudas, McMillan hizo el contacto esperado con Kindley Field, la siguiente parada, y pidió por radio que calibraran sus sistemas de navegación y que se aseguraran que se mantenía en curso. Al determinar que el avión estaba ligeramente fuera de curso, su posición fue corregida con respecto a las Bermudas a 72 grados de la isla. En este punto, cuando el Star Tiger estaba a menos de dos horas de vuelo de ahí, McMillan dio confirmación de una ETA de 05:00 horas, una hora más tarde debido a los fuertes vientos. Ninguna transmisión adicional del avión fue recibida desde entonces.
Se enviaron las operaciones de rescate armadas con informes precisos de la última posición conocida del avión, después de que se determinó que se encontraba muy retrasado y no se tenía ningún rastro de este.
En el informe emitido un poco después por el Ministerio Aéreo Civil (Civil Air Ministry), se hicieron numerosas hipótesis de lo que pudo haber ocurrido durante las dos horas finales, hasta que cada una fue subsecuentemente rechazada. «No habrían bases para suponer que el Star Tiger cayó al océano a consecuencia de que fue la nave estaba privada de su radio, al fallar en la búsqueda de su destino, y al haber acabado con su combustible [...] Existe una buena razón para suponer que ningún mensaje de emergencia fue transmitido de la nave, ya que había muchas estaciones receptoras de radio sintonizadas en las frecuencias de las aeronaves, y ninguna de ellas recibió tal mensaje. [...] El clima se encontraba estable, no había disturbios atmosféricos serios que pudiesen causar daño estructural a la nave, y no había tormentas eléctricas».
Se supuso que el avión no pudo salirse de curso, ya que la transmisión desde las Bermudas, con vientos prevalecientes, la habría llevado a treinta millas de la isla: «La nave difícilmente podría no encontrar la isla en poco tiempo, en las condiciones de visibilidad que prevalecían». El motor fue descartado como la causa probable, ya que en tal etapa del viaje y sin el peso de combustible extra, el avión debió de haber flotado a salvo con tres o incluso con dos turbinas, en lugar de las cuatro con las que contaba. La probabilidad de que el avión perdiese tres turbinas en menos de dos horas fue considerado como absurdo.
Enfrentando la evidencia acumulada, o quizás la falta de ella, la comisión de investigación se refirió a la pérdida del Star Tiger con gran elocuencia:
«Al cerrar este informe se puede decir en verdad que ningún otro problema ha presentado más confusión que esta investigación. Con la completa ausencia de evidencia confiable sobre la causa o la naturaleza del accidente del Star Tiger, la Corte no ha sido capaz de hacer mas que sugerir algunas posibilidades, de las cuales incluso ninguna alcanza el nivel de probabilidad. En todas las actividades que involucran la cooperación del hombre y la máquina se combinan dos elementos de carácter diverso. Existe un elemento incalculable de factor humano que depende imperfectamente de factores conocidos; y por otra parte está el elemento mecánico que se encuentra sujeto a leyes muy diferentes. Una avería puede ocurrir en cualquiera de los dos casos o en la conjunción de ambos. O alguna causa externa podría haber ocasionado problemas a ambos, hombre y máquina. Lo que ocurrió en este caso nunca se conocerá y el destino del Star Tiger sigue siendo un misterio sin resolver».
El 17 de enero de 1949, el Star Ariel también se perdió en un área cerca de las Bermudas si dejar rastro alguno, con una carga de 17 pasajeros más la tripulación. Las últimas transmisiones no mostraron signos de alerta, y dictaban un vuelo normal. Esta segunda desaparición propició el cese en el uso de las naves Tudor IV. Lo que en realidad les haya ocurrido a ambos aviones se desconoce hasta este día.
NC16002
Otra pérdida muy conocida es la del avión de transporte DC-3 NC16002 mientras estaba en ruta desde San Juan, Puerto Rico a Miami, Florida. Muchos de los hechos de este caso tienen similitud con algunos de los registrados con otros casos asociados con el Triángulo de las Bermudas, tales como la incapacidad de escuchar las transmisiones por parte de torres cercanas a la nave, mientras que torres lejanas recibían las mismas muy claramente.
USS Cyclops
El Cyclops (AC-4) fue un navío de la armada de los EE. UU. que se perdió sin rastro el 4 de marzo de 1918 después de desembarcar de Barbados, estaba comandado por el lugarteniente G. W. Worley y tenía una tripulación de 306 personas. Algunos creen que el barco se perdió en el Triángulo de las Bermudas, aunque cabe mencionar que en ese tiempo los Estados Unidos estaban en guerra y por lo tanto existen varias posibilidades adicionales que pueden explicar su desaparición.
Los partidarios de las teorías que involucran al Triángulo de las Bermudas han realzado el hecho de que la nave no envió transmisión sobre problema alguno y aparentemente solo desapareció. No obstante, debe tenerse presente que en el momento la tecnología de telecomunicaciones estaban en sus primeras fases, y el mandar un mensaje urgente para pedir ayuda no siempre era una tarea tan rápida o tan simple. Muchos investigadores serios de este incidente creen que el USS Cyclops estuvo más lejos al norte del Triángulo, sin embargo, cuando este desapareció, estaba cerca de Norfolk (Virginia).
El Spray
La gran habilidad del Capitán Joshua Slocum como marinero estaba más allá de la duda - él fue el primer hombre en navegar el mundo por si solo. En 1909, se embarcó en su bote Spray para atravesar el Triángulo de las Bermudas. Desapareció e incluso no hubo evidencia de que haya estado ahí. Se asumió que se hundió por una ola o por una ballena, aun cuando se suponía que el Spray era un barco resistente y Slocum un experimentado marinero; por lo tanto, en 1924 se le declaro legalmente muerto.
Lista cronológica de incidentes famosos
El Triángulo de las Bermudas ha recibido el crédito de muchas desapariciones que ocurrieron en sus aguas extraoficiales (aunque en algunos casos incorrectamente). A la fecha, la mayoría está de acuerdo en que más de 170 naves y aviones se han perdido sin dejar rastro en esa área particular del Océano Atlántico. Aunque la mayoría de estas desapariciones pueden explicarse, muchas otras no pueden serlo, y el tema continúa siendo un debate entre creyentes y escépticos. Los incidentes más populares se listan a continuación:
1840: HMS Rosalie.
1872: el Mary Celeste, uno de los misterios más grandes del océano, pero ocurrido muy lejos del Triángulo.
1909: el The Spray.
1917: SS Timandra, que se dirigía a Buenos Aires desde Norfolk (Virginia) con una carga de carbón, una tripulación de 21 pasajeros. No emitió ninguna señal de radio, a pesar de que tenía la capacidad para ello.
1918: se hunde el USS Cyclops (AC-4) debido a una tormenta en el área. Incluso la marina de EE. UU. llamó este caso «uno de los misterios sin resolver del océano».
1921: se hunde la nave carguera Carroll A. Deering en el cabo Hatteras (a 800 km al norte del Triángulo), la tripulación desaparece sin dejar rastro.
1925: se hunde el SS Cotopaxi informa que estuvo escuchando transmisiones de la costa de Florida (fuera del Triángulo), pero no se mandó ninguna señal de auxilio, el clima se encontraba en calma.
1926: se hunde el SS Suduffco, probablemente debido al mal clima (incluso un capitán que navegó en el área en su búsqueda lo llamó «el peor clima que he visto en mi vida»).
1938: se hunde el HMS Angloaustralian en las islas Azores (a más de 4000 km del Triángulo), después de emitir «en la tarde hemos pasado Fayal. Todo bien». Se dirigía a la Columbia Británica desde Cardiff (Gales).
1942: el submarino frances Surcouf aparentemente es embestido por el fletador Thompson Lykes cerca del Canal de Panamá (a unos 1400 km del Triángulo).
1945: desaparecen de 5 aviones Avengers (el Vuelo 19).
1947: se hunde el Army C-45 Superfort a 160 km de las Bermudas (fuera del Triángulo).
1948: se hunde el SS Samkey (también se menciona que ocurrió en 1943, probablemente debido a un error de impresión, ya que zarpó en ese año) dio su posición 41°48’ N 24°O (200 km al noreste de Azores, y a 4200 km al noreste del Triángulo); solo transmite «todo va bien».
1948: desaparecen 4 aeronaves Tudor IV Star Tiger, con 31 pasajeros.
1948: desaparece un DC-3 NC16002, con 28 pasajeros y la tripulación.
1949: desaparece el segundo Tudor IV, Star Ariel.
1950: desaparece un gigantesco Globemaster, de la Fuerza Aérea estadounidense.
1950: aparentemente se hunde el fletador estadounidense, SS Sandra (de 350 pies), sin dejar rastro después de pasar por St. Augustine (Florida) en su ruta hacia Puerto Cabello (Venezuela).
1952: desaparece un avión de transporte British York con 33 personas a bordo.
1954: desaparece un avión Lockheed Constellation, de la armada estadounidense, con 42 pasajeros a bordo.
1956: desaparece una avioneta de la marina estadounidense, el Martin P5M, con 10 tripulantes.
1962: desaparece un avión KB-50 Tanker, de la fuerza aérea estadounidense.
1963: se hunde el Marine Sulphur Queen, probablemente al desembarcar de Dry Tortugas; cargaba azufre fundido (posiblemente sin medidas de seguridad).
1967: desaparece un avión militar YC-122 convertido a avión de carga.
1967: se hunde el crucero Witchcraft a una milla de Miami; realizó una llamada a la guarda costera, pero a los 19 minutos no se encuentra rastro alguno.
1970: se hunde El Fletador francés Milton Latrides cuando navegaba desde Nueva Orleans hacia Cape Town; llevando una carga de aceites vegetales y refresco cáustico.
1972 (aunque en ocasiones se menciona 1973): se hunden en una tormenta dos fletadores alemanes: el Anita (de 20.000 toneladas, con una tripulación de 32) y su barco gemelo, el Norse Variant (ambos con carga de carbón). Un sobreviviente de este último fue encontrado flotando en una balsa; describió la pérdida del barco en un clima tormentoso. Las olas rompieron la tapa de la compuerta y hundieron rápidamente la nave.
1976: se hunde el SS Sylvia L. Ossa en los mares pesados al oeste de las Bermudas.
1978: se encuentra abandonado al SS Hawarden Bridge en las Indias Occidentales. Se presume que se debió a un crimen cometido. En febrero de 1978, la Guarda Costera de los Estados Unidos había encontrado a ésta con restos de marihuana en Cape Knox.
1980: se hunde el SS Poet en una tormenta, cuando transportaba granos hacia Egipto.
1995: se hunde el fletador Jamanic K (construido en 1943), tras zarpar de Cap-Haïtien.
1997: se hunde un yate alemán.
1999: se hunde el fletador Genesis después de desembarcar del puerto español San Vicente; su carga incluía 465 toneladas de tanques de agua, tablas, hormigón y ladrillos; informó de problemas con una bomba un poco antes de perder el contacto. Se realizó una infructuosa búsqueda en un área de 33.000 millas cuadradas.
Debe notarse que algunos de los casos listados anteriormente, que popularmente están asociados con el Triángulo de las Bermudas, realmente no estuvieron o no se supo que hayan estado en el área del Triángulo en el momento de su desaparición. Tampoco existe registro de desapariciones misteriosas de edificios, trenes o vehículos terrestres.
Hidratos de Metano
Una explicación de algunas de las desapariciones apunta a la presencia de vastas zonas de hidratos de metano sobre las placas continentales. En 1981, el United States Geological Survey informó la aparición de estos hidratos en el área de Blake Ridge.
Las erupciones periódicas de metano podrían producir regiones de agua espumosa que podría no dar sustentación suficiente a los barcos. Si se formara un área de este tipo alrededor de un buque, éste se hundiría muy rápidamente sin aviso. Los experimentos en el laboratorio han probado que las burbujas pueden realmente hundir a un barco a escala, debido a que se disminuye la densidad del agua.
Distribución mundial de sedimentos hidratos de gas
Falacia
Algunos escritores han sugerido que este hidrato de metano liberado repentinamente en la forma de burbujas gigantes de gas, con diámetros comparables al tamaño de un barco, podrían hundirlo.
Este fenómeno es físicamente imposible. Incluso si fuera posible que se creara un burbuja de gas metano desde el fondo del océano, tal como se describe, esa burbuja gigante se rompería debido a la gran presión del agua, y se convertiría en una miríada de burbujas menor antes de alcanzar la superficie. Al emerger, estas burbujas formarían una gran turbulencia, pero no tanta como para peligrar la flotabilidad del barco. Aunque las burbujas formadas en un tanque de laboratorio puedan ser grandes comparadas con un barco a escala, el efecto no se puede comparar en la naturaleza debido a la relación entre las fuerzas de tensión superficial y gravedad.
Explicaciones de caídas de aviones
El gas metano también podría hacer caer aviones. El aire menos denso haría que los aviones perdieran sustentación.
Además, en el altímetro del avión (que mide la altitud) mide la densidad del aire. Como el metano es menos denso, el altímetro indicaría que el avión está subiendo. El piloto que viajara de noche o entre nubes (donde no puede ver el suelo), supondría que el avión está subiendo, y reaccionaría descendiendo, haciendo que el avión se estrellara.
Además, el metano en el motor arruinaría la mezcla de combustible y aire. Los motores del avión queman hidrocarburos(gasolina, aerofuel, aeronafta) mezclados con el oxígeno que provee el aire. Cuando los niveles de oxígeno ambiental descienden bruscamente, la combustión podría detenerse por completo, haciendo que el motor se apagara. Todos estos efectos del gas metano se han demostrado
http://es.wikipedia.org/wiki/Tri%C3%A1ngulo_de_las_Bermudas
link:
Aqui les dejo un documental sobre El Triángulo