La Procesión del Milagro
La narración auténtica de los temblores que ocasionaron la ruina de la ciudad de Esteco, y de los portentosos milagros, en la Iglesia Matriz, realizados por las sagradas imágenes, del Señor crucificado y la Virgen del Milagro tuvieron lugar en Salta.
Al cuarto día de los temblores, el 13 de setiembre de 1692, los grandes terremotos desplomaron los edificios y templos de la ciudad de Esteco, una las más comerciales de Tucumán, pereciendo las familias bajo sus escombros, y luego sumergidas las ruinas por la inundación del torrentoso río de las Piedras, que desbordado de su cauce, se derramó sobre la población desolada. Hoy el territorio de Esteco es una montaña impenetrable.
Terremotos de mayor intensidad se sintieron en Salta, pero este pueblo imploraba el auxilio de Dios omnipotente, todo poderoso... que rige y gobierna los elementos de la naturaleza, y por medio de la purísima Virgen que sufría a lado de sus hijos, el Padre accedió al pedido con asombrosos milagros de Señor crucificado, cuya efige se veneraba en la Iglesia Matriz de Salta, regalo que el ilustrísimo obispo Victoria había hacho a esta iglesia, la que desde aquel entonces es venerada por los fieles.
Después de un largo olvido las imágenes recorrieron las calles salteñas, el 13 de setiembre de 1692, junto a todo su pueblo, que suplicaba paz, piedad...
Hasta hoy esta festividad es la más solemne, concurren fieles en gran número, aún de los departamentos más alejados de la provincia, a cumplir promesas, a rendir culto, y a asistir a la procesión pública más célebre que se conoce en la República.
Cada Milagro se espera con ansias, se vive en la cercanía palpable de Dios, en ambiente de fe, que inunda el corazón, que traspasa los muros, invade los hogares, el Milagro en Salta acorta la distancia, reduce diferencias y nivela a los hombres en el signo de la fe, acrecienta la devoción hacia estas Veneradas Imágenes del Señor y Virgen del Milagro coronadas el 13 de setiembre de 1902, que sin duda alguna son fuente perenne de gracias y bendiciones que vinieron a premiar a la ciudad de Salta, el pueblo de la fe.
fuente: http://www.portaldesalta.com.ar/
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=ZA35iUGD1Lg&feature=related
Ultima Procesion en Salta el 15 de septiembre de 2007
La Procesión del Milagro reúne a 450.000 personas en las calles de Salta

Según estimaciones de la Policía, a la procesión asistieron unas 450.000 personas, es decir, una cantidad ligeramente inferior a la del total de la población de la ciudad capital de la Provincia de Salta.
Ese casi medio millón de personas marchando por las calles de la ciudad convierte a la procesión salteña en la concentración popular más importante de la Argentina, de entre aquellas que se realizan de forma regular. Se trata, sin dudas, de una de las manifestaciones religiosas populares más importantes del mundo, junto a las que tienen lugar en lugares especialmente señalados como la ciudad del Vaticano o en La Meca, la más importante entre las ciudades santas del Islam.
Estos datos sumados al hecho de que la multitudinaria convocatoria se repite puntualmente cada 15 de septiembre desde hace más de 300 años, son argumentos más que suficientes para que la ciudad de Salta ocupe la portada de los más importantes periódicos del mundo al día siguiente. Pero, por algún motivo, la gigantesca manifestación de fe de los salteños no ha alcanzado aún la difusión mediática y global que merece.
Pero la enorme dimensión de la Procesión del Milagro no es solamente un motivo de orgullo para todos los salteños, con independencia de sus creencias religiosas, y un motivo de reflexión y estudio para los científicos sociales. Representa también un gran desafío organizativo que somete a una dura prueba tanto a la capacidad de respuesta de la propia Iglesia Católica como al del sistema de infraestructuras y la red de servicios de todo el conjunto urbano.
La seguridad, la asistencia sanitaria, el transporte, las redes de comunicaciones y otros servicios como la educación, la hostelería y el comercio son actividades especialmente afectadas por el desplazamiento masivo de cientos de miles de personas por las calles de la ciudad.
Si bien muchas personas atribuyen a los "misterios del Milagro" el que tamaño gentío no provoque incidentes mayores, lo cierto es que la ciudad de Salta y su gente han dado ayer, como todos los años, un ejemplo acabado de capacidad de organización y de coordinación.
Una nota alta merecen, por tanto, todas las instituciones, públicas y privadas, que hacen posible ese "otro Milagro" que es la virtual ausencia de hechos lamentables y de trastornos mayúsculos.
Esta eficiencia -que no puede ser patrimonializada por ningún gobernante, ni por ningún sector social- es fruto de un trabajo y de una gimnasia que duran ya siglos, así como producto de un acervo común de conocimientos y saberes acumulados a lo largo de todo ese tiempo.
Tal vez por gran impacto emocional del Milagro, que atraviesa clases sociales, ideologías políticas y creencias religiosas, los salteños no acabamos de darnos cuenta de que la Gran Procesión no es sólo el producto de la casualidad o de las energías del espíritu: Es también el resultado de una mezcla de eficiencia institucional y de responsabilidad ciudadana, que prueba hasta qué punto las empresas más complejas son posibles de acometer cuando, como en este caso, existen consensos amplios, sólidos y duraderos.
fuente: http://noticias.iruya.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1717&Itemid=413