Se trata de una réplica exacta de un Corvette C1 modelo 1956 en escala 2/3. Tiene un motor de 107 cc de 6.9 caballos, y es capaz de llegar a los 55 km/hora.
Tiene transmisión automática con caja de cambios funcional, y espacio para dos.
El precio? 32.000 dólares.
Si sos un adolescente emo que se la pasa intentando cortarse las venas con una tijera Maped y ya no te cree nadie, esto es para vos.
Se trata de dos heridas falsas ensangrentadas de goma, que podemos adherir a nuestras muñecas para aparentar un corte auto-inflingido.
Estas tazas, como su nombre lo indica, tienen forma de piezas de totem indio, y están hechas para encajar una sobre la otra y asi formar un “totem” cargado de cafeína.
link: http://www.videos-star.com/watch.php?video=j-j7LXDgANc&feature=player_embedded
Si hay algo que me molesta de los discos ópticos, es que se “echan a perder” fácilmente. Si no son rayaduras, son hongos, humedad, etc etc.
Rara vez un disco dura más de 7 u 8 años funcionando correctamente, y eso ya es mucho decir.
Lo peor de todo es que cuando por fin una de estas odiosas tecnologías está llegando a su fin, uno espera que saquen un formato re futurista y duradero… Pero no, lanzan los mismos discos MUGROSOS, solo que con más capacidad…
CDs, DVDs, Blu-Ray, es todo la misma mierda. Se rayan, se pudren, las lectoras dejan de leerlos… Los odio.
Pero bueno, si estás tan chiflado como yo, y tenés dinero que gastar en cosas innecesarias, al menos vas a poder comprar el Cranberry DiamonDisc.
Básicamente, son DVDs comunes de 4.7 GB, pero que están hechos para durar 1000 años (supuestamente). Si, mil.
Está construído en materiales duros como el diamante, soporta rayos ultravioleta sin problemas, y temperaturas de hasta 63 grados centígrados.
Asi que si querés que tu archi-tataranieto pueda ver videos tuyos haciendo el ridículo, estos discos son para vos.
¿El precio? 35 dólares cada uno

Viendo eso que veis en el plato no sabría si me lo comería. Y no porque fuera el asqueroso ser de Jabba el Hutt, sino porque no me inspira confianza esa forma. Y si encima no tenemos ni idea de qué ingredientes lleva el bicho, pues no mejoramos nada.

Supongo que si te sientas en este sillón es como si te tiraran la tarta a la cara, porque te ibas a poner igual de perdido.








