El Tilingo es aquel personaje típicamente argentino que vive pendiente de las pequeñas cosas que -él considera- lo emparentan con las clases pudientes.
A diferencia del cheto, cuyos usos y costumbres son vanidosos pero auténticos, en el Tilingo todo es artificial y premeditado. Por eso el Universo Tilingo se nutre solamente de detalles insignificantes: lugares de moda, marcas y otras tilinguerías insustanciales que le aseguran el reconocimiento entre sus pares.
Hasta el día de hoy los dedos acusadores recayeron sobre la gente de gustos populares o sin pretensiones: los “grasitas”. Por eso el objetivo de este texto es elevarse como el Manual del Tilingo, un instructivo capaz de fijar las pautas del Tilingo patrón para facilitar su identificación en la sociedad.
A diferencia del cheto, cuyos usos y costumbres son vanidosos pero auténticos, en el Tilingo todo es artificial y premeditado. Por eso el Universo Tilingo se nutre solamente de detalles insignificantes: lugares de moda, marcas y otras tilinguerías insustanciales que le aseguran el reconocimiento entre sus pares.
Hasta el día de hoy los dedos acusadores recayeron sobre la gente de gustos populares o sin pretensiones: los “grasitas”. Por eso el objetivo de este texto es elevarse como el Manual del Tilingo, un instructivo capaz de fijar las pautas del Tilingo patrón para facilitar su identificación en la sociedad.
BUENO, AHORA YA TIENEN TODO LO NECESARIO PARA DISTINGUIR A UN TILINGO O TILINGA... NO SÉ USTEDES, PERO YO CONOZCO VARIOS