Aún sorprendido por el nombre del colegio Esclavas del Corazón de Jesús, cariñosamente “Esclavas”, me metí de lleno en el difícil entramado de las órdenes religiosas para mujeres, hacedoras de monjas. Dejando de lado a las obcecadas oficiantes religiosas, a las que respeto, traigo a ustedes un ranking de las 10 peores órdenes, a título nominal.
Habiendo, claro, congregaciones normales y atinadas como “Hermanitas de Jesús”, “Hermanas Misioneras Catequistas”, u órdenes que, aún complejizando el título, aciertan en la direccionalidad, como ser la “Orden de la Compañía de María” o la de las “Religiosas de la Cruz del Sagrado Corazón de Jesús”.
Como se suele decir, en la viña del señor hay de todo: merlot, tannat, bonarda, cabernet sauvignon, malbec, etcétera.
Y dicho esto pasamos a las 10 órdenes religiosas femeninas más estigmatizantes.
No sabemos si son petisitas, enanas, o peores que las otras monjas de las otras órdenes. O no aportaron a la Anses.
Este puesto nos pone en la disyuntiva sobre si las hermanas son no videntes o si siguen sacramentinamente a full a Dios, sin fuertes críticas.
Por ahora, más allá de las arbitrariedades, vamos bien. Acá jode un poco la sobre adjetivación: “Terciarias Capuchinas”. Una de dos, o son las Capuchinas que no tienen universitario completo, o son monjitas que tercerizan la confección de la infusión mezcla. En ese caso habría tercerizadas de las capuchinas. Un día le van a hacer un piquete al Martínez de la Sagrada Familia exigiendo la inmediata incorporación a planta permenente de las compañeras y la ida de los yankees de Irak. Aquella solitaria terciaria capuchina trosca.
Por el padrecito, el reverendo Alegría, fundador del puerto brasileño que lleva su apellido, me gusta esta congregación. Y cómo no va estar contento si tiene un cottolengo (con su feria americana y todo, que le deja unos pesitos), más una congregación de hermanas servidoras. De Jesús, sí, es cierto, pero va muy poco.
Esta orden ya me gusta más. La caridad, va; lo del verbo encarnado es como más difícil de asimilar. Pero convengamos que no es propio de la congregación de la que ahora me ocupo, sino una construcción semántica propia del argot clerical lo del verbo encarnado. Eso sí, nunca pude dejar de pensar que el mencionado verbo encarnado es “encarnar”, tipo definición de crucigrama (8 letras). Para el "verbo encarnado" hace falta un podólogo de la palabra. O bien, una salida de fin de semana de tíos adultos a la laguna de Mar Chiquita. Si encarnás con verbo pescás un predicado.
Entiendo que estas hermanas adoran a Jesús, y que divino no es necesariamente sinónimo de lindo, bello o atractivo. Pero así como está, “siervas del divino rostro”, parece más un club de fans de Brad Pitt o Mariano Martínez, según el país sede de la orden.
Favaloro, es lo único que se me ocurre. O más bien el oratorio de la clínica de la Fundación Favaloro. El sagrado bypass del corazón de Jesús.
La orden #03 es ya, sí, un complejo entramado de directrices para las pobres novicias que se esfuerzan en estudiar para ingresar a la congregación. El cierre “de la adoración perpetua” es a todo culo. Si se lee bien, la adoración perpetua es desde el Espíritu Santo, a quien adoran a su vez las hermanas siervas. Y al que no tienen por qué adorar perpetuamente obligadas, de hecho, le reducen todo el tiempo la adoración por buena conducta, o le conmutan 2x1 si entraron sin fe firme. El garantismo celestial, eso de menos averigüa dios y perdona.
Bueno, vamos llegando al final. Deben ser pobres siervas, quiero creer, porque son siervas que se encuentran debajo de la línea de la pobreza. Casi no quedan Siervas Indigentes. Pobre Sierva es un insulto de culebrón centroamericano, no me digan que no. Pobres, las pobres siervas. Mandenlé un conteiner de autoestima. Ah, no es que son pobres siervas así nomás, son pobres siervas del sagrado corazón. Me quedo más tranquilo.
Para finalizar, elegí esta orden con el puesto número uno por ese sprint final fantástico. Algo así como infinito puntito rojo, o como decía mi vieja “de los picos pardos de Jacques Cousteau”, o su variante más friendly, “y la máquina de hacer chorizos”. ¡¡¡“¡y de la Madre de Dios!”!!! Es una congregación muy linda. Ahora, ser esclavas de la Santa Eucaristía es nunca haber comido unas mollejitas al vino blanco. Eso sí, son unas esclavas de la hostia.
Pidiendo perdón por las exageraciones, y exigiendo nombres de congragaciones aggiornadas al Siglo XXI, me despido.
Habiendo, claro, congregaciones normales y atinadas como “Hermanitas de Jesús”, “Hermanas Misioneras Catequistas”, u órdenes que, aún complejizando el título, aciertan en la direccionalidad, como ser la “Orden de la Compañía de María” o la de las “Religiosas de la Cruz del Sagrado Corazón de Jesús”.
Como se suele decir, en la viña del señor hay de todo: merlot, tannat, bonarda, cabernet sauvignon, malbec, etcétera.
Y dicho esto pasamos a las 10 órdenes religiosas femeninas más estigmatizantes.
dijo:10. Federación de Monjas Mínimas
No sabemos si son petisitas, enanas, o peores que las otras monjas de las otras órdenes. O no aportaron a la Anses.
dijo:09. Hermanas Sacramentinas Ciegas
Este puesto nos pone en la disyuntiva sobre si las hermanas son no videntes o si siguen sacramentinamente a full a Dios, sin fuertes críticas.
dijo:08. Hermanas Terciarias Capuchinas de la Sagrada Familia
Por ahora, más allá de las arbitrariedades, vamos bien. Acá jode un poco la sobre adjetivación: “Terciarias Capuchinas”. Una de dos, o son las Capuchinas que no tienen universitario completo, o son monjitas que tercerizan la confección de la infusión mezcla. En ese caso habría tercerizadas de las capuchinas. Un día le van a hacer un piquete al Martínez de la Sagrada Familia exigiendo la inmediata incorporación a planta permenente de las compañeras y la ida de los yankees de Irak. Aquella solitaria terciaria capuchina trosca.
dijo:07. Congregación de Hermanas Servidoras de Jesús del Cottolengo del Padre Alegre
Por el padrecito, el reverendo Alegría, fundador del puerto brasileño que lleva su apellido, me gusta esta congregación. Y cómo no va estar contento si tiene un cottolengo (con su feria americana y todo, que le deja unos pesitos), más una congregación de hermanas servidoras. De Jesús, sí, es cierto, pero va muy poco.
dijo:06. Hermanas de la Caridad del Verbo Encarnado
Esta orden ya me gusta más. La caridad, va; lo del verbo encarnado es como más difícil de asimilar. Pero convengamos que no es propio de la congregación de la que ahora me ocupo, sino una construcción semántica propia del argot clerical lo del verbo encarnado. Eso sí, nunca pude dejar de pensar que el mencionado verbo encarnado es “encarnar”, tipo definición de crucigrama (8 letras). Para el "verbo encarnado" hace falta un podólogo de la palabra. O bien, una salida de fin de semana de tíos adultos a la laguna de Mar Chiquita. Si encarnás con verbo pescás un predicado.
dijo:05. Congregación Siervas del Divino Rostro
Entiendo que estas hermanas adoran a Jesús, y que divino no es necesariamente sinónimo de lindo, bello o atractivo. Pero así como está, “siervas del divino rostro”, parece más un club de fans de Brad Pitt o Mariano Martínez, según el país sede de la orden.
dijo:04. Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María
Favaloro, es lo único que se me ocurre. O más bien el oratorio de la clínica de la Fundación Favaloro. El sagrado bypass del corazón de Jesús.
dijo:03. Congregación de las Hermanas Siervas del Espíritu Santo de la Adoración Perpetua
La orden #03 es ya, sí, un complejo entramado de directrices para las pobres novicias que se esfuerzan en estudiar para ingresar a la congregación. El cierre “de la adoración perpetua” es a todo culo. Si se lee bien, la adoración perpetua es desde el Espíritu Santo, a quien adoran a su vez las hermanas siervas. Y al que no tienen por qué adorar perpetuamente obligadas, de hecho, le reducen todo el tiempo la adoración por buena conducta, o le conmutan 2x1 si entraron sin fe firme. El garantismo celestial, eso de menos averigüa dios y perdona.
dijo:02. Hermanas de las Pobres Siervas del Sagrado Corazón
Bueno, vamos llegando al final. Deben ser pobres siervas, quiero creer, porque son siervas que se encuentran debajo de la línea de la pobreza. Casi no quedan Siervas Indigentes. Pobre Sierva es un insulto de culebrón centroamericano, no me digan que no. Pobres, las pobres siervas. Mandenlé un conteiner de autoestima. Ah, no es que son pobres siervas así nomás, son pobres siervas del sagrado corazón. Me quedo más tranquilo.
dijo:01. Congregación de las Religiosas Esclavas de la Santísima Eucaristía y de la Madre de Dios
Para finalizar, elegí esta orden con el puesto número uno por ese sprint final fantástico. Algo así como infinito puntito rojo, o como decía mi vieja “de los picos pardos de Jacques Cousteau”, o su variante más friendly, “y la máquina de hacer chorizos”. ¡¡¡“¡y de la Madre de Dios!”!!! Es una congregación muy linda. Ahora, ser esclavas de la Santa Eucaristía es nunca haber comido unas mollejitas al vino blanco. Eso sí, son unas esclavas de la hostia.
Pidiendo perdón por las exageraciones, y exigiendo nombres de congragaciones aggiornadas al Siglo XXI, me despido.