En Buenos Aires se aguardaba el arribo de Perón con enorme expectativa. Se habia constituido una comision especial integrada por Jose Rucci, Lorenzo Miguel, Juan M. Abal Medina, Norma Kennedy y el teniente coronel Jorge Manuel Osinde. A su llegada, Perón, "Isabelita" , Campora y Lopez Rega serian trasladados en helicoptero al palco de honor instalado en el puente que cruza la autopista Riccheri y la ruta 205 , al lado del barrio Esteban Echeverria. Unico discurso: el de Peron.
Este plan se frustro desde el principio. El aparato de seguridad armado por Osinde, por una parte y los militantes de Montoneros y de otros grupos de izquierda por otra, pugnaron, desde la tarde del dia anterior, por ocupar posiciones estrategicas que les permitieran copar el acto.
Por lo menos un millon de personas , llegadas de todos los puntos del pais, fueron los involuntarios asistentes a la batalla campal que se desato hacia el mediodia.
Fue una matanza cuyo luctuoso saldo tal vez no se conozca nunca con exactitud. El periodista Horacio Verbitsky habla modicamente de solo trece muertos y 365 heridos, pero es muy probable que los muertos hayan alcanzado el centenar.
Los peores momentos se situan entre las 14.30 y las 16.30. Fueron inutiles los llamados formulados por el cineasta Leonardo Favio: habia una decision irrevocable por ambas partes de no dejar el acto en manos de otros... Entre tanto , el vicepresidente Lima se comunicaba con el avion que traia a Peron y le pedia que aterrizase en Moron, pues todas las medidas de seguridad habian sido desbordadas.
Asi fue como , poco antes del anochecer , el lider justicialista piso el suelo argentino ante un desolado grupo de funcionarios en el aeropuerto militar de Moron. En noviembre, su apoteosis habia sido frustrada , por el dispositivo montado en Lanusse ; en junio, por sus propios partidarios. Al dia siguient Peron se dirigio al pueblo sin aludir a los hechos de Ezeiza.
Pidio comprension ante la marcha de las cosas, repitio que venia "desencarnado" y advirtio a quienes pretendian infiltrarse en el peronismo, o coparlo, que el no lo permitiria. Dos dias despues mantenia una cordial entrevista con Balbin en el Congreso, para retribuir (se dijo) la visita que el jefe radical le habia hecho en noviembre.
Este plan se frustro desde el principio. El aparato de seguridad armado por Osinde, por una parte y los militantes de Montoneros y de otros grupos de izquierda por otra, pugnaron, desde la tarde del dia anterior, por ocupar posiciones estrategicas que les permitieran copar el acto.
Por lo menos un millon de personas , llegadas de todos los puntos del pais, fueron los involuntarios asistentes a la batalla campal que se desato hacia el mediodia.
Fue una matanza cuyo luctuoso saldo tal vez no se conozca nunca con exactitud. El periodista Horacio Verbitsky habla modicamente de solo trece muertos y 365 heridos, pero es muy probable que los muertos hayan alcanzado el centenar.
Los peores momentos se situan entre las 14.30 y las 16.30. Fueron inutiles los llamados formulados por el cineasta Leonardo Favio: habia una decision irrevocable por ambas partes de no dejar el acto en manos de otros... Entre tanto , el vicepresidente Lima se comunicaba con el avion que traia a Peron y le pedia que aterrizase en Moron, pues todas las medidas de seguridad habian sido desbordadas.
Asi fue como , poco antes del anochecer , el lider justicialista piso el suelo argentino ante un desolado grupo de funcionarios en el aeropuerto militar de Moron. En noviembre, su apoteosis habia sido frustrada , por el dispositivo montado en Lanusse ; en junio, por sus propios partidarios. Al dia siguient Peron se dirigio al pueblo sin aludir a los hechos de Ezeiza.
Pidio comprension ante la marcha de las cosas, repitio que venia "desencarnado" y advirtio a quienes pretendian infiltrarse en el peronismo, o coparlo, que el no lo permitiria. Dos dias despues mantenia una cordial entrevista con Balbin en el Congreso, para retribuir (se dijo) la visita que el jefe radical le habia hecho en noviembre.