Las burlas virtuales a un nene de 12 años, protagonista de un video viral en el que cuenta como un adulto su afición por el arte, constituyen un claro ejemplo de ciberhostigamiento, una “agresión psicológica” que a diferencia del ciberbullying implica la participación de adultos y que por la forma de comunicación de las redes sociales se “multiplica rápidamente y es difícil de borrar”, coinciden especialistas.
La entrevista a Juan Sánchez fue realizada en julio de 2014 en un noticiero de Bahía Blanca, donde reside, durante un taller de arte de la biblioteca Bernardino Rivadavia y se emitió en una sección especial del noticiero local llamada “Minipersonajes”. Casi un año después, las imágenes aún estaban disponibles en YouTube y fueron tomadas por usuarios anónimos para crear memes, videos musicales y un evento falso en Facebook, todos burlándose de Juan. En el reportaje el nene, entonces de 11 años, se expresaba con palabras propias de un adulto sobre temas como la literatura y el arte, manifestando ser seguidor de autores como Ricardo Siri Liniers y Pablo Bernasconi. Los memes que circularon lo ponen en diferentes situaciones, ya sea como conductor del programa para niños Art Attack, o en pinturas famosas como La creación de Adán, de Miguel Ángel.
En un evento falso de Facebook llamado “Taller de collage de tela con Juan Sánchez” participaron unos 7.000 usuarios y se publicaron, entre otras bromas, videos musicales con las palabras del chico remixadas.
Prácticamente todo el material sigue disponible en la web y el video original tuvo un millón de visitas. Y aunque su madre decidió evitar que mirara redes sociales e internet durante las últimas semanas, a Juan le llegó la noticia por algunos compañeros de la escuela.
Cuando Liniers supo del caso lo defendió públicamente y se comunicó por Skype con el chico, que cuenta con la contención de su familia y los docentes de su escuela.
Lo que le ocurrió es definido por los expertos como ciberhostigamiento, una “agresión psicológica” hecha a través de internet que tiene un “impacto negativo” en la víctima, explicó Roxana Domínguez, miembro de Mamás en Línea, la organización que impulsó la Ley de Grooming en Argentina, aprobada por el Congreso.
►En red. El hostigamiento a través de internet también se caracteriza por la imposibilidad que tiene la víctima de controlar la circulación del material, ya que ni los chicos ni sus padres pueden frenarlo y tampoco resulta sencillo identificar a quienes lo publican.