Tras la II Guerra Mundial – concretamente, entre 1945 y 1958 -, EE.UU. concedió visados a más de 1.500 ingenieros y científicos alemanes, a pesar de su oscuro pasado nazi, para trabajar en los proyectos secretos del Gobierno americano.
Los mas destacados de la lista:
Werhner von Braun, responsable de utilizar a los presos alemanes como esclavos en la construcción del cohete V2, director del Centro Espacial Marshall, de la NASA, y diseñador del cohete Saturno V, desde el que se lanzaron las misiones Apolo a la Luna.
Walter Schreiber, médico que experimentó con presos en el campo de concentración de Dachau.(Fallecion en Argentina en 1970)
Herbert A. Wagner, quien supervisó el desarrollo del misil antibuque alemán Henschel Hs 293.
Kurt Blome, director del Programa de Guerra Biológica de los nazis, entre otros muchos. Sorprende que EE.UU. describía a estos hombres como “mentes únicas, elegidas, cuya productividad intelectual nos proponemos usar”.
¿Por qué se clasificó?
Por dos razones: primero, a los americanos les podía escandalizar que su país aprovechara los conocimientos de científicos nazis; segundo, y como motivo principal, para que no se pasaran al bando de la Unión Soviética, ya que estos científicos e ingenieros eran todo un 'arma secreta'. En 1998, el presidente Bill Clinton firmó un acta de desclasificación con información que EE.UU. guardaba sobre los crímenes de guerra de los nazis.
¿Tuvo consecuencias la desclasificación?
La imagen de EE.UU acogiendo a criminales nazis, se vio dañada cuando se descubrió el contenido de esos documentos clasificados.
Lo más sorprendente
EE.UU. descubrió qué científicos nazis 'merecían la pena' gracias a un técnico de laboratorio que encontró, oculta en un retrete de la Universidad de Bonn -Alemania-, la lista de nombres a los que Alemania había hecho regresar del frente para que desarrollar su tecnología. Dicho documento es conocido como la 'lista Osenberg'. Además, los miembros de los servicios de inteligencia de EE.UU. sabían qué historiales eran los más 'siniestros' porque eran los únicos cuyas páginas estaban agrupadas por un clip. De ahí el nombre de la operación.
Los más perjudicados
Las víctimas del nazismo durante la Segunda Guerra Mundial, para quienes, según fuentes consultadas, supuso un duro revés ver cómo científicos que colaboraron con los nazis no fueron castigados.