
EL TERRORÍFICO MUNDO DE LAS FOBIAS

No existe quien no tenga miedo. A una cosa o la otra siempre se teme. Y ante el objeto o situación temida el terror puede apoderarse de ti. Te sudan las manos, tiemblan las rodillas y sientes una rigidez muscular similar a la parálisis. Lo mismo sucede una y otra vez ante el mismo escenario. Te das cuenta que estás padeciendo una fobia.
¿QUÉ ES UNA FOBIA?
Según el manual de diagnostico de los trastornos mentales (DSM-IV), la fobia es un “temor acusado y persistente que es excesivo o irracional, desencadenado por la presencia o anticipación de un objeto o situación específicos”.
Ojo, no confundir con el temor que inexplicablemente se les puede tener a las arañas, las tormentas o los ascensores. Esto es normal. Pero si ante el hecho el miedo, la ansiedad y la conducta de evitación se vuelven anormales y afectan la calidad de vida de quien los padece, entonces se está en presencia de una enfermedad.
Los síntomas comienzan a manifestarse en la niñez o adolescencia. Rara vez se manifiestan después de los 25 años. Y si se trata de una fobia social puede llegar a confundirse con un caso de extrema timidez. Cualquiera puede padecer este trastorno psicológico -aunque se da más en las mujeres- y se estima que una de cada veinte personas tiene algún tipo de fobia.
Su origen se debe a un episodio traumático de chico, aunque hay quienes creen que puede llegar a heredarse de padres a hijos genéticamente. Sin tratamiento puede perdurar por años o, incluso, toda la vida.
Ojo, no confundir con el temor que inexplicablemente se les puede tener a las arañas, las tormentas o los ascensores. Esto es normal. Pero si ante el hecho el miedo, la ansiedad y la conducta de evitación se vuelven anormales y afectan la calidad de vida de quien los padece, entonces se está en presencia de una enfermedad.
Los síntomas comienzan a manifestarse en la niñez o adolescencia. Rara vez se manifiestan después de los 25 años. Y si se trata de una fobia social puede llegar a confundirse con un caso de extrema timidez. Cualquiera puede padecer este trastorno psicológico -aunque se da más en las mujeres- y se estima que una de cada veinte personas tiene algún tipo de fobia.
Su origen se debe a un episodio traumático de chico, aunque hay quienes creen que puede llegar a heredarse de padres a hijos genéticamente. Sin tratamiento puede perdurar por años o, incluso, toda la vida.
TIPOS DE FOBIAS
La fobia pueden estar asociada a un determinado factor (específica) o puede ser general (social).
Los diez tipos más populares de fobias son:
Los diez tipos más populares de fobias son:
1. Acrofobia : miedo irracional a las alturas. No se trata de un simple vértigo. El enfermo no podrá asomarse a un balcón, estar en un mirador elevado o junto a un precipicio, y evitará cualquier situación que lo conduzca a eso.
2. Aerofobia : miedo irracional a viajar en avión. Puede llegar a impedir siquiera planificar un viaje de este estilo o generar un trastorno de ansiedad las semanas o meses previo al viaje. Se estima que sólo el cinco por ciento de los pasajeros de avión abordan sin temores de ningún tipo.
3. Agorafobia : miedo irracional a los espacios abiertos. Se teme a no sentirse seguro o a ser incapaz de recibir ayuda fuera del hogar. Es más común en las mujeres y es la fobia que más motiva la consulta a un especialista.
4. Aracnofobia : miedo irracional a las arañas. Se calcula que la mitad de las mujeres y el diez por ciento de los hombres padecen esta fobia en algún grado.
5. Brontofobia : miedo irracional a determinados fenómenos meteorológicos, como es el caso de los truenos, el granizo o un viento muy fuerte. Amén de que viven pendientes del servicio metereológico, puede llegar a no dormir o salir de sus casas debido al clima.
6. Carcinofobia : miedo irracional a contraer cáncer. Si bien es común entre la mayoría de los adultos sentir un temor lógico a padecer esta enfermedad, el fóbico creerá que cualquier síntoma físico negativo es señal de la enfermedad y vivirá condicionado por ello.
7. Claustrofobia : al contrario de la agorafobia, es el miedo irracional a los espacios cerrados. Suele ocurrir en ascensores, metros (subterráneos), túneles o habitaciones pequeñas. Se calcula que entre un dos y un cinco por ciento de la población padece esta fobia.
8. Emetofobia : miedo irracional al vómito o a vomitar. Si bien es común sentir aversión o temor a vomitar, una fobia puede generar cambios en los hábitos alimenticios o evitar que una persona concurra a restoranes por temor a que le caiga mal la comida que sirvan allí.
9. Hematofobia : miedo irracional a la sangre. El temor es tan grande que puede impedir que una persona se haga análisis o que evite por cualquier medio una intervención quirúrgica, poniendo en riesgo su propia vida. Incluso puede verse impedido de asistir a otra persona en un accidente o de ver sangre en medios de comunicación como diarios y revistas o en la televisión y el cine.
10. Sociofobia : miedo irracional a ser juzgado negativamente en público. Es común entre adolescentes y jóvenes. Se calcula que cerca de un cuatro por ciento de las personas entre 18 y 55 años la padece.
Las fobias son muchas y hay algunas bastante raras y menos conocidas, como la zoofobia -miedo a los animales-, la coulrofobia -miedo a los payasos- o la triscadecafobia -miedo al número trece-.
2. Aerofobia : miedo irracional a viajar en avión. Puede llegar a impedir siquiera planificar un viaje de este estilo o generar un trastorno de ansiedad las semanas o meses previo al viaje. Se estima que sólo el cinco por ciento de los pasajeros de avión abordan sin temores de ningún tipo.
3. Agorafobia : miedo irracional a los espacios abiertos. Se teme a no sentirse seguro o a ser incapaz de recibir ayuda fuera del hogar. Es más común en las mujeres y es la fobia que más motiva la consulta a un especialista.
4. Aracnofobia : miedo irracional a las arañas. Se calcula que la mitad de las mujeres y el diez por ciento de los hombres padecen esta fobia en algún grado.
5. Brontofobia : miedo irracional a determinados fenómenos meteorológicos, como es el caso de los truenos, el granizo o un viento muy fuerte. Amén de que viven pendientes del servicio metereológico, puede llegar a no dormir o salir de sus casas debido al clima.
6. Carcinofobia : miedo irracional a contraer cáncer. Si bien es común entre la mayoría de los adultos sentir un temor lógico a padecer esta enfermedad, el fóbico creerá que cualquier síntoma físico negativo es señal de la enfermedad y vivirá condicionado por ello.
7. Claustrofobia : al contrario de la agorafobia, es el miedo irracional a los espacios cerrados. Suele ocurrir en ascensores, metros (subterráneos), túneles o habitaciones pequeñas. Se calcula que entre un dos y un cinco por ciento de la población padece esta fobia.
8. Emetofobia : miedo irracional al vómito o a vomitar. Si bien es común sentir aversión o temor a vomitar, una fobia puede generar cambios en los hábitos alimenticios o evitar que una persona concurra a restoranes por temor a que le caiga mal la comida que sirvan allí.
9. Hematofobia : miedo irracional a la sangre. El temor es tan grande que puede impedir que una persona se haga análisis o que evite por cualquier medio una intervención quirúrgica, poniendo en riesgo su propia vida. Incluso puede verse impedido de asistir a otra persona en un accidente o de ver sangre en medios de comunicación como diarios y revistas o en la televisión y el cine.
10. Sociofobia : miedo irracional a ser juzgado negativamente en público. Es común entre adolescentes y jóvenes. Se calcula que cerca de un cuatro por ciento de las personas entre 18 y 55 años la padece.
Las fobias son muchas y hay algunas bastante raras y menos conocidas, como la zoofobia -miedo a los animales-, la coulrofobia -miedo a los payasos- o la triscadecafobia -miedo al número trece-.
¿SE PUEDEN CURAR LAS FOBIAS?
Con el tratamiento adecuado, sí. Pero no hay un solo tratamiento. El abordaje puede darse desde el psicoanálisis hasta las terapias conductistas, pasando por la hipnosis y la aproximación presencial a la génesis de los temores. También se pueden utilizar psicofármacos para disminuir la ansiedad. La mejor opción tendrá que ver con cada paciente en particular.
¿Tienes alguna fobia? Cuéntanos en los comentarios.
