La vida de la pequeña Josie Zetz de 11 años no volverá a ser la misma, su padre morirá pronto debido a que padece cáncer de páncreas. Pero más allá de ello, lo que cambió todo fue la sorpresa que tuvo para su cumpleaños.
Todo comenzó cuando la fotógrafa Lindsey Villatoro contactó a la familia. Ella se encontraba recopilando imágenes de enfermos terminales, pero concentrándose en captar su lado humano más que su dolor. Al mismo tiempo se acercaba el cumpleaños de la niña.
El cumpleaños de la niña iba a ser especial, tenía que serlo, pues sería el último que pasaría con su padre. Ella se encontraba emocionada pero jamás imaginó cómo sería. Villatoro tuvo una idea algo descabellada, dar un paso más en la fiesta de cumpleaños, mejor celebrar lo que sería una boda, con vestido, invitados y fiesta. Y lo más importante: que su padre la lleve al altar y que baile con ella.
Es así que se consiguieron las flores, los postres, el anillo de compromiso y hasta un vestido de novia de la Semana de la Moda de Los Ángeles. “Éste es el mejor día de mi vida”, le dijo la pequeña a Villatoro cuando se encontraban alistándola. Estaba un poco nerviosa cuando su mamá la recogió de la escuela.
Pero la vida de la pequeña cambió, ya que se iba a causar por una buena causa, pero, por otra parte no estaba preparada ya que ella tenía planeado casarse a los 25.
Pero lo que mas me duele a mi es que quiere tanto a su padre que decidio hacer lo que pudo para salvarlo, lastima que el esfuerzo que hizo fué en vano.
Ojalá existan personas como Josie Zetz, ya que caras así parten el corazón:
Hasta una próxima amigos de Taringueros, y que paseis una buena tarde
Todo comenzó cuando la fotógrafa Lindsey Villatoro contactó a la familia. Ella se encontraba recopilando imágenes de enfermos terminales, pero concentrándose en captar su lado humano más que su dolor. Al mismo tiempo se acercaba el cumpleaños de la niña.
El cumpleaños de la niña iba a ser especial, tenía que serlo, pues sería el último que pasaría con su padre. Ella se encontraba emocionada pero jamás imaginó cómo sería. Villatoro tuvo una idea algo descabellada, dar un paso más en la fiesta de cumpleaños, mejor celebrar lo que sería una boda, con vestido, invitados y fiesta. Y lo más importante: que su padre la lleve al altar y que baile con ella.
Es así que se consiguieron las flores, los postres, el anillo de compromiso y hasta un vestido de novia de la Semana de la Moda de Los Ángeles. “Éste es el mejor día de mi vida”, le dijo la pequeña a Villatoro cuando se encontraban alistándola. Estaba un poco nerviosa cuando su mamá la recogió de la escuela.
Pero la vida de la pequeña cambió, ya que se iba a causar por una buena causa, pero, por otra parte no estaba preparada ya que ella tenía planeado casarse a los 25.
Pero lo que mas me duele a mi es que quiere tanto a su padre que decidio hacer lo que pudo para salvarlo, lastima que el esfuerzo que hizo fué en vano.
Ojalá existan personas como Josie Zetz, ya que caras así parten el corazón:
Hasta una próxima amigos de Taringueros, y que paseis una buena tarde

