En menos de 24 horas en Santa Fe hubo cuatro sangrientos asesinatos. Tres de esos casos registran un mismo modus operandi: la persecución y la ejecución de la víctima a sangre fría.
Todo sucedió entre el domingo y este mediodía. En el primero de los hechos, un adolescente de 14 años falleció tras ser alcanzado por dos proyectiles mientras huía de un grupo de jóvenes que dispararon sin piedad, por los pasillos del barrio Guadalupe Oeste.
A raíz de este crimen, dos bandas se tirotearon a pocas cuadras de la escena del crimen. Como consecuencia de la balacera, un joven de 19 años recibió un tiro en la cabeza y murió. La víctima sería primo del menor de 14 años asesinado ayer.
En otro de los casos, un joven de 24 años fue acribillado de 16 balazos por un grupo de perseguidores. Y ayer, en Santo Tomé, varios sujetos ingresaron a la cochera, rodearon el auto de un hombre de 25 años y abrieron fuego sobre él: la víctima estaba en el interior del vehículo.