Por Rafael Bianchi, Psicoanalista
¿Existe algo más hecho a la medida de los cobardes que la teoría de los dos demonios?
Esa necia necesidad de igualar a los que resisten y al opresor
Ese oscuro sentimiento fraticida, que culpa a la víctima, de haber provocado la violencia del poderoso...
Ese servilismo de culpar a la parte emergente por la existencia de una grieta, como añorando la normalidad del antiguo acantilado que se dibujaba sobre la suerte de los sumergidos...
Esa inmunda coartada (aún entre muchos que se autodefinen marxistas), construida sobre la falsa sinonimia entre gobierno y poder, para defender al poderoso cubriendo su obscenidad con el velo del más débil...
Esa hijaputez de justificar el NAPALM en Franja de Gaza desde la peligrosidad de las piedras de los adolescentes de la Intimada...
Ese miedo al enojo del poderoso derrotado por el pueblo, que empuja a una solapada defensa de los monopolios, comparando el exceso en sí mismo que representa el Grupo Clarín, con las dignísimas 10 horas semanales de 678.....
P/D: Y no me rompas las pelotas con lo de “tu dinero”. Ni el Estado es una empresa, ni los impuestos son paquetes accionarios. Ha dejado de ser tuya, tanto la guita de los impuestos como la de las zapatillas que te compraste. Las corporaciones mediáticas, desde la pauta publicitaria, también se financia con plata de los consumidores. Sistema fundado en el “tener para ser” bastante más perverso, dicho sea de paso.
