Contra la opinión de varios teólogos católicos y protestantes,
Está escrito en la Biblia:
"Hijos míos, estamos en la última hora, y, como habéis oído, el anticristo viene; y ahora ya han surgido muchos anticristos; por eso conocemos que es la última hora. Han surgido de entre nosotros, pero no eran de los nuestros; porque si hubieran sido de los nuestros, hubieran permanecido con nosotros; pero ha sucedido esto para que se manifieste que todos éstos no eran de los nuestros." (1 Jn 2:18-21)
Es bueno que sepan de una vez que no habrá nadie capaz de crear en torno a Cristo un movimiento de oposición, de alcance universal como fue la Redención de Cristo y por tanto, ver dos antagonistas: el Redentor y un hombre que tenga una fuerza semejante para competir con él.
En otras palabras no habrá ningún Anticristo en forma humana. He analizado los dos secretos enviados al papa en 1851 por los videntes de la Salette, y el secreto no aprobado por la santa Sede de Melania de 1879, y cuando se habla del Anticristo se habla figurativamente de algo (la apostasía), no de alguien. A los 12 años... en 1948-1960, y así sucesivamente...
Está claro que si hablamos de un Anticristo, éste ya está aquí desde hace tiempo, y como precursor del Anticristo podríamos haber dicho que fue el comunismo.
La misma Iglesia nos habla del Anticristo:
675 Antes del advenimiento de Cristo, la Iglesia deberá pasar por una prueba final que sacudirá la fe de numerosos creyentes (cf. Lc 18, 8; Mt 24, 12). La persecución que acompaña a su peregrinación sobre la tierra (cf. Lc 21, 12; Jn 15, 19-20) desvelará el "Misterio de iniquidad" bajo la forma de una impostura religiosa que proporcionará a los hombres una solución aparente a sus problemas mediante el precio de la apostasía de la verdad. La impostura religiosa suprema es la del Anticristo, es decir, la de un seudo-mesianismo en que el hombre se glorifica a sí mismo colocándose en el lugar de Dios y de su Mesías venido en la carne (cf. 2 Te 2, 4-12; 1Te 5, 2-3;2 Jn 7; 1 Jn 2, 18.22).
676 Esta impostura del Anticristo aparece esbozada ya en el mundo cada vez que se pretende llevar a cabo la esperanza mesiánica en la historia, lo cual no puede alcanzarse sino más allá del tiempo histórico a través del juicio escatológico: incluso en su forma mitigada, la Iglesia ha rechazado esta falsificación del Reino futuro con el nombre de milenarismo (cf. DS 3839), sobre todo bajo la forma política de un mesianismo secularizado, "intrínsecamente perverso" (cf. Pío XI, "Divini Redemptoris" que condena el "falso misticismo" de esta "falsificación de la redención de los humildes"; GS 20-21).
677 La Iglesia sólo entrará en la gloria del Reino a través de esta última Pascua en la que seguirá a su Señor en su muerte y su Resurrección (cf. Ap 19, 1-9). El Reino no se realizará, por tanto, mediante un triunfo histórico de la Iglesia (cf. Ap 13, en forma de un proceso creciente, sino por una victoria de Dios sobre el último desencadenamiento del mal (cf. Ap 20, 7-10) que hará descender desde el Cielo a su Esposa (cf. Ap 21, 2-4). El triunfo de Dios sobre la rebelión del mal tomará la forma de Juicio final (cf. Ap 20, 12) después de la última sacudida cósmica de este mundo que pasa (cf. 2 P 3, 12-13).
Cuando Juan escribe: "De hecho, ahora han aparecido muchos anticristos". Con el término anticristos se refiere a los opositores individuales. Todos los enemigos de la Iglesia Católica y la apostasía son el Anticristo.
CONCLUSIÓN: NO HABRÁ NINGÚN ANTICRISTO BAJO LA APARIENCIA DE UN HOMBRE.
Cuando todo sea uno, vendrá el fin.
Dios le bendiga.
Está escrito en la Biblia:
"Hijos míos, estamos en la última hora, y, como habéis oído, el anticristo viene; y ahora ya han surgido muchos anticristos; por eso conocemos que es la última hora. Han surgido de entre nosotros, pero no eran de los nuestros; porque si hubieran sido de los nuestros, hubieran permanecido con nosotros; pero ha sucedido esto para que se manifieste que todos éstos no eran de los nuestros." (1 Jn 2:18-21)
Es bueno que sepan de una vez que no habrá nadie capaz de crear en torno a Cristo un movimiento de oposición, de alcance universal como fue la Redención de Cristo y por tanto, ver dos antagonistas: el Redentor y un hombre que tenga una fuerza semejante para competir con él.
En otras palabras no habrá ningún Anticristo en forma humana. He analizado los dos secretos enviados al papa en 1851 por los videntes de la Salette, y el secreto no aprobado por la santa Sede de Melania de 1879, y cuando se habla del Anticristo se habla figurativamente de algo (la apostasía), no de alguien. A los 12 años... en 1948-1960, y así sucesivamente...
Está claro que si hablamos de un Anticristo, éste ya está aquí desde hace tiempo, y como precursor del Anticristo podríamos haber dicho que fue el comunismo.
La misma Iglesia nos habla del Anticristo:
675 Antes del advenimiento de Cristo, la Iglesia deberá pasar por una prueba final que sacudirá la fe de numerosos creyentes (cf. Lc 18, 8; Mt 24, 12). La persecución que acompaña a su peregrinación sobre la tierra (cf. Lc 21, 12; Jn 15, 19-20) desvelará el "Misterio de iniquidad" bajo la forma de una impostura religiosa que proporcionará a los hombres una solución aparente a sus problemas mediante el precio de la apostasía de la verdad. La impostura religiosa suprema es la del Anticristo, es decir, la de un seudo-mesianismo en que el hombre se glorifica a sí mismo colocándose en el lugar de Dios y de su Mesías venido en la carne (cf. 2 Te 2, 4-12; 1Te 5, 2-3;2 Jn 7; 1 Jn 2, 18.22).
676 Esta impostura del Anticristo aparece esbozada ya en el mundo cada vez que se pretende llevar a cabo la esperanza mesiánica en la historia, lo cual no puede alcanzarse sino más allá del tiempo histórico a través del juicio escatológico: incluso en su forma mitigada, la Iglesia ha rechazado esta falsificación del Reino futuro con el nombre de milenarismo (cf. DS 3839), sobre todo bajo la forma política de un mesianismo secularizado, "intrínsecamente perverso" (cf. Pío XI, "Divini Redemptoris" que condena el "falso misticismo" de esta "falsificación de la redención de los humildes"; GS 20-21).
677 La Iglesia sólo entrará en la gloria del Reino a través de esta última Pascua en la que seguirá a su Señor en su muerte y su Resurrección (cf. Ap 19, 1-9). El Reino no se realizará, por tanto, mediante un triunfo histórico de la Iglesia (cf. Ap 13, en forma de un proceso creciente, sino por una victoria de Dios sobre el último desencadenamiento del mal (cf. Ap 20, 7-10) que hará descender desde el Cielo a su Esposa (cf. Ap 21, 2-4). El triunfo de Dios sobre la rebelión del mal tomará la forma de Juicio final (cf. Ap 20, 12) después de la última sacudida cósmica de este mundo que pasa (cf. 2 P 3, 12-13).
Cuando Juan escribe: "De hecho, ahora han aparecido muchos anticristos". Con el término anticristos se refiere a los opositores individuales. Todos los enemigos de la Iglesia Católica y la apostasía son el Anticristo.
CONCLUSIÓN: NO HABRÁ NINGÚN ANTICRISTO BAJO LA APARIENCIA DE UN HOMBRE.
Cuando todo sea uno, vendrá el fin.
Dios le bendiga.