El infierno existe en
Manila
Taringueros, cómo andan? Como saben, el problema de las condiciones - muchas veces inhumanas- en que se encuentran las cárceles aquí, en Argentina, es un tema recurrente, pero échenle un vistazo a esta cárcel de Filipinas y vean con sus propios ojos la precariedad y hacinamiento en su máximo esplendor.
El fotógrafo Noel Celis baja al averno carcelario de Quezón City en el suburbio norte de Manila y retrata la condición infrahumana de miles de presos filipinos

EN Filipinas hay 115000 presos y la cárcel de Quezón City en un suburbio de Manila alberga a 3800, una cárcel construida para 700. La mayoría de los internos es el resultado de detenciones preventivas que esperan el dictamen de la justicia para saber su futuro y mientras tanto resisten en condiciones terribles de hacinamiento y promiscuidad que quizá ni siquiera Dante Alighieri hubiese imaginado para el séptimo círculo del infierno.

Gran parte de estos presos esperan saber de sus condenas y sobrellevan el transcurso del día como pueden, al llegar la noche duermen por turnos ocupando escaleras e incluso una cancha de básquet al aire libre que les queda chica, no hay agua corriente y el contacto de cuerpos lleva a un permanente peligro de contraer enfermedades e infecciones.

(abajo: Los presos montan en un autobús de la prisión para asistir a su juicio en el tribunal regional de Quezon City )

(Vista general de la cancha de básquet, donde los presos se turnan para dormir)


Comentá, Lince fase 4!
Taringueros, cómo andan? Como saben, el problema de las condiciones - muchas veces inhumanas- en que se encuentran las cárceles aquí, en Argentina, es un tema recurrente, pero échenle un vistazo a esta cárcel de Filipinas y vean con sus propios ojos la precariedad y hacinamiento en su máximo esplendor.
El fotógrafo Noel Celis baja al averno carcelario de Quezón City en el suburbio norte de Manila y retrata la condición infrahumana de miles de presos filipinos

EN Filipinas hay 115000 presos y la cárcel de Quezón City en un suburbio de Manila alberga a 3800, una cárcel construida para 700. La mayoría de los internos es el resultado de detenciones preventivas que esperan el dictamen de la justicia para saber su futuro y mientras tanto resisten en condiciones terribles de hacinamiento y promiscuidad que quizá ni siquiera Dante Alighieri hubiese imaginado para el séptimo círculo del infierno.

Gran parte de estos presos esperan saber de sus condenas y sobrellevan el transcurso del día como pueden, al llegar la noche duermen por turnos ocupando escaleras e incluso una cancha de básquet al aire libre que les queda chica, no hay agua corriente y el contacto de cuerpos lleva a un permanente peligro de contraer enfermedades e infecciones.

(abajo: Los presos montan en un autobús de la prisión para asistir a su juicio en el tribunal regional de Quezon City )

(Vista general de la cancha de básquet, donde los presos se turnan para dormir)


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