Negra, roja, blanca... Bienvenido al mundo de la cocaína multicolor
El oscuro atractivo de esta cocaína es camuflar su detección a la vista y al olfato

Llegaba desde Colombia en el interior de cartuchos de tóner para terminar encima de bandejas de plata en fiestas privadas de Madrid y en otras ciudades de Europa, Estados Unidos y Australia . La excitación de los invitados no podía ser mayor: una hilera de camareras y camareros ofreciendo bandejas con rayitas negras simétricamente ordenadas y un breve y sonriente “sírvase a su gusto”.
Era cocaína negra, la droga de moda.
Para pena de los invitados que esperaban una nueva fiesta con el oscuro atractivo del polvo negro, la policía colombiana se incautó de dos toneladas en el aeropuerto El Dorado de Bogotá el pasado 6 de septiembre. La mercancía estaba declarada como tinta de impresora.
Solo dos días antes, en México, la policía había detectado una tonelada que había sido declarada como óxido de zinc. También procedente de Colombia, también coca negra. Habían descubierto el pastel.
El color de la coca no es para añadir un tono diabólico a su consumo, sino para camuflar su envío y evitar su detección. En Australia , la policía dijo el pasado mayo que estaba entrenando a los perros para detectar la coca negra. En ocasiones, la coca también se mezcla con carbón, asfalto o caucho para evitar el olor a acetona que guía a los canes para dar con la droga.
La coca puede teñirse de todos los colores posibles y hacerse pasar por productos de gran comercialización mundial, como es el caso de tinta de impresora o el óxido de zinc.
Según los informes policiales de esta droga, las sustancias mezcladas se separan en laboratorios una vez llegan a su destino de venta pero, en algunos casos podría permanecer el color. El corte ya estaría hecho y su distribución sería más rentable.
El oscuro atractivo de esta cocaína es camuflar su detección a la vista y al olfato

Llegaba desde Colombia en el interior de cartuchos de tóner para terminar encima de bandejas de plata en fiestas privadas de Madrid y en otras ciudades de Europa, Estados Unidos y Australia . La excitación de los invitados no podía ser mayor: una hilera de camareras y camareros ofreciendo bandejas con rayitas negras simétricamente ordenadas y un breve y sonriente “sírvase a su gusto”.
Era cocaína negra, la droga de moda.
Para pena de los invitados que esperaban una nueva fiesta con el oscuro atractivo del polvo negro, la policía colombiana se incautó de dos toneladas en el aeropuerto El Dorado de Bogotá el pasado 6 de septiembre. La mercancía estaba declarada como tinta de impresora.
Solo dos días antes, en México, la policía había detectado una tonelada que había sido declarada como óxido de zinc. También procedente de Colombia, también coca negra. Habían descubierto el pastel.
El color de la coca no es para añadir un tono diabólico a su consumo, sino para camuflar su envío y evitar su detección. En Australia , la policía dijo el pasado mayo que estaba entrenando a los perros para detectar la coca negra. En ocasiones, la coca también se mezcla con carbón, asfalto o caucho para evitar el olor a acetona que guía a los canes para dar con la droga.
Según la policía, la fórmula para cambiar el color de la cocaína la inventó el cocinero de un cartel del Atlántico colombiano
La coca puede teñirse de todos los colores posibles y hacerse pasar por productos de gran comercialización mundial, como es el caso de tinta de impresora o el óxido de zinc.
Según los informes policiales de esta droga, las sustancias mezcladas se separan en laboratorios una vez llegan a su destino de venta pero, en algunos casos podría permanecer el color. El corte ya estaría hecho y su distribución sería más rentable.
Lo oscuro tiene un atractivo, pero sigue siendo oscuro
