
Lucy es el esqueleto más famoso del mundo. Hace 41 años, un grupo de paleontólogos descubrió en Hadar, al noreste de Etiopía, el conjunto de restos fósiles de un australopiteco que vivió hace 3,2 millones de años. Era una hembra de 1,1 metros de altura y se trató del primer hallazgo de un humanoide en buen estado que logra explicar la relación entre los primates y los humanos.
Los trabajos de rescate recuperaron el 40% del esqueleto y tras varios estudios se confirmó que esta Australopithecus afarensis ya caminaba en dos extremidades inferiores. Lucy tiene los pies arqueados como los humanos actuales, lo que indica que era bípeda y que su especie había dejado de trepar árboles como los primates. El hallazgo la ubica como un ancestro de los Homo sapiens y también como una conexión evolutiva con los primates.
Era el 24 de noviembre de 1974 cuando se hizo el descubrimiento y en la radio sonaba Lucy in the sky with diamonds, el éxito de los Beatles, así que al paleontólogo Donald Johanson le pareció buena idea darle un nombre al grupo de huesos que, según indicaban las primeras investigaciones, pertenecían a una sola persona. La nombró Lucy y con el apelativo siguió la fama. Tras este descubrimiento se han encontrado más de 250 fósiles de al menos 17 individuos en la misma región.
Los restos permanecen en el Museo Etíope de Historia Natural en Addis Abeba en una cámara de seguridad a la que el público no tiene acceso. Sin embargo, el Gobierno etíope decidió en 2007 sacar el esqueleto del resguardo para llevarlo en una gira por Estados Unidos. Durante siete años, Lucy viajó por varias ciudades y cientos de personas pudieron observar los trozos de cráneo, costillas, pelvis y fémur del ejemplar.
En 2015, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, visitó Etiopía y las autoridades le permitieron observar directamente el esqueleto y tocarlo.

Lucy la australopithecus andaba sobre sus pies. Costó saber de qué forma lo había conseguido, pero el estudio de los huesos de la pelvis y de sus rodillas permitieron confirmar que la homínido había conseguido dar un salto en la evolución. Aquel descubrimiento se entiende hoy como uno de los más grades de la historia del proceso evolutivo, pero la ciencia tardó tres años en reconocer a Lucy. Solo se hizo cuando la publicación Kirtlandia escribió sobre el nacimiento de un nuevo homínido, considerando a la nueva especie como la precursora del género homo.
Lucy la australopithecus no fue la única homínido que se ha encontrado en Etiopía. De su misma especie, la Australopithecus afarensis, los científicos hallaron los restos de Selam a diez kilómetros de distancia de los de Lucy. Se trata del fósil más completo de un niño, ya que encontraron huesos de algunos dedos, de un pie, el tórax completo y sobre todo de la cara, que posee los rasgos similares a los de un simio.
Lucy no tenía ninguno de esos huesos, pero lo hallado permitió establecer que andaba a dos patas, aunque no siempre. Los estudios posteriores hablaron de la posibilidad de que tanto Lucy como Selam se subieran a los árboles. Según los investigadores de la Universidad Midwestern y la Academia de Ciencias de California, sus fósiles muestran rasgos muy simiescos, lo que sugiere que nuestros ancestros tardaron mucho más de lo que se creía en dejar de colgarse de las ramas.
