El Concierto de Año Nuevo lo inventaron los nazis
La Filarmónica de Viena conmemoraba sus 75 años de la Anschluss («anexión») –la incorporación de Austria a la Alemania nazi el 12 de marzo de 1938– publicando un informe sobre la historia de la orquesta austriaca durante el nazismo. «En 1938, la política interviene de manera brutal en la Filarmónica: los nazis despidieron a todos los artistas judíos de la ópera estatal y disolvieron la Asociación Filarmónica de Viena», reza la introducción al informe titulado «La Filarmónica de Viena durante el nazismo (de 1938 a 1945)». El informe continúa: «Once miembros de la orquesta no despedidos y que estuvieron casados con judíos fueron estigmatizados como «Halbjuden» («semijudíos») y vivieron bajo la constante presión de cancelarse su 'permiso especial'». Una de las más llamativas conclusiones es que el Concierto de Año nuevo se «inventó» en esa época, gracias a la iniciativa de un amigo del ministro Goebbels.
Uno de los temas que más escándalo ha causado en la opinión publica ha sido sin embargo la postguerra de la Filarmónica: tras el fin de la guerra apenas hubo despidos de músicos nazis, que llegaron a ser más de la mitad de los 123 titulares o el hecho de haber entregado la réplica de un Anillo de Honor –la más alta distinción de la Filarmónica de Viena– al criminal de guerra nazi Baldur von Schirach cuando salió luego de 20 años de cárcel –condenado por el Tribunal de Nuremberg–, en 1966.
En base a testimonios, se ha llegado a confirmar que el trompetista nazi colaborador de la Gestapo, Helmut Wobisch –gerente de la Filarmónica entre 1954 y 1968–, habría sido quien entregó el anillo a Schirach. Y en el capítulo sobre el Concierto de Año Nuevo, tampoco se mencionaba en la web con claridad que ese espectáculo, hoy el más popular de la música clásica, se creó en 1939, en plena época nazi, por iniciativa de Clemens Krauss, un amigo íntimo del ministro de Propaganda nazi Joseph Goebbels.
La Filarmónica de Viena conmemoraba sus 75 años de la Anschluss («anexión») –la incorporación de Austria a la Alemania nazi el 12 de marzo de 1938– publicando un informe sobre la historia de la orquesta austriaca durante el nazismo. «En 1938, la política interviene de manera brutal en la Filarmónica: los nazis despidieron a todos los artistas judíos de la ópera estatal y disolvieron la Asociación Filarmónica de Viena», reza la introducción al informe titulado «La Filarmónica de Viena durante el nazismo (de 1938 a 1945)». El informe continúa: «Once miembros de la orquesta no despedidos y que estuvieron casados con judíos fueron estigmatizados como «Halbjuden» («semijudíos») y vivieron bajo la constante presión de cancelarse su 'permiso especial'». Una de las más llamativas conclusiones es que el Concierto de Año nuevo se «inventó» en esa época, gracias a la iniciativa de un amigo del ministro Goebbels.
Uno de los temas que más escándalo ha causado en la opinión publica ha sido sin embargo la postguerra de la Filarmónica: tras el fin de la guerra apenas hubo despidos de músicos nazis, que llegaron a ser más de la mitad de los 123 titulares o el hecho de haber entregado la réplica de un Anillo de Honor –la más alta distinción de la Filarmónica de Viena– al criminal de guerra nazi Baldur von Schirach cuando salió luego de 20 años de cárcel –condenado por el Tribunal de Nuremberg–, en 1966.
En base a testimonios, se ha llegado a confirmar que el trompetista nazi colaborador de la Gestapo, Helmut Wobisch –gerente de la Filarmónica entre 1954 y 1968–, habría sido quien entregó el anillo a Schirach. Y en el capítulo sobre el Concierto de Año Nuevo, tampoco se mencionaba en la web con claridad que ese espectáculo, hoy el más popular de la música clásica, se creó en 1939, en plena época nazi, por iniciativa de Clemens Krauss, un amigo íntimo del ministro de Propaganda nazi Joseph Goebbels.