La homosexualidad está documentada prácticamente desde que la humanidad guarda registro de su historia.
En el Antiguo Egipto, encontramos referencias claras a la homosexualidad en su mitología, en la leyenda de Seth y Horus, por ejemplo.
Pero también en su historia. Nianjjnum y Jnumhotep, dos funcionarios egipcios de la quinta dinastía - alrededor del 2400 a. C. - serían aparentemente la primera pareja homosexual de la que existan registros.
La tumba de ambos, o mastaba, está adornada con múltiples imágenes de estos dos hombres abrazados.
La homosexualidad está presente en la mitología griega -por ejemplo, en el amor entre Zeus y Ganimedes-, así como en las obras de Homero, Heródoto y Platón, entre otros.
En la Grecia Antigua, la orientación sexual no era un identificador social, sino que las normas que regían el comportamiento sexual se basaban en el género, la edad y la condición social.
La pederastia era la forma más común -tanto entre civiles como entre militares- mientras que las relaciones entre hombres de edad y estatus comparables no eran muy aceptadas.
El hombre mayor ofrecía protección y educación al más joven a cambio de su belleza, juventud y compromiso.
El joven, a su vez, debía respeto y compromiso al mayor, pero no era bien visto que él también sintiera deseo por aquél y, si era así, esto lo conducía a ser estigmatizado socialmente.
En el caso de la pederastia entre soldados, era considerada en algunos casos como estimulante del espíritu combativo.
En la Antigua Roma, la homosexualidad existió desde los inicios de la república. En ese período, donde se distinguía a los hombres (y mujeres) en libres y esclavos, se castigaba incluso con la muerte a los varones libres que ejercieran el rol pasivo en el acto sexual.
Sin embargo, no se castigaba a los que ejercieran el rol activo, ya sea con otro hombre libre o un esclavo. Con el tiempo, la pederastia, inicialmente vista como una costumbre griega degenerada, pasó a ser una forma de satisfacción sexual generalizada.
De los doce primeros emperadores romanos, sólo a Claudio le interesaban exclusivamente las mujeres. Nerón, por su parte, fue el primer emperador en casarse con otro hombre (además, tres veces).
Debido al machismo que caracterizaba a estas sociedades, las relaciones entre mujeres eran mantenidas en secreto, por lo que son muy pocas las evidencias de amores lésbicos.
En la Biblia, la homosexualidad se menciona, principalmente, en Romanos y en Levítico, donde es condenada como un “acto infame” que debe ser castigado con la muerte.
Esto se debía, aparentemente, a que se consideraba un desperdicio de semen - e incluso un aborto o asesinato - a todo acto sexual que no condujera a la procreación.
Esta visión de la homosexualidad como un acto inmoral, se ha arraigado en todas las culturas con influencia judeo-cristiana y continúa hasta el día de hoy en gran parte de muchas sociedades.
Sin embargo, no todas las iglesias tienen la misma postura ante la homosexualidad, e incluso hay quienes consideran que estos pasajes son interpretables y deben ser contextualizados.
Por otro lado, tanto la Biblia como el Nuevo Testamento, contienen pasajes que, según surge de debates recientes, pueden estar describiendo relaciones entre personas del mismo sexo.
La homosexualidad también aparece en el islam, tanto en el Corán (escrito aproximadamente entre los años 610 y 632) como en el Hadiz, siendo duramente condenada.
Sin embargo, la literatura clásica árabe contiene múltiples referencias al amor homosexual. Las mil y una noches, es sólo el ejemplo más conocido.
No fue hasta el siglo XX, en que la influencia colonial y la aparición de diversos movimientos de islam político y puritanos, como el wahabismo, transformaron a la homosexualidad en "algo abominable" y un delito, con condenas que van desde multas económicas, hasta cárcel o incluso pena de muerte.
Así que la homosexualidad no es producto de la era moderna, ni de una cultura o una moda.
No la causa la televisión, ni una pastilla, una droga o un tipo de música.
Hace miles de años convivimos con ella y nada hace pensar que esto vaya a dejar de ser así, ni que haya motivos para ello.
La homosexualidad parece ser tan vieja como la humanidad, y hasta ahora ninguna de las dos se ha extinguido.