La palabra samurái (侍 samurai?) (también samuray ) generalmente se utiliza para designar una gran variedad de guerreros del antiguo Japón, aunque bien su verdadero significado es "el que sirve" de una élite militar que gobernó el país durante cientos de años.
El origen del samurái data en el siglo X y se fortaleció al concluir las Guerras Genpei a finales del siglo XII, cuando fue instituido un gobierno militar bajo la figura del shōgun, por el cual el Emperador de Japón quedó a su sombra como un mero espectador de la situación política del país. Su momento cumbre tuvo lugar durante el período Sengoku, una época de gran inestabilidad y continuas luchas de poder entre los distintos clanes existentes, por lo que esta etapa de la historia de Japón es referida como «período de los estados en guerra». El liderazgo militar del país continuaría a manos de esta élite hasta la institución del shogunato Tokugawa en el siglo XVII por parte de un poderoso terrateniente samurái (conocidos como daimyō) llamado Tokugawa Ieyasu, quien paradójicamente, al convertirse en la máxima autoridad al ser nombrado como shōgun, luchó por reducir los privilegios y estatus social de la clase guerrera, proceso que finalmente culminó con su desaparición cuando el emperador retomó su papel de gobernante durante la Restauración Meiji en el siglo XIX.
Históricamente la imagen de un samurái estuvo más relacionada con la de un arquero a caballo que con la de un espadachín, y no fue sino hasta que reinó una relativa paz que la espada adquirió la importancia con la que se la relaciona actualmente; la fantasía y la realidad de los samuráis se ha entremezclado e idealizado y sus historias han servido de base tanto de novelas, como de películas e historietas.
Aunque no existe certeza del origen exacto de la palabra samurai (侍?), la mayoría de los historiadores concuerdan en que tiene su origen en una variación del verbo, en japonés antiguo, saburau que significa «servir», por lo que el término derivado saburai se convierte en «aquellos que sirven».
El primer registro que se ha encontrado de la palabra samurái data del siglo VIII y no era aplicado con un carácter marcial, sino que se utilizaba para referirse a los sirvientes domésticos encargados de atender a los ancianos.3 La palabra finalmente derivó a un aspecto militar y su significado como lo conocemos hoy en día surgió con los gunkimono (軍記物?), una serie de historias de guerra del siglo XII gracias a las cuales se ha podido estudiar el comportamiento, metodología y apariencia de la élite militar.
Los términos bushi (武士?) y samurai (侍?) han sido utilizados como sinónimos, pero la diferencia radica en que la palabra bushi significa sencillamente «guerrero» sin importar la posición o jerarquía, mientras que la palabra samurái se refiere a los miembros de una élite militar.
Armaduras e indumentaria
Armadura
Armadura samurái exhibida en el Museo de Arte Asiático en San Francisco.
Las primeras armaduras, encontradas mediante excavaciones en los kofun, recibieron nombre de tankō (鍛鋼?). Eran fabricadas en hierro macizo, las planchas de blindaje se sujetaban unas a otras con correas de cuero y estaban específicamente diseñadas para ser usadas de pie. Para proteger la parte baja del cuerpo, los guerreros llevaban una falda acampanada llamada kusazuri. Los hombros y antebrazos se cubrían con planchas curvas que llegaban hasta el codo. Desde esos tiempos, la superficie de metal se cubría de laca laminar para protegerla del clima, tal y como se seguiría aplicando a los modelos posteriores. La característica particular del casco era que parte de adelante tenía forma de visera, además de dientes de hierro en la parte superior cuyo objeto era sujetar plumas de faisán. Posteriormente se diseñó un tipo de armadura laminar, la cual se conoce con el nombre de keikō (携行?), de la cual a su vez se desprendió el estilo yoroi (鎧?), que es la armadura clásica samurái. Debido a que si la armadura era hecha completamente de hierro tenía un peso considerable, sólo se empleaban piezas de ese metal en las zonas donde se requería de más protección y en el resto de la armadura se alternaban piezas de hierro con cuero. En promedio, una yoroi tenía un peso aproximado de 30 kilogramos y proporcionaba una buena protección.
La armadura que cubría el cuerpo era llamada do y constituía la base de esta indumentaria defensiva. Con los siglos se marcó una tendencia a reemplazar la yoroi por una armadura llamada do-maru. Esta última surgió como la evolución de la armadura de los soldados de infantería, mucho más sencilla y resultando más cómoda a la hora de la lucha sobre el terreno.94 La armadura desarrollada en el siglo XVI es conocida como tōsei gusoku (当世具足?) o «armadura moderna». Su rasgo característico es que le fueron añadidas protecciones para la cara, el muslo y un sashimono, el cual era un pequeño estandarte en la espalda.
Indumentaria
En el campo de batalla
El kabuto y las menpō (máscaras) eran elementos de suma importancia en la armadura japonesa.
Debajo de la armadura o de su propia vestimenta, la ropa interior que utilizaban los samuráis era conocida como fundoshi (褌?), el cual era una especie de taparrabos hecho a base de lino o algodón. En el campo de batalla, los samuráis utilizaban unos calcetines conocidos como tabi, unas sandalias de tiras llamadas waraji o zori y, en algunas ocasiones, un par de geta (unos zapatos parecidos a los zuecos). La primera sección que se ponían eran las Suneate (脛当て?) o espinilleras,97 además de unas haidate o protecciones en los muslos. Estas últimas se volvieron famosas hasta el periodo Sengoku,cuando los kusazuri (protecciones para el antemuslo) se redujeron. Se usaban además unos guantes denominados yugake, junto con los kote (小手? mangas), para proteger brazos y manos. Un uwaobi (上帯?) —o cinturón exterior— mantenía todo el conjunto de ropa y armadura unido. Para proteger su cuello se utilizaba un nodowa. Además se colocaba un hachimaki (鉢巻き?) alrededor de la cabeza para recibir el peso del kabuto (兜? casco).
Algunos samuráis acostumbraron utilizar algún tipo de máscaras para proteger el rostro, las cuales eran conocidas como hoate. Éstas podían ser completas o media máscara que protegía hasta debajo de los ojos, y podían o no incluir una pieza para la nariz. Los samuráis de alto rango solían portar también un jinbaori (陣羽織? guardapolvos) que se colocaba sobre la armadura.Éstos no se solían usar en combate, pero sí dentro del campamento para dar un toque ceremonial a la reunión, así como para reflejar la importancia del personaje que la portaba.
Ropa normal
La evolución final de la armadura tuvo lugar durante el periodo Edo cuando cesaron las guerras por lo que las armaduras se convirtieron entonces en lujosos regalos y sólo se utilizaban en los castillos. La vestimenta típica era el hakama y el kimono,mientras que para ocasiones de mayor formalidad utilizaban una chaqueta sobre el hakama llamado kataginu, los cuales combinados se conocían como kamishimo.
Ante situaciones de suma importancia, como por ejemplo, en una entrevista con el shōgun, se esperaría que un daimyō vistiera un nagabakama, unos pantalones sumamente largos que arrastraban por el suelo.
Armas De hoja cortante.
El nihontō, conocido más comúnmente en occidente como katana, es el arma más estrechamente relacionada con el samurái e incluso se le llegó a considerar durante el periodo Edo como «el alma del samurái». Un samurái nunca abandonaba su espada, aun en tiempos de paz.El mejor regalo que podía recibir un samurái de parte de su daimyō era una espada forjada por un célebre maestro. No obstante, cabe resaltar que durante la mayor parte de la historia japonesa, las principales armas fueron el arco y la lanza. No fue sino hasta que terminaron las guerras que la espada adquirió la fama que tiene actualmente.
Las primeras espadas utilizadas por soldados yamato eran rectas, algunas con empuñadura en forma de bulbo y eran conocidas como «espada con cabeza de mazo». Algunas otras, como las llamadas «espadas coreanas», tenían empuñadura en forma de argolla terminando con el aspecto de la silueta de algún animal. Estas armas medían 90 centímetros en promedio.
La tachi fue la clásica espada samurái y colgaba con la hoja hacia abajo. Este tipo de espada tenía que ser desenfundada con ambas manos, por lo que se tenía que dejar el arco para utilizarla.Más tarde se logró desarrollar la katana, la cual, junto con el wakizashi, eran conocidas como daishō (大小? lit. «grande y pequeña»). Cuando un samurái portaba su armadura completa, la katana colgaba con la hoja hacia abajo y el wakizashi era a veces reemplazado por un tantō, el cual llegó a ser considerado como una de las armas más importantes en el campo de batalla. Se decía que una buena espada debía ser capaz de dos cosas: cortar siete cuerpos apilados uno encima del otro y estar lo suficientemente afilada como para que al sumergirla en el agua pudiera cortar un nenúfar que flotara en la superficie.
La fuerza impresionante de la katana se debía a su curvatura, que hacía posible que el corte producido pudiera incluso seccionar el hueso del oponente. Ya que se la debía de empuñar con ambas manos, el portador de la espada se tenía que colocar en ángulo recto con respecto al enemigo. Los samuráis no utilizaban ningún escudo para su protección, dado que la katana era un arma defensiva y ofensiva al mismo tiempo. Debido a su gran resistencia, podía golpear el arma del oponente para desviar el ataque y acto seguido asestar un golpe mortal.Debido a todas éstas características, no es exageración que muchos historiadores afirmen que la katana es muy superior a las espadas diseñadas por otras culturas.
Otro tipo de espada desarrollada fue la nodachi, conocida como «espada de campaña». Ésta contaba con una hoja extra larga y apareció a comienzos del siglo XVI. Existen escasos registros de que esta arma fuera usada efectivamente en el campo de batalla, ya que, debido a su gran peso, el portador debía de tener una gran fuerza física para esgrimirla de pie, más aún si se portaba mientras se cabalgaba. La mayoría de los registros documentan que este tipo de espadas fueron creadas con la finalidad de servir como ofrendas a santuarios y templos.
El naginata (un tipo de espada larga) es el arma más citada en las crónicas samurái. Constaba de una hoja curva montada sobre un mango de madera y su aspecto de asemejaba al de las alabardas chinas. La naginata era un arma sumamente versátil, ya que con ella se podía golpear, apuñalar o acuchillar al enemigo.Los sōhei, una clase de monjes guerreros, fueron reconocidos por el grado de especialización que alcanzaron esgrimiéndola.
Otra arma muy recurrente fue la yari, una especie de lanza japonesa que apareció como el arma utilizada por las tropas de infantería durante el siglo XV. Un tipo de yari, conocida como mochi yari, pasó también a formar parte del arsenal de los samuráis.
Técnicas de combate
Durante la existencia de los samuráis, reinaron dos tipos opuestos de organización. El primer tipo eran ejércitos basados en reclutas: al inicio, durante el periodo Nara, los ejércitos samuráis se basaron en ejércitos de reclutas del tipo chino y hacia el final en unidades de infantería compuestas por ashigaru. El segundo tipo de organización era el de samurái a caballo que luchaba individualmente o en pequeños grupos.
Al inicio de la contienda se disparaban una serie de flechas con cabeza de bulbo, las cuales zumbaban en el aire. El objeto de estos disparos era llamar a los kami a que presenciaran las muestras de valentía que estaban a punto de desarrollarse. Después de un breve intercambio de flechas entre uno y otro bando, se desarrollaba una contienda llamada ikkiuchi (一騎討ち?), donde grandes rivales de uno y otro lado se enfrentaban.En este tipo de duelos influían mucho aspectos como el rango, el nombre, la posición dentro del ejército, etc. Después de estos combates individuales, se daba paso a los combates mayores, generalmente enviando tropas de infantería lideradas por samuráis a caballo. Al comienzo de las batallas samurái, era todo un honor ser el primero en entrar en batalla. Esto cambió en el periodo Sengoku con la introducción del arcabuz. Al comienzo del uso de las armas de fuego, la metodología del combate era la siguiente: al inicio se hacía un intercambio de disparos de arcabuz a una distancia de 100 metros aproximadamente; cuando se encontraba el momento oportuno se ordenaba que avanzaran los lanceros ashigaru y finalmente los samuráis atacarían, ya fuera a pie o a caballo.El jefe del ejército solía estar sentado en una silla de tijera dentro de una tienda semi abierta llamada maku, que exhibía su respectivo mon. Como muestra del simbolismo tan fuerte que esto representaba, otra forma de llamar al shogunato instituido por Minamoto Yoritomo era el término bakufu, que significaba «gobierno desde la maku».
En medio de la contienda, algunos samuráis decidían bajar del caballo y buscar cortar la cabeza de un rival digno. Este acto era considerado todo un honor. Además, mediante el mismo ganaban respeto entre la clase militar. Después de la batalla, los samuráis de alto rango celebraban normalmente la ceremonia del té, y el general victorioso pasaba revista a las cabezas de los miembros más importantes del enemigo que habían sido cortadas.
Es importante hacer notar que la mayoría de las batallas no se resolvieron de la forma tan idealista antes expuesta, sino que la mayoría de las guerras se ganaron mediante ataques sorpresas, como incursiones nocturnas, incendios, etc. El reconocido samurái Minamoto no Tamemoto aseguraba:
De acuerdo con mi experiencia, no hay nada más ventajoso a la hora de machacar al enemigo que un ataque nocturno[...]. Si prendemos fuego a tres de los lados y cerramos el paso por el cuarto, quienes huyan de las llamas serán derribados por flechas, y quienes busquen escapar de éstas no podrán huir de las llamas.
Bushidō
Durante largos periodos de inestabilidad, los samuráis se enfrentaron día a día con los horrores de la guerra y con la posibilidad de su propia muerte, por lo que muy seguramente todos eran conscientes de ese riesgo.Los preceptos clásicos del bushidō (武士道 lit. «Camino del guerrero»4 ?) aparecieron por primera vez compilados en un breviario conocido como Hagakure a principios del siglo XVIII.En él aparecían algunos consejos prácticos aplicables al comportamiento samurái y el tema de la muerte tiene una importancia central en la obra.
La principal diferencia entre el bushidō y la caballería europea está en que, en el primero hay una total ausencia de amor cortés.Cuando las mujeres hacen aparición en las heroicas historias samurái, suele ser como una respuesta de auto-inmolación, como cuando se suicidaban debido a que el castillo en el que se encontraban caía en manos enemigas.
El mayor dogma del bushidō radicaba en el aspecto de reforzar la idea que tenían los samuráis de sí mismos como miembros de una élite superior al resto de la sociedad. Solían referirse a los ashigaru como «sus inferiores»y a los extranjeros como «bárbaros». El bushidō además, alentaba a los dirigentes —incluso a los del país— a participar en los conflictos armados. Se suponía que todo comandante debería de permanecer en un taburete de tijeras en la retaguardia durante toda la batalla e incluso muchos participaban activamente en las contiendas. Son escasos los personajes que no estuvieron presentes con su ejército en batalla, como en el caso de Hideyoshi, cuando envió sus tropas con la finalidad de invadir Corea.
Seppuku
Un aspecto al que se daba mucha importancia era el anhelo de morir por su señor o por su causa. Esto se veía resumido en la práctica del seppuku, un suicidio ritual que era visto en la sociedad japonesa de la época con gran respeto y admiración. Un ejemplo claro es el caso del famoso samurái Torii Mototada, quien, a pesar de verse en condiciones adversas enfrentando a un enemigo sumamente superior, logró ganar el tiempo suficiente para que su señor Tokugawa Ieyasu huyera y pudiera armar un ejército de grandes proporciones y ganar finalmente en la Batalla de Sekigahara. Después de resistir el asedio del Castillo Fushimi por catorce días, cometió seppuku para evitar la vergüenza de la derrota.La práctica del seppuku también se extendía en el caso de que se buscara reparar algún error cometido, como un modo de protesta o como una manera de seguir a su propio señor a la muerte
Rōnin
Un rōnin (浪人?) (literalmente "hombre ola" – un hombre errante como una ola en el mar) era un samurái sin amo durante el período feudal de Japón, entre 1185 y 1868. Un samurái podía no tener amo debido a la ruina o la caída de éste, o a que había perdido su favor.
La manera más sencilla que había para que un samurái acabara siendo ronin era a través del nacimiento. El hijo o hija de un rōnin también era rōnin, siempre que no renunciara a su estatus. A menudo el rōnin por nacimiento soñaba con demostrar su valía para poder jurar lealtad con un clan, convirtiéndose así en un verdadero y auténtico samurái. Aunque esto ocurriera de vez en cuando, era algo infrecuente, reservado a los más talentosos, pues pocos daimyō estaban dispuestos a sentar un precedente permitiendo que un rōnin entrara en su clan. Más a menudo los rōnin eran enviados en ciertas misiones con la promesa de la admisión, para luego negársela basándose en algún tecnicismo.
Uno de los más famosos rōnin fue Miyamoto Musashi, el afamado espadachín.
Samurais Famosos
Miyamoto Musashi
Probablemente nació en 1584, en la población de Miyamoto, provincia de Mimasaka. Los ancestros de Musashi eran una rama del poderoso clan Harima, originario de la provincia de Kyushu, la isla más meridional de Japón. Su abuelo, Hirada Shokan, era un servidor de Shinmen Iga No Kami Sudeshige, amo del castillo de Takeyama y un importante señor feudal de la época.
Cuando Musashi tenía siete años de edad, su padre, Munisai, murió o desapareció (no se sabe exactamente). Ya que su madre había fallecido tiempo atrás, el chico fue puesto bajo la tutela de un sacerdote, tío materno suyo. Con esto, encontramos a Musashi como huérfano durante la época de las campañas de unificación del país del Taiko Hideyoshi. Hijo de samurái, durante una de las épocas más violentas de la historia de Japón, los escritos le describen como un joven de carácter tumultuoso, con gran fuerza de voluntad, y físicamente muy desarrollado para su edad. Su tío insistió en que estudiase las artes del guerrero, y esto, unido a su desarrollo físico y su carácter violento, hizo que pronto se viese involucrado en combates. Se guarda registro de una lucha en la cual derrotó y mató a un guerrero adulto, teniendo tan solo trece años de edad. Su oponente era Arima Kigei, un experto samurái de la escuela de artes marciales Shinto. Musashi le lanzó a tierra y acabó con él golpeándole la cabeza con un palo cuando intentaba levantarse.
El siguiente combate serio acerca del que se tiene constancia ocurrió cuando Musashi tenía 16 años, y en él derrotó a Tadashima Akiyama. En la misma época abandonó su casa para comenzar un peregrinaje en el cual perfeccionó sus habilidades a través de numerosos combates, tanto en luchas individuales como en batallas. Finalmente se asentó cuando tenía 50 años, ya que consideró haber aprendido todo lo que podía aprender a base de vagabundear. En ese periodo de la Historia de Japón hubo muchos guerreros embarcados en peregrinajes similares, algunos en solitario, como Musashi; otros bajo el patrocinio de alguna escuela de lucha o algún señor feudal.
Durante todo este periodo de su vida, Musashi se mantuvo relativamente aparte de la sociedad, dedicándose exclusivamente a la búsqueda de iluminación a través del Camino de la Espada. Dedicado solamente a perfeccionar sus habilidades, vivió de una forma bastante precaria, vagabundeando por el país y durmiendo al raso en lo más frío del invierno, sin preocuparse de su aspecto físico, ni tomar esposa, ni dedicarse a ninguna profesión, aparte de su propio estudio.
En la batalla de Sekigahara, en la cual Ieyasu sucedió a Hideyoshi como máximo dirigente del Japón, Musashi estaba entre las filas del ejército Ashikaga y contra Ieyasu. Es decir, estuvo en el bando perdedor. Sobrevivió no solo a los tres días que duró la batalla, en los cuales murieron alrededor de 70.000 guerreros, sino también a la siguiente caza y masacre de los supervivientes del ejército derrotado.
Después de Sekigahara, decidió partir en Musha Shugyo, un viaje de auto-perfeccionamiento en que los samuráis viajaban de ciudad en ciudad, buscando oponentes fuertes para probar sus habilidades.
El Musha Shugyo de Musashi lo llevó a tener más de 60 combates entre los 17 y 30 años, nunca siendo derrotado. Estas disputas casi siempre se coronaban con la muerte del rival. A los samuráis se les presentaban las artes militares para que se transformaran en buenos estrategas, valientes y aptos para tomar decisiones extremas rápidamente. En guerras y disputas, su actitud era serena, aún frente a la muerte. Aquél que encontraba la iluminación por medio del Kenjutsu desarrollaba una decisión precisa de la realidad, premiada con una conducta digna y honesta. Musashi fue un maestro en el Camino de la Espada. Buscó la perfección en el arte de la espada, hasta que su fama alcanzó las principales cortes de Japón.
A los 30 años, después de vencer a Kojiro Sasaki, considerado uno de los más hábiles samuráis de la época, Musashi pasó por una gran mudanza espiritual. Conforme escribió años más tarde en su obra más famosa, El libro de los cinco anillos, Musashi sentía que venció estos duelos no por haber dominado la estrategia, sino que por ser más fuerte, preparado o simplemente por suerte[cita requerida]. Pasa, entonces, a buscar el significado más profundo del Camino de la Espada, que lo lleva a entrar en contacto con otras formas de arte, como escultura, pintura, caligrafía y también meditación Zen[cita requerida].
Musashi, aunque bien conocido por su técnica de las dos espadas, era un maestro de una serie de otras artes aparte de su habilidad con la espada. Su padre, Munisai, era un experto del jutte (hierro porra) y el tachi (espada antecesora de la katana) y se entiende que le habría enseñado a Musashi a una edad muy temprana el manejo de estas armas. Él era un estudiante excelente y alcanzó un alto nivel de habilidad por su temprana adolescencia - el momento de su primer duelo. De Miyamoto Musashi se cree en gran parte que sus habilidades venían de la experiencia en batalla y de combates individuales. Sin embargo, no todas las lecciones de Musashi se aprendieron de sus compañeros o en combate. Shioda Hamanosuke, uno de los estudiantes de Musashi, era un experto en el Bō (bastón) y le mostró todas las técnicas que conocía. Musashi hizo una serie de modificaciones y los incluyó en sus enseñanzas. Se cree que su interés por armas de asta ha comenzado después de su breve duelo con Muso Gonnosuke, el fundador de Shinto Muso Ryu Jojutsu (bastón corto). También se cree que aprendió Shurikenjutsu (hojas arrojadizas) de otro de sus estudiantes con nombre Takemura.
Fue con 50 años cuando finalmente Musashi alcanzó su objetivo de comprender los principios del camino, conforme escribió en la introducción de El libro de los cinco anillos. Cerca de esta época estableció su estilo, el Niten Ichi Ryu.
En el último período de su vida, Musashi se hizo vasallo del clan Hosokawa, viviendo en el castillo Kumamoto. Dos años antes de morir, Musashi se aisló en la caverna Reigando. Allí escribió el Go Rin No Sho, El libro de los cinco anillos o esferas, donde compiló sus conocimientos en las artes de la espada y de la estrategia. Esta obra es hoy usada por ejecutivos de grandes empresas de Japón para trazar estrategias de mercado y ética de los negocios.
Kawakami Gensai
Para muchos occidentales desconocido,pero si os digo que es el Samurai en el que Nobuhiro Watsuki, mangaka creador de la serie Rurouni Kenshin, se inspiró en la figura de Kawakami Gensai como modelo para Himura Kenshin,la cosa cambia.verdad?
Kawakami Gensai (河上彦斎?) (4 de diciembre de 1834 - 13 de enero de 1871) fue un seguidor del Emperador de Japón y uno de los cuatro grandes Hitokiri (幕末四大人斬り? literalmente "destajador de hombres" ) del período Bakumatsu, en el Japón de mediados del siglo XIX. Luchó contra el shogunato Tokugawa, quien gobernaba el país desde 1600 y que había promulgado un edicto (sakoku) que aisló el país del resto del mundo; sin embargo, desde 1853 los Estados Unidos de América forzaron al shogunato a abolir este edicto y aceptar un proceso de occidentalización y apertura a los demás países.
Con este cambio debilitó grandemente al shogunato y provocó el clamor de seguidores del Emperador de Japón, quien era durante ese período un dirigente ceremonial y religioso, para que éste derrocara al shogunato, tomara el poder del país y expulsar a los extranjeros. De ahí Kawakami Gensai luchó contra el shogunato mediante el asesinato de sus seguidores.
Rara vez se le podía ver enfadado, mostrando increíble frialdad en momentos de tensión y decisión. Físicamente, era de rasgos finos y pelo largo; se dice que a cierta distancia uno podía llegar a confundirlo con una mujer o un niño.
Nació con el nombre de Komori Genjiro, pero lo cambió cuando fue adoptado por la familia Kawakami para convertirse en un monje. Fue un budista no practicante, pero dedicado al estudio de esta religión y era conocido por estar calmado frente a situaciones difíciles. Existe una historia en donde pudo controlar un incendio y se convirtió en un héroe local.
En 1851, se unió al barón Kumamoto Hosokawa Narimori y fue a Edo para la rotación tailandesa sankin ko de su barín. Estaba durante su servicio para El Señor en Edo hasta que el Commodoro Perry llegase en 1853. Como el shogunato subsiguientemente entró en una serie de tratados progresivamente desiguales e injustos, Gensai dejó a Edo y regresó a Kumamoto.
Gensai estaba presente en la residencia Kumamoto en Edo durante el Ansei Purge. En la secuela del asesinato de Ii Naosuke, cuando un grupo de los asesinos que escapa repentinamente entró en la residencia, fue Gensai que apaciguó el subsiguiente alboroto, llamando a un doctor y teniendo una ceremonia privada de té para el hombre. Estaba durante esta ceremonia de la que él los dio a los hombres cuenta su admiración para ellos.
En 1861, Gensai se casó con Misawa Teiko, la hija de otro retenedor Kumamoto. Un artista marcial sí misma, ella fue altamente experta en el uso del naginata. La pareja tendría a un hijo, Gentaro-, que sobrevivió aun después de la ejecución de Gensai, gracias a los esfuerzos de Teiko.
En 1862, se unió a las Fuerzas Armadas a Kumamoto que estaban echadas al correo para el deber prendario en Kyoto. Meses después dejó su puesto como bo-zu, y al poco tiempo, dejó el servicio Kumamoto enteramente. En 1864, perdió a su mentor Miyabe Teizo en un asalto Shinsengumi en Ikedaya. Kawakami se hizo famoso con el asesinato de Sakuma Shōzan en 1864, un prominente político y erudito japonés que estaba a favor de la presencia extranjera en Japón; dicho asesinato fue hecho a plena luz del día. Se presume que hizo otros asesinatos, pero no han podido ser probados hasta la fecha. Después de esto, él se retiró para Cho-Shu-And tomando parte en las acciones militares del Kiheitai de Takasugi Shinsaku en contra del Choshu Expeditions de shogunate. Sin embargo, durante la acción en Kokura, él se rindió a las Fuerzas Armadas Kumamoto, siendo detenido poco después de la Restauración Meiji.
Aun así, su faceta estuvo orientada más a ser un guerrero que un monje, enfocado en el estudio de la espada y de la estrategia. Su disciplina de combate fue el estilo Furanui kenjutsu ("relampágo veloz" ), también conocido como Shiranui-ryu.
Fue leal al Imperio y perteneció al grupo Ishin Shishi, una fuerza que combatía contra el shogunato Tokugawa. Debido a estas creencias, y sus habilidades como espadachín, se convirtió en uno de los Cuatro Hitokiri del Bakumatsu, que era un grupo de samuráis asesinos de élite, que servían con vehemencia al Emperador. Este grupo lo conformaban Nakamura Hanjiro (también conocido como Kirino Toshiaki), Tanaka Shimbe, Okada Izō y él mismo; sin embargo Kawakami era considerado el más letal de los cuatro.
Durante la Restauración Meiji, Gensai fue liberado de prisión. Cambió su nombre a Takada Genbei, e hizo la funciones de un maestro y oficial militar para el dominio Kumamoto. Después de la restauración Meiji y del final de la era de los samuráis, Kawakami enseñó la filosofía de los samuráis por un breve tiempo. Sin embargo, sus ideas acerca del aislacionismo contravenían con el nuevo gobierno imperial, quien lo veían como una amenaza al futuro de la nación.Fue arrestado y acusado con falsos cargos, y ejecutado en el cuarto año de la era Meiji (1871).
por Eike World