InicioInfoDesmintiendo: La mentira de la violencia de genero
Hace un tiempo, el usuario @ManuscritoD compartió en un post el artículo "La mentira de la violencia de Género", publicado por un tal Juan Gómez en el portal de noticias "Arroyo Diario".

Dicho personaje intenta demostrarnos como la violencia de genero, criticada y combatida por el feminismo, se trata en realidad de una mentira difundida por una organización perversa con el objetivo de destruir los inquebrantables valores de la sociedades Europeas qué, ya de paso, son las únicas que importan al autor. En este post me dedicare a refutar dicho articulo.





Embarcándose sin timón en aguas desconocidas, nuestro autor honra al Quijote al enfrentarse a unos malévolos gigantes (feminismo y marxismo cultural) que, por un lado, no existen y, por otro y para colmar la situación, son algo totalmente diferente. Cortando las palabras, les dejo el articulo en cuestión para que lo disfruten, aunque no garantizo que puedan:







Recién iniciado el artículo, nuestro autor se plantea su principal objetivo: Mostrar la otra cara de la ideología de genero.

El lector promedio deberá preguntarse, de inmediato, ¿Qué es la ideología de genero? ¿No había dicho nuestro autor que iba a tratar la "violencia de genero"? En fin, una simple discordia entre titulo y contenido que puede ser perdonada por estar apenas ante el primer párrafo. El señor Gómez procede a aclarar la situación:


La violencia de género parece ser una nueva epidemia que asecha, solo a las mujeres... jamás vi ningún cartel que condene la violencia de la mujer hacia el hombre... hablan de los diversos tipos de violencia, y en todos parece ser que el hombre tiene la “sartén por el mango”, la idea se instala entonces, Hombre=agresivo y violento, Mujer=pacifista víctima indefensa.


El autor se reubica y procede a hablarnos del tema enunciado en el titulo: la violencia de genero, al autor parece no gustarle pero omite decirnos el porque. Lo que es peor, convierte violencia de genero en sinónimo de violencia. Se convence a si mismo de que la sociedad moderna ignora que los hombres son violentados y establece el estereotipo de "hombres agresivos y violentos y mujeres pacifistas e indefensas.

Resumiendo esto, para el autor, violencia de genero es la ideología que nos pinta a las mujeres como únicas violentadas en la sociedad. Deberíamos felicitar al señor Gómez, logró construir un concepto, por desgracia, no tiene nada que ver con el concepto que pretende refutar. Como buen imitador del Quijote, empieza a combatir contra unos inertes molinos que en su mente son poderosos gigantes:


La gran mayoría de la gente está en contra de la violencia en todos sus géneros... Pero ésto no parece suceder, cuando vemos el bombardeo mediático demonizando al hombre... el sistema parece querer inclinar toda la culpa hacia el género masculino y no compartirla, si esto es así, hace que nos hagamos algunas preguntas y que dejemos de creer que se trata solo de un hecho altruista el de combatir “la violencia de género”, y la pregunta es ¿qué pretenden con ésto?


En el párrafo, podríamos eliminar unas cuantas comas, reemplazar unas cuantas frases y eliminar otras para que exista mas coherencia, pero esto solo de pasada.



Nuestro autor empieza a hablar de los daños provocados por su gigante imaginario. Nos dice que el combatir la violencia de genero es combatir al hombre y despojar de toda responsabilidad a la mujer. El señor Gómez no puede creer que ello se trate de una vil casualidad (o plantearse la idea de que esta en un error), esta claro que existen intenciones perversas tras el combate a la "violencia de genero" y el autor procede a explicarnos con todo y contexto histórico:


Para responder esto tenemos que irnos un poco atrás en la historia.

En la revolución bolchevique basada en el tratado comunista de Carl Marx (cuyo verdadero nombre era KISSEL MORDEKAY).....


El señor nos termina de mostrar que también es un ignorante de la historia. Nos dice que la revolución bolchevique se baso en el tratado comunista de Karl Marx (no nos explica nunca cuál) ignorando que la revolución tuvo como antecedentes el intento revolucionario de 1905, año en que se crean los Soviets, y la revolución de Febrero, que si bien desplazo al zarismo, no cumplió con las exigencias del pueblo ruso, en especial con la ansiada reforma agraria y la salida de Rusia de la Primera Guerra Mundial. Nos dice también que Marx se llamaba Kissel Mordekay, ¿para qué?, moriremos sin saberlo.

Lejos de cerrar la boca luego de tantas incoherencias, Goméz nos salta con más, esta vez inventando un nuevo gigante (el marxismo cultural):


el comunismo tuvo éxito en Rusia pero fracasó en su penetración a Europa , que era su próximo objetivo... sus ideologos se hicieron la siguiente pregunta: ¿en que fallamos?.La respuesta no tardó en llegar poco tiempo después de la mano de discípulos de Marx como Gramsci... él y otros analizaron la situación y determinaron que los valores y la identidad de los pueblos de Europa había sido la principal barrera para el progreso de la lucha de clases que pretendía utilizar el marxismo en su “revolución”. Partiendo de este descubrimiento, establecieron nuevas pautas de lucha aunando las teorías de Marx y las de Freud, cómo resultado, la nueva visión se deshacía de la idea del proletariado como punta de lanza, y se apoyaría en lo que denominaron “minorías sociales”, éstas minorías supondrían el nuevo caballo de batalla del “neo comunismo” que ya no estaría orientado al ataque de la elite burguesa, sino a la cultura e identidad de los pueblos que habían constituido la principal barrera de entrada al comunismo. Nace así el "marxismo cultural" y la escuela de Franckfurt es su principal institución madre.




Según nuestro autor, Gramsci, nacido en 1891, fue discípulo de Marx, fallecido en 1883. La estupidez no tiene limites como podemos apreciar pero esto claramente no queda ahí. Nos dice también que Gramsci, junto con la escuela de Frankfurt, crearon el "Marxismo cultural", centrándose en las minorías sociales y no en el proletariado, siendo que Gramsci siempre fue partidario de la teoría de Marx donde el proletariado aparece como el único sujeto revolucionario en la sociedad capitalista, tan así que en sus Cuadernos de la Cárcel hace alusión a una "Hegemonía proletaria" como consecuencia necesaria de una revolución socialista. A su vez, los teóricos de la Escuela de Frankfurt (introduzco aquí un tema complicado para una mente cuadrada como la del señor Gómez) consideran que las minorías sociales no son más que reflejo de la superestructura de una sociedad que apunta a un universo unidemensional (cómo señala Marcuse en su libro "El hombre unidimensional" ), no son ni revolucionarias ni subversivas, ni siquiera son capaces de cuestionar al sistema. Como vemos, la filosofía tampoco es el fuerte de Juan.

Sin importarle su aberrante desconocimiento de la historia, procede a explicarnos el sacrosanto objetivo del marxismo cultural: destruir los valores e identidad de los pueblos europeos o de origen europeo (cómo Argentina, nos dice este señor). Cualquier lector se preguntara, ¿Cómo puede un monton de grupillos revoltosos acabar con una cultura tan compleja como la europea? No pueden, nuestro autor lo reconoce sin quejarse, pero para encubrir tan tremenda contradicción nos dice que los intelectuales del marxismo cultural se hallan en puestos de gran poder en el ámbito internacional.

Es aquí donde se pierde toda la coherencia del autor (sí es que existía). Cualquiera de nosotros podría preguntarse: sí los marxistas tienen tanto poder, ¿por qué desperdician su tiempo financiando grupos ignorados y criticados por multitudes pudiendo manejar legislaciones a placer, movilizar a las masas, usar el aparato estatal para imponer una ideología de formas suaves a través de la educación, la prensa, la radio, la televisión, etc.? Nuestro autor no tiene respuesta. El solo acaba refutando al marxismo cultural al admitir, indirectamente, que no sirve para nada, que la base de su supuesto funcionamiento esta, pues, en los puestos de poder que tienen los marxistas. Sin querer, nuestro imitador del Quijote a matado a uno de los gigantes, a su marxismo cultural.

Las ideas posteriores siguen la misma tendencia. Los movimientos de las minoras no sirven para nada, son solo objetos serviles de la élite marxista que, a pasos lentos, se apodera del aparato del estado para imponer un totalitarismo semejante a la distopía de "1984", Novela de George Orwell que, según Juanito, nos describe el mundo en que vivirán nuestros hijos.



Dejando la conspiranoia de lado, nuestro "inteligente" autor procede a centrarse en los daños que el feminismo genera a la sociedad occidental:


En el marco muy brevemente citado, se enmarcan el feminismo y la aparentemente justa lucha de género. Alimentando el supuesto hecho irrefutable de la mujer como única víctima (aunque intentan negar la parcialidad de sus argumentos) lejos de darles una mano a las mujeres actuales, han instalado la idea de la “mujer antigua”, serían todas aquellas que solo han criado a sus hijos, las denominadas amas de casa, éstas mujeres han quedado en contraste con la imagen de la nueva y moderna mujer autosuficiente, independiente y “libre”.


Primero que nada, nuestro autor deja la duda, ¿Quien es el responsable de esta barbaridad? ¿Los marxistas culturales en el poder o el feminismo como supuesto movimiento de minorías?. Cómo hemos visto, el hueco argumental de más arriba termina por quitar todo sentido a la teoría del señor Gómez.

Después aparece otra incoherencia, ¿De que manera el pintar a la mujer cómo única victima instala las ideas de "mujer antigua" y "mujer moderna"? No hay ninguna explicación, nuestro autor vocifera sin ningún sentido. Huelga mencionar que la idea de la mujer autosuficiente, independiente y libre no es fruto exclusivo del feminismo, sino también de la inclusión de las mujeres en el mercado laboral como resultado de las Guerras Mundiales, lo cuál es, por razones obvias, benéfico para la clase dominante (aparece más mano de obra para explotar), pero esto esta de más sabiendo que nuestro autor no sabe nada de historia.



¿Cuales son los efectos negativos que tiene, según nuestro autor, la idea de la mujer moderna?

Procedo a enumerarlos:


  • 1. Las mujeres dejan el hogar para ir a trabajar
  • 2. La mujer se expone a que la exploten en el trabajo (no se menciona nunca el problema de genero implícito en la idea).
  • 3. Las mujeres dejan a sus hijos al cuidado de extraños, lo cuál les impedirá ser hombres o mujeres de bien (nunca se explica por qué, supondremos que los niñeros son agentes del marxismo cultural).

Para nuestro autor, una mujer no debe ser más que una simple ama de casa, su única labor es cuidar a sus hijos porque el amor de una madre es irreemplazable (ignore que los padres también pueden ser amos de casa, así como los multiples casos de violencia domestica, explotación familiar o infanticidios, todas las madres son buenas según este autor). La subjetividad de la idea es terrible, tanto que la hace invalida como argumento, no merece ni una sola revisión.

Eso sí, nos conviene profundizar en el punto 2. Primero, ya que nuestro autor evoco al marxismo, este sostiene (y esta totalmente probado) que el capitalismo explota a cualquier trabajador, hombre o mujer, sin distinciones de raza, sexo, religión, etc. La única forma de superar estas condiciones, plantea, es la revolución del proletariado, el movimiento que emancipa el trabajo. Claramente, esta cuestión no atañe al feminismo, un movimiento que de revolucionario no tiene ni el nombre. Segundo, en muchos lugares del mundo se le paga más al hombre que a la mujer por realizar el mismo trabajo, o bien, se excluye a la mujer de distintas labores, claramente se le discrimina, esto, pues, si que atañe al feminismo aunque, para nuestro autor, ningún centro de trabajo debe preocuparse por esta cuestión ya que las mujeres no tienen por qué trabajar.

Quedándose sin ideas, el señor Gómez nos expone otro ejemplo de la degradación de los valores gracias a, no sabemos decir si el marxismo cultural o el feminismo (tampoco sabemos decir como algo que no existe o algo que se opone a ello pudo haberlo causado):


Lo paradójico también se presenta cuando el ultraje y la degradación real se llevan a cabo en programas de televisión de máxima audiencia, en donde “representantes” femeninas de diferentes ámbitos de la farándula llevan adelante un espectáculo soez sin ningún tipo de tapujos en ocasiones rondando lo pornográfico.


Debemos estar de acuerdo con las comillas en la palabra "representantes", esas mujeres que aparecen en la tele no son representantes femeninas ni de broma, por el contrario, son causantes de traumas, trastornos alimenticios y suicidios de miles de mujeres en todo el mundo.

Corto de argumentos, nuestro autor hace una generalización apresurada para completar su colección de falacias:


Pero no he visto ninguna agrupación, llamémosle “juventudes partidarias” que salgan con cartelitos de decir “NO” a determinados programas televisivos.


El señor Gómez acaba de dejarnos en claro que no conoce ninguna agrupación feminista, que cree que lo único que denuncia el feminismo es la violencia de genero y, de paso, que no entiende las palabras rusas que las activistas de Femen (porque pone imágenes de ellas en su articulo) escriben en sus torsos.

Para ponerles las cosas claras a Gómez y sus seguidores, hay que explicar algo muy sencillo. Eso que denuncia nuestro autor en la televisión, se llama sexismo, ¿Que significa exactamente? El diccionario nos da una bonita respuesta:

Sexismo: Actitud discriminatoria de quien infravalora a las personas del sexo opuesto o hace distinción de las personas según su sexo.


Programas como los que denuncia el señor Gómez son programas que hacen ver a la mujer como un simple objeto sexual que vale solo por el cuerpo. Son el equivalente de propagandas como las siguientes:





Y los distintos movimientos feministas se oponen de multiples maneras al sexismo, desde revistas digitales como "mujeres digitales" (una entre cientos de miles) :



Link de la revista para cualquier interesado:

Hasta marchas:



No contento con equivocarse una vez más, ha completar el podio repitiendo una vez más la misma falacia de generalizar:

La paradoja y la evidente “disonancia cognitiva” de la sociedad, se hace aun mas visible cuando los mismos que comparten en las redes sociales los cartelitos de “#Ni Una Mas”, son quienes en su mayoría asisten sin falta, cada noche de la semana, a la puesta en escena del proceso sistemático de degradación y desvalorización de la mujer por parte de sus mismas correligionarias féminas liberales de la farándula, confundiendo libertad con libertinaje, moral con moralina, arte y elegancia con desfachatez y burda desvergüenza.


Nuevamente, sin respaldo y apoyado de su huera subjetividad, nuestro autor hace un comentario y no un argumento. No hace falta refutar nada.

Para el señor Gómez, el feminismo es un movimiento que busca que las mujeres sean, pues, esas mujeres que salen en la televisión bailando semidesnudas, esas mujeres que salen en lencería en publicidades de autos, cervezas, refrescos, es decir, cree que el feminismo quiere que las mujeres hagan caso al machismo y se conviertan en objetos sexuales al servicio de todos los hombres. No sabe de que habla y se inventa un texto incoherente de principio a fin para justificar sus fantasías, es imposible rescatar una sola palabra de su articulo.




Sí llegaste hasta este punto lince de las estepas subsaharianas, has recibido la bendición del comandante y recibiras invitación a Taringa creadores en menos de lo que puedas parpadear. Gracias por leer este post..
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
0visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
0visitas
0comentarios
Dar puntos:

Posts Relacionados

Dejá tu comentario

0/2000

No hay comentarios nuevos todavía

Autor del Post

c
Usuario
Puntos0
Posts19
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.