Criminal mambo: crónica de dos sucesos

Criminal mambo es la razón que servirá de apoyo para nuestro segundo posteo. Ustedes dirán… “¿qué es lo que los motiva a escribir acerca de esa oscura canción de Los Redondos?”. Es que justamente lo tenebroso de Criminal mambo sirve de disparador para ahondar una serie de sucesos extraordinarios que, para el que redacta ésta nota, vale la pena repasar. La segunda pista les va a servir para cerrar la idea del posteo: el punto de contacto es Luca Prodan, símbolo, mito y emblema del rock argentino.
La reversión por parte de Luca de “Mejor no hablar de ciertas cosas” fue el primer indicio público de la gran relación que tenía con Los Redondos. La afinidad tenía que ver con una manera de concebir el rock, pero también la vida, el amor y los temores cotidianos. Mientras tomaban algún trago en el Einstein o Zero bar por ejemplo, conversaban sobre cuestiones de toda índole. Luca ya era compinche de Los Redondos, especialmente de la negra Poli. Ella era la que lo acercaba a Indio y Skay, ya que durante los primeros meses éstos últimos se mantenían algo distante de Luca.
En los ´70 Patricio Rey revolucionaba nuestro rock con una canción aparentemente simple y escasa de palabras, pero con un mensaje de bronca subyacente: Criminal mambo. Con ésta canción, primero en 1982 y luego en 1987, Luca, a su manera, fue parte de la historia redondita. Habiendo planteado ya el contexto, voy a trasladarte a aquella atmósfera primaveral del rock…
Si bien desde épocas pretéritas Indio sostiene que por cuestiones musicales y estéticas no es conveniente tocar en vivo con otras bandas y a la luz del día, Poli había firmado un contrato por el que Los Redondos formaban parte de la grilla de un festival platense. Así fue como el Festival de la Primavera en el microestadio de Gimnasia y Esgrima de La Plata el 21 de septiembre de 1982 contó con la presencia de los autoproclamados Patricio Rey y los Redonditos de Ricota. Sí, leyeron bien, “los” Redonditos de Ricota.
A pesar de la premisa “solos y de noche” de Indio, la otra parte de la plana ricotera no veía con malos ojos la posibilidad de realizar el show si se cumplían las condiciones de comodidad y respeto que exigía la banda. Tal es así que posteriormente, en una entrevista para Tom Lupo, ellos hablaban del precio de Los Redondos… que iba más allá de lo económico y se basaba en no perder el placer de estar juntos. “La que sabe el precio de Los Redonditos es Poli” enfatizaba Indio. ¡Es más! las recientes participaciones de Skay en dos ediciones de La Fiesta de la X en Montevideo y en el “día anexo” del Cosquín Rock 2006 hablan a las claras de que si el violero se siente cómodo con la organización y puede concretar una correcta prueba de sonido previa, su estirpe rockera estará presente.
Poli sigue con el festival: “la cosa era que no teníamos cantante. Y entonces aparece Luca, con esa onda que tenía siempre. Inmediatamente lo encaré y lo invité a subir al escenario con la banda”. Pero el que también andaba dando vueltas por ahí era Roberto Pettinato, que con su saxo acompañó a Luca como invitado. Entonces, Los Redonditos de Ricota con Luca en voz tocaron “Nene Nena”, “Para Monona Blues”, “Mejor no hablar de ciertas cosas” y… ¡”criminal Mambo”! Una vez finalizada la epopeya, Poli afirmaba “Luca estaba contento y nosotros también”.
Pero ésa no sería la única vez que Luca cantaría en vivo Criminal mambo. La segunda y última fue completamente diferente, porque tanto Indio como Luca compartieron el mismo escenario de Cemento para marcar un punto de inflexión en la historia del rock argentino. El 23 de mayo de 1987 Los Redondos anunciaban cartel con nueva formación: los ingresos de Sergio Dawi en saxo y Walter Sidotti en bateria eran la novedad. Resulta que luego del rockito tradicional “Ñam fri fru fi fali fru”, Indio comenzaría con la incesante frase “es un criminal mambo” para que promediando la canción Luca entrara en escena e hiciera de ese instante, un hecho memorable para nuestro rock. “No había en esa época una cosa ordenada, como ahora. Era muy happening, en general, el asunto. Luca estaba ahí, fue al camerino, estuvimos charlando y pintó” le comentaba hace poco Indio a Gloria Guerrero (por ese entonces corresponsal redondita de la revista Humor). Durante el tema, Luca esgrimió palabras en inglés e italiano y algunos gritos etílicos contundentes, pero difíciles de comprender. Aquellas personas que inocentemente querían disfrutar de la clandestinidad y el anonimato de un espacio genuinamente rockero, eran testigos de un show imborrable.
Como si esto fuera poco, sobre el final del recital, mientras Indio cruzaba sus puños emulando estar esposado al grito de “!deténganme! ¡deténgame! ¡deténganlos! !deténganlos!” en “Todo preso es político” se cortaba una fase de electricidad y dejaba varios equipos sin energía, entre ellos, la guitarra de Skay. Ante la evidente precariedad de los antiguos “tapones” de SEGBA, Indio comenzó a improvisar y delirar algunos versos cantados tratando de “estirar” el tema. A excepción de la guitarra de Skay, la cosa seguía estando igual… “!no tiene corriente!” alertaba Indio antes del próximo tema: “Omar Emir”. Era una canción espontánea, instrumental, dedicada al mismísimo Chabán, con un solo espectacular del violero que inevitablemente nos trasladaba a Jimmy Hendrix.
A diferencia del festival de La Plata, la grabación de este recital está recontra pirateada en Internet (y con una calidad de audio muy buena), muchísimo antes de que con el caso Cromagnon allanaran varias veces Cemento, y saliera a la luz un video de Los Redondos el 28 de noviembre de 1987 en el templo de Chabán y katja Alemann. En fin, dos sucesos históricos que dejaron una huella trascendental.
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