El Kulning es un antiguo estilo de canto de llamada aún utilizado en la música folklórica de Suecia. Al Kulning también se lo conoce como Kaking o Kaukning en algunas partes de Noruega, en la provincia de Dalarna (Suecia), y en las provincias noruegas fronterizas con Suecia, Jämtland y Härjedalen.
Tradicionalmente se usaba en espacios al aire libre, para llamar animales o para comunicarse con otras personas a grandes distancias. Es posible que el sonido también haya servido para asustar a los depredadores (lobos, osos, etc.), aunque este no era el propósito inicial de las llamadas.
Hay especulaciones que esta fue una de las primeras forma de domesticación de animales en las regiones escandinavas y de los Urales desde épocas prehistóricas. Hoy en día, el Kulning se utiliza de manera diferente a la de su origen: en conciertos, como una técnica vocal usada en nuevas composiciones, o como herramienta pedagógica.
El sonido es intenso, concentrado y penetrante. Debe cantarse a todo volumen en un registro agudo, sin vibrato y utilizando básicamente las vocales “e”, “i”, iniciando la frase con la consonante “d” o con el sonido de la “h” en lenguas sajonas. La técnica de canto requiere de una fuerte presión del aire sobre las cuerdas vocales. Tiene un tono fascinante y frecuentemente provoca una sensación de tristeza, en gran parte porque muchos de los cantos incluyen los típicos semitonos y cuartos de tono (también conocidos como “blue notes”), encontrados en la música de la región.
Tradicionalmente se usaba en espacios al aire libre, para llamar animales o para comunicarse con otras personas a grandes distancias. Es posible que el sonido también haya servido para asustar a los depredadores (lobos, osos, etc.), aunque este no era el propósito inicial de las llamadas.
Hay especulaciones que esta fue una de las primeras forma de domesticación de animales en las regiones escandinavas y de los Urales desde épocas prehistóricas. Hoy en día, el Kulning se utiliza de manera diferente a la de su origen: en conciertos, como una técnica vocal usada en nuevas composiciones, o como herramienta pedagógica.
El sonido es intenso, concentrado y penetrante. Debe cantarse a todo volumen en un registro agudo, sin vibrato y utilizando básicamente las vocales “e”, “i”, iniciando la frase con la consonante “d” o con el sonido de la “h” en lenguas sajonas. La técnica de canto requiere de una fuerte presión del aire sobre las cuerdas vocales. Tiene un tono fascinante y frecuentemente provoca una sensación de tristeza, en gran parte porque muchos de los cantos incluyen los típicos semitonos y cuartos de tono (también conocidos como “blue notes”), encontrados en la música de la región.