Si observas que algo anda mal en tu perro sin razón aparente, puede que no te equivoques.
En los perros, los trastornos relacionados con el miedo son bastante comunes. De hecho, los expertos estiman que alrededor del 14 % de los perros lo sufren.
Ellos también tienen un mundo emocional. Se entristecen, por lo que, además de velar por su salud física, hay que hacerlo también por su estado anímico.
Síntomas de fobias y miedos:
Jadeo
Hiperactividad
Falta de concentración y atención
Reacción excesiva ante según qué acontecimientos
Aumento del ritmo cardiaco
Mayor frecuencia de micción y defecaciones
Vómitos y diarreas
Aumento de la sensación de sed e ingesta de agua
Salivación en exceso
Autolamido obsesivo
Conductas obsesivas
Pérdida de pelo
Letargo
Falta de apetito
Rigidez en la musculatura
5 Formas de combatirlo:
1. Proporcionarle un espacio relajado y tranquilo:
Esto es fundamental. Una situación que puede alterar la tranquilidad del animal puede ser la llegada de otro perro a la vivienda. Para evitarlo es fundamental dar a cada uno su espacio.
2. Utilizar Zylkène:
Es un producto natural derivado de proteínas de la leche, con efecto relajante. Zylkene se presenta en cápsulas que se pueden abrir para administrar sobre la comida, por ello es de fácil administración. Se puede emplear tanto en periodos de tiempo cortos como largos.
3. Paseo olfativo:
Es uno de los sentidos más desarrollados en los perros y de lo más importantes a la hora de estimularlos, tanto para activarlos como para relajarlos.
4. Juegos de estimulación mental:
Lanzar una pelota repetidamente puede poner mucho más nervioso al perro de lo que en realidad se busca. Es mucho más efectivo relajar al animal mentalmente con juegos de ingenio.
5. El estado emocional del dueño:
Los perros disponen de un nivel de empatía mucho mayor que el humano.
De todas las especies que habitan el mundo, probablemente el perro (Canis lupus familiaris) sea la única con que el ser humano ha alcanzado un nivel de convivencia casi perfecto, una alianza evolutiva que, en ciertas circunstancias, ha asegurado la supervivencia de uno y de otro. Con un proceso de domesticación que se calcula en más de 30 mil años, los perros y los seres humanos han tenido tiempo de sobra para acompañarse y comprenderse, creando un vínculo de notable comprensión mutua que, según algunos estudios, pueden llegar incluso a la telepatía.
En cualquier caso, resulta innegable que entre el lenguaje de los perros y el del hombre existe una zona común, casi empática, que permite, por ejemplo, comportamientos como la obediencia pero también la preocupación recíproca, una especie de sentido de la “otredad” que en el perro se desarrolló como instinto de preservación elemental.
En los perros, los trastornos relacionados con el miedo son bastante comunes. De hecho, los expertos estiman que alrededor del 14 % de los perros lo sufren.
Ellos también tienen un mundo emocional. Se entristecen, por lo que, además de velar por su salud física, hay que hacerlo también por su estado anímico.
Síntomas de fobias y miedos:
Jadeo
Hiperactividad
Falta de concentración y atención
Reacción excesiva ante según qué acontecimientos
Aumento del ritmo cardiaco
Mayor frecuencia de micción y defecaciones
Vómitos y diarreas
Aumento de la sensación de sed e ingesta de agua
Salivación en exceso
Autolamido obsesivo
Conductas obsesivas
Pérdida de pelo
Letargo
Falta de apetito
Rigidez en la musculatura
5 Formas de combatirlo:
1. Proporcionarle un espacio relajado y tranquilo:
Esto es fundamental. Una situación que puede alterar la tranquilidad del animal puede ser la llegada de otro perro a la vivienda. Para evitarlo es fundamental dar a cada uno su espacio.
2. Utilizar Zylkène:
Es un producto natural derivado de proteínas de la leche, con efecto relajante. Zylkene se presenta en cápsulas que se pueden abrir para administrar sobre la comida, por ello es de fácil administración. Se puede emplear tanto en periodos de tiempo cortos como largos.
3. Paseo olfativo:
Es uno de los sentidos más desarrollados en los perros y de lo más importantes a la hora de estimularlos, tanto para activarlos como para relajarlos.
4. Juegos de estimulación mental:
Lanzar una pelota repetidamente puede poner mucho más nervioso al perro de lo que en realidad se busca. Es mucho más efectivo relajar al animal mentalmente con juegos de ingenio.
5. El estado emocional del dueño:
Los perros disponen de un nivel de empatía mucho mayor que el humano.
De todas las especies que habitan el mundo, probablemente el perro (Canis lupus familiaris) sea la única con que el ser humano ha alcanzado un nivel de convivencia casi perfecto, una alianza evolutiva que, en ciertas circunstancias, ha asegurado la supervivencia de uno y de otro. Con un proceso de domesticación que se calcula en más de 30 mil años, los perros y los seres humanos han tenido tiempo de sobra para acompañarse y comprenderse, creando un vínculo de notable comprensión mutua que, según algunos estudios, pueden llegar incluso a la telepatía.
En cualquier caso, resulta innegable que entre el lenguaje de los perros y el del hombre existe una zona común, casi empática, que permite, por ejemplo, comportamientos como la obediencia pero también la preocupación recíproca, una especie de sentido de la “otredad” que en el perro se desarrolló como instinto de preservación elemental.
Para tu perro, ¡LO MEJOR!