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Refutando el Holocausto Parte 3

Info7/9/2017
7- ¿Y los experimentos nazis?...:
Esta foto es difundida para mostrar como los nazis sometían a los judíos en terribles experimentos... 1) Se les olvido dibujar pedazos de mano y de rodilla 2) El color no corresponde al ambiente en la foto. 3) Las cabezas de los niños no coinciden con los cuerpos desnutridos 4) No tiene dibujados los contornos de la cara 5) El personaje esta sentado en el aire, fuera de las bancas.



A continuación, exponemos algunas de las más absurdas afirmaciones "históricas" que se han hecho sobre el mito de Mengele y la colección de crueldades y salvajismos que habría tenido lugar:
- Se dice que existen fotografías de supuestos prisioneros utilizados como conejillos de indias, maltratados y sometidos a "diabólicos experimentos". Pero en realidad, todo esto es producto de la propaganda anti-alemana. Las fotografías muestran enfermos de tifus a los que Mengele también trataba con regularidad, bien para tratar de curarlos o bien para prevenir la enfermedad entre todos los que habitaban allí. El tifus es una enfermedad que se manifiesta en malas condiciones de higiene, y en los grandes campos de prisioneros peligrosos, los contagios estaban a la orden del día. En esas fotografías se puede ver cómo los cuerpos de los enfermos del tifus se están descomponiendo.
- La "historia oficial", ha afirmado que Josef Mengele hacía atroces y completamente inútiles experimentos con los niños que llegaban a los campos, y que, en una oportunidad "trató de crear siameses cosiendo juntos a gemelos normales". Y por si esto fuera poco, agrega seguidamente: "Otro testigo contó que intentaba cambiarle el color de los ojos a los prisioneros con inyecciones que los cegaban o mataban".

Mengele era tan “malvado” que después de enviar a un médico judío a Cracovia para realizar una investigación para él, le envió flores con motivo del nacimiento de su hijo.



Esta es una de las principales pruebas de ''experimentos'' nazis.:


¿Qué clase de una pierna fémur o superior es eso? Incluso en una persona hambrienta esto no forma parte de la anatomía humana, haciendo de esta una falsificación flagrante.

Hay un montón de reciclajes de cabezas, se nota que tienen la misma línea de cabello, así como la barbilla. Los falsificadores trataron de alterar la punta de la nariz con tinta negra.





Portada de artículo aparecida en la revista de divulgación científica e histórica Muy Interesante, una de las más vendidas de España, y de marcadas tendencias prosionistas y marxistas culturales. Abajo, a la derecha, se puede leer la descripción de la imagen, que dice: No hay castaño en el Tercer Reich. Esta enfermera nazi expone a unos niños arios a un tratamiento de radiación ultravioleta para aclarar su cabello, más oscuro de lo considerado correcto. Justo a a la izquierda de la descripción, en pequeño y en color blanco, se puede leer CORBIS, el banco de imágenes de donde procede la foto. Después de unas búsquedas de imágenes, nos encontramos con que la aparición más antigua de la imagen en internet esta, en el mencionado banco de imágenes, y data de 2004. La fuente original la sitúa antes de la llegada de Adolf Hitler al poder, y sólo menciona que los niños son hijos de madres trabajadoras que están recibiendo un tratamiento de luz ultravioleta, y aunque no menciona el porqué del tratamiento, se puede suponer que es para que los niños sintetizaran vitamina D y viesen reducidas sus posibilidades de padecer raquitismo. La fototerapia, la terapia con luz, era un procedimiento habitual en la época para esa y otras cosas. Numerosas fuentes posteriores, como la revista aquí fotografiada o el periódico británico Daily Mail, han sacado la fotografía de contexto de una forma vergonzosa, presentándola como evidencia de un malévolo experimento nazi para aclarar el pelo de los niños. Tal acusación se puede desmentir aun con el más puro sentido común: los niños están desnudos. La misma luz que les aclarará el pelo, les oscurecerá la piel, y por tanto, los alejará del modelo ario ideal. Si la intención fuera aclarar el cabello, la luz debería haberles sido proyectada sólo sobre éste. Además, ¿qué sentido tiene que la enfermera levante los brazos de uno de los niños? ¿Y no deberían todos estar con la cabeza quieta e inclinada, para recibir sobre el pelo la radiación?



Esta foto es bastante utilizada para demostrar como los nazis utilizaban a los judíos como victimas para las pruebas de Luftwaffe. Los mismos pilotos voluntarios de la Luftwaffe realizaban dichos test por su seguridad.



8-¿Entonces los Medios de Comunicación y la Industria Cinematográfica mienten?


Claro, Hollywood es el faro de propaganda del Establishment Judío Internacional. Y no son teorías de conspiración, es un hecho; un hecho estadístico.


A continuación le dejaremos dos vídeos que muestran distintos casos de falsificación propagandística.






9- ¿Entonces por qué tanta mentira? ¿Que consiguen con mentir?

''Las supuestas cámaras de gas hitlerianas y el supuesto genocidio de los judíos, forman parte de una misma mentira histórica que ha permitido una gigantesca estafa política y financiera, cuyos principales beneficiarios son el estado de Israel y el sionismo internacional, y cuyas principales víctimas son el pueblo alemán, pero no sus líderes, y los palestinos en su totalidad.''- Robert Faurisson, escritor francés sobre el Revisionismo del Holocausto.

No se trata de justificar algo inexistente, el Nacionalsocialismo Alemán fue una de las más grandes oposiciones que tuvo el Poder Judío que gobierna el mundo tras la sombra y para desviar el foco de la atención publica ha sido necesario crear un manto de distracciones con amarillismo propagandístico; estigmatizando al Nacionalsocialismo y al pueblo alemán.

La Industria sentimentaloide del Holocausto también sirvió para la fundación del estado de Israel .

"La creación del Estado de Israel aparece en la conciencia occidental como la justa compensación de la Historia, la cura de una gran herida en la marcha de la historia ‘universal’. El rechazo árabe de este acontecimiento es percibido como un residuo de irracionalidad en el movimiento general del progreso de la humanidad, una supervivencia de los tiempos perimidos del nacionalismo o una expresión adicional de una genética de la violencia propia de la religión musulmana que rechaza la coexistencia con las otras religiones y las concepciones modernas de la laicidad... El error cometido en el primer siglo de nuestra era por el Imperio Romano, que dispersó a los judíos de Palestina y destruyó el templo de David, ha sido por fin reparado. El mundo cristiano europeo... acepta reconocer al judaísmo, tanto bajo su forma teológica como bajo su forma nacional de restauración de una soberanía sobre la tierra de Palestina... El retorno de Israel es entonces altamente simbólico en la conciencia occidental del progreso de la historia". - Norberto Ceresole, la Falsificación de la Realidad.

El Mito del "Holocausto" constituye el epicentro, el punto de inflexión de un cordón umbilical entre Occidente y el Estado de Israel . Es la aceptación a priori de todos los actos políticos del Estado de Israel , y los de las juderías poderosamente instaladas en el propio mundo occidental, por muy demenciales que éstos sean.

El judío Norman Finkelstein en su libro ''La Industria del Holocausto'', asegura que las organizaciones supuestamente encargadas de restituir las indemnizaciones o reparaciones, en realidad se dedican a conservar e invertir los fondos obtenidos. Sostiene que la gran mayoría de "supervivientes" es irreal. Y subraya una ironía: el número de supervivientes del holocausto aumenta con el paso del tiempo, lo que es "una forma de negar el holocausto". También denuncia a Israel por utilizar propagandísticamente el Holocausto.

"El motivo más evidente de mi ira es que esta manipulación se haya empleado para justificar la política criminal del Estado de Israel y el apoyo estadunidense a la misma"

- Norman Finkelstein, La industria del Holocausto

Debido a su trabajo como investigador y escritor, ha sido victima de calumnias y presiones por parte del sionismo. Por ejemplo, la presión de la comunidad judía le obligó a abandonar su puesto de profesor en la Universidad de DePaul, en Chicago. El 25 de mayo de 2008 ocurrió otro episodio relevante, donde en una visita a Israel , Finkelstein fue detenido y posteriormente deportado.

La contribución de Finkelstein se sitúa entre la decena de historiadores que en la última década han cuestionado la historia oficial del sionismo y los mitos fundacionales del Estado de Israel .

Gran parte del Holocausto se fundamenta en las memorias personales del estafador Elie Wiesel, a quien en 1979 el entonces presidente norteamericano Jimmy Carter, primer jefe de Estado de ese país en visitar Israel , nombra presidente de una comisión para la edificación de un monumento en memoria de los supervivientes del Holocausto. Pocos años antes de esa fecha comienza a desarrollarse en los Estados Unidos, el principal aliado israelí, una campaña febril.
Se emiten programas televisivos, films, publicaciones, etc.



Por una ley del Congreso norteamericano se crea el Consejo de la memoria del Holocausto, con capacidad para crear un museo y dirigir programas de investigación y de educación. En su versión original el Holocausto es, claramente, el resultado de la política exterior norteamerica sobre el Oriente Medio, que luego se universaliza en la escala exacta que tiene la presencia del judaísmo en la casi totalidad del "mundo occidental". Raul Hilberg, en sus trabajos: La destruction des Juifs d’Europe y La politique de la mémoire, señala, sin embargo, que la imagen del Holocausto construida por el judaísmo a la medida exacta de las necesidades estratégicas de Washington, recién arraiga en la sociedad norteamericana a partir de la guerra de Vietnam. Sólo a partir de allí, según Hilberg, surge una nueva generación americana en "... busca de certidumbres morales". Fue así que el Holocausto devino "... en el mal absoluto a través del cual se podía medir y juzgar todas las otras transgresiones en el comportamiento de las naciones". Se convirtió en una formidable herramienta 250 estratégica para establecer un orden mundial unipolar, ya que ella predice la capacidad que de inmediato se autoadjudica la potencia hegemónica para administrar la justicia en el mundo. Fue también, y sobre todo, el instrumento utilizado por los EUA para establecer y consolidar su hegemonía estratégica sobre Europa. Elie Wiesel fue galardonado con el premio Nobel de la paz en 1986. En su discurso en la Casa Blanca, aceptando presidir la Comisión creada por Jimmy Carter, es el propio Elie Wiesel quien se encarga de ubicar al Holocausto recién construido en un punto inalcanzable en el horizonte de la humanidad. No sólo en el mal absoluto, en el sufrimiento de los sufrimientos, en lo único; sino también en lo absolutamente irrebatible, en el "numinosum", en un nivel ubicado mucho más allá de la crítica humana.


La vinculación entre los Estados Unidos e Israel , sustentada en el mito del Holocausto, llega a extremos patológicos en el campo militar (reforzamiento del potencial judío en Oriente Medio). La ayuda militar norteamericana al Estado judío es de unos 5.000 millones de dólares anuales, cifra que le permite a Israel mantener un nivel permanente de superioridad militar en la escala regional. Pero el hecho verdaderamente aberrante es que los EUA permitieron, el 11 de mayo de 1995, que Israel no firmara el Tratado de No proliferación Nuclear (TNP). De tal manera que ese país, con la complicidad explícita de Washington, es la única potencia nuclear "autorizada" en la región, ya que todos los países árabes son signatarios del TNP.



EL MITO DE LOS SEIS MILLONES YA VENÍA DE ANTES:
El 31 de octubre de 1919, el ex-gobernador del Estado de Nueva York; Martin H. Glynn publicó un artículo titulado ¡La Crucifixón de los judíos debe detenerse! (The Crucifixion of Jews Must Stop!) en el periódico The American Hebrew (El Hebreo Americano) donde aparecía ya la cifra de los seis millones de judíos y describió las condiciones de los judíos en Europa, en el período de entreguerras
.
Al otro lado del Atlántico seis millones de hombres y mujeres reclaman nuestra ayuda... seis millones de seres humanos... están muriendo. En el posible Holocausto de la vida, seis millones de famélicos... (etc.).


El 20 de mayo de 1920, el Congreso Judío Americano escribía:
Fondo para víctimas judías de la guerra en Europa Central, donde seis millones enfrentan horrorosas condiciones de hambre, enfermedad y muerte.
Incluso artículos del New York Times anteriores a 1927, ya hablan también de conceptos tales como ''seis millones de judíos'' y ''holocausto''.



Por cierto tan escépticos que son quienes no nos creen, ahora les hago una preguntita (y de paso a los judíos); en 1939 existían aproximadamente unos 15.630.000 judíos en el mundo, tras la Segunda Guerra Mundial este número se mantuvo estable y hasta creció un poco más.. ¿Pero si seis millones fueron gaseados como es posible que el pueblo judío se regenerara tan rápido? Semejante milagro demográfico sorprendió tanto a biólogos como a médicos de niños en todas partes del mundo.

Evaluando el número de judios en el mundo en base a fuentes judías: el Almanaque Mundial, que obtiene su información de la American Jewish Committee y de la Statistical Bureau of the Jewish Synagogue Council of America.

ANTES DE LA GUERRA:
World Almanac, 1929 (p. 727): 15,630,000
National Council of Churches, USA 1930: 15,600,000
World Almanac, 1936 (p. 748): 15,753,633
World Almanac, 1938 (p. 510): 15,748,091

DURANTE LA GUERRA:
American Jewish Congress Council of Synagogues, 1939: 15,600,000
World Almanac, 1940 (p. 129): 15,319,359
World Almanac, 1942 (p. 849): 15,192,089

DESPUES DE LA GUERRA:
World Almanac, 1947: (p. 748): 15,688,259
World Almanac, 1948: (p. 849): 15,763,630

Estas son las cifras, de fuentes JUDIAS, antes, durante, e inmediatamente después de la guerra. Las mismas fuentes que en 1947 reportaron 444,271 judios más que en 1940, mientras que la cifra dada por el Council of Synagogues 163,630 más que en 1939.





Alemania era una de las naciones europeas con mayor cantidad de judíos.

Cuando Hitler llegó al poder en 1933, los judíos eran sólo 500.000 de entre 60 millones de alemanes, estamos hablando de un 2% de la población alemana, bien... ¿Pues como es posible que hayan muerto SEIS MILLONES de judíos durante el Holocausto?

Según el censo llevado a cabo a comienzos de 1939, en la Unión Soviética vivían algo más de 3 millones de judíos. Durante la Segunda Guerra Mundial el país perdió (por lo menos) el 12 % de su población y las bajas judías porcentuales dificilmente podían ser inferiores. El 1° de julio de 1990, el New York Post estipuló, basándose en expertos israelíes, que en ese momento, es decir mucho después del comienzo del éxodo masivo, seguían viviendo más de 5 millones de judíos en la Unión Soviética. Dadas las muy bajas tasas de natalidad y las fuertes tendencias asimilatorias, un crecimiento natural de esa minoria no es posible. Entonces, antes del comienzo de la corriente emigratoria debían de haber existido en ese país, estadísticamente hablando, tres millones de judíos «de más». ¿Es posible explicar este estado de cosas de otra manera que por el hecho de que una gran parte de la población judía de Polonia, como así también muchos judíos de otros países, fueron absorbidos por la Unión Soviética?

Algunas incoherencias respecto a las cifras de judíos muertos durante el Holocausto.

- 9.000.000 de personas, según el documental Nuit et Brouillard (1955), cuyos asesores
históricos eran el historiador Henri Michel y la historiadora Olga Wormser.
- 8.000.000 de personas, según la Oficina francesa de investigación de crímenes de
guerra y el Servicio francés de información de crímenes de guerra (1945).
- 7.000.000 de personas, según Raphaël Feigelson (1945).
- 6.000.000 de judíos, según Tibère Kremer, autor del prefacio de Miklos Nyiszli
(1951).

El Museo de Auschwitz reduce cifra de muertos por 2,5 millones de acuerdo con este monumento, pero su sitio web indica una cifra de 1,1 millones, la reducción de alrededor 4,1 millones.



- 5.000.000 a 5.500.000 personas, según Bernard Czardybon, (¿1945?) según
confesiones atribuidas a las SS y según el periódico Le Monde (1978), que añadía: "de
las que el 90% eran judíos".
- 4.500.000 según Henryk Mandelbaum (1945).
- 4.000.000 de personas, según un documento soviético al cual el Tribunal de
Nuremberg dio el valor de "prueba auténtica". Esta cifra fue inscrita diecinueve veces,
con un comentario en otras tantas lenguas diferentes, sobre el monumento de
Auschwitz-Birkenau. Fue repetida por un número considerable de personas, entre
ellas el historiador polaco Franciszek Piper. Será declarada falsa en 1990 y
reemplazada, sobre el monumento, en 1995, por la cifra de 1.500.000 con el acuerdo
del mismo Franciszek Piper, para el cual esta cifra es un máximo, mientras que la
cifra mínima es de 1.100.000. Según Miriam Novitch (1967), de los 4.000.000 de
muertos, 2.700.000 eran judíos. Según el rabino Moshe Weiss (1991), más de
4.000.000 de personas murieron en Auschwitz, de las cuales 3.000.000 eran judíos.

3.500.000 personas, según el abogado de un acusado alemán en el proceso de
Nuremberg (1946) y según el Dictionnaire de la langue française publicado por
Hachette (1991). Según Claude Lanzmann (1980), hubo 3.500.000 gaseados, de los
cuales el 95% eran judíos, así como muchos otros muertos.

3.000.000 de personas hasta el 1 de diciembre de 1943, según una confesión
arrancada a Rudolf Höss (1946), ex comandante de Auschwitz.

3.000.000 de judíos gaseados, según David Susskind (1986) y según Heritage, el más
importante semanario judío californiano.

2.500.000 de personas, según Rudolf Vrba para el proceso Eichmann (1961).

2.000.000 (?) a 4.000.000 (?), según el historiador Yehuda Bauer (1982).

2.000.000 a 3.000.000 de judíos muertos así como millares de no judíos, según una
confesión atribuida a un responsable SS, según Pery Broad.

2.000.000 a 2.500.000 de personas muertas, según una confesión atribuida a un
médico de las SS, el Dr. Friedrich Entress (¿1945?).

2.000.000 de personas, según el historiador Léon Poliakov (1951).

2.000.000 de judíos gaseados, según el historiador Georges Wellers (1973) y según la
historiadora Lucy Dawidowicz (1975).

1.600.000 de personas, según el historiador Yehuda Bauer (1989), de las cuales
1.352.980 eran judíos; (esta última cifra es de Georges Wellers, 1983).

1.500.000 personas: esta cifra, escogida por Lech Walesa, reemplazó, en 1995, sobre
el monumento de Birkenau, aquella de 4.000.000 que había sido retirada en 1990.

1.471.595 personas, de las cuales 1.352.980 judíos, según el historiador Georges
Wellers (1983).

1.250.000 personas aproximadamente, de las cuales 1.000.000 de judíos asesinados y
más de 250.000 no judíos muertos, según el historiador Raul Hillberg (1985).

1.100.000 a 1.500.000 de personas, según los historiadores Yisrael Gutman, Michael
Berenbaum et Franciszek Piper (1994).

1.000.000 de personas, según Jean-Claude Pressac (1989) y según el Dictionnaire des
noms propres publicado por Hachette (1992).
800.000 a 900.000 personas, según el historiador Gerald Reitlinger (1953).
775.000 a 800.000 personas, según Jean-Claude Pressac (1993), de los cuales 630.000
fueron judíos gaseados .
630.000 a 710.000 personas, según Jean-Claude Pressac (1994), de los cuales de
470.000 a 550.000 fueron judíos gaseados.

Esta última estimación (de 630.000 a 710.000 personas) es la más baja que hayan facilitado nunca aquellos que creen en el exterminio físico de los judíos. Se dice a veces que en 1946/1947 las autoridades judiciales polacas admitieron la cifra de 300.000 muertos. Es un error. Estas autoridades estimaron un total de muertos de 300.000 personas registradas a su llegada al campo, pero a esta cifra le añadieron la de 3.000.000 a 4.000.000 de personas no registradas.

Durante más de cuarenta años, las autoridades soviéticas, polacas y de la República Federal de Alemania se mostraron muy discretas sobre la existencia de registros mortuorios (Sterbebücher) que habían sido llevados durante la guerra por las autoridades del campo de Auschwitz. Bajo la presión de los revisionistas (Robert Faurisson y Ernst Zündel),
particularmente en los dos procesos Zündel (Toronto, 1985 y 1988), estas autoridades
acabaron por hacer revelaciones sobre estos registros a partir de 1989. Afirman no
haber encontrado registros más que para el período del 29 de julio de 1941 al 31 de
diciembre de 1943, no sin algunas lagunas. Como el campo fue abierto el 20 de mayo
de 1940 y los alemanes lo evacuaron hacia el 18 de enero de 1945, este período
representa un poco más de la mitad de la duración de la existencia del campo bajo su
autoridad. Los registros encontrados ascienden, parece, al número de 51 y recogerían
68.864 fallecimientos (y no 74.000, como se ha dicho por ciertos periodistas).

Los partidarios de la versión oficial del "Holocausto" han experimentado cierto
malestar ante la necesidad, impuesta por los revisionistas, de revisar a la baja, en
parecidas proporciones, el número de muertos de Auschwitz. ¿Cómo explicar que, en
el proceso de Nuremberg (1945-1946), tal impostura haya sido considerada de entrada
como provista de valor de "prueba auténtica" gracias al artículo 21 del estatuto de este
tribunal? ¿Cómo explicar que, durante decenas de años, se haya dejado esta cifra falaz
de 4.000.000, repetida diecinueve veces en diecinueve lenguas, sobre el monumento
de Auschwitz-Birkenau? ¿Cómo explicar que, durante incalculables ceremonias
oficiales, se haya pedido a tantos grandes de este mundo, incluso al Papa Juan Pablo
II, que vinieran a inclinarse ante tal invención de charlatanes? ¿Cómo explicar que en
1990 Francia se haya dotado de un artículo de ley antirrevisionista que prohibe
discutir los "crímenes contra la humanidad" tales como los descritos y evaluados por
el tribunal de Nuremberg? Y después, ¿cómo preservar de toda revisión la cifra de
5.100.000 (R.Hillberg) a 6.000.000 de judíos muertos durante toda la guerra, si es
preciso revisar en tal proporción la cifra de muertos de Auschwitz? Hoy, los judíos
explican que los polacos, y ellos solos, habrían inventado la mentira de los 4.000.000
de Auschwitz. ¡Animados a la vez por el antisemitismo y por el orgullo nacionalista,
los polacos habrían añadido a los cerca de 1.500.000 muertos judíos alrededor de
2.500.000 muertos polacos u otros!.

Esta explicación no es más que un artificio. La verdad es que, desde el fin de la
guerra, no sólo los judíos comunistas, sino también las autoridades judiciales de
Polonia habían repetido que la mayoría de los muertos de Auschwitz era judía. En
Cracovia, en 1946-1947, a propósito del caso de Rudolf Höss, tanto el juez de
instrucción como la acusación habían concluido que, además de algunos centenares de
miles de muertos "registrados", hubo en Auschwitz sea 4.000.000, sea al menos
2.500.000 muertos, "la mayoría de ellos judíos". Durante el invierno 1963-1964,
fue construido un monumento específico en memoria de los "millones de judíos,
mártires y combatientes" exterminados en este campo; la inscripción estaba en polaco,
en yiddish y en hebreo.

Añadamos por fin que, para los historiadores del "Holocausto", la mayor parte de los judíos de Auschwitz habrían sido asesinados por medio de un insecticida: el Zyklon B.

Para Arthur R.Butz y para otros revisionistas, el número total de muertos en Auschwitz debió de elevarse a alrededor de 150.000, de los cuales alrededor de 100.000 eran judíos . Para ellos, la mayor parte de los judíos no fueron asesinados, sino que murieron, sobre todo a causa de las epidemias de tifus. Los revisionistas advierten que, si los alemanes hubiesen dispuesto de mayores cantidades del insecticida ZyklonB, precisamente para combatir estas epidemias, habrían muerto menos personas en Auschwitz, no solamente entre los judíos, los polacos, los rusos y otros detenidos, sino también entre los médicos, los funcionarios y los guardianes alemanes.

Como lo explica el profesor Arthur R. Butz posteriormente se utilizaron dudosos métodos, para alcanzar las exageradas cifras oficiales de "exterminados".
''Es sabido que, poco después del cese de hostilidades de la Segunda Guerra Mundial, todo judío que no pudo ser inmediatamente localizado, o que no se registró ante las autoridades aliadas, fue automáticamente considerado muerto por exterminio. Debido a este procedimiento absolutamente arbitrario, se llegaron a producir casos bastante ridículos. Uno de ellos es el de Simone Veil, quien fuera Ministra de Salud Pública del gobierno francés de postguerra y hasta llegó a ser presidenta del Parlamento Europeo. Se puede ver su nombre en la página 519 de la "Memoria de la Deportación de los Judíos de Francia", en dónde esta buena señora figura como persona ejecutada en la cámara de gas. Su resurrección sigue siendo un misterio.''
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