Buscando más seguidores y popularidad en la red social de video, terminó asesinando a su pololo.
"Yo y Pedro vamos a grabar uno de los videos más peligrosos. Su idea, no mía", publicó en su cuenta de Twitter la joven Monalisa Pérez.
Lo que no sabría, era que la maniobra que registrarían en video, terminaría por quitarle la vida a su novio Pedro Ruiz.
Monalisa intentó grabar un video para viralizarlo en YouTube, pero todo salió pésimo.
Su idea era dispararle con una Desert Eagle calibre .50 a su novio, pensando que un libro detendría la bala.
Error.
Cuando los paramédicos llegaron al lugar, Ruiz ya había fallecido producto de una herida de bala.
"No sé por qué pensaron que el libro detendría la bala", señaló la tía de Monalisa a una cadena de TV local.
"Estaban enamorados. Se amaban. Fue sólo una broma que salió mal", agregó.
Monalisa tiene 19 años, y es madre de dos hijos. Tras este trágico desenlace, enfrenta 10 años de cárcel y 20 mil dólares de multa por el cargo de homicidio.
Pagó una fianza por su libertad condicional, con la prohibición de poseer armas y notificar a un juez sobre sus movimientos y domicilios, además de usar un monitor GPS.
Tendrá que enfrentar el juicio en su contra el próximo 5 de julio, en Minessota, Estados Unidos.
"Yo y Pedro vamos a grabar uno de los videos más peligrosos. Su idea, no mía", publicó en su cuenta de Twitter la joven Monalisa Pérez.
Lo que no sabría, era que la maniobra que registrarían en video, terminaría por quitarle la vida a su novio Pedro Ruiz.
Monalisa intentó grabar un video para viralizarlo en YouTube, pero todo salió pésimo.
Su idea era dispararle con una Desert Eagle calibre .50 a su novio, pensando que un libro detendría la bala.
Error.
Cuando los paramédicos llegaron al lugar, Ruiz ya había fallecido producto de una herida de bala.
"No sé por qué pensaron que el libro detendría la bala", señaló la tía de Monalisa a una cadena de TV local.
"Estaban enamorados. Se amaban. Fue sólo una broma que salió mal", agregó.
Monalisa tiene 19 años, y es madre de dos hijos. Tras este trágico desenlace, enfrenta 10 años de cárcel y 20 mil dólares de multa por el cargo de homicidio.
Pagó una fianza por su libertad condicional, con la prohibición de poseer armas y notificar a un juez sobre sus movimientos y domicilios, además de usar un monitor GPS.
Tendrá que enfrentar el juicio en su contra el próximo 5 de julio, en Minessota, Estados Unidos.