Alguna vez escuché que existe la misma probabilidad de que haya vida inteligente en el universo que meter cada una de las letras con que fue escrito el Quijote en una licuadora y que salgan en orden, reproduciendo a la perfección la obra de Cervantes. No sé si la comparación es muy exacta, pero refleja un poco el contenido de este video.
El «fine tuning» es la teoría que indica que las constantes por las que es posible la vida inteligente en el Universo son tan precisas que debieron ser perfectamente ajustadas. En nuestra experiencia cotidiana, cuando vemos signos de diseño, pensamos que alguien lo debe haber diseñado. Si visitamos los Moáis en Isla de Pascua, nos damos cuenta de que alguien los esculpió y puso en ese lugar. Si vemos Machu Pichu, la Muralla China, el Monte Rushmore o alguna publicidad en las calles, nos damos cuenta que no pueden ser «formaciones naturales», sino que alguien las tiene que haber diseñado y construido. Lo mismo se puede decir del Universo, porque es tan complejo que es más lógico pensar que Alguien lo diseñó a que sencillamente surgió por azar.
Ok, es bastante razonable pensar que existe un «Gran Arquitecto del Universo». Pero, ¿qué sabemos de este Arquitecto? Sabemos que posee algunos poderes especiales para poder crear materia de la nada. Uno se puede dar cuenta de que es un científico extraordinario porque domina a la perfección la física, la química y la matemática. Tiene además una creatividad incomparable. De su mano salieron las obras de arte más hermosas que se pueden observar. Sabe todo sobre biología y genética porque hizo surgir la vida y le permitió desarrollarse hasta que existió el ser humano. Y a este le pudo transmitir algunas de sus características propias, como su inteligencia y su libertad. Ok, ya sabemos algunas cosas sobre este Arquitecto, pero algunas cosas se nos escapan.
