El día del veredicto llegó. Hoy, a partir de las 14, se conocerá la sentencia en el juicio al cura Julio César Grassi, acusado de 17 hechos de abuso sexual, corrupción de menores y amenazas en perjuicio de tres jóvenes que, cuando eran menores de edad, estaban a su cargo en la Fundación Felices Los Niños.
La investigación comenzó en octubre de 2002, luego de que Telenoche Investiga pusiera al aire dos informes en los que dos menores acusaban a Grassi de haber abusado de ellos.
El juicio duró nueve meses y declararon 130 testigos. Durante los alegatos, el fiscal Alejandro Varela pidió 30 años de prisión, mientras que la querella encabezada por Juan Pablo Gallego solicitó 37 años. La defensa del cura, integrada por Daniel Cavo y Martín Tipito, reclamaron la absolución del cura. Además de los duros pedidos de pena, Gallego y Varela pidieron la detención del sacerdote.
Esta semana, en su sitio de Internet, se publicó una entrevista a Grassi. En ella el cura declaró: "Siento la tensión propia de un día crucial pero con mucha paz interior (...). Confío en que me van a absolver".
En tanto, Raúl Portal, amigo personal de Grassi, opinó: "Creo en este tribunal, creo que son jueces probos e independientes, pero si lo llegaran a encontrar culpable, no sería la primera vez que la Justicia cometa un error" (sic).
Por su parte, la titular del Comité Argentino de Seguimiento de la Convención Internacional de Derechos del Niño (CASACIDN), Estela Carlotto, sostuvo que espera un veredicto condenatorio ejemplar "para que no haya condición alguna que evite a un abusador ser condenado y recibir el repudio de la sociedad".
Para hoy está previsto que algunos periodistas ingresen a la sala de audiencias, que no será la misma en la que se realizó todo el juicio, sino que será una más amplia. También se espera que los tres denunciantes ( "Gabriel", "Ezequiel" y "Luis" ) asistan al veredicto.
La Iglesia argentina tuvo en los últimos cinco años al menos dos sacerdotes condenados por abuso de menores. El sacerdote Luis Sierra (39) fue condenado en noviembre de 2004 a ocho años de prisión por abusar sexualmente de tres monaguillos que asistían como alumnos a un colegio religioso de Claypole, donde él enseñaba.
En noviembre de 2007, la Justicia condenó al sacerdote Mario Napoleón Sasso a 17 años de prisión porque consideró que había abusado sexualmente de un grupo de niñas de entre 11 y 14 años que concurrían al comedor comunitario de Pilar que estaba a su cargo, en la localidad de Pilar.
Clarín
-----------------------------------------------------------------------------------------
El Tribunal Oral Criminal Número 1 de Morón le impondría hoy una fuerte condena al cura Julio César Grassi por los delitos de abuso sexual reiterado. Sin embargo, los magistrados no efectivizarían la prisión del sacerdote, sino que le permitirían seguir en libertad hasta que se expida la Cámara de Casación, el tribunal superior que tratará la apelación. La versión surgió ayer de los tribunales de Morón y habrá que ver si se confirma hoy, después de las 14, cuando se dé lectura al fallo.
En Morón siempre se barajaron dos posibilidades concretas: una condena muy dura o la absolución por el beneficio de la duda o falta de pruebas. Es que el TOC 1, integrado por Luis Andueza, Jorge Carrera y Mario Gómez, tiene fama de imponer condenas duras, de manera que todo se definiría sobre la base de la evaluación de las pruebas: si considera que hay evidencias, la pena será muy alta, pero en caso contrario dictarían la absolución. No habría –según coinciden quienes conocen los pasillos de los tribunales de Morón– términos medios.
El fallo del TOC 1 es un secreto muy bien guardado, al punto que los magistrados no dieron ninguna señal durante el juicio. Según coinciden todas las partes, los jueces hablaron poco y nada, permitieron hasta el límite la ausencia de los testigos propuestos por Grassi y son muy pocos los que se arriesgan a un pronóstico. Por supuesto que Juan Pablo Gallego, Jorge Calcagno y Sergio Piris, querellantes que representan a Ezequiel, Gabriel y Luis, los tres jóvenes abusados, así como el fiscal Alejandro Varela están convencidos de que la prueba contra el cura fue categórica y convincente. Por ello están seguros que habrá condena. Del otro lado, el propio Grassi afirma que durante el juicio se probó que las acusaciones “son una mentira”, mientras que su abogado, Daniel Cavo, agregó que las pericias e informes desmienten las afirmaciones de los denunciantes. Los dos, Grassi y su abogado, pronosticaron públicamente que habrá absolución.
Si se confirma la condena del sacerdote, el punto clave es si irá directamente a la cárcel o si los jueces le permitirán esperar el resultado de su apelación en libertad. Carlos Carrascosa, por ejemplo, el viudo de María Marta García Belsunce, fue absuelto por el homicidio de su esposa, pero condenado por encubrimiento. De todas maneras, espera en libertad lo que resuelva la Cámara de Casación. Algo parecido podría ocurrir con Grassi: que el tribunal efectivamente le dicte la condena pero lo exima de ir a la cárcel hasta que el máximo tribunal en materia penal de la provincia de Buenos Aires confirme o no el fallo. Es muy probable que, en ese caso, la libertad tenga determinadas condiciones.
Ayer, a horas de la sentencia, Grassi declaró que pasó el día previo “en retiro espiritual” y aseguró que no puede pensar que la Justicia fallará en su contra, porque, según su opinión, eso significaría “que ganó el mal”. El cura siempre ha insistido en que es inocente. Ayer admitió que está tenso porque “éste es un fallo importantísimo para mi vida y para el de la Fundación (Felices los Niños)". El conductor televisivo Raúl Portal, amigo personal de Grassi, consideró que condenar al cura sería “un gran error de la Justicia”.
Por su parte, el fiscal Alejandro Varela, que pidió treinta años de cárcel para el sacerdote, lo justificó recordando que:
"Los jóvenes denunciantes tenían 9, 13 y 17 años cuando fueron abusados sexualmente por el titular del hogar de Hurlingham, además de ser víctimas de abuso fueron objeto de corrupción y amenazas por parte del imputado La corrupción existe cuando se comprueba que el imputado ha actuado con la finalidad de torcer el normal desarrollo sexual de la víctima. El delito es agravado, porque fue cometido por la persona encargada del cuidado de esos niños y adolescentes".
La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo y del Comité de Seguimiento de la Convención por los Derechos del Niño, Estela Carlotto, reclamó que “el ser sacerdote no sea condición para eludir una condena ejemplar y el repudio de la sociedad”. Carlotto anticipó que hoy estará en la audiencia “para apoyar a las víctimas, que fueron las que más sufrieron en este proceso”.
Página 12
Cómo opinión personal, ojalá le den el máximo de tiempo en la escala que la fiscalía pidió. El delito (tanto de abuso como violación) me parece detestable, pero que lo haya cometido una persona que supuestamente debía ayudar, contener (incluso educar) a los niños desde su función de supuesto "benefactor" de los mismos es incluso peor, más bajo. Luego se jactan de tener aires de superioridad moral, de saberse bien ubicados en esta sociedad que está podrida (claro, todos menos ellos) de entender mejor que nadie las necesidades de los que, valga la redundancia, tienen la mayor necesidad... Qué casualidad que justo ahora se esté poniendo en duda el celibato.. Qué casualidad que desde hace más de 15 años se hagan psicodiagnósticos a los candidatos a ingresar al seminario porteño. En este país que es la cuna del indulto y el punto final, entre tantas hijadeputeces que quedan impunes, espero que está no sea una más. Y, claro, si no es mucho pedir quisiera una cárcel común para el curita. Nada de pabellones distintos, por favor.
14:45 HS
La Justicia condenó al padre Grassi a 15 años de prisión
El sacerdote fue condenado por dos hechos de corrupción de menores ocurridos en 1996, según determinó el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Morón. En el resto de los casos que estaba acusado fue absuelto. El religioso estará en libertad hasta que quede firme la sentencia
Infobae (lo sé, una mierda, pero bue)