"Stultifera Navis"..
Esta es mi nave de los locos
de la locura es el espejo.
Al mirar el retrato oscuro
todos se van reconociendo.
Y al contemplarse todos saben
que ni somos ni fuimos cuerdos,
y que no debemos tomarnos
por eso que nunca seremos.
No hay un hombre sin una grieta,
y nadie puede pretenderlo;
nadie está exento de locura,
nadie vive del todo cuerdo
Sebastian Brant, la nave de los locos.
de la locura es el espejo.
Al mirar el retrato oscuro
todos se van reconociendo.
Y al contemplarse todos saben
que ni somos ni fuimos cuerdos,
y que no debemos tomarnos
por eso que nunca seremos.
No hay un hombre sin una grieta,
y nadie puede pretenderlo;
nadie está exento de locura,
nadie vive del todo cuerdo
Sebastian Brant, la nave de los locos.
Con el Renacimiento, la locura surge como una nueva encarnación del mal. Es en este momento en que aparece la denominada "stultifera navis" (nave de los locos) que determina la existencia errante de los locos. Dicha nave fue utilizada para eliminar del territorio a estos seres infortunados , es un objeto nuevo que aparece en el mundo del Renacimiento: un barco que navega por los ríos de Renania y los canales flamencos. Los locos vagan en él a la deriva, expulsados de las ciudades. Son distribuidos en el espacio azaroso del agua (símbolo de purificación).
Sin embargo, este viaje no sólo hacía las veces de barrendero humano, sino que, otorgaba al loco la posibilidad de purificación, sumado al hecho de que cada uno es entregado a la suerte de su propio destino, pues “cada viaje es, potencialmente, el último”.
Sin embargo, este viaje no sólo hacía las veces de barrendero humano, sino que, otorgaba al loco la posibilidad de purificación, sumado al hecho de que cada uno es entregado a la suerte de su propio destino, pues “cada viaje es, potencialmente, el último”.
La figura del loco es importante en el siglo XV: es amenazador y ridículo, muestra la sinrazón del mundo y la pequeñez humana, recuerda el tema de la muerte, muestra a los humanos una alegoría de su final seguro. La demencia es una señal de que el final del mundo está cerca. El loco, en esta época, está vinculado a un saber oscuro.
En 1494 Sebastian Brant publica en Basilea una obra conocida como Narrenschiff o Stultifera navis. Este libro es un largo poema compuesto por en donde se narra el viaje de 111 personajes de diferentes clases sociales a un país llamado Narragania (Narr: loco, bufón) o también traducido como Locagonia. Existe además una segunda nave tripulada por cuerdos que se dirige a la tierra de la Cucaña o país de la eterna juventud.
El tratamiento que hace Brant es satírico. Cada uno de los tripulantes de la nave de Brant encarna uno de los vicios de la sociedad, de tal forma que la obra sirve para denunciar la condición mundana del ser humano.
En 1494 Sebastian Brant publica en Basilea una obra conocida como Narrenschiff o Stultifera navis. Este libro es un largo poema compuesto por en donde se narra el viaje de 111 personajes de diferentes clases sociales a un país llamado Narragania (Narr: loco, bufón) o también traducido como Locagonia. Existe además una segunda nave tripulada por cuerdos que se dirige a la tierra de la Cucaña o país de la eterna juventud.
El tratamiento que hace Brant es satírico. Cada uno de los tripulantes de la nave de Brant encarna uno de los vicios de la sociedad, de tal forma que la obra sirve para denunciar la condición mundana del ser humano.
Es una sucesión de 112 cuadros críticos (el número puede variar dependiendo de las ediciones) acompañados cada uno con un grabado, en los que Sebastian Brant critica los vicios de su época a partir de la denuncia de distintos tipos de necedad o estupidez. Con posterioridad a esta obra se continuaron escribiendo historias de necios. La secuela más conocida es el Elogio de la locura (1509), del humanista Erasmo de Róterdam, (quien conocía la obra de Brant) que surge a la luz del naciente humanismo, en esta obra la locura pasa a ser parte directa de la razón y una denuncia de la forma general de la crítica. Es la locura la que ahora analiza y juzga a la razón. Los papeles se invierten y dejan ver que una no podría sobrevivir sin la otra, pues ambas son una misma cosa que, en determinados momentos, se desdobla para revalidar su necesaria presencia en el mundo.
En la obra de El bosco, (1503/04) también existen similitudes. De hecho, la metáfora de la barca era una de las más frecuentes en la Edad Media.
Navega a la deriva, cargada de gente.
En la nave de los locos,
unos reman, otros soplan
y nadie se preocupa
de los escollos de enfrente.
En la nave de los locos,
unos reman, otros soplan
y nadie se preocupa
de los escollos de enfrente.
Extraccion de la piedra de la locura
La extracción de la piedra de la locura es una especie de operación quirúrgica que se realizaba durante la Edad Media, y que según los testimonios escritos sobre ella consistía en la extirpación de una piedra que causaba la necedad del hombre. Se creía que los locos eran aquellos que tienen una piedra en la cabeza. Prácticamente el 100% de estas intervenciones culminaban con la muerte del paciente ya que literalmente le abrían la cabeza sin ningún tipo de higiene.
La leyenda que aparece escrita en este cuadro de El Bosco dice: Meester snyt die Keye ras, myne name is lubbert das, que significa Maestro, extráigame la piedra, mi nombre es Lubber Das. Lubber Das era un personaje satírico de la literatura holandesa que representaba la estupidez. Viene a decir «mi nombre es tonto». Véase la representación del fraile como borracho y la monja como ignorante.
Sólo en el siglo XVII se dominará a la locura a través del encierro, con el llamado “Hospital de los locos”, donde la razón triunfará por medio de la violencia.
Foucault, definía el trato de la insania como “un espacio moral de exclusión”. Y así era, en especial cuando la errancia se sustituyó por el encierro. El hospital, el manicomio no era un establecimiento médico sino una institución administrativa, policial para entendernos, poco diferenciable de la cárcel en la práctica. Se encerraba y se maltrataba, en condiciones infrahumanas, es cuando se encierran a locos, pobres,mendigos, todos juntos sin distincion; eran vistos como obstáculos, seres ociosos que hay que quitar del camino del progreso que acompañaba a la naciente sociedad capitalista, dentro del marco de la era moderna europea.
Foucault, definía el trato de la insania como “un espacio moral de exclusión”. Y así era, en especial cuando la errancia se sustituyó por el encierro. El hospital, el manicomio no era un establecimiento médico sino una institución administrativa, policial para entendernos, poco diferenciable de la cárcel en la práctica. Se encerraba y se maltrataba, en condiciones infrahumanas, es cuando se encierran a locos, pobres,mendigos, todos juntos sin distincion; eran vistos como obstáculos, seres ociosos que hay que quitar del camino del progreso que acompañaba a la naciente sociedad capitalista, dentro del marco de la era moderna europea.