Las presuntas 'anomalías' en las fotografías no son tales al ser analizadas con rigor, y con la ayuda de un cierto conocimiento sobre el primer programa lunar tripulado
La teoría del montaje no resiste al realizar sobre ella un análisis crítico y razonado:
Aquellos que afirman que los astronautas de las misiones Apollo no viajaron a la Luna mantienen que los seis primeros alunizajes del ser humano fueron montados por la NASA en unos estudios en la Tierra, no en el espacio, para ganar de forma ficticia la carrera espacial mantenida por entonces con la Unión Soviética. Las fotografías y los vídeos lunares (que, según ellos, muestran diversas anomalías), fueron posiblemente grabados en la base de las Fuerzas Aéreas cercana a San Bernardino (California, EEUU) llamada Norton Air Force Base donde, dicen, tienen los escenarios más grandes del mundo bajo eficiente seguridad.
En primer lugar, imagino que todas las bases del ejército de los Estados Unidos están constantemente bajo extrema vigilancia; no creo que la base anteriormente mencionada sea una excepción, por lo que esto no es motivo para sospechar nada en absoluto. De hecho, otros afirman que todo se grabó en el famoso Área 51 [situado en Groom Lake (Nevada), donde el ejército de EEUU y su Departamento de Defensa prueban sus aeronaves y cohetes experimentales desde hace décadas, lo que ha provocado numerosos avistamientos de "ovnis" por la zona]. Y otros, también, afirman que las imágenes se tomaron en el Langley Research Center, en Virginia. Esto da una idea de las discrepancias existentes entre los partidarios de la conspiración. Difícilmente podemos juzgar esta parte de su teoría si no nos aportan pruebas fehacientes de que el montaje se llevó a cabo en la Tierra.
En segundo lugar, si en verdad fuimos a la Luna, como sostienen la NASA, la comunidad científica y la mayor parte de la sociedad, entonces las pruebas de la veracidad de las exploraciones lunares tripuladas deberían resistir cualquier análisis que hagamos sobre ellas. Esas pruebas han estado en dominio público desde hace más de treinta años en forma de fotografías, grabaciones de vídeo emitidas y vistas en tiempo real, imágenes de las naves espaciales Apollo tomadas por astrónomos desde la Tierra, experimentos científicos emplazados en la Luna (algunos de los cuales todavía siguen siendo de utilidad, como los reflectores láser, con los que periódicamente se mide la distancia exacta entre la Tierra y la Luna) o 382 kilogramos de rocas lunares y muestras traídas de la superficie lunar que tienen en su misma composición la prueba de que formaban parte de la Luna. (Al examinar la naturaleza química de esas rocas, con técnicas de datación radioactivas, ha quedado demostrado que son de origen lunar, debido a la abundancia de ciertos isótopos no presentes en la Tierra, a las características adquiridas después de miles de millones de años de exposición a los rayos cósmicos, a los impactos de micrometeoritos, a la falta de atmósfera, etc.) De hecho, estas rocas lunares traídas de vuelta por los astronautas de las misiones Apollo han sido analizadas por decenas de instituciones científicas independientes de la NASA y de EEUU.
Tampoco es razonable ignorar la información científica obtenida gracias a este proyecto, no sólo sobre la Luna, sino sobre el cuerpo humano y su comportamiento en misiones de larga duración (ver, como ejemplo, Biomedical results of Apollo). Las más de 20.000 fotografías tomadas por los astronautas (disponibles íntegramente en la página del Apollo Lunar Surface Journal y en Apollo Image Atlas) son sólo una pequeña parte de todo el trabajo realizado en la superficie lunar. Son muchos los artículos científicos publicados desde 1969 por organismos científicos internacionales independientes de la NASA, gracias al trabajo que realizaron los astronautas en la Luna. En definitiva, la cantidad de pruebas a favor de la veracidad de las misiones Apollo es sencillamente abrumadora.
Normalmente, la minoría que apoya la teoría del montaje utiliza el argumento de la típica y compleja conspiración, incluyendo en ella la idea de que cada detalle del viaje fue realizado minuciosamente (del mismo modo que los efectos especiales de la películas de Hollywood) en unos escenarios secretos. Por supuesto, sin aportar ningún testimonio verídico ni ninguna prueba de que el rodaje sucediera, sino mostrando supuestas "anomalías" en las fotografías obtenidas en la Luna. Pensemos detenidamente esto durante un momento. Piense acerca de las películas con mejores efectos especiales que haya visto nunca. Reflexione ahora en las contradicciones y los errores visuales que, incluso el público en general, puede encontrar en esas películas. Retroceda ahora hasta 1969 y las películas hechas por entonces.
¿Podría haberse realizado una falsificación tan grande que resistiera, no sólo al análisis de la sociedad de 1969 en adelante y a la Unión Soviética, sino a una generación entera de científicos familiarizados con el estudio geológico de los cuerpos celestes? O bien ¿sería lógico arriesgarse a realizarla, a pesar del tremendo desprestigio que hubiera supuesto que, por ejemplo, la URSS o la comunidad científica lo descubriesen? Claramente, no. De hecho, sólo un reducido grupo de personas (por lo general, carentes de escepticismo y con escaso o nulo conocimiento sobre las misiones Apollo y la exploración espacial tripulada) encuentran "fallos" a las fotografías tomadas en la Luna que, como veremos en adelante, no son tales y pueden ser explicados con un poco de sentido común, nociones básicas de fotografía y conocimientos sobre este proyecto espacial.
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Empecemos a trabajar con la primera imagen: en la Luna sólo hay una fuente de luz, el Sol. En esta imagen, Buzz Aldrin y Neil Armstrong colocan la bandera norteamericana en la Luna. Si el Sol es la única fuente de luz en la Luna, la sombra de Aldrin, (A), no debería ser mucho más larga que la de Armstrong.
La imagen en cuestión es un fotograma de una película de 16mm grabada por un cámara automática situada en la ventana derecha del módulo lunar, durante la misión Apollo 11.
La diferencia puede ser perfectamente explicada por el hecho de que la superficie de la Luna no es de ninguna manera plana y, a juzgar por el brillo de la parte superior izquierda de la fotografía, el extremo superior de la sombra del astronauta de la izquierda (suponemos que Armstrong) está situado en una pequeña pendiente y, por tanto, la sombra aparece acortada. El área donde se encuentra la mayor parte de la sombra de Aldrin (derecha) está más oscuro que el resto, lo que indica que se trata de una leve bajada, no tan iluminada por el Sol desde su baja posición en el cielo. No es necesaria una gran inclinación para producir este efecto. Puede visitar la página Terrain and Shadow (en inglés) para observar la influencia del terreno en la dirección y el tamaño de las sombras.
Lo dicho anteriormente se puede demostrar experimentalmente. Invitamos al lector a realizar comprobaciones similares a la que se muestra a continuación
La propuesta de los partidarios del montaje de que los astronautas estaban siendo iluminados por un foco artificial cercano no tiene ningún sentido, ya que, como vemos en la siguiente imagen simulada, sería el astronauta más lejano al foco el que tendría una sombra más larga, lo que no ocurre en la fotografía verdadera reproducida más arriba.
La imagen anterior de la bandera norteamericana, y otras, muestran que está ondeando. ¿Cómo es posible esto si en la Luna no hay atmósfera ni viento? Esto quiere decir que las fotografías se tomaron aquí en la Tierra, donde sí puede hacer viento.
Éste es uno de los argumentos más frecuentemente esgrimidos sobre este tema como evidencia de trucaje. Los partidarios del montaje no entienden que una bandera no necesita ayuda del viento para moverse.
La bandera estaba sujeta a un mástil horizontal superior, para que permaneciese estirada. Además, los astronautas (como se puede ver en la primera imagen de esta página) la arrugaban ligeramente con los guantes al colocarla, para dar un efecto de ondeo y hacer así la escena más atractiva. Dado que la bandera era de nylon y no había aire que pudiera moverla, ésta se quedaba con la forma que le daban los astronautas. Esto explica el aparente "movimiento" de la bandera en las fotografías.
El movimiento de la bandera que se puede observar en algunos vídeos de los paseos lunares se debe a que los astronautas giraban el mástil de un lado hacia otro para intentar clavarla un poco más hondo, o simplemente para observar cómo se comportaba en la baja gravedad lunar. Esto hacía moverse de igual manera a la barra superior y, por tanto, a la bandera, que adquiría por unos segundos el mismo movimiento. Por ello, no es nada raro que la bandera siga moviéndose ligeramente de un lado hacia otro en ausencia de viento, incluso unos segundos después de que los astronautas hubieran dejado de moverla. Además, debido a la ausencia de aire que pudiera frenar a la bandera, ésta seguía moviéndose durante más tiempo que aquí en la Tierra, hasta que el rozamiento con su soporte la frenaba por completo.
Por otro lado, es evidente que el argumento de que la bandera estaba ondeando es completamente falso ya que, si realmente hubiera viento, se debería levantar polvo del suelo. De todas formas, es bastante difícil creer que hubiera viento o ventiladores en una estudio de grabación.
En la imagen de arriba ya comentada se puede ver claramente cómo el astronauta no crea ninguna sombra sobre la superficie lunar. Esto indica que la imagen es un montaje. ¡Parece que la NASA olvidó este importante detalle
En la imagen de arriba, el astronauta (en concreto John Young, de la misión Apollo 16) está saltando y por eso parece no tener ninguna sombra a sus pies. En realidad, su sombra es la zona oscura horizontal que está situada abajo y a la derecha. En la imagen en blanco y negro de la izquierda, grabada desde la cámara del vehículo lunar Rover durante los mismos instantes, podemos observar más claramente que Young se encuentra en la mitad de un salto, "inventando" una original manera de saludar a la bandera de su país, mientras su compañero (Charles Duke, más alejado y a la derecha) le saca varias fotos (como la que hemos visto arriba)
Ésta es una de las imágenes más difundidas sobre los viajes a la Luna. En el área del brazo, en el que se observa una sombra a lo largo del traje de Buzz Aldrin, la sombra debería ser mucho más oscura si el Sol es la única fuente de luz en la Luna.
Se equivocan de nuevo: el Sol es la única fuente de luz DIRECTA en la Luna; sin embargo, existen muchos objetos que reflejan de nuevo la luz del Sol. Sobre todo la superficie lunar (que refleja el 7% de la luz que recibe), pero también la Tierra, los trajes espaciales (que estaban diseñados para reflejar buena parte de la luz debido a la necesidad de mantener una temperatura aceptable en el interior) y los diferentes instrumentos usados por ellos (por ejemplo, el módulo lunar, que estaba equipado en la parte inferior con una reflectante capa dorada de Mylar) reflejan una buena parte de la luz que reciben. Todos estos objetos, especialmente la superficie lunar, también iluminaban de forma indirecta a los astronautas, y es por esto que sus trajes no están completamente oscuros.
Hay que tener también en cuenta la imagen utilizada como prueba: la de la izquierda es la usada habitualmente por los que apoyan la teoría del montaje, y es patente su pérdida de calidad, con lo que puede llevar a engaño; la de la mas arriba es la original.
Si miras al orisonte verás que la superficie de la Luna se desvanece en la distancia, aparece mucho más oscura y después se encuentra con el horizonte. En la Tierra, esto puede ocurrir debido a la existencia de atmósfera, pero en un ambiente sin atmósfera, el terreno no debería desvanecerse, sino permanecer con todo detalle hasta el horizonte lunar.
En realidad, el efecto de la atmósfera terrestre es justo el contrario: hace a los objetos más lejanos (montañas, etc.) aparecer más brillantes (compruébelo). Como ya hemos mencionado antes, la superficie de la Luna no es plana, y lo más probable es que el terreno que se ve detrás de Aldrin sea en realidad una leve subida que, debido a ello, no recibe la misma cantidad de luz del Sol que el terreno más cercano al astronauta (recordemos que el Sol se hallaba muy bajo en el horizonte), de la misma forma que en la primera fotografía. De hecho, el terreno que se ve detrás del astronauta está muy cercano al cráter Little West (como se puede comprobar en el mapa de la superficie), situado a mayor altura a unos 50 metros de distancia, lo que apoya en gran medida la anterior afirmación.
Por otra parte, el módulo lunar, que se encuentra muy cerca del lugar donde se realizó la fotografía, refleja bastante luz al área que hay justo detrás de Aldrin.
También es posible que el terreno cercano al horizonte tenga simplemente una composición más oscura que el resto.
En la zona del casco (el reflejo) aparecen extrañas estructuras, reflejadas en el visor de Aldrin.
En el momento de tomar la fotografía en cuestión, Armstrong se encontraba en la parte izquierda del módulo lunar (visto desde donde se encuentra la escalerilla), mientras que Aldrin estaba situado al otro lado de una de las patas del módulo, visible a la derecha de la imagen.
Por lo tanto, el objeto visto como más cercano en el visor (el que se encuentra más a la izquierda) es el SWC y el otro es la bandera (que es difícil de apreciar, dado que se encuentra casi paralela a nuestra línea de visión). A pesar de su relativa cercanía, los dos objetos aparecen pequeños y lejanos debido a la forma convexa y esférica del visor de Aldrin, que hace que los objetos aparezcan curvados, pequeños y más lejanos de lo que en realidad están.
En la fotografía de la derecha podemos observar claramente los dos objetos que aparecen en el visor de Aldrin. Evidentemente, en el visor aparecen en orden invertido, al actuar éste como un espejo.
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Cuando el módulo alunizaba en la superficie, la inmensa potencia de su motor (¡proporcionaba 3.000 lb de empuje!) habría creado un enorme agujero debajo, sin embargo, en las imágenes (zona E), el terreno permanece intacto. Además, es imposible que un aparato tan pesado como el módulo lunar no se hunda más en la superficie. ¡Pesa más de 15 toneladas!
En primer lugar, el peso total del módulo lunar en la TIERRA, listo para el despegue, efectivamente variaba entre 15 y 18 toneladas, es decir, entre 15.000 y 18.000 kilogramos (dependía de la carga de cada misión). Pero los partidarios de la conspiración no consideran en ningún momento que la gravedad en la superficie lunar es aproximadamente seis veces menor que en la Tierra, y que gran parte de la carga del módulo era combustible que se utilizaba durante el descenso a la Luna (en concreto, unas 8 toneladas). Es decir, poco antes del alunizaje, el peso del módulo era de unos 7.000 kilogramos (15.400 lbm -libras de masa-). La gravedad terrestre ejercería 15.400 lbf (libras de fuerza) sobre ese peso, pero la Luna ejerce 2.600 lbf (una sexta parte). Por tanto, debido a la menor gravedad lunar, cuando el módulo alcanzaba la superficie, su peso en la LUNA era de unos 1.200 kilogramos (2.600 lbm). Esto explica por qué el módulo, que en un principio puede parecer tan pesado, sólo se hundía unos centímetros en la superficie lunar.
En segundo lugar, hay que tener en cuenta que el motor de descenso del módulo lunar tenía un empuje máximo de casi 10.000 lbf. Pero el motor del módulo se encontraba funcionando a menos del 25% de su potencia máxima cuando se acercaba a la superficie (para contrarrestar las 2.600 lbf de su peso), e incluso quedaba completamente apagado un segundo antes de tomar tierra (gracias a las sondas que se extendían hasta un metro y medio por debajo de las patas, como se ve en la imagen as16-118-18894), para evitar que los gases pudieran dañar el módulo.
En comparación, un avión Harrier de despegue vertical cargado al máximo produce un empuje de unas 27.000 lbf durante el despegue, 10 veces más que el módulo lunar. Y el Harrier no produce ningún cráter durante sus despegues o aterrizajes en zonas de tierra. La idea del cráter nace de la incorrecta intuición de que un motor de cohete de cualquier tamaño es mucho más potente que cualquier motor de reacción. Cuando, en realidad, la mayor parte de los motores de reacción son más potentes que el motor del módulo lunar.
Otro hecho importante a tener en cuenta es que los gases emitidos por el motor no se dirigían tras su salida directamente hacia abajo sino que, debido a la completa ausencia de atmósfera (y, por tanto, presión) en la Luna, eran dispersados hacia los lados tras su salida por la tobera.
A esto se añade que el módulo lunar no alunizaba de forma vertical, sino que iba descendiendo oblicuamente hasta que los astronautas encontrasen un lugar llano y relativamente libre de piedras en el que fuera más fácil alunizar. Es decir, ni los gases emitidos por el módulo lunar ejercían la presión necesaria, ni éste permanecía una cantidad de tiempo significativa encendido sobre la superficie como para producir algo parecido a un cráter.
Por último, es importante conocer que el suelo de la Luna está formado por una pequeña capa de polvo lunar, llamada regolito, que cubre los primeros centímetros de la superficie (formada por el constante impacto de micrometeoritos durante miles de millones de años, al no haber atmósfera). Debajo de esta capa se encuentra una dura capa de roca, que tiene una profundidad de entre 2 y 8 metros en los mares, y de hasta 15 metros en las zonas altas, lo que imposibilita la formación de un cráter como consecuencia del alunizaje del módulo lunar.
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En esta fotografía, tomada desde el módulo lunar, se pueden observar al menos dos anomalías. En el área E se ve una sombra anómala en la superficie de la Luna, imposible de realizar ni siquiera volando a ras de suelo.
En realidad, el punto marcado como E no es una sombra en la superficie; es, de hecho, la silueta de la boquilla de uno de los pequeños motores RCS (Reaction Control System; es decir, sistema de control a reacción) con los que estaba dotado el módulo lunar para estabilizarse continuamente durante el descenso y el ascenso que, al estar tan cerca de la ventana, produce la silueta negra que vemos en la imagen.
En el momento de tomar la imagen, el módulo no se encontraba posado en la superficie o cercano a ella, sino que todavía estaba orbitando a decenas de kilómetros de altura sobre el lugar del alunizaje, que se encuentra aproximadamente situado en la mitad de la fotografía. El cráter que se puede observar en la parte inferior derecha es el cráter Maskelyne, un punto de referencia importante durante la trayectoria de descenso del módulo Eagle, de la misión Apollo 11.
A la izquierda puede ver uno de los motores RCS antes comentados, visto desde el exterior. Se pueden encontrar siluetas similares de las mismas boquillas en muchas imágenes tomadas desde la cabina del módulo lunar, por dentro de las ventanas triangulares del mismo. Por ejemplo, observe la imagen as12-48-7025 (del ALSJ) tomada desde la ventana por el astronauta del Apollo 12 Pete Conrad, después de aterrizar en la Luna, pero antes de la primera salida al exterior. También se puede observar una boquilla en la ampliación de la primera imagen de esta página.
Por otra parte, observe la pérdida de calidad de la imagen usada por los partidarios de la conspiración (izquierda), en la que el color de la superficie lunar está completamente alterado. De esta manera se distorsionan las pruebas, haciendo más difícil un buen análisis sobre ellas.
En la imagen anterior, si miras a la zona marcada con el 3 no se ve ninguna estrella en el cielo. De hecho, no se ve ninguna estrella en las fotografías tomadas por la NASA en la Luna, y ni siquiera los astronautas mencionan nada en ninguna parte sobre las estrellas que se hacen visibles fuera de la atmósfera terrestre. Esto ha sido confirmado por Maria Blyzinsky, la directora de astronomía del observatorio de Greenwich, Londres.
De todas formas, resulta extraño que los astronautas no tomasen fotografías del cielo con un mayor tiempo de exposición, para mostrar las estrellas y probar así que estuvieron en la Luna.
estan son solo pruebas y posteo esto para las personas que si creen que esto paso...en mi caso asta que recopile todo esto...tampoko creia pero creo que aun dudo un poco
comenten
Por la misma razón explicada anteriormente, las fotografías tomadas desde el transbordador, la estación Mir, la ISS o cualquier otra nave espacial (tripulada o no) tampoco muestran estrellas en el fondo negro del espacio
La teoría del montaje no resiste al realizar sobre ella un análisis crítico y razonado:
Aquellos que afirman que los astronautas de las misiones Apollo no viajaron a la Luna mantienen que los seis primeros alunizajes del ser humano fueron montados por la NASA en unos estudios en la Tierra, no en el espacio, para ganar de forma ficticia la carrera espacial mantenida por entonces con la Unión Soviética. Las fotografías y los vídeos lunares (que, según ellos, muestran diversas anomalías), fueron posiblemente grabados en la base de las Fuerzas Aéreas cercana a San Bernardino (California, EEUU) llamada Norton Air Force Base donde, dicen, tienen los escenarios más grandes del mundo bajo eficiente seguridad.
En primer lugar, imagino que todas las bases del ejército de los Estados Unidos están constantemente bajo extrema vigilancia; no creo que la base anteriormente mencionada sea una excepción, por lo que esto no es motivo para sospechar nada en absoluto. De hecho, otros afirman que todo se grabó en el famoso Área 51 [situado en Groom Lake (Nevada), donde el ejército de EEUU y su Departamento de Defensa prueban sus aeronaves y cohetes experimentales desde hace décadas, lo que ha provocado numerosos avistamientos de "ovnis" por la zona]. Y otros, también, afirman que las imágenes se tomaron en el Langley Research Center, en Virginia. Esto da una idea de las discrepancias existentes entre los partidarios de la conspiración. Difícilmente podemos juzgar esta parte de su teoría si no nos aportan pruebas fehacientes de que el montaje se llevó a cabo en la Tierra.
En segundo lugar, si en verdad fuimos a la Luna, como sostienen la NASA, la comunidad científica y la mayor parte de la sociedad, entonces las pruebas de la veracidad de las exploraciones lunares tripuladas deberían resistir cualquier análisis que hagamos sobre ellas. Esas pruebas han estado en dominio público desde hace más de treinta años en forma de fotografías, grabaciones de vídeo emitidas y vistas en tiempo real, imágenes de las naves espaciales Apollo tomadas por astrónomos desde la Tierra, experimentos científicos emplazados en la Luna (algunos de los cuales todavía siguen siendo de utilidad, como los reflectores láser, con los que periódicamente se mide la distancia exacta entre la Tierra y la Luna) o 382 kilogramos de rocas lunares y muestras traídas de la superficie lunar que tienen en su misma composición la prueba de que formaban parte de la Luna. (Al examinar la naturaleza química de esas rocas, con técnicas de datación radioactivas, ha quedado demostrado que son de origen lunar, debido a la abundancia de ciertos isótopos no presentes en la Tierra, a las características adquiridas después de miles de millones de años de exposición a los rayos cósmicos, a los impactos de micrometeoritos, a la falta de atmósfera, etc.) De hecho, estas rocas lunares traídas de vuelta por los astronautas de las misiones Apollo han sido analizadas por decenas de instituciones científicas independientes de la NASA y de EEUU.
Tampoco es razonable ignorar la información científica obtenida gracias a este proyecto, no sólo sobre la Luna, sino sobre el cuerpo humano y su comportamiento en misiones de larga duración (ver, como ejemplo, Biomedical results of Apollo). Las más de 20.000 fotografías tomadas por los astronautas (disponibles íntegramente en la página del Apollo Lunar Surface Journal y en Apollo Image Atlas) son sólo una pequeña parte de todo el trabajo realizado en la superficie lunar. Son muchos los artículos científicos publicados desde 1969 por organismos científicos internacionales independientes de la NASA, gracias al trabajo que realizaron los astronautas en la Luna. En definitiva, la cantidad de pruebas a favor de la veracidad de las misiones Apollo es sencillamente abrumadora.
Normalmente, la minoría que apoya la teoría del montaje utiliza el argumento de la típica y compleja conspiración, incluyendo en ella la idea de que cada detalle del viaje fue realizado minuciosamente (del mismo modo que los efectos especiales de la películas de Hollywood) en unos escenarios secretos. Por supuesto, sin aportar ningún testimonio verídico ni ninguna prueba de que el rodaje sucediera, sino mostrando supuestas "anomalías" en las fotografías obtenidas en la Luna. Pensemos detenidamente esto durante un momento. Piense acerca de las películas con mejores efectos especiales que haya visto nunca. Reflexione ahora en las contradicciones y los errores visuales que, incluso el público en general, puede encontrar en esas películas. Retroceda ahora hasta 1969 y las películas hechas por entonces.
¿Podría haberse realizado una falsificación tan grande que resistiera, no sólo al análisis de la sociedad de 1969 en adelante y a la Unión Soviética, sino a una generación entera de científicos familiarizados con el estudio geológico de los cuerpos celestes? O bien ¿sería lógico arriesgarse a realizarla, a pesar del tremendo desprestigio que hubiera supuesto que, por ejemplo, la URSS o la comunidad científica lo descubriesen? Claramente, no. De hecho, sólo un reducido grupo de personas (por lo general, carentes de escepticismo y con escaso o nulo conocimiento sobre las misiones Apollo y la exploración espacial tripulada) encuentran "fallos" a las fotografías tomadas en la Luna que, como veremos en adelante, no son tales y pueden ser explicados con un poco de sentido común, nociones básicas de fotografía y conocimientos sobre este proyecto espacial.
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Empecemos a trabajar con la primera imagen: en la Luna sólo hay una fuente de luz, el Sol. En esta imagen, Buzz Aldrin y Neil Armstrong colocan la bandera norteamericana en la Luna. Si el Sol es la única fuente de luz en la Luna, la sombra de Aldrin, (A), no debería ser mucho más larga que la de Armstrong.
La imagen en cuestión es un fotograma de una película de 16mm grabada por un cámara automática situada en la ventana derecha del módulo lunar, durante la misión Apollo 11.
La diferencia puede ser perfectamente explicada por el hecho de que la superficie de la Luna no es de ninguna manera plana y, a juzgar por el brillo de la parte superior izquierda de la fotografía, el extremo superior de la sombra del astronauta de la izquierda (suponemos que Armstrong) está situado en una pequeña pendiente y, por tanto, la sombra aparece acortada. El área donde se encuentra la mayor parte de la sombra de Aldrin (derecha) está más oscuro que el resto, lo que indica que se trata de una leve bajada, no tan iluminada por el Sol desde su baja posición en el cielo. No es necesaria una gran inclinación para producir este efecto. Puede visitar la página Terrain and Shadow (en inglés) para observar la influencia del terreno en la dirección y el tamaño de las sombras.
Lo dicho anteriormente se puede demostrar experimentalmente. Invitamos al lector a realizar comprobaciones similares a la que se muestra a continuación
La propuesta de los partidarios del montaje de que los astronautas estaban siendo iluminados por un foco artificial cercano no tiene ningún sentido, ya que, como vemos en la siguiente imagen simulada, sería el astronauta más lejano al foco el que tendría una sombra más larga, lo que no ocurre en la fotografía verdadera reproducida más arriba.
La imagen anterior de la bandera norteamericana, y otras, muestran que está ondeando. ¿Cómo es posible esto si en la Luna no hay atmósfera ni viento? Esto quiere decir que las fotografías se tomaron aquí en la Tierra, donde sí puede hacer viento.
Éste es uno de los argumentos más frecuentemente esgrimidos sobre este tema como evidencia de trucaje. Los partidarios del montaje no entienden que una bandera no necesita ayuda del viento para moverse.
La bandera estaba sujeta a un mástil horizontal superior, para que permaneciese estirada. Además, los astronautas (como se puede ver en la primera imagen de esta página) la arrugaban ligeramente con los guantes al colocarla, para dar un efecto de ondeo y hacer así la escena más atractiva. Dado que la bandera era de nylon y no había aire que pudiera moverla, ésta se quedaba con la forma que le daban los astronautas. Esto explica el aparente "movimiento" de la bandera en las fotografías.
El movimiento de la bandera que se puede observar en algunos vídeos de los paseos lunares se debe a que los astronautas giraban el mástil de un lado hacia otro para intentar clavarla un poco más hondo, o simplemente para observar cómo se comportaba en la baja gravedad lunar. Esto hacía moverse de igual manera a la barra superior y, por tanto, a la bandera, que adquiría por unos segundos el mismo movimiento. Por ello, no es nada raro que la bandera siga moviéndose ligeramente de un lado hacia otro en ausencia de viento, incluso unos segundos después de que los astronautas hubieran dejado de moverla. Además, debido a la ausencia de aire que pudiera frenar a la bandera, ésta seguía moviéndose durante más tiempo que aquí en la Tierra, hasta que el rozamiento con su soporte la frenaba por completo.
Por otro lado, es evidente que el argumento de que la bandera estaba ondeando es completamente falso ya que, si realmente hubiera viento, se debería levantar polvo del suelo. De todas formas, es bastante difícil creer que hubiera viento o ventiladores en una estudio de grabación.
En la imagen de arriba ya comentada se puede ver claramente cómo el astronauta no crea ninguna sombra sobre la superficie lunar. Esto indica que la imagen es un montaje. ¡Parece que la NASA olvidó este importante detalle
En la imagen de arriba, el astronauta (en concreto John Young, de la misión Apollo 16) está saltando y por eso parece no tener ninguna sombra a sus pies. En realidad, su sombra es la zona oscura horizontal que está situada abajo y a la derecha. En la imagen en blanco y negro de la izquierda, grabada desde la cámara del vehículo lunar Rover durante los mismos instantes, podemos observar más claramente que Young se encuentra en la mitad de un salto, "inventando" una original manera de saludar a la bandera de su país, mientras su compañero (Charles Duke, más alejado y a la derecha) le saca varias fotos (como la que hemos visto arriba)
Ésta es una de las imágenes más difundidas sobre los viajes a la Luna. En el área del brazo, en el que se observa una sombra a lo largo del traje de Buzz Aldrin, la sombra debería ser mucho más oscura si el Sol es la única fuente de luz en la Luna.
Se equivocan de nuevo: el Sol es la única fuente de luz DIRECTA en la Luna; sin embargo, existen muchos objetos que reflejan de nuevo la luz del Sol. Sobre todo la superficie lunar (que refleja el 7% de la luz que recibe), pero también la Tierra, los trajes espaciales (que estaban diseñados para reflejar buena parte de la luz debido a la necesidad de mantener una temperatura aceptable en el interior) y los diferentes instrumentos usados por ellos (por ejemplo, el módulo lunar, que estaba equipado en la parte inferior con una reflectante capa dorada de Mylar) reflejan una buena parte de la luz que reciben. Todos estos objetos, especialmente la superficie lunar, también iluminaban de forma indirecta a los astronautas, y es por esto que sus trajes no están completamente oscuros.
Hay que tener también en cuenta la imagen utilizada como prueba: la de la izquierda es la usada habitualmente por los que apoyan la teoría del montaje, y es patente su pérdida de calidad, con lo que puede llevar a engaño; la de la mas arriba es la original.
Si miras al orisonte verás que la superficie de la Luna se desvanece en la distancia, aparece mucho más oscura y después se encuentra con el horizonte. En la Tierra, esto puede ocurrir debido a la existencia de atmósfera, pero en un ambiente sin atmósfera, el terreno no debería desvanecerse, sino permanecer con todo detalle hasta el horizonte lunar.
En realidad, el efecto de la atmósfera terrestre es justo el contrario: hace a los objetos más lejanos (montañas, etc.) aparecer más brillantes (compruébelo). Como ya hemos mencionado antes, la superficie de la Luna no es plana, y lo más probable es que el terreno que se ve detrás de Aldrin sea en realidad una leve subida que, debido a ello, no recibe la misma cantidad de luz del Sol que el terreno más cercano al astronauta (recordemos que el Sol se hallaba muy bajo en el horizonte), de la misma forma que en la primera fotografía. De hecho, el terreno que se ve detrás del astronauta está muy cercano al cráter Little West (como se puede comprobar en el mapa de la superficie), situado a mayor altura a unos 50 metros de distancia, lo que apoya en gran medida la anterior afirmación.
Por otra parte, el módulo lunar, que se encuentra muy cerca del lugar donde se realizó la fotografía, refleja bastante luz al área que hay justo detrás de Aldrin.
También es posible que el terreno cercano al horizonte tenga simplemente una composición más oscura que el resto.
En la zona del casco (el reflejo) aparecen extrañas estructuras, reflejadas en el visor de Aldrin.
En el momento de tomar la fotografía en cuestión, Armstrong se encontraba en la parte izquierda del módulo lunar (visto desde donde se encuentra la escalerilla), mientras que Aldrin estaba situado al otro lado de una de las patas del módulo, visible a la derecha de la imagen.
Por lo tanto, el objeto visto como más cercano en el visor (el que se encuentra más a la izquierda) es el SWC y el otro es la bandera (que es difícil de apreciar, dado que se encuentra casi paralela a nuestra línea de visión). A pesar de su relativa cercanía, los dos objetos aparecen pequeños y lejanos debido a la forma convexa y esférica del visor de Aldrin, que hace que los objetos aparezcan curvados, pequeños y más lejanos de lo que en realidad están.
En la fotografía de la derecha podemos observar claramente los dos objetos que aparecen en el visor de Aldrin. Evidentemente, en el visor aparecen en orden invertido, al actuar éste como un espejo.
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Cuando el módulo alunizaba en la superficie, la inmensa potencia de su motor (¡proporcionaba 3.000 lb de empuje!) habría creado un enorme agujero debajo, sin embargo, en las imágenes (zona E), el terreno permanece intacto. Además, es imposible que un aparato tan pesado como el módulo lunar no se hunda más en la superficie. ¡Pesa más de 15 toneladas!
En primer lugar, el peso total del módulo lunar en la TIERRA, listo para el despegue, efectivamente variaba entre 15 y 18 toneladas, es decir, entre 15.000 y 18.000 kilogramos (dependía de la carga de cada misión). Pero los partidarios de la conspiración no consideran en ningún momento que la gravedad en la superficie lunar es aproximadamente seis veces menor que en la Tierra, y que gran parte de la carga del módulo era combustible que se utilizaba durante el descenso a la Luna (en concreto, unas 8 toneladas). Es decir, poco antes del alunizaje, el peso del módulo era de unos 7.000 kilogramos (15.400 lbm -libras de masa-). La gravedad terrestre ejercería 15.400 lbf (libras de fuerza) sobre ese peso, pero la Luna ejerce 2.600 lbf (una sexta parte). Por tanto, debido a la menor gravedad lunar, cuando el módulo alcanzaba la superficie, su peso en la LUNA era de unos 1.200 kilogramos (2.600 lbm). Esto explica por qué el módulo, que en un principio puede parecer tan pesado, sólo se hundía unos centímetros en la superficie lunar.
En segundo lugar, hay que tener en cuenta que el motor de descenso del módulo lunar tenía un empuje máximo de casi 10.000 lbf. Pero el motor del módulo se encontraba funcionando a menos del 25% de su potencia máxima cuando se acercaba a la superficie (para contrarrestar las 2.600 lbf de su peso), e incluso quedaba completamente apagado un segundo antes de tomar tierra (gracias a las sondas que se extendían hasta un metro y medio por debajo de las patas, como se ve en la imagen as16-118-18894), para evitar que los gases pudieran dañar el módulo.
En comparación, un avión Harrier de despegue vertical cargado al máximo produce un empuje de unas 27.000 lbf durante el despegue, 10 veces más que el módulo lunar. Y el Harrier no produce ningún cráter durante sus despegues o aterrizajes en zonas de tierra. La idea del cráter nace de la incorrecta intuición de que un motor de cohete de cualquier tamaño es mucho más potente que cualquier motor de reacción. Cuando, en realidad, la mayor parte de los motores de reacción son más potentes que el motor del módulo lunar.
Otro hecho importante a tener en cuenta es que los gases emitidos por el motor no se dirigían tras su salida directamente hacia abajo sino que, debido a la completa ausencia de atmósfera (y, por tanto, presión) en la Luna, eran dispersados hacia los lados tras su salida por la tobera.
A esto se añade que el módulo lunar no alunizaba de forma vertical, sino que iba descendiendo oblicuamente hasta que los astronautas encontrasen un lugar llano y relativamente libre de piedras en el que fuera más fácil alunizar. Es decir, ni los gases emitidos por el módulo lunar ejercían la presión necesaria, ni éste permanecía una cantidad de tiempo significativa encendido sobre la superficie como para producir algo parecido a un cráter.
Por último, es importante conocer que el suelo de la Luna está formado por una pequeña capa de polvo lunar, llamada regolito, que cubre los primeros centímetros de la superficie (formada por el constante impacto de micrometeoritos durante miles de millones de años, al no haber atmósfera). Debajo de esta capa se encuentra una dura capa de roca, que tiene una profundidad de entre 2 y 8 metros en los mares, y de hasta 15 metros en las zonas altas, lo que imposibilita la formación de un cráter como consecuencia del alunizaje del módulo lunar.
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En esta fotografía, tomada desde el módulo lunar, se pueden observar al menos dos anomalías. En el área E se ve una sombra anómala en la superficie de la Luna, imposible de realizar ni siquiera volando a ras de suelo.
En realidad, el punto marcado como E no es una sombra en la superficie; es, de hecho, la silueta de la boquilla de uno de los pequeños motores RCS (Reaction Control System; es decir, sistema de control a reacción) con los que estaba dotado el módulo lunar para estabilizarse continuamente durante el descenso y el ascenso que, al estar tan cerca de la ventana, produce la silueta negra que vemos en la imagen.
En el momento de tomar la imagen, el módulo no se encontraba posado en la superficie o cercano a ella, sino que todavía estaba orbitando a decenas de kilómetros de altura sobre el lugar del alunizaje, que se encuentra aproximadamente situado en la mitad de la fotografía. El cráter que se puede observar en la parte inferior derecha es el cráter Maskelyne, un punto de referencia importante durante la trayectoria de descenso del módulo Eagle, de la misión Apollo 11.
A la izquierda puede ver uno de los motores RCS antes comentados, visto desde el exterior. Se pueden encontrar siluetas similares de las mismas boquillas en muchas imágenes tomadas desde la cabina del módulo lunar, por dentro de las ventanas triangulares del mismo. Por ejemplo, observe la imagen as12-48-7025 (del ALSJ) tomada desde la ventana por el astronauta del Apollo 12 Pete Conrad, después de aterrizar en la Luna, pero antes de la primera salida al exterior. También se puede observar una boquilla en la ampliación de la primera imagen de esta página.
Por otra parte, observe la pérdida de calidad de la imagen usada por los partidarios de la conspiración (izquierda), en la que el color de la superficie lunar está completamente alterado. De esta manera se distorsionan las pruebas, haciendo más difícil un buen análisis sobre ellas.
En la imagen anterior, si miras a la zona marcada con el 3 no se ve ninguna estrella en el cielo. De hecho, no se ve ninguna estrella en las fotografías tomadas por la NASA en la Luna, y ni siquiera los astronautas mencionan nada en ninguna parte sobre las estrellas que se hacen visibles fuera de la atmósfera terrestre. Esto ha sido confirmado por Maria Blyzinsky, la directora de astronomía del observatorio de Greenwich, Londres.
De todas formas, resulta extraño que los astronautas no tomasen fotografías del cielo con un mayor tiempo de exposición, para mostrar las estrellas y probar así que estuvieron en la Luna.
estan son solo pruebas y posteo esto para las personas que si creen que esto paso...en mi caso asta que recopile todo esto...tampoko creia pero creo que aun dudo un poco
comenten
Por la misma razón explicada anteriormente, las fotografías tomadas desde el transbordador, la estación Mir, la ISS o cualquier otra nave espacial (tripulada o no) tampoco muestran estrellas en el fondo negro del espacio