La propietaria decidió subastarla en Internet para pagar deudas. Un japonés ofreció 4,6 millones de dólares, pero ahora dice que no tiene el dinero.
"Esta es una oportunidad única en la vida de poder pasar a la eternidad justo encima de Marilyn Monroe", prometía el aviso de una subasta de Internet en la que se ponía a disposición del mejor postor el nicho que está arriba de aquel en el que descansa la rubia más famosa de Hollywood. Al parecer, la chance no era tan única como se anunciaba, ya que quien había ganado la puja no cuenta el dinero que había ofrecido, así que la tumba, por ahora, sigue vacante.
El curioso aviso apareció el lunes en el sitio eBay y fue publicado por Elsie Poncher quien, aquejada por las deudas, decidió poner a la venta el lugar en el cementerio Westwood Village de Los Angeles en el que estaban desde 1986 los restos de su marido, Richard.
Elsie habrá suspirado tranquila creyendo que el problema de levantar la hipoteca de 1,6 millones de dólares que pesaba su casa de Beverly Hills era cosa del pasado cuando se enteró que un japonés había ofrecido 4,6 millones por quedarse con el nicho que está justo encima de la rubia más hot de la historia del cine.
Pero la desilusión no tardaría en llegar, el muchacho había gastado más de lo que su billetera le daba y no tuvo otra que echarse atrás. "Lo siento tremendamente, pero necesito retirar esto a un problema de pago", comunicó vía mail el oferente –que no se identificó- a Steve Miller, un agente inmobiliario que asesora a la viuda. El representante se comunicó con otros 8 usuarios que participaron de la puja (en total fueron 21) y que habían hecho ofertas superiores a los 4,5 millones de dólares y les dio un plazo de 24 horas para que las repitan.
La viuda, al parecer, supone que, a 23 años de su muerte, la tenebrosa amenaza que su marido le había lanzado en vida prescribió: "Si muero y no me instalas boca abajo sobre Marilyn, te perseguiré toda la eternidad". Cumpliendo con ese deseo, la mujer ordenó que coloquen al cadáver boca abajo. Ahora, habrá que buscarle otro lugar. Según el diario Los Angeles Times, Richard era un empresario muy vinculado a la mafia de Chicago y había comprado en 1954 el nicho al ex marido de Marilyn, el jugador de béisbol Joe DiMaggio.
La tumba que está al lado de la de Marilyn se la aseguró, 75.000 dólares mediante, en 1992, el dueño de Playboy, Hugh Hefner, quien también quería un lugar post-mortem cercano a la actriz. En el mismo cementerio de Los Angeles descansan los restos de otras celebridades como Natalie Wood, Dean Martin, Rodney Dangerfield, Merv Griffin, Truman Capote y de la recientemente fallecida Farrah Fawcett.