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Info7/2/2009
Accidentes de tránsito en Argentina


TOTAL DE MUERTOS EN 1996: 7.864

(Promedio diario: 22 - Promedio mensual: 645)



Tendencia levemente decreciente (4%) respecto a 1995
* fallecidos en el hecho o como consecuencia de él, hasta dentro de los 30 días posteriores, según el criterio internacional más generalizado. Las cifras utilizadas son las últimas disponibles (oficiales, de origen policial o municipal, la mayoría), actualizadas. Como la gran mayoría de las cifras originales sólo computan los muertos en el momento del accidente, las mismas también han sido corregidas según índices internacionalmente aceptados, a fin de permitir una apreciación, estudio y comparación seria de la mortalidad en la accidentología vial argentina.

TOTAL DE MUERTOS EN 1997: 8.123

(Promedio diario: 22 - Promedio mensual: 677)



Tendencia creciente (4%) respecto a 1996.
Las cifras utilizadas son las últimas disponibles (oficiales, de origen policial o municipal, la mayoría), actualizadas. Como la gran mayoría de las cifras originales sólo computan los muertos en el momento del accidente, las mismas también han sido corregidas según índices internacionalmente aceptados, a fin de permitir una apreciación, estudio y comparación seria de la mortalidad en la accidentología vial argentina.

TOTAL DE MUERTOS EN 1998: 7.579*

(Promedio diario: 21 - Promedio mensual: 635)



Tendencia levemente decreciente (2%) respecto a 1997

TOTAL DE MUERTOS EN 1999
(Cifras provisorias al 3 de Enero del 2000): 7.533 *

(Promedio diario: 21 - Promedio mensual: 628)



* Las cifras de este mapa son proyección de los datos habidos hasta el presente, aplicados al nuevo lapso, e incluyendo fallecidos en el hecho o como consecuencia de él, hasta dentro de los 30 días posteriores, según el criterio internacional más generalizado. Las cifras utilizadas son las últimas disponibles (oficiales, de origen policial o municipal, la mayoría), actualizadas. Como la gran mayoría de las cifras originales sólo computan los muertos en el momento del accidente, las mismas también han sido corregidas según índices internacionalmente aceptados, a fin de permitir una apreciación, estudio y comparación seria de la mortalidad en la accidentología vial argentina.

TOTAL DE MUERTOS EN EL 2000: 7545

(Promedio diario: 21 - Promedio mensual: 629)



* Para todos los casos es:* Las cifras del presente son proyección de los datos habidos hasta el presente, aplicados al nuevo lapso, e incluyendo fallecidos en el hecho o como consecuencia de él, hasta dentro de los 30 días posteriores, según el criterio internacional más generalizado. Las cifras utilizadas son las últimas disponibles (oficiales, de origen policial o municipal, la mayoría), actualizadas. Como la gran mayoría de las cifras originales sólo computan los muertos en el momento del accidente, las mismas también han sido corregidas según índices internacionalmentes aceptados, a fin de permitir una apreciación, estudio y comparación seria de la mortalidad en la accidentología vial argentina.

TOTAL DE MUERTOS EN EL 2001
(Cifras definitivas): 7.071 *

(Promedio diario: 20 - Promedio mensual: 589)



*idem..


TOTAL DE MUERTOS EN EL 2002
(Cifras provisorias al 1/6/2003): 6.806 *

(Promedio diario: 19 - Promedio mensual: 567)



TOTAL DE MUERTOS EN EL 2003
(Cifras provisorias al 6/9/2004): 7.055 *

(Promedio diario: 20 - Promedio mensual: 588)



*idem..

TOTAL DE MUERTOS EN EL 2004
(Cifras provisorias al 3/1/2005): 7.137

(Promedio diario: 20 - Promedio mensual: 595)



*idem.

TOTAL DE MUERTOS EN EL 2005
(Cifras provisorias al 3/1/2006): 7.138

(Promedio diario: 20 - Promedio mensual: 595)



*idem...

TOTAL DE MUERTOS EN EL 2006
(Cifras provisorias al 5/1/2007): 7.557

(Promedio diario: 21 - Promedio mensual: 629 )



*idem...

TOTAL DE MUERTOS EN EL 2007
(Cifras provisorias al 3/1/2008): 8104

(Promedio diario: 22 - Promedio mensual: 676 )



estudios e investigaciones.


EL 81% APOYA LOS CONTROLES DEL USO
DEL CINTURÓN DE SEGURIDAD

En una encuesta realizada por Luchemos por la Vida entre conductores, el 81% dijo estar de acuerdo con que se controle el uso del cinturón de seguridad y el 98 % dijo que consideraba su uso útil en caso de accidente:



Este estudio demuestra la positiva disposición de la población a las acciones de control por parte del Estado y que casi todos conocen la utilidad de los cinturones de seguridad.

Si bien esta población encuestada sólo usa el cinturón de seguridad en un 22,4%, sus respuestas son indicadores de que están dadas las condiciones para, con el debido control y sanciones a los transgresores, lograr la generalización de su uso.

El argentino y los accidentes de tránsito.

Yo me quejo, vos te quejás, él se queja del tránsito y lo que hacen "los otros", sin conciencia de que "Yo" soy "El Otro" para los demás

La problemática de los accidentes de tránsito no es privativa de nuestro país. Es un tema de preocupación mundial, ya que en el planeta se estiman más de 500000 muertos por año, más de 15.000.000 de lesionados y más del 10% de las camas de hospital del mundo ocupadas por accidentados en el camino; muchos de los cuales quedan con alguna discapacidad física o psíquica para toda su vida.

En Argentina, la situación es muy grave, ya que nuestro país ostenta uno de los índices más altos de mortalidad por accidentes de tránsito: 21 personas mueren por día, 7.579 muertos en un año (1998), 125.000 heridos de distinta gravedad, y pérdidas materiales estimadas en una cifra superior a los 5.000 millones de dólares anuales.

Sabemos que , si bien, un conjunto de factores se combinan para la producción de estos accidentes, que incluye las fallas humanas, el estado de los caminos, el ambiente y los vehículos,la mayoría de los accidentes (85%) se producen porque una o varias personas cometieron un error . Es por esta razón que resulta de especial interés detenernos a analizar la conducta de los argentinos en la vía pública.

En nuestro país, cada transeúnte siente que puede hacer lo que quiera y le convenga en un momento determinado.

Este proceder individualista y anárquico, y el desorden que genera, se traducen en enormes pérdidas de tiempo y, lo que es más importante, en las muertes y lesiones que contabilizamos.

Las personas que estamos inmersas en el tránsito nos quejamos. Coincidimos en lamentarnos por esta realidad. Pero casi siempre nos quejamos de "los otros". El problema se proyecta en el afuera, los responsables del caos son "los demás", los que hacen las cosas mal son cualquiera que no sea "yo" y esta situación se debe a que hay "otros" (gobierno, autoridades, etc.) que no hacen lo que deben.

Pero, si analizamos desapasionadamente la cuestión, nos damos cuenta de que el tránsito es un sistema organizado y conformado por el hombre. Cada vez que alguien "sale" de su casa y comienza a andar por la acera, "entra" a formar parte de un todo en movimiento. A todos los que circulan los une el objetivo común de circular de un punto a otro. Cada uno depende de los otros para que el objetivo se cumpla. La conducta de cada uno condiciona a los demás y viceversa. Cada usuario de la vía es responsable de una parte del tránsito.

"Yo" soy "el otro" responsable o irresponsable para los demás.

Si queremos que el tránsito cambie, debemos comprometernos en un cambio personal.

El cambio personal es un asunto de Estado

El problema global es vasto y complejo. Porque para desear, realmente, que el tránsito cambie, los argentinos debemos tomar conciencia de los riesgos gravísimos que acarrea este sistema de tránsito; para ello necesitamos ser educados por todos los medios posibles (medios masivos de comunicación, educación vial en las escuelas, cursos de capacitación para conductores, etc.) sobre el funcionamiento del sistema del tránsito, los riesgos de accidentes y su prevención. Solo así podremos superar el autismo en nuestro estilo de conducción, y cambiar la creencia de que los accidentes siempre le sucederán a los demás.

También necesitamos ser educados en la "convivencia social", que significa entre otras cosas, el respeto por el otro y por los espacios y vías públicos, para entenderlos como "espacios de todos y para todos", para que dejen de ser "tierra de nadie", lugares donde cada uno hace lo que nunca haría en su casa (léase, tirar la basura o papeles en cualquier parte, escupir, hacerle hacer al perro sus necesidades, etc.)

Necesitamos que las autoridades de gobierno se comprometan para trabajar seria y manco-munadamente con todos los sectores de la comunidad, con el fin de hacer reinar la ley en las calles y rutas; y que pongan en práctica las medidas que contribuyan al mejoramiento, ordenamiento y adecuación progresiva de la red vial, los códigos de urbanización y los medios de transporte a las necesidades actuales, de acuerdo a las normas internacionales de seguridad vial.

Resulta imprescindible que la autoridad de aplicación esté consustanciada con estos objetivos y cumpla, honrada y responsablemente, con su tarea de fiscalización del cumplimiento de las normas de tránsito. Por supuesto, que es necesario que aquellos ciudadanos que transgreden las normas sean sancionados, por la justicia, y en lo posible, re-educados.

Todas estas necesidades implican áreas de trabajo que son importantes e imprescindibles para la Seguridad Vial. Pero la primera, EDUCAR, es fundamental, porque cuando cada uno de nosotros, los habitantes de este suelo argentino, tomemos conciencia del problema y asumamos el rol que nos corresponde como "hacedores" del tránsito, respetando y haciendo respetar las normas, que es una forma de respetarnos y cuidar nuestra vida, la realidad nuestra de cada día en la calle o la ruta será otra, más segura y saludable para todos. De usted y de mí... de nosotros depende.

Una callecita de Buenos Aires, un día cualquiera

Sumergirnos en el tránsito urbano o rural en nuestro país nos obliga a templar nuestros nervios, ya que cualquier situación imprevista puede presentarse. Si enfocamos nuestra mirada en una situación urbana, por ejemplo: en una calle céntrica de Buenos Aires, un día hábil cualquiera, podemos llegar a ver, en una pequeña fracción de tiempo cómo un chofer de colectivo le tira encima el vehículo a un auto particular que va adelante, el que a su vez avanza, sin respetar el semáforo rojo, sobre un peatón que se dispone a cruzar y se ve obligado a saltar hacia atrás, mientras que unos metros más allá, otro peatón cruza por mitad de la cuadra esta calzada, cuya circulación se halla completamente lentificada porque hay vehículos estacionados a ambos lados de la calle, mientras una hilera de taxis avanza a 10 Km/h por un carril y un camión de carga se mueve a 20 Km/h por un carril de la izquierda, en tanto una camioneta se detiene en doble fila para descargar, etc., etc., etc.

Independientemente de las particularidades de cada caso, existen denominadores comunes en esta situación:
- la indiferencia de los usuarios de la calle a las reglas del tránsito
- la falta de respeto por los demás.
- la despreocupación por el peligro.

Bicicletas en la vía pública

Investigación realizada por Luchemos por la Vida en la ciudad de Buenos Aires y alrededores, en el mes de agosto de 1998, sobre un total de 1.032 bicletas observadas.

Circulación en contramano 41%
No se detienen ante el semáforo en rojo 72%
No respetan la prioridad peatonal 85%
No aminorizan la velocidad en las esquinas 75%
No señalizan con sus brazos las maniobras 98%
No usan casco protector 84%
Carecen de luces 69%
No tienen reflectantes 40%

Algunas variaciones observadas según las distintas edades de los ciclistas:

Niños y adolescentes
(menores de 15 años de edad) Son los que poseen peor equipamiento, pues de entre ellos, el 92% carece de luces y el 44% carece de reflectantes.

jovenes:
(de 15 a 25 años de edad) Son el grupo etario que más circula de contramano: 56%, y que menos respeta la prioridad peatonal: 95%

Adultos:
(de 26 a 40 años de edad) Son los que más usan el casco: 23%.

ALARMANTE BAJA DEL USO DEL CINTURON DE SEGURIDAD
EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES
(ABRIL DE 2006)



Los resultados del estudio revelan que, si bien los porcentajes de uso del cinturón aún son altos, se registra un descenso general del uso (32% promedio), con respecto a la primera semana de controles (octubre 2004).
Los resultados obtenidos demuestran la necesidad de reimplantar urgentemente los controles. El éxito (que todos usemos el cinturón de seguridad para salvar muchísimas vidas) dependerá de que una vez reimplantados, se mantengan los controles, se focalicen más según los resultados obtenidos y por sobre todo de su carácter de controles permanentes y generalizados, es decir, en distintos y cambiantes puntos de la ciudad, no sólo en el centro sino también en los barrios y entradas a la ciudad y deberán realizarse alternativamente a toda hora del día pero también de la noche, tanto los días hábiles como los feriados. Los controles deberán ser permanentes. Es decir, no se deben limitar a semanas o algún mes, sino que deberán existir todos los meses del año, y por muchos años.
Será fundamental que todos los funcionarios y empleados del Gobierno de la ciudad den el buen ejemplo de su uso, adoptándose para ello las medidas internas adecuadas. Será importantísimo que en la calle los conductores, por ejemplo, de ambulancias del SAME, sus médicos, y todos los funcionarios, lo usen siempre, debiendo procurar lograrse que lo haga también la policía, autoridad de aplicación de la ley.
Asimismo será esencial para el éxito del control que las infracciones labradas se transformen en sanciones efectivas sin excepción, es decir que si se trata e una multa, la misma sea efectivizada.

LA AGRESIVIDAD AL VOLANTE EN CIFRAS


1- Acelera cuando se acerca a un semáforo que está en amarillo

Amos sexos:70%
Varones 77%
Mujeres 53%

2- Gesticula o insulta a un conductor que lo molesta con sus maniobras

Ambos sexos:53%
Varones:54%
Mujeres:50%

3- Si un conductor lo insulta o le hace gestos, le devuelve los insultos o gestos

Ambos sexos:42%
Varones:48%
Mujeres:28%

4- Toca bocina al conductor o peatón que lo importuna en su camino

Amobos sexos:42%
Varones:43%
Mujeres:39%

5- En una senda peatonal o esquina sin semáforo olvida darle prioridad de paso al peatón

Ambos sexos:34%
Vrones:32%
Mujeres:39%

6- Se arrima y hace luces reiteradas al conductor de adelante para que acelere o se corra

Ambos sexos:26%
Varones:28%
Mujeres:22%

Se ha trenzado físicamente en una pelea por problemas de tránsito

Ambos sexos:6%
Varones:9%
Mujeres:0%

TOTAL DE ENCUESTADOS: 438 PERSONAS (310 varones, 128 mujeres).Abril-mayo de 2007. Ciudad de Buenos Aires

Algunas conclusiones


Resulta significativo el reconocimiento por parte de los conductores de su agresividad directa durante la conducción. La mayoría, el 53 %, reconoce que insulta y gesticula cuando otro conductor lo molesta con sus maniobras, y el 42% devuelve las agresiones verbales-gestuales que recibe. El 53% reconoce que toca la bocina al conductor que lo molesta en el camino. El resultado “reconocido” deriva en que un 9% de los varones ha llegado a trenzarse en una lucha cuerpo a cuerpo a raíz de un problema en el tránsito.
Claramente, los varones son más agresivos que las mujeres al volante. Sin embargo, tampoco las damas resultan pacíficas. La mitad de ellas reconoce insultar a quien la molesta, el 39% toca la bocina al que lo importuna en su camino.

En lo que hace a la conducción agresiva ambos sexos reconocen “olvidar” la prioridad al peatón en las esquinas, las mujeres, 39%, en un porcentaje mayor con respecto a los varones, 32%. Ambos sexos reconocen que olvidan dar la prioridad al conductor que viene por su derecha en las intersecciones, 30 %; y la mayoría, el 70%, aceleran cuando se acercan a un semáforo que está en amarillo.

La lectura de esta encuesta, que tiene la limitación de implicar una autocrítica, difícil para la mayoría, corrobora las observaciones cotidianas del tránsito y contribuye a entender muchos de los siniestros que cobran tantas vidas en nuestra ciudad y en el país.

Desde el punto de vista social y de la seguridad vial, sin duda, un mayor ordenamiento vial, con reglas claras y que se hagan respetar, sumado a la educación vial de los conductores acerca de la interdependencia en el sistema del tránsito, y para el desarrollo de habilidades para juzgar las situaciones problemáticas, saber auto-controlarse, y cooperar en el tránsito, contribuirían a pacificar la convivencia vial para el bien de todos. Sin embargo, pocos conductores reciben capacitación y muy pocos cursos incluyen estos importantes tópicos.

Lic. María Cristina Isoba

LUCES ENCENDIDAS DURANTE EL DÍA A NIVEL NACIONAL

La sanción a nivel nacional de la ley que dispone la obligatoriedad de llevar encendidas las luces bajas de los vehículos, durante la circulación diurna, procura mejorar la visualización entre vehículos y contribuir a su localización, para facilitar la anticipación de las maniobras. Estudios internacionales, estiman que esta medida reduciría el número de accidentes entre un 5% y un 8%.

Luchemos por la vida considera positiva la iniciativa, siempre que, se la haga efectiva por medio del control eficaz de su cumplimiento por parte de todos los conductores de vehículos y la sanción a quienes no la cumplan. Lamentablemente, otras disposiciones de la ley de tránsito, sumamente importantes, tales como el control de las velocidades máximas, el control de alcoholemia, el uso de cinturones de seguridad o de cascos en ciclomotores y motocicletas, todas ellas prioritarias para evitar accidentes y/o salvar vidas, todavía esperan el hacerse plenamente efectivas en calles y rutas por medio de controles continuos y eficaces y sanciones efectivas para los transgresores.

Hay que destacar que, en la Pcia de Bs As hace ya más de 10 años que es obligatorio circular con las luces encendidas durante el día, con circunstancias climáticas adversas, (p. Ej., lluvia) tanto en rutas como en zonas urbanas, donde sigue siendo obligatorio. Pero muy pocos lo cumplen, tal vez por desconocimiento de los conductores y la falta de exigencia de su cumplimiento por parte de las autoridades.

Finalmente, si se generaliza la automatización del encendido y apagado junto con el vehículo, se logrará por un lado el cumplimiento masivo de la medida de prevención, y por otro se evitarán problemas prácticos para los conductores ( p. Ej., olvidarse de apagarlas).

MEDICION DE USO DE LUCES DE DIA EN RUTAS Y AUTOPISTAS
EN LA PCIA. DE BS.AS:

49%

(Agosto 2007, vehículos observados: 985)

Fuente:www.luchemos.org.


Podremos cambiar algo???






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