InicioInfoEl Cuerpo y las Palabras del Deseo

El Cuerpo y las Palabras del Deseo

InfoFecha desconocida

El cuerpo y las palabras del deseo



La sexualidad se organiza en el cuerpo en el cual se expresa en todas sus dimensiones. Hablar de sexualidad sin hacer referencia al cuerpo es caer en una sexualidad idealista, mítica, tal como la propuso Platón. Y saber del propio cuerpo equivale, en gran medida, a conocer el sentido de la existencia. De ahí que los cambios confundan e incluso lleguen a angustiar a las mujeres y a los varones en la adolescencia.

La pubertad no es la puerta que mágicamente se abre para permitir el ingreso a la sexualidad, puesto que el niño y la niña poseen una sexualidad igualmente inscrita en el cuerpo, que les ofrece experiencias placenteras. Sin embargo, es cierto que la pubertad termina por ser como un instante mágico que marca un momento muy especial de transmutación.

Tanto las mujeres como los varones requieren que los adultos realicen un acercamiento comprensivo e iluminador a los conflictos que el cuerpo les origina Ese cuerpo mutante que no debe su presencia significante tan sólo a los cambios propios de la edad sino a los valores, creencias y más representaciones que cada sujeto utiliza en la tarea de hacer presencia frente a los demás como mujer o varón.

La mayoría de las chicas se encuentra más o menos preparada para la primera regla. Saben de ella, la conocen de cerca. Por eso la esperan con una mezcla de sentimientos: ansiedad y deseo, temor y esperanza. Muy probablemente la forma como la mamá vive su regla servirá de referente para la hija. Si la mamá ha integrado la menstruación a su propia sexualidad y la ha asumido como una forma más de demostrar su feminidad y su capacidad de fecundación, es muy probable que la hija coloque en la regla que está por llegar más ilusión y expectativas de bienestar que de malestar o rechazo. Por el contrario, si hay una madre que con cada regla pierde su ecuanimidad, que con los cólicos menstruales no hace otra cosa que rechazar abierta y frontalmente parte de su feminidad, es muy probable que para la hija el advenimiento de su primera regla no sea precisamente un acontecimiento agradable y enriquecedor sino, al revés, algo desechable, sucio, conflictivo y hasta terrorífico.

El cuerpo es, para la chica, su palabra, su discurso y también el camino a través del cual transita su deseo y el de los otros. Un cuerpo erotizado a partir del nacimiento y cuyas manifestaciones en la adolescencia son importantes para llegar al espacio de los otros. Desde esta perspectiva, la adolescente debe adecuar su cuerpo al modelo vigente en el medio: talla, formas, medidas, ritmo y cadencia de los movimientos destinados a capturar la mirada del otro. Aunque ya comenzó en la niñez, en la adolescencia la sensualidad ocupa un lugar primordial en la vida de las chicas. Hasta se podría afirmar que representa como el gran indicador del ingreso en este nuevo período.
Para las jóvenes, la construcción de una forma personal de sensualidad constituye una tarea básica puesto que es la forma a través de la cual ellas disfrutan de su sexualidad, al tiempo que se aseguran de que son o no son aceptadas en el mundo de los otros. Lo sensual es llamada e invitación. El vestido, el maquillaje, el tono de voz, las posturas se sensualizan en mayor o menor grado no como una pura estrategia de presencia sino como una forma privilegiada de expresión de la feminidad.

La construcción de la virilidad recorre similares caminos. Pero parecería que a los jóvenes les angustia más ciertas partes del cuerpo y algunas de sus características. Tanto la feminidad como la masculinidad se construyen más con fantasías que con realidades. Creencias, suposiciones, mitos y prejuicios que intervienen en la constitución de la sexualidad determinan en gran medida las actitudes de los adolescentes frente a su cuerpo. Ellos saben que las chicas poseen un modelo de varón ideal y que tratan de establecer relaciones con chicos que, de alguna manera, se acercan a esa imagen. Pero, sin duda, el tamaño y características externas de los genitales han constituido siempre los lugares privilegiados para los temores y fantasías de los varones. Por eso no dudan en compararse entre ellos porque prejuzgan que una verdadera masculinidad, llena de potencia y aseguradora de éxito sexual con la pareja del gozo se ubica, por ejemplo, en el tamaño del pene.



FUENTE



Mis otros posts:

Post que llegaron al Top:





ESPERO SUS COMENTARIOS.




Datos archivados del Taringa! original
5puntos
132visitas
7comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
0visitas
0comentarios
Dar puntos:

Posts Relacionados

0
archivado
Anónimo
0
archivado
Soda StereoLautyCapo97
0
archivado

Dejá tu comentario

0/2000
7 Comentarios archivados
Del Taringa! original
A@Anónimo1/4/2026+0-0
vivan las trolas
A@Anónimo1/4/2026+0-0
Interesantes posts tenes!
Cita sanjuan_plimplim:
vivan las trolas
Desubicado
A@Anónimo1/4/2026+0-0
vivan las trolas
A@Anónimo1/4/2026+0-0
Exelente post amigo a mi criterio el tabu que se generaba en cuanto a esto en la antiguedad y hasta estos dias (en menor proporcion) es el que generaba malos entendidos, embarazos matrimonios y divorcios prematuros
A@Anónimo1/4/2026+0-0
Interesantes posts tenes!
Cita sanjuan_plimplim:
vivan las trolas
Desubicado
A@Anónimo1/4/2026+0-0
Cita sanjuan_plimplim:
vivan las trolas

Seguro que ni leíste el post...bueno allí lo dejo y que sigas pasando una buena noche.
A@Anónimo1/4/2026+0-0
vivan las trolas

Autor del Post

t
tonyjagger63🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts464
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.