Se trata de uno de los grandes misterios femeninos y que hoy tiene una explicación. Sin embargo, no habría fundamento científico para nuestro actuar, ya que se trataría tan sólo de mitos.
“¿Qué es lo que hacen en el baño?”, esta sin duda debe ser una de las grandes preguntas que los hombres se hacen respecto sobre nosotras, las mujeres y nuestro inagotable afán por acudir en grupo al baño.
Si miramos objetivamente, esta conducta femenina es realmente curiosa, porque no sólo se hereda de generación en generación, sino que de acuerdo a la mayoría, se debe a un asunto de protección de género.
Así, mientras algunas comentan que lo hacen para que no la vaya a pasar nada malo a la amiga que necesita ir al baño, otras aseguran que es para seguir conversando los pormenores sabrosos de alguna fiesta , mientras que otro grupo argumenta que es para sujetarle la puerta a la amiga.
Pero resulta que en medio de esta práctica tan común apareció hace un tiempo un correo tipo cadena que habla acerca de una teoría muy particular y que explica porqué nosotras vamos al baño en grupo.
De acuerdo a este mail, todo se inicia en el momento en que las madres les enseñan a sus hijos que no es bueno hacer sus necesidades en baños que no son propios, ya que es muy probable que contraigan alguna enfermedad o infección.
Como si eso fuera poco, este curioso correo indica de en base a esta primera enseñanza que las mujeres adoptan lo que se conoce como posición del surfista, que no es otra cosa más que increíbles malabarismos femeninos con tal de no tocar la taza del inodoro y ser así víctima de alguna extraña infección que nos podría, según nuestra cognición, producir por ejemplo, la molesta cistitis.
Pero mujeres, luego de siglos de pensar que es peligroso ir a un baño que no es el de uno por todas las infecciones que se pueden pegar, resulta que investigamos y nos topamos con la dura realidad: ¡Es imposible contagiarse de alguna infección tan sólo por tocar el inodoro!
Esta gran verdad es confirmada por una serie de especialistas quienes aseguran que es imposible que una mujer se contagie con alguna infección en su zona genital aún cuando se siente bien en la taza del inodoro y en caso que éste tuviera atestado de hongos y bacterias, lo único que se podría contagiar la persona es de alguna infección a la piel y no en la zona íntima.
Ahora, para las más aprensivas, también les contamos que no existe ninguna comprobación científico o ningún estudio que indique que una mujer por sentarse en un inodoro ajeno pueda contagiarse de enfermedades como el Sida, hepatitis B, gonorrea o sífilis, por lo que el resto tan sólo queda como un mito.
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