De los casi 14 millones de televidentes que asistieron el domingo 23/05/2010 al episodio último de la Sexta Temporada, el final de la historia, una buena parte de ellos parecen haber quedado insatisfechos.
La pregunta es ¿Por qué?
Uno de los postulados de la Teoría de la Recepción manifiesta que cada texto, obra literaria o en este caso narración televisiva se multiplica, se potencia en cada espectador/lector. Es decir que las posibilidades interpretativas son infinitas, y es justamente este punto el que la serie explotó al máximo. La tensión y suspenso de cada historia en capítulos que se televisaba fue tal, que generó en cada espectador tantos interrogantes como posibilidades de interpretación había y esto a su vez dio lugar al mecanismo de la industria cultural que se difundió a través de blogs, juegos de realidad alternativa, páginas web, foros, grupos en facebook, etc. en donde cada línea interpretativa iba acercando una u otra posibilidad de explicación final. Por otro lado es bueno recordar que la estética de la narración televisiva responde al género fantástico por lo tanto los postulados de incertidumbre, ambigüedad y oscilación entre realidad y ficción son las reglas imprescindibles del juego.
Concretamente, el final de la historia nos remonta a los maestros del género: Borges y Cortázar. ¿Por qué? El cierre de la historia sorprende una vez más, con la realidad de los personajes que están muertos, reunidos en un espacio sagrado: una iglesia; pero para que hayan llegado a ese punto, debieron construir un espacio anterior: La Isla. Ni que decir de la imagen de la escena final, del plano detalle del ojo de Jack que cierra el relato circularmente con el episodio inicial del Primera temporada.
Fans de Lost : ¡leamos más a los creadores del género!
Fuente: yo mismo y mi mama, que somos grandes fans de la serie y que el final nos parecio impecable y acorde al genero fantastico.