¿Qué tiene que la Inquisición con el pan viejo?
Durante la Edad Media, la mayoría de la gente se alimentaba de pan de centeno. Todavía no se habían llevado de America el trigo. Así que la dieta básica era el pan de centeno.
Muchas de estas plantaciones, en condiciones de humedad y calor, solían infectarse con un hongo, el ergot, o cornezuelo del centeno, que aunque lo veían, iba todo junto al molino de piedra, y ahí amasaban el pan, con hongo, pedazos de piedra y todo. Después las condiciones de almacenamiento no eran las mejores, y el hongo seguía fermentando dentro de los panes. Algunos de los efectos que este hongo, generaba eran alucinaciones, vómitos, fiebre, y en casos mas severos gangrena en los dedos. Esto era llamado el fuego de san Antonio o el fuego del infierno.
Para que nos demos una idea de los efectos que producía esta enfermedad pensemos que eran los mismos que la producida por la ingesta de sustancias psicodélicas, ya que el LSD; descubierto más tarde por Hoffman, es una droga semi-sintética de la familia de la ergolina, y que también fue obtenida del centeno. Un caso, a tener en cuenta, es que cuando en 1943, Hoffman ingiere por primera vez LSD y se va a su casa en justamente en “bicicleta”, escribe en su diario que: Tras pasar varias horas aterrorizado, se había convencido de que un demonio había poseído su cuerpo, de que su vecina era una bruja y de que los muebles lo amenazaban. También hay una versión que asegura que el caso de las brujas de Salem, en 1692, tuvo algo que ver con que estas llamadas brujas estuvieron intoxicadas con el cornezuelo del centeno. Entonces, ocurría que muchos comían pan y comenzaban a sufrir alucinaciones y estas alucinaciones eran peligrosas ya que de ahí a sospechar que se estaba ante un caso de posesión diabólica había un paso. En Europa la única forma de curar esta enfermedad era ir en peregrinación hasta santiago de Compostela y ser tocado por un palo mágico. Lo del palo mágico estaba muy bien, pero también influía bastante el hecho de que en aquel convento que curaba a los “posesos” les daban de comer pan de trigo uy no de centeno..
O sea, que muchas de las brujas que murieron en manos de la Inquisición, y de la Alemania Protestante, podrían haberse evitado si la gente hubiese comido, pan del día.
¿Qué tiene que ver AC-DC con la pena de muerte?


Bueno, seguro todos lo saben, pero AC-DC, es la sigla en ingles de Corriente Alterna y Corriente Directa, la que nosotros conocemos como continua. La continua es la de las pilas y en esta la electricidad va siempre en un mismo sentido, del polo negativo al positivo. El la corriente alterna, lo que se alterna son los polos. Entonces durante un instante de tiempo un polo es negativo y el otro positivo, mientras que en el instante siguiente las polaridades se invierten tantas veces como ciclos o Hertz por segundo posea esa corriente.
Estas dos corrientes, se vieron enfrentadas a fines del siglo 19. Las crónicas no coinciden: unas dicen que fue un viejo borracho; otras, que un obrero que trabajaba para el todopoderoso Westinghouse. En realidad, da un poco lo mimo. El caso es que en 1881 un pobre hombre tocó los terminales de un generador eléctrico en la ciudad de Buffalo y cayó fulminado. Quiso la casualidad que el accidente fuera presenciado por el doctor Albert Southwick, quien, impresionado por lo instantáneo y, al parecer, indoloro de la muerte, le contó el suceso a su amigo el senador David McMillan. Quien andaba buscando un sistema alternativo a la horca que permitiera ejecutar a los condenados a muerte con un poco más de, como se dice ¿humanidad? La idea de la silla eléctrica estaba en marcha y los políticos la querían ya mismo.
El invento de la silla eléctrica, se metió en el centro de otro problema. La batalla comercial, la competencia feroz entre Thomas Edison y George Westinghouse, por la implantación de un sistema de suministro eléctrico doméstico. Edison defendía la implantación de la corriente continua, o corriente directa, y Westinghouse la alterna, un invento del gran Nicola Tesla. . Aunque la “electrocución” palabra inventada en esa época, fue descubierta en Westinghouse, éste se negó al desarrollo. Edison, que todo el mundo lo conoce como el inventor de la lamparita, era un gran negociante, sin muchos escrúpulos, o un redomado hijo de mil. El fue quien se dedico de lleno a la silla eléctrica. La silla eléctrica de Edison, funcionaba con la corriente alterna de su competidor, Westinghouse, con la pretensión de que el invento, asociando corriente alterna y silla eléctrica, haría que los consumidores no aceptaran en sus hogares la misma electricidad usada para la ejecución de los condenados, temerosos de su peligrosidad.
Edison inventó una silla eléctrica de CA y electrocutó a perros, gatos y hasta un elefante para demostrar que la corriente alterna era peligrosa. Opsy el elefante pasó a la inmortalidad en un video filmado en 1903. Para neutralizar esta iniciativa, Tesla se expuso a una CA que atravesó su cuerpo sin causarle ningún daño. Ante esta prueba, Edison nada pudo hacer y su prestigio quedó momentáneamente erosionado.
En 1889 el estado de Nueva York aprobó la silla eléctrica de corriente alterna como nuevo sistema de ejecución. Durante la Feria Mundial de Chicago de 1893, Tesla tuvo su gran oportunidad. Cuando Westinghouse presentó un presupuesto por la mitad de lo que pedía General Electric, la iluminación de la Feria le fue adjudicada y Tesla pudo exhibir sus generadores, dínamos y motores de CA. Y aunque Edison protesta, la Corriente Alterna fue la que se impuso en todo el mundo.
¿Qué tiene que ver Beethoven con los compact discs?
El invento del Compact disc, al parecer se dio al mismo tiempo en dos lugares distintos del planeta. En Japón y en Alemania. La competencia entre ambos países por establecer un disco universal tuvo muchos tire y afloje. Una vez que la tecnología estuvo lista, hubo que discutir las dimensiones del famoso disco compacto. El inventor alemán, Kees Immink, de Philips, logró imponer el diámetro de la perforación central que fue de 15 mm, determinado por una moneda que tenían a mano. La moneda de 10 centavos de florín Holanda. El japonés Toshitada Doi, de la japonesa, fue quien determinó el diámetro de los discos compactos, que es de 12,7 cm, corresponde a la anchura de los bolsillos superiores de las camisas para hombres, porque según la filosofía de Sony, el Cd tenía que entrar ahí. Una vez que tenían el formato quedaba por discutir, cuanto tiempo podía almacenar un CD. Japón dijo 60 minutos. Alemania dijo 70. Japón dijo 80. Y así podían seguir casi hasta el infinito. La idea era sacar al mercado un disco estándar así que finalmente tenían que llegar a un acuerdo. En el año 80, se lanzaron al mercado sin acuerdo, distintos compact disc. Como el momento económico no era el mejor, intentaron ambas compañías dedicarse a la grabación de música clásica. La calidad que proponía el CD, era ideal para los melómanos, amantes de la súper tecnología. Los primeros títulos grabados en discos compactos en Europa fueron la Sinfonía alpina de Richard Strauss, los valses de Frédéric Chopin interpretados por el pianista chileno Claudio Arrau. Ahí es cuando aparece en escena el director de orquesta Herbert von Karajan, famoso por su grabación de la Novena Sinfonía de Beethoven. Hasta ese momento, esta gran obra, no había podido registrarse sin cortes y en un solo disco. Herbert, le pidió a Philips que se hiciera un CD, que pudiese registrar íntegra la sinfonía.
Así fue como Phillips y la japonesa llegaron al acuerdo. Los compact disc tendrían 74 minutos, porque eso es lo que dura la novena sinfonía de Beethoven.
¿Qué tiene que ver el plomo con la caída del Imperio Romano?
Cuando Octavio Augusto recibió el título de primer Imperator Caesar nada parecía amenazar el poder de Roma. Nada quedaba fuera de las fronteras más que pueblos salvajes les tenían terror a los romanos. Cinco siglos tardarían los ostrogodos, uno de esos pueblos salvajes, en derrocar al último emperador de occidente. Cinco siglos no es poco a la hora de mantener en pie un imperio. Y eso es precisamente lo que resulta tan misterioso de la caída de Roma. Es fácil de entender un rápido derrumbamiento, ya sea fruto de una superioridad militar, como el caso del Imperio Azteca o debido a tremendas luchas internas, como cayó el Imperio de Alejandro Magno pero ¿qué clase de fuerzas pueden ser tan lentas y a la vez tan poderosas como para desmembrar tan poderoso gigante en un plazo de cinco siglos? El misterio de la caída del imperio romano lleva ocupando las discusiones entre historiadores prácticamente desde entonces. Algunos apuntan a las invasiones bárbaras, de los pueblos germanos como desencadenante de la caída. O el desinterés de los súbditos, o el cambio climático, por ejemplo al principio del imperio romano, el Sahara era una pradera y no un desierto. Seutonio habla de la inmoralidad y la corrupción, y otros citan al cristianismo como una de las causas. Seguramente todas tengan algo de razón. Pero hay una razón, que los historiadores ortodoxos descartan y que tiene que ver con el plomo.
Es sabido que los aristócratas romanos eran muy amigos del vino. Por ejemplo Lucullus necesitó 4 millones de litros de vino para su banquete triunfal. Les gustaba el vino y para conservarlo solían usar ánforas hechas o cubiertas con plomo. Tanto en las ruinas de Pompeya como en muchos otros lugares del imperio se han encontrado enormes cantidades de ollas de plomo. Jerome Nriagu hace un cálculo teórico de las cantidades de plomo ingerido y absorbido por los romanos de diferentes grupos sociales. Según estos datos, se estima que la aristocracia romana absorbía 250 mg de plomo por día. En cambio los plebeyos y esclavos absorberían entre 30 a 15 mg/día. Hoy día la Organización Mundial de la Salud dice que no se debería absorber más de 40 mg/día para impedir la intoxicación por plomo. La aristocracia romana estaría muy por encima de lo peligroso. Esta intoxicación produjo daños irreparables en la salud de los emperadores, las conductas y decisiones de muchos de ellos son la prueba tangible de su avanzado estado de deterioro neuronal, son célebres los casos de Calígula y Nerón y también Cómodo.
Una de los síntomas era la llamada gota, la cual padecieron aproximadamente un 66% de los emperadores que reinaron durante los últimos 250 años del Imperio, además de problemas de fertilidad. Rufus Musonius, un filósofo romano del siglo I decía que “No existen otras personas con mas problemas de gota, hidropesía y cólicos, que aquellos quienes nos gobiernan. Hoy en día la intoxicación por plomo se conoce como saturnismo. Provoca serios trastornos mentales, incluso la muerte, y se llama así por las saturnales romanas, fiestas en honor a Saturno en las que se consumían grandes cantidades de vino.
Ahí estaba entonces, el imperio romano cayó por varias causas, pero sin duda alguna la locura de sus emperadores tiene algo que ver y el plomo que injerían junto con la enorme cantidad de vino, los fue enloqueciendo de generación en generación.¡Salud!
¿Qué tiene que ver la radio con Jesús Cristo?
Resulta que durante años a la iglesia católica le obsesionaron las ultimas palabras que supuestamente Jesús cristo dijo en la cruz. Mas allá de que estas han sido rescatadas en los evangelios, hubo algunos que dijeron que esas no habían sido exactamente las palabras, o que todas son falibles de otra interpretación etc. Durante años la iglesia, sobre todo después de la reforma de Lutero, tuvo esta discusión en ciernes…como se dice.
Pero dejemos la religión ahí. En otro orden de cosas, mas terrenales, pero no menos misteriosas. En 1888, un físico alemán descubre algo que el profeta Maxwell había dictaminado en el papel. Con ciertos experimentos Hertz logra que “algo” viaje por el aire a una la velocidad cercana a la luz generando campos electromagnéticos… Con este descubrimiento un montón de aplicaciones parecían venir. Tesla, hizo lo suyo, de hecho es el verdadero inventor de la radio. Pero también otros como Ors Ted, Faraday, Edison, Popov, Cervera buscaron darle una utilidad a estas ondas.
Finalmente fue en Italia, sede de la iglesia católica, donde un niño criado en las dos vertientes mas poderosas de la época: la ciencia y como siempre la religión, le dio aplicación a las ondas hertzianas. Basándose en la historia de las ultimas palabras de Cristo y en unas palabras de Edison:“Si la personalidad sigue existiendo después de lo que llamamos ‘muerte’, resulta razonable deducir que quienes abandonan la Tierra desearían comunicarse.” Guillermo Marconi intentó desde niño unir sus dos pasiones. El creía fervientemente en Dios y también en que el sonido jamás se perdía sino que solo se iba perdiendo lentamente. Entonces Compro por correo el aparato de Hertz, la antena de Popov y el cohesor de Branly, y se puso a investigar. Jamás logró escuchar la voz de cristo, pero en cambio fue uno de los primeros en realizar una transmisión de telegrafía sin hilos.
En 1895, el pequeño Marconi realizó la primera transmisión sin hilos, a un kilómetro de distancia Un año después Marconi patentó su invento y los ingleses concedieron al joven inventor de 22 años de edad una subvención de 15 mil francos. De ahí en más, el éxito no se hizo esperar. Guillermo Marconi, había impulsado la radio, o telegrafía sin hilos pero ahí no se detuvo y siguió investigando. La ilusión de fabricar ese artilugio que pudiese grabar voces del pasado y mas precisamente las ultimas palabras de cristo, lo acompaño hasta la muerte y algunos biógrafos, creen que de alguna manera, ese fue siempre el motor de sus investigaciones.
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