Análisis de James Cameron’s Avatar: The Game Leanlo que es interesante a la hora de ver si te descargas el juego. Los videojuegos no son una ciencia exacta. Cuando una empresa proyecta un edificio, sabe que si contrata a un buen arquitecto, compra buenos materiales y no presiona demasiado al personal con los plazos, el resultado acabará siendo satisfactorio. Es decir, la suma de los factores está muy relacionada con el resultado final. Sin embargo en nuestra industria la ecuación no funciona. Que un juego tenga buenos gráficos, música orquestada, una historia trabajada y una buena jugabilidad no es garantía de éxito. Pensad en aquellos juegos que más os gustan y os daréis cuenta de que lo importante no son estos aspectos por separado, sino en cómo se conjugan para crear algo único. ¿Y a que viene esta divagación? Pues a que la primera incursión de James Cameron en el mundo de los videojuegos falla, no por su apartado técnico del montón, su jugabilidad poco novedosa o su on-line insípido, sino porque Ubisoft no ha conseguido dar consistencia a un producto que por otro lado brindaba muchísimas posibilidades. Además, todo lo que en Avatar era sorpresa y magia aquí se convierte en algo mucho más mundano y por lo tanto, muchísimo menos atractivo. Todo depende de una simple decisión El juego está ambientado años antes de los hechos narrados en la película. Nos metemos en la piel de un anónimo (o anónima, ya que podemos elegir tanto el sexo como la apariencia) Ryder, un especialista en señales que viaja a Pandora para participar en el famoso programa Avatar. Nuestras habilidades son muy necesarias para resolver el eterno problema con los Na’vi, por lo que todo el mundo está ansioso por nuestra llegada. Tras realizar unas cuantas misiones sin mucha importancia, nos darán el encargo de averiguar quién es el topo que está pasando información de la RDA a las hostiles tribus de los Na’vi. Cuando le encontremos nos daremos cuenta de que en Pandora no todo es lo que parece, ya que ni los Na’vi son tan malvados, ni los humanos tan buenos como nos han hecho creer. En este momento tendremos que tomar una decisión que marcará el resto de la partida. Si elegimos continuar con el bando humando, pasaremos a involucrarnos en un plan por dominar el planeta. Si por el contrario nos aliamos con los Na’vi, nos convertiremos en uno de ellos siendo nuestra misión la de expulsar a las fuerzas de la humanidad. Sobre el papel suena interesante ya que cada facción implica un estilo de juego ligeramente diferente. La parte Na’vi da más protagonismo al combate cuerpo a cuerpo y a la exploración, mientras que siendo un RDA, Avatar se convierte en un shooter en tercera persona del montón. La lástima es que los dos acaban por aburrir al poco tiempo. Primeros y decepcionantes minutos Desde los primeros compases nos daremos cuenta de que algo falla en los gráficos de Avatar. No es que sean malos del todo ya que tanto las texturas como el número de polígonos son bastante aceptables, sino que la ausencia de filtros de postprocesado y shaders los convierte en algo más cercano a Wii que a la generación HD. Las imágenes promocionales tampoco han ayudado a mejorar esta primera impresión, ya que se ve a la legua que son más falsas que un billete de 15€. No entiendo esa manía de las compañías por distribuir imágenes que no se parecen en nada a la realidad. Los edificios de la RDA son simple y llanamente cutres y a pesar de tener un buen modelo para fijarse como es la película, no llegan ni a la suela de los zapatos a la estancia más simplona de, por ejemplo, Mass Effect. La selva mejora bastante y se nota que le han dedicado muchas horas a modelarla, pero carece del aspecto bucólico y mágico del Pandora del cine por lo que se convierte en un escenario selvático más. El aspecto jugable tampoco sale muy bien parado en estos primeros minutos debido a algunas decisiones bastante desafortunadas. Como humano no tenemos armas cuerpo a cuerpo así que ¿a quién se le ocurrió que los primeros combates fueran con viboralobos? Cuando están lejos son fáciles y divertidos de matar, pero cuando empiezan a mordernos no podremos hacer mucho más que alejarnos corriendo. Vale que más adelante nos tengamos que enfrentar a ellos, pero no me parecen una buena elección para mostrarnos las bondades como shooter del juego. Si tuviera que resumir la impresión que me dio la primera hora de juego fue la de “cutre”. Otro detalle chapuza es la ausencia de editor para configurar a nuestro personaje. En vez de crearlo, lo elegiremos entre unos cuantos “prefabricados”. Un simple recadero Aunque las dos facciones del juego tengan alguna que otra diferencia entre sí, el esquema general es el mismo. Tras tomar nuestra decisión nos dedicaremos a ir de un punto a otro del mapa cumpliendo las misiones que se nos indiquen. Éstas nos las irán asignando diferentes personajes: militares en la RDA y los jefes de la tribu cuando somos Na’vi. El “guión” (por llamarlo de alguna manera) se nos contará mediante conversaciones y pequeñas cutscenes que de lo cutres y mal hechas que están provocan vergüenza ajena. De verdad, las de los Na’vi son de lo peor que he visto en mucho tiempo. Pandora está dividida en una serie de áreas que iremos visitando conforme avanza la historia. El recorrido es guiado y nos obligará a visitar casi todos los rincones del escenario. Obviamente podremos elegir cualquier ruta para ir de A a B, pero tampoco tiene sentido ya que el juego está pensado para que no demos demasiados rodeos. Por un lado me parece bien, eso de pasarme el día dando vueltas me parece un rollo, pero… si el recorrido es tan lineal ¿qué aporta el esquema sandbox? Pues los llamados retos de área, es decir, misiones que iremos cumpliendo a lo largo de nuestro periplo por los escenarios. Aunque tengan distintos nombres, son casi los mismos para ambas facciones: descubrir el 100% del escenario, activar los puntos de teletransporte, matar a todos los enemigos, recolectar muestras celulares. Vamos, nada nuevo bajo el sol. Como podéis ver no pinta del todo mal. Escenarios relativamente abiertos, grandes y variados (Colinas Aguja, Hell’s Gate, Laguna Azul, El Frente, Kelutral, Tipani, Montes Aleluya, etc.) con una serie de misiones por cumplir y una serie de objetivos que completar. ¿Funciona? Pues no del todo ya que, a pesar de llamarse de distintas maneras y situarse en diferentes escenarios, casi todas las misiones son un simple: ve a X y mata a la gente. Y no digo que esto no sea divertido, al fin y al cabo juegos como Gears of War, Killzone o Max Payne siguen este esquema. El problema es que las situaciones ni son novedosas ni los enemigos suponen mayor problema. La munición abunda por doquier (como Na’vi recogerás flechas de las plantas y como RDA de unos puestos de recarga) así que todo se resume en ir a un sitio, ponernos a una distancia prudencial y masacrar a todo bicho viviente. Es verdad que ciertas batallas se salvan de la quema, pero por lo general, ninguna escena resulta mínimamente interesante. Armas y poderes Cada facción cuenta con una colección de armas y poderes de las que podremos equipar cuatro de cada una. Los humanos tienen varios fusiles, M60, escopeta, lanzallamas, lanzagrandas y pistolas con munición infinita. Los Na’vi varias e inútiles (salvo la doble cuchilla) armas cuerpo a cuerpo, un todopoderoso arco, ballesta y una ametralladora. Los poderes, al igual que pasa con los retos de área, son casi los mismos en ambas facciones aunque tienen distintos nombres: escudo, recuperación de vida, aumento de daño, invisibilidad, un ataque masivo… Además, conforme vayamos ganando experiencia cumpliendo misiones y matando enemigos, conseguiremos versiones más poderosas de cada arma y poder así como nuevas armaduras que nos permitan recibir mas impactos. Creo que esta es la parte que mejor les ha quedado. No hay demasiada variedad y al final siempre utilizamos la misma combinación de armas y poderes, pero entre todas consiguen que podamos desenvolvernos bien en casi cualquier situación y podrían aportar mucha variedad y dinamismo a los combates. Pero como en el resto del juego, hay problemas. Como Na’vi nos pasaremos la vida disparando unas flechas que abaten humanos como si fueran hormigas. Como humano estaremos siempre disparando desde lejos a unos enemigos kamikazes que casi siempre prefieren el ataque cuerpo a cuerpo. Aparte de a humanos y Na’vi, nos enfrentaremos a la a veces hostil fauna de Pandora. Aporta un poco de novedad pero tampoco es como para tirar cohetes ya que nos cansaremos rápido de matar variedades exóticas de viboralobos. De paseo por el bosque Para recorrer las distancias de Pandora podremos utilizar varios vehículos. Como RDA pilotaremos un helicóptero clase Scorpion, el traje AMP, una barca o un buggy entre otros, mientras que los Na’vi utilizarán para transportarse la extraña fauna de Pandora: Pa’lis, Banshees, Thanators, etc. Como siempre hay diferencias. Hay menos vehículos RDA ya que éstos sólo se encuentran en zonas “habitadas” por los humanos pero, gracias a que muchos de ellos llevan armas incorporadas, son mucho más divertidos de pilotar. El Pa’li es como un buggy sin ruedas, el Banshee es incontrolable y apenas si iremos unos minutos en un Thanator, por lo que la facción Na’vi queda un poco coja en este sentido. Eso sí, casi nunca tendremos problemas a la hora de encontrar montura. Si no queremos caminar podemos utilizar los puntos de teletransporte (árboles de visión Na’vi y puntos GMI para los humanos) que nos llevarán de forma inmediata de un punto a otro del escenario aparte de permitirnos acceder al extraño modo Conquista. Un minirisk Ésta podría haber sido la idea que salvase al juego de la quema. El modo Conquista es una especie de juego de tablero donde, como si de un juego de estrategia por turnos se tratase, compraremos tropas para conquistar territorios que luego podremos fortificar. Nuestros avances en la aventura nos permitirán conseguir más recursos (tropas y elementos defensivos) a la vez que las conquistas en este juego nos darán experiencia y pequeñas mejoras en la velocidad, fuerza, etc. de nuestro personaje. ¿El problema? Que no es necesario para avanzar en la aventura y que por lo tanto se convierte en una mera curiosidad. Multiplayer Capturar la bandera, defender o atacar una base, rey de la colina, luchar por unas zonas, eliminar a todos los enemigos y poco más. Lo mínimo imprescindible en los tiempos que corren. Afortunadamente hay bastante gente por lo que en apenas unos segundos podéis uniros a una partida. Si las batallas del juego en sí son un coñazo por el poco reto que suponen, las del multi lo son por lo descompensadas que están. La RDA es muy superior a los Na’vi gracias a sus vehículos y potencia de fuego. En la aventura, las flechas de los Na’vi son como un arma de destrucción masiva, aquí no podremos hacer nada contra los trajes AMP y los lanzagranadas. Esta desigualdad lastra por completo un modo que por lo demás cumple a la perfección con su cometido. Pandorapedia Casi se me olvida comentar que contamos con un escáner tipo Metroid Prime con el que podremos ir analizando los personajes, la fauna y la flora. Todo se irá registrando en la Pandorapedia, una especie de biblioteca con muchísima información sobre el mundo de Avatar así como tutoriales para manejar los vehículos y un diario que resume nuestra aventura. Este es otro ejemplo de que los desarrolladores iban bien encaminados pero que les ha faltado ese “algo” para crear un producto medianamente interesante. Fail Esta palabra lo dice todo. El juego era una buena oportunidad para hacer algo interesante. Los desarrolladores han tenido buenas ideas (la mezcla de armas y poderes está bien, lo de elegir facción mola, el modo Conquista es entretenido y consigue enganchar, el rollo sandbox está bien tratado) pero unas misiones aburridísimas, unos combates insípidos y un argumento nulo, convierten a este Avatar en el juego más malo que ha pasado por mis manos en bastante tiempo. Y me da pena porque los desarrolladores han estado a punto de dar en el clavo en muchos aspectos. A partir de hoy voy a apreciar mucho más el trabajo de los grandes, ya que está claro que hacer algo realmente bueno es mucho más difícil de lo que parece, aunque cuentes con presupuesto, tiempo y mucha ayuda. Si os gustó la película alquiladlo o compradlo a 20€. Si no y sois muy, muy, muy fanáticos de los shooters quizás le saquéis partido. El resto huid de él como alma que lleva el diablo. Lo mejor La mezcla de armas y poderes. Algunas ideas como el modo Conquista. Lo peor Las misiones son aburridísimas. Los combates también. Fuente Yo lo tengo. lo instale hace instantes y me parecio bueno pero fue dificil tomar la decision de quien matar hasta ahora no me aburrio pero por lo que lei se torna muy aburrido ya veremos.
James Cameron’s Avatar:Juego Dudas Al Bajar?
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