Violencia y armas de fuego en Argentina
Las armas de fuego matan. No importa si las usan delincuentes, amas de casa, vecinos o niños, todas matan. Es por este motivo que se hace imprescindible aplicar políticas de control y de regulación efectivas sobre su utilización.
A partir de una investigación realizada por la Asociación para Políticas Públicas (APP) con datos del Ministerio de Salud de la Nación, identificamos que en Argentina en promedio las armas son utilizadas en el 71% de los homicidios y en el 34% de los suicidios. A diferencia de lo que mayormente se piensa, una buena parte de los homicidios que se cometen con armas de fuego no ocurre en ocasión de otro delito como los robos sino por conflictos interpersonales, esto es: entre vecinos, entre hinchas, en la pareja, etcétera (Dirección Nacional de Política Criminal). Todos conflictos que las armas llevan a agravar y que pueden resultar en la muerte de varias personas.
Sin embargo no todo el país sufre el flagelo de las armas de la misma manera. Mientras que el uso de armas de fuego en los homicidios supera el 75% en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en la provincia de Buenos Aires, en La Rioja y Santa Cruz este porcentaje no alcanza el 40%.
Por otro lado, el fenómeno de suicidios con armas de fuego aparece significativamente relacionado con su posesión en los hogares, de manera tal que los distritos donde las personas cuentan con mayor acceso a las armas son aquellos en los que más se las utiliza para el suicidio. En este caso, La Pampa y San Luis figuran como las provincias con mayor uso de armas de fuego en los suicidios, ambas por arriba del 43%.
También sabemos que las personas, en particular los niños, corren con más riesgos de sufrir un accidente con armas de fuego en un hogar donde las hay que en uno donde no las hay.
A partir de la Primera Encuesta Nacional de factores de riesgo del Ministerio de Salud conocemos que en ciertas provincias existe un mayor número de armas en el entorno de las personas, esto es en sus casas, garajes o vehículos. Así notamos que en la región pampeana el 12% dice tener armas en su entorno, le siguen los residentes del Noreste, luego los patagónicos y, finalmente, los residentes del Noroeste (9%) y de la región cuyana (8,6%).
Por otro lado, resulta llamativo que estas cifras no coincidan con los datos de armas registradas del Renar, organismo oficial que concede las licencias de tenencia y portación de armas. En los extremos nos encontramos a la Ciudad de Buenos Aires, donde el 3% de la población tiene armas registradas legalmente y el 5% declara poseer armas, mientras que en La Rioja menos del 1% tiene las armas registradas, cifra muy inferior al casi 10% que manifiesta tenerlas en sus hogares. Esta distancia entre las normas y las prácticas de los ciudadanos parecería estar vinculada con el nivel económico y educativo de los mismos, lo que resulta probable si se tiene en cuenta que registrar un arma es costoso.
Por todo esto creemos que es fundamental erradicar todo tipo de armas de los hogares para evitar mayores muertes ocasionadas por accidente, suicidio o peleas interpersonales. En este sentido APP desde la Red Argentina para el Desarme y junto con familiares de víctimas participamos del diseño, la implementación y el monitoreo del Plan de Entrega Voluntaria de Armas, que ya recolectó más de 104.000 armas y 700.000 municiones. Además, también participamos el pasado 25 de abril de la destrucción de 20.249 armas recolectadas en el marco del plan en una ceremonia pública.
Sin embargo, además del plan, debe existir una política integral de control de armas a nivel federal que incluya: control de los arsenales de las fuerzas armadas y policiales, control de los depósitos judiciales, programas de concientización, persecución del mercado ilegal y control estricto del otorgamiento de licencias de armas. Para ello, es fundamental la coordinación entre las provincias para el intercambio de información sobre armas robadas y decomisadas, la implementación de todos los registros de armas para poder realizar el rastreo de las mismas, la organización de operativos conjuntos y la adopción y adaptación de las normas nacionales.
MARÍA PAULA CELLONE (*)
Red de Diarios en Periodismo Social
Tomemos consciencia de que el uso de armas no representa una solución a la inseguridad sino todo lo contrario. NO AL USO DE ARMAS DE FUEGO EN NINGÚN ÁMBITO. SI AL DESARME.
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Espero les guste. Saludos.