Bahía Blanca, la ciudad más importante del sudoeste bonaerense, está en emergencia hídrica desde 2009. Una sequía que parece eterna prácticamente le puso fin al único reservorio de agua potable que hidrata a más de 400 mil habitantes de la ciudad y a todo su Polo Petroquímico.
Darío como gran parte de los bahienses se cansó de esperar horas y horas para poder darse un baño con apenas un hilo de agua que sale de las canillas. Junto a unos amigos decidieron tomar cartas en el asunto. El es uno de los 3900 bahienses que integran la agrupación “Vecinos por el agua” quienes a través de Facebook fueron los primeros en movilizar a la población para hacer visible lo dramático de vivir sin agua.
Organizaron marchas hacia el centro de la ciudad. Cada vecino con un vaso de agua en la mano, solicitaron informes a la empresa ABSA, lograron más de 20.000 firmas de vecinos para exigir respuestas concretas. Y hasta hoy siguen en su intento. “No nos están dando respuestas a la altura del problema. Aún no sabemos si este verano tendremos asegurado el suministro de agua en la ciudad, por eso estamos redactando un nuevo petitorio público a fin de que aseguren el servicio” cuenta a Notio, Darío Genchi, integrante de la comisión de Vecinos por el Agua, quien junto a Ricardo Daniel Martín, Fernanda Petersen, Adrián Vlek, Rubén de la Presa integra también la nueva Asamblea Ambiental del Sur y han comenzado un programa en FM de la Calle en el que dan prioridad a la temática del agua.
Nadie puede entender del todo cómo fue que Bahía Blanca, la ciudad más importante del sudoeste bonaerense, asentada sobre un manantial de agua termal de 3.000 km2, parece secarse inexorablemente.
La falta de lluvias en un período de sequía más extenso que lo normal llevó a niveles mínimos históricos la marca de agua del Dique Paso Las Piedras, único reservorio que provee a los más de 400 mil habitantes de la ciudad (la tercera parte de la población de La Matanza), su zona aledaña y varias empresas del Polo Petroquímico Bahía Blanca, quienes en gran medida son responsables de la crisis, ya que representan el gran consumidor del reservorio de agua.
Estas empresas, utilizan grandes cantidades de agua potable para el enfriamiento de sus equipos. Genchi recordó que la Organización Mundial de la Salud, en su último informe se refiere a la prioridad del agua potable para el consumo humano, situación que según dijo, en Bahía Blanca no se respeta, dado que la mayor cantidad de agua potable la consume el Polo Petroquímico local.
Como prueba de ello explicó que en los últimos 25 días en que las plantas del Polo Petroquímico Bahía Blanca estuvieron paralizadas por falta de gas, la cota (nivel de agua) del dique Paso de las Piedras, prácticamente no se movió, por lo cual se infiere que los grandes consumidores de agua son las empresas y no los particulares. No es la única prueba que tiene respecto a este tema. Hace unos meses el propio subsecretario de gobierno del municipio, y ante la consulta de los vecinos, reconoció que en los datos que asignaban 600 litros diarios de agua como el consumo promedio de una familia bahiense, omitían un pequeño detalle: que dos tercios de esa cifra correspondía al consumo de las Empresas del Polo Petroquímico .
En septiembre del 2009, el gobierno provincial decretó la Emergencia hídrica de la región, desde entonces los bahienses esperan soluciones definitivas.
Tras los sucesivos reclamos de los vecinos, quienes en muchos sectores de la ciudad quedaron sin suministro o restringidos a un hilo de agua por las noches, las autoridades provinciales y municipales instaron a la empresa de Aguas Bonaerenses a aportar fuentes alternativas de agua potable. ABSA realizó desde mediados del 2009 varias perforaciones en la zona conocida como Bajo San José, (en las afueras de Bahía Blanca), pero la idea de extraer agua del acuífero profundo (a más de 600 metros de profundidad) no prosperó dado que, según confirmó la propia empresa, el caudal encontrado en esa zona no satisfacía las expectativas. Sí fue posible conectar a la red de agua potable otros 16 pozos realizados en el mismo sector, pero a menor profundidad aunque aportan un caudal bastante reducido.
Por otra parte las autoridades municipales, junto a la Unión Industrial Bahía Blanca, integrantes de la Mesa del Agua, entidad abocada a encontrar una salida al problema desde la instancia política, evalúan la posibilidad de construir un acueducto que permita derivar las aguas del Río Colorado hacia Bahía Blanca. Sin embargo, los especialistas en la materia aseguran que esta obra tampoco representa la mejor solución.
El Dr. Guillermo Bonorino, profesor consulto de la Cátedra de Hidrología, de la Universidad Nacional del Sur, uno de los científicos más destacados en la especialidad, sostuvo en declaraciones a Notio, que la opción de construir un acueducto desde el Río Colorado y Río Negro, resulta muchísimo más costosa que cualquier otra alternativa y que la ecuación costo beneficio no resulta oportuna. “La obra de acueductos del Río Colorado y Río Negro estaban propuestas como novena o décima en la lista de alternativas que presentamos en nuestro informe” .
Desde 1990 el doctor Bonorino, quién además es investigador del CONICET, junto a un equipo de profesionales, vienen planteando la hipótesis de una eventual crisis hídrica, y tienen pruebas científicas de que el aprovechamiento de las aguas subterráneas, representan sin duda la mejor opción. Contó que en 1990 encararon un trabajo de investigación a partir de un relevamiento de toda la cuenca subterránea del acuífero de fuentes totales, del que intervinieron distintos departamentos de la UNS en un acuerdo con el Ente provincial de Aguas Bonaerenses, por aquel entonces DOSBA. “De ese estudio minucioso en equipo con el departamento de Economía de la UNS, se estableció que el aprovechamiento del acuífero subterráneo de mediana profundidad ubicado en el área de Sierra de la Ventana era la opción más adecuada teniendo en cuenta las variables costo/ cantidad y calidad del agua”.
Bonorino recordó además, que en el año 2000 la cátedra de Hidrogeología, hizo una propuesta a la empresa Azurix, concesionaria en esa época de la distribución a las aguas domiciliaria “hicimos un plan de trabajo de un años, que incluía un estudio detallado de una zona favorable para la explotación de agua. Esos estudios fueron la base de una propuesta más completa para la explotación , de un cierto número de pozos que permitiría, incorporar al acueducto un caudal óptimo de agua y a un costo relativamente bajo, cercano al millón y medio de pesos”.
En cuanto a la provisión de agua a futuro Bonorino sostuvo que “si se usa racionalmente no hay problema porque estamos aprovechando el agua que filtra de las lluvias y si no se usa, esa agua se infiltra y se pierde en el mar. Nosotros estamos desperdiciando grandes caudales de agua por no explotarla. La idea es extraer esa agua que se está perdiendo pero siempre bajo términos de explotación racional. Esto quiere decir no extraer más de lo que el acuífero incorpora por año. La superficie es muy extensa, y está situada al pie de las sierras.
Luego de analizar varias posibilidades para encontrar nuevas fuentes de aprovisionamiento de agua potable, finalmente la empresa ABSA, encargada del abastecimiento de agua en la provincia de Buenos Aires, confirmó a través de su vocera de prensa, que se encuentra ya conectado otro acueducto ubicado en la zona del predio de Empleados de Comercio, en el acceso norte a la ciudad, en este caso con el financiamiento de dos empresas del Polo Petroquímico local.
Asimismo informó que una vez que la Universidad Nacional del Sur, entregue el informe final de factibilidad, comenzarán las excavaciones de 30 pozos en la zona de Cabildo, al pie de las sierras de la Ventana. Al respecto Dario Genchi (Vecinos por…) no se mostró tan optimista “ nadie puede explicar por qué si la Universidad del Sur disponía de los estudios sobre la factibilidad de la zona de Cabildo para extraer agua de los reservorios subterráneos, se demoraron tanto en aprobar esa iniciativa. Nos preocupa porque aún haciendo los pozos, el proyecto implica 3 Km. de acueducto para que el agua llegue a las plantas potabilizadoras. No tenemos esperanza de que se concreten antes del verano”.
Mientras tanto los bahienses siguen esperando el verano, con sus bidones de plástico en mano en una larga fila, para poder acarrear al menos agua de los manantiales geotermales que abundan en la ciudad y que recuerdan que hace apenas 50 años al abrir la canilla en sus casas, salía agua mineral de manantial.
¿Qué es un Acuífero?
Se trata de una formación geológica portadora de agua subterránea que puede ser eventualmente explotada. Un reservorio donde va a parar el agua que escurre de la lluvia (La cantidad de agua por año que se infiltra es el 15% del agua llovida en el área de Ventania).
Mientras en la superficie el agua potable es cada vez más escasa en la zona de Bahía Blanca se pueden distinguir tres acuíferos subterráneos. El más importante es el acuífero profundo o sistema hidrotermal profundo (SHP) que tiene una extensión continental de 3.000 km2 y ha sido también detectado en los partidos de Coronel Rosales, Villarino y Patagones. Se ubica a una profundidad de aproximadamente 650 metros. Se caracteriza por contener aguas termales (con temperaturas entre 50° y 60º C) y surgentes de muy buena calidad, propiedades que las hacen comercializable como "aguas minerales".
Hasta el final de la década de 1960, la ciudad de Bahía Blanca se abastecía con el agua proveniente de 25 perforaciones del acuífero profundo, por lo que en esa época los habitantes de Bahía Blanca, disponían de agua mineral directamente desde el servicio público. A partir de la puesta en funcionamiento del dique Paso de las Piedras, esos pozos en su gran mayoría fueron reemplazados.
Darío como gran parte de los bahienses se cansó de esperar horas y horas para poder darse un baño con apenas un hilo de agua que sale de las canillas. Junto a unos amigos decidieron tomar cartas en el asunto. El es uno de los 3900 bahienses que integran la agrupación “Vecinos por el agua” quienes a través de Facebook fueron los primeros en movilizar a la población para hacer visible lo dramático de vivir sin agua.
Organizaron marchas hacia el centro de la ciudad. Cada vecino con un vaso de agua en la mano, solicitaron informes a la empresa ABSA, lograron más de 20.000 firmas de vecinos para exigir respuestas concretas. Y hasta hoy siguen en su intento. “No nos están dando respuestas a la altura del problema. Aún no sabemos si este verano tendremos asegurado el suministro de agua en la ciudad, por eso estamos redactando un nuevo petitorio público a fin de que aseguren el servicio” cuenta a Notio, Darío Genchi, integrante de la comisión de Vecinos por el Agua, quien junto a Ricardo Daniel Martín, Fernanda Petersen, Adrián Vlek, Rubén de la Presa integra también la nueva Asamblea Ambiental del Sur y han comenzado un programa en FM de la Calle en el que dan prioridad a la temática del agua.
Nadie puede entender del todo cómo fue que Bahía Blanca, la ciudad más importante del sudoeste bonaerense, asentada sobre un manantial de agua termal de 3.000 km2, parece secarse inexorablemente.
La falta de lluvias en un período de sequía más extenso que lo normal llevó a niveles mínimos históricos la marca de agua del Dique Paso Las Piedras, único reservorio que provee a los más de 400 mil habitantes de la ciudad (la tercera parte de la población de La Matanza), su zona aledaña y varias empresas del Polo Petroquímico Bahía Blanca, quienes en gran medida son responsables de la crisis, ya que representan el gran consumidor del reservorio de agua.
Estas empresas, utilizan grandes cantidades de agua potable para el enfriamiento de sus equipos. Genchi recordó que la Organización Mundial de la Salud, en su último informe se refiere a la prioridad del agua potable para el consumo humano, situación que según dijo, en Bahía Blanca no se respeta, dado que la mayor cantidad de agua potable la consume el Polo Petroquímico local.
Como prueba de ello explicó que en los últimos 25 días en que las plantas del Polo Petroquímico Bahía Blanca estuvieron paralizadas por falta de gas, la cota (nivel de agua) del dique Paso de las Piedras, prácticamente no se movió, por lo cual se infiere que los grandes consumidores de agua son las empresas y no los particulares. No es la única prueba que tiene respecto a este tema. Hace unos meses el propio subsecretario de gobierno del municipio, y ante la consulta de los vecinos, reconoció que en los datos que asignaban 600 litros diarios de agua como el consumo promedio de una familia bahiense, omitían un pequeño detalle: que dos tercios de esa cifra correspondía al consumo de las Empresas del Polo Petroquímico .
En septiembre del 2009, el gobierno provincial decretó la Emergencia hídrica de la región, desde entonces los bahienses esperan soluciones definitivas.
Tras los sucesivos reclamos de los vecinos, quienes en muchos sectores de la ciudad quedaron sin suministro o restringidos a un hilo de agua por las noches, las autoridades provinciales y municipales instaron a la empresa de Aguas Bonaerenses a aportar fuentes alternativas de agua potable. ABSA realizó desde mediados del 2009 varias perforaciones en la zona conocida como Bajo San José, (en las afueras de Bahía Blanca), pero la idea de extraer agua del acuífero profundo (a más de 600 metros de profundidad) no prosperó dado que, según confirmó la propia empresa, el caudal encontrado en esa zona no satisfacía las expectativas. Sí fue posible conectar a la red de agua potable otros 16 pozos realizados en el mismo sector, pero a menor profundidad aunque aportan un caudal bastante reducido.
Por otra parte las autoridades municipales, junto a la Unión Industrial Bahía Blanca, integrantes de la Mesa del Agua, entidad abocada a encontrar una salida al problema desde la instancia política, evalúan la posibilidad de construir un acueducto que permita derivar las aguas del Río Colorado hacia Bahía Blanca. Sin embargo, los especialistas en la materia aseguran que esta obra tampoco representa la mejor solución.
La crisis paso a paso
El Dr. Guillermo Bonorino, profesor consulto de la Cátedra de Hidrología, de la Universidad Nacional del Sur, uno de los científicos más destacados en la especialidad, sostuvo en declaraciones a Notio, que la opción de construir un acueducto desde el Río Colorado y Río Negro, resulta muchísimo más costosa que cualquier otra alternativa y que la ecuación costo beneficio no resulta oportuna. “La obra de acueductos del Río Colorado y Río Negro estaban propuestas como novena o décima en la lista de alternativas que presentamos en nuestro informe” .
Desde 1990 el doctor Bonorino, quién además es investigador del CONICET, junto a un equipo de profesionales, vienen planteando la hipótesis de una eventual crisis hídrica, y tienen pruebas científicas de que el aprovechamiento de las aguas subterráneas, representan sin duda la mejor opción. Contó que en 1990 encararon un trabajo de investigación a partir de un relevamiento de toda la cuenca subterránea del acuífero de fuentes totales, del que intervinieron distintos departamentos de la UNS en un acuerdo con el Ente provincial de Aguas Bonaerenses, por aquel entonces DOSBA. “De ese estudio minucioso en equipo con el departamento de Economía de la UNS, se estableció que el aprovechamiento del acuífero subterráneo de mediana profundidad ubicado en el área de Sierra de la Ventana era la opción más adecuada teniendo en cuenta las variables costo/ cantidad y calidad del agua”.
Bonorino recordó además, que en el año 2000 la cátedra de Hidrogeología, hizo una propuesta a la empresa Azurix, concesionaria en esa época de la distribución a las aguas domiciliaria “hicimos un plan de trabajo de un años, que incluía un estudio detallado de una zona favorable para la explotación de agua. Esos estudios fueron la base de una propuesta más completa para la explotación , de un cierto número de pozos que permitiría, incorporar al acueducto un caudal óptimo de agua y a un costo relativamente bajo, cercano al millón y medio de pesos”.
En cuanto a la provisión de agua a futuro Bonorino sostuvo que “si se usa racionalmente no hay problema porque estamos aprovechando el agua que filtra de las lluvias y si no se usa, esa agua se infiltra y se pierde en el mar. Nosotros estamos desperdiciando grandes caudales de agua por no explotarla. La idea es extraer esa agua que se está perdiendo pero siempre bajo términos de explotación racional. Esto quiere decir no extraer más de lo que el acuífero incorpora por año. La superficie es muy extensa, y está situada al pie de las sierras.
Luego de analizar varias posibilidades para encontrar nuevas fuentes de aprovisionamiento de agua potable, finalmente la empresa ABSA, encargada del abastecimiento de agua en la provincia de Buenos Aires, confirmó a través de su vocera de prensa, que se encuentra ya conectado otro acueducto ubicado en la zona del predio de Empleados de Comercio, en el acceso norte a la ciudad, en este caso con el financiamiento de dos empresas del Polo Petroquímico local.
Asimismo informó que una vez que la Universidad Nacional del Sur, entregue el informe final de factibilidad, comenzarán las excavaciones de 30 pozos en la zona de Cabildo, al pie de las sierras de la Ventana. Al respecto Dario Genchi (Vecinos por…) no se mostró tan optimista “ nadie puede explicar por qué si la Universidad del Sur disponía de los estudios sobre la factibilidad de la zona de Cabildo para extraer agua de los reservorios subterráneos, se demoraron tanto en aprobar esa iniciativa. Nos preocupa porque aún haciendo los pozos, el proyecto implica 3 Km. de acueducto para que el agua llegue a las plantas potabilizadoras. No tenemos esperanza de que se concreten antes del verano”.
Mientras tanto los bahienses siguen esperando el verano, con sus bidones de plástico en mano en una larga fila, para poder acarrear al menos agua de los manantiales geotermales que abundan en la ciudad y que recuerdan que hace apenas 50 años al abrir la canilla en sus casas, salía agua mineral de manantial.
¿Qué es un Acuífero?
Se trata de una formación geológica portadora de agua subterránea que puede ser eventualmente explotada. Un reservorio donde va a parar el agua que escurre de la lluvia (La cantidad de agua por año que se infiltra es el 15% del agua llovida en el área de Ventania).
Mientras en la superficie el agua potable es cada vez más escasa en la zona de Bahía Blanca se pueden distinguir tres acuíferos subterráneos. El más importante es el acuífero profundo o sistema hidrotermal profundo (SHP) que tiene una extensión continental de 3.000 km2 y ha sido también detectado en los partidos de Coronel Rosales, Villarino y Patagones. Se ubica a una profundidad de aproximadamente 650 metros. Se caracteriza por contener aguas termales (con temperaturas entre 50° y 60º C) y surgentes de muy buena calidad, propiedades que las hacen comercializable como "aguas minerales".
Hasta el final de la década de 1960, la ciudad de Bahía Blanca se abastecía con el agua proveniente de 25 perforaciones del acuífero profundo, por lo que en esa época los habitantes de Bahía Blanca, disponían de agua mineral directamente desde el servicio público. A partir de la puesta en funcionamiento del dique Paso de las Piedras, esos pozos en su gran mayoría fueron reemplazados.