El siguiente es un análisis de un texto publicado en el diario “La Nación” por el flamante Ministro de Educación de la Ciudad de Buenos Aires. A los efectos prácticos de simplificarlo, se ha planteado en color rojo lo que es el análisis, dentro del mismo texto original escrito por Abel Posse.
Pido se admita esta licencia literaria y algunas más que posiblemente encuentre el lector:
Si usted quiere leer la nota original, haga click en el título a continuación
Criminalidad y cobardía
Abel Posse
Para LA NACION
Jueves 10 de diciembre de 2009 | Publicado en edición impresa
El autor entregó esta nota antes de ser designado ministro de Educación de la ciudad de Buenos Aires. En ella, Posse, colaborador habitual de LA NACION, fija su posición sobre temas de seguridad y de uso del espacio público
El ventarrón de criminalidad no cesa (¿se refiere a la criminalidad de las corporaciones, a los crímenes de la policía, o solo a la de la gente pobre?, ya lo veremos). El Gobierno tiene un Indec especializado en demostrar que no aumenta y que más bien está muy por debajo de otros países. Un ministro con inclinación verbosa y metafísica le dijo a la gente que padecíamos una sensación. ( parece que se refería a la tasa de delincuencia, sería bueno que si pretende hablar seriamente sobre esto busque fuentes alternativas al gobierno o a los medios, como por ejemplo los datos de la Universidad Di Tella, pero no lo hará)
Lo cierto es que es el episodio que más nos angustia en este mar de frustraciones.
Los Kirchner hurtaron el tema, desde Cromagnon en adelante. Se deslizaron con indiferencia y prohijaron el vandalismo piquetero, el desborde lumpen, la indisciplina juvenil. Entregaron la calle.(¿la calle tenía dueño? En su concepción del mundo no existe otro poder que regule la democracia que no sea el gobierno NACIONAL, ningún otro, al Gobierno Porteño dejémoslo tranquilo, ya que nos dió un puestito…) Pero ya con el enfrentamiento en la Panamericana por el tema de Kraft, las cosas cambiaron. Ahora, en las protestas vecinales reiteradas ellos están presentes en los insultos.
Los Kirchner lograron demoler el básico esquema constitucional de orden público y de ejercicio de la fuerza exclusiva del Estado para cumplir con la misión esencial de reprimir (que, según la Real Academia, significa “contener, refrenar, templar o moderar”).(usted como lector se estará preguntando ¿acaba de decir que el Estado tiene la función básica de reprimir? Si si, lo dijo, parece que para él el sentido primordial por el que todos pagamos impuestos es que se nos golpee si se nos ocurre reclamar algo, para mantener el ORDEN, palabra que pasará a aparecer como una clave en la personalidad de Posse)
Reprimir es obligación del Estado en cuanto “contención en acto del delito inminente”. (intenta usar la palabra represión como sinónimo de contención, pero hoy en día todos sabemos que reprimir no es contener, si hubiera querido decir contener hubiera dicho contener).Se enfrenta al delincuente para garantizar la vida del ciudadano con sus libertades (la de circular libremente, por ejemplo) y sus bienes (¿es decir que es un delincuente quien hace un piquete? ¿El ciudadano cuyas libertades hay que cuidar es el que tiene un auto y bienes?¿y el 80% restante de la población no preocupa a Abel?)
Entró, se filtró, o lograron infectar con un virus ideológico la garantía elemental de seguridad (por supuesto, la única garantía elemental que existe para este neofascista, para él no existe la garantía elemental de la protesta, ni la de la vivienda, ni la de la educación, y todas las garantías elementales que por ser violadas produjeron un aumento de la delincuencia) .
Impusieron la visión trotskoleninista de demoler las instituciones militares y la policía, como vengándose de los años setenta, cuando una minoría se alzó contra el Estado para imponer una revolución socialguevarista, ajena y aislada ante la inmensa mayoría (¿estará esta evaluación sobre proporciones poblacionales fundamentada con algún estudio o será una pedorra estimación personal?, perdone el lector ese exabrupto, pero no pude encontrar una palabra más ajustada a lo que quería expresar) , empezando por el mismo Perón, los sindicatos y los partidos tradicionales. Sin embargo, con persistencia gramsciana, los guerrilleros que rodean a los K (¿cuales guerrilleros? ¿No se enteró este pobre hombre que las políticas más medulares que sostienen los Kirchner son mucho más cercanas a la continuación del neoliberalismo menemista que a las que querían los movimientos armados de los 70?) aunque ya estaban generosamente indemnizados por sus derrotas de los 70 (los fundamentos nos los debe, nuevamente) lograron afirmar la tarea de demoler a las Fuerzas Armadas (¿pretenderá sostener esto con la desmantelación de la ESMA? cualquiera que compare el tamaño de la ESMA, en “google maps”, con la inmensa cantidad de hectáreas que tienen los militares en Campo de Mayo y la enorme cantidad de tierras y edificios en todo el país entenderá que es insostenible esta afirmación de Posse, al menos con los argumentos presentes en este texto) , lograr que los policías se sientan más amenazados e inhibidos en la tarea represiva (esta palabra, que también empieza a recorrer el texto como solución que propone Posse, fue también central en la sangrienta dictadura de la que él formó parte) que los delincuentes en su agresión y que la Justicia se ausente en este momento de crisis, sin reaccionar con urgencia ante la criminalidad reincidente y concediendo excarcelaciones a una gran cantidad de menores, incluso en casos de asesinato o uso de armas. Algunos miembros de la Corte deben creer que son niños equivocados y con animus iocandi (“animus iocandi “esta pretenciosa expresión con la que intenta lucirse frente vaya a saber qué petulantes lectores, no se refiere más que a la idea de que la Corte Suprema no reprime como él quisiera porque probablemente considere un juego el delito de los menores). El Poder Judicial parece refugiado y silencioso, pese a la tormenta con la que la mala política del Poder Ejecutivo arrasa con los principios básicos del derecho (esta parece ser la única tormenta que detecta, ni noticias para Posse de la tormenta con que las corporaciones nacionales y extranjeras arrasan con los recursos que produce y tiene nuestra sociedad) .En estos años, el olvido constitucional nos lleva a la anarquía. El Estado es un instrumento para conservar el poder K (¿acaso en las democracias capitalistas el Estado no ha sido usado para beneficiar a ciertos grupos minoritarios en cada uno de los gobiernos?¿acaso no es un problema estructural?) . La sociedad tiene la sensación de habitar un país invivible, con una corrupción que nos ubica más bien por debajo de los cien países más corruptos del planeta. Los K nos llevaron tan lejos que ya nadie quiere hablar con claridad y coraje del camino de retorno (¿Retorno a donde? ¿ a que el Estado esté controlado por la oligarquía de familias patricias terratenientes a la que el tributa Posse, en vez de que esté controlado por millonarios de Sta Cruz y algunos socios cómplices?) indispensable que la Argentina tendrá que transitar, tarde o temprano. Muchos “garantistas” pagaron su lujo humanista con los cadáveres humanísimos de ciudadanos honestos acribillados (”cadáveres humanísimos de ciudadanos honestos acribillados”,¿ no es esta una frase tan miserablemente amarillista que ni el Diario Popular osaría publicar? Las que siguen también lo serán) delante mismo de sus hijos o padres, mujeres violadas y decenas de policías que mueren sin afecto oficial ni el respeto debido a su profesión imprescindible y peligrosa. Es curioso que, en la desnaturalización idiomática que viven los argentinos, los mismos dirigentes de la oposición hablen a media lengua y se fuguen hacia la prevención educativa, la recuperación del joven delincuente y la inclusión social (nada de pensar en solucionar un problema por sus causas, este hombre pide sangre, paredón…la prevención es un acto de cobardía..si si, ¡ha dicho eso!).
Son escamoteadores del tema, que se refugian en la indispensable acción recuperatoria, rehuyendo la batalla central. Mientras ellos quedan bien con la sociología indiscutible y omiten hablar de armas (antes parecía, ahora se confirma. quiere meter bala, está fuera de sí, un odio visceral lo recorre, y está destinado a todo aquel que amenace la idea del mundo que alguna vez abrigó, y con que alguna vez se abrigó. Un mundo que parece de fantasía. Los pobres y delincuentes son un estorbo para la imagen del mundo que él ama, por eso deben ser reprimidos. La represión parece ser la herramienta con la que el fue formado, y no tuvo la suerte de conocer otra más humana. Por eso es todo lo que tiene para ofrecernos) y medios de acción inmediato, todos los días nos revuelve y convulsiona la noticia del comerciante, padre, estudiante, baleado a mansalva por el asesino-joven (no el niño-asesino, porque cuando se asesina disparando sobre alguien indefenso, a los 14 o 16 años, no hay niño que valga, la entidad “asesino” prevalece sobre la edad biológica)(¿con qué autoridad dice semejante atrocidad? una frase tautológica que arroja una verdad que desafía y ofende a toda la Academia de la Psicología, del Derecho y de la Biologia, que de ninguna manera podría fundamentar).
Tal el caso del joven estudiante de Tigre que muere con un balazo en la cara en brazos de su desolada madre. ¿Cómo la Presidenta no tomó inmediatamente su helicóptero hacia esa madre para llevar consuelo y compromiso? Hoy el vandalismo, el piqueterismo politizado y la protesta de tantos desamparados se derraman por las calles con su perfil agresivo. El oficialismo culpable y la mayoría de susurrantes opositores no estuvieron a la altura de la batalla que exige el orden público en un país crispado y conflictivo (es decir que según él en un país en conflicto la batalla del Estado, su prioridad tiene que ser mantener el orden, que los que han sido violentados por políticas de Estado, no desordenen a los demás, que no jodan, que se jodan), donde nunca existió una cultura de respeto ciudadano.
El Gobierno empieza a padecer lo que sembró. Tal vez, al ex presidente Néstor Kirchner le espera el destino cómico de ser en sus finales políticos el restaurador de las leyes y del orden? La policía sale a la calle mal equipada. En algunas esquinas del conurbano, hay autos policiales estacionados sin agentes en su interior, como espantapájaros irrisorios (interesante, quizá haya tenido un arrebato de inspiración literaria en esa comparación).
No tienen armamento ni la convicción de ser el brazo armado del Estado, como lo siente cualquier policía del mundo, desde Pekín hasta Nueva York.El oficial del grupo Halcón que murió con un balazo en la cara (no cesa en su afán amarillista, se sube al barco de las muertes mediáticas, mientras son ignoradas al menos 8 muertes de niños , de hambre cada día. Si habláramos de responsabilidades de Estado, quizá muchas miradas exigirían empezar a priorizar eso y dirían que es el mayor de los crímenes) sabía que el delincuente que trataban de detener estaba armado. En efecto, éste se resistió. La policía no actuó con todo su poder y pagó con la muerte de un jefe. Este es apenas un ejemplo de esa inhibición previa que le impide actuar como toda policía en su tarea normal y ancestral. El gatillo fácil lo tienen en nuestro país los delincuentes (quizá en su euforia desenfrenada de consumir mediáticamente delitos amarillistas nunca se enteró que la policía argentina mata en casos de gatillo fácil a una persona cada 28 horas, según CORREPI ). La recuperación social y moral del delincuente es en todas partes (salvo en la Argentina) un episodio posterior al de desactivar su peligrosidad con la energía suficiente para que el representante del Estado y los ciudadanos o bienes amenazados no corran riesgos.La Argentina piensa mal. En muchos campos, vamos contra la experiencia y el buen sentido (la experiencia muestra en otros países que la mano dura que propone Posse no ha servido para bajar las tasas de delitos). Es el país que llega a la indefensión nacional para castigar a un ejército por hechos de hace cuatro décadas. Es el país que indemniza subrepticiamente a quienes participaron de un alzamiento contra el orden democrático. El mismo partido que ordenó aniquilar ese alzamiento siguiendo el pensamiento de defensa del Estado del propio Perón es el que ordenó indemnizar y exculpar a los subversivos(¿habrá que pensar que el inmaculado Partido Justicialista ha sido vilipendiado por los kirchner?, habrá sido traicionado en la supuesta tradición derechista que invoca Posse?). Muchos argentinos sobre todo, jóvenes que no vivieron los hechos recibieron una versión torcida(¿cual visión torcida? ¿Será la visión derecha la de justificar la dictadura en la que Posse participó?) . Por ese camino empiezan a creer que el orden es umbral de fascismo y la anarquía, saludable expresión de libertad (Orden, palabra estructural en la personalidad de este hombre¿Posse desearía que los jóvenes crean que orden es el actual saqueo legal de las riquezas de una sociedad por parte de una minoría de elite, como sucede casi desde los inicios del país?). No imaginan que democracia implica un riguroso orden. Sin orden como primer valor, la democracia naufraga inexorablemente (si pudiera este hombre reflexionar en vez de clamar por la imagen del mundo que le han enseñado y por la que milita, probablemente podría advertir que la distribución equitativa de la riqueza podría como consecuencia traer orden a una sociedad, pero no, él no lo ve, considera que se debe empezar por el orden, no hay registro en su artículo de la distribución o búsqueda de la igualdad).
Sea democracia socialista u organización liberal de la comunidad. Hace tiempo que la Argentina se arriesga a vivir más cerca del surrealismo que de la realidad. ¿Será una diversión gratuita o se pagará muy caro, en la medida en que el sector más humilde es el más golpeado por el irrealismo sentimental de los asesinos derrotados? (ya esta ultima frase es de un nivel de delirio tal que empezamos a dudar de la cordura de nuestro personaje, suponemos que se “ha dado máquina” a lo largo de la confección del texto y está al borde de un estado de delirio místico) ¿Qué hacer? ¿Qué cantidad de poder tendrá que tener el futuro gobierno democrático después de la demolición institucional de los K y la anarquización, desjerarquizació n e indisciplina que van de la misma familia al colegio, a la universidad, y que cubre tantos aspectos de la vida comunitaria?(¿qué cantidad de poder? ¿Estará sugiriendo que el poder de un gobierno democrático no va a ser suficiente? ¿estará deseando que vuelva a haber una dictadura sangrienta que venga a poner mano dura y orden, jerarquía y disciplina? )
© LA NACION
Este es nuestro nuevo ministro de Educación Porteño. Sus reflexiones no parecen mostrar un pelo de idoneidad para el puesto de Educación. Uno más bien intuye que Posse se realizaría más como director de un servicio penitenciario o de la policía, más que como Ministro de Educación. En esta interesante concepción de la democracia que tiene Posse podemos ver que no hay nada que le preocupe más que el orden, y que no parece que fuera capaz de encontrar ninguna relación entre el desorden y la desigualdad, o entre el delito y la desigualdad. Este último concepto no figura en su extenso desarrollo. Hay mucha violencia en sus palabras y el hecho de que esta persona esté en un puesto clave de la función pública parece ser una amenaza para la sociedad, o, más bien, un aumento de la amenaza que ya supone íntegramente el Ejecutivo Porteño
Lic. Hugo Maletta, para Comunicación Popular Noticias
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