Hola Taringueros hoy le quiero mostrar 8 Mitos Y Rumores
MITO I: Los heroicos americanos y sus aliados británicos ganaron la II guerra mundial, mientras que la campaña rusa fue algo secundario.
REALIDAD: Aunque el programa de préstamo y arriendo y los bombardeos estratégicos fueron muy útiles, la realidad es que la gran mayoría de soldados y aviadores alemanes lucharon y murieron en el frente del este.
Rüdiger Overmans en Deutsche militärische Verluste im Zweiten Weltkrieg estima que desde la campaña polaca hasta finales de 1944, el 75-80% del personal de todas las fuerzas armadas alemanas murió o desapareció en combate en el frente del este. Según las investigaciones de Krivosheev, a lo largo de la guerra, la gran mayoría de las divisiones alemanas se concentraron contra la Unión soviética. En 1942, por ejemplo, había 250 luchando en el Este y 15 en África del Norte. En 1943 había 257 en el este y 26 en Italia. Incluso en 1944 había más de 200 en el este frente a 50 divisiones sin todas sus fuerzas en el oeste. Desde junio de 1941 hasta junio de 1944, 505 divisiones alemanas (607 incluyendo a sus aliados) y 77000 cazas fueron destruidos en el este, frente a 176 divisiones y 23000 cazas en el oeste. Las dos batallas fundamentales, Stalingrado y El Alamein difieren en una escala de un factor 10.
Prestamo y arriendo: Una línea de la vida a la Unión soviética en 1942-1943
No se trata de menospreciar a los soldados aliados que lucharon y murieron para liberar al mundo del nazismo. En particular, los marinos que por el programa de Préstamo y arriendo, con un alto riesgo por los ataques submarinos, transportaron alimentos, camiones y aviones a rusia, lo cual tuvo un papel crucial para evitar su colapso en 1941-1942. La contribución aliada a la victoria soviética, tras es fin de la guerra fría, ha sido reconocida de buena gana por los líderes actuales rusos como Vladimir Putin y por la historiografía contemporánea. El Museo memorial de la Gran Guerra Patria en Moscú tiene una sección dedicada al programa de préstamo y arriendo. La película “Peregon” (Transporte) sobre las mujeres pilotos que traían cazas norteamericanos desde Alaska a Chukotka durante la guerra ha sido un gran éxito en Rusia. No olvidemos que los bombarderos americanos y británicos atacaron masivamente el potencial industrial bélico de Alemania con un elevado coste de bajas, lo que acortó significativamente la guerra (en Alemania se les acusa de haber matado a 600.000 personas, pero no tuvieron problemas en llevar a cabo una guerra de exterminio en el este donde fueron responsables de decenas de millones de víctimas).
MITO II: Los rusos simplemente lanzaron millones de soldados sin armas frente a los cañones alemanes.
REALIDAD: La mayoría de los soldados alemanes murieron, fueron heridos o tomados prisioneros en el frente del este. El ratio de pérdidas soviético frente al eje fue de 1,3:1. La URSS superó a Alemania en la producción de todos los tipos de armamentos.
Según el meticuloso trabajo post-soviético de G.I. Krivosheev (Soviet Casualties and Combat Losses) el número total de hombres (y en el caso soviético cerca de un millón de mujeres) que pasaron por las fuerzas armadas de la URSS fue de 34.476.700 y por las alemanas de 21.107.000. De ellos los muertos o desaparecidos en combate, prisioneros de guerra, y otros muertos fueron 11.285.057 para la URSS, 6.231700 para Alemania, 6.923700 para Alemania y los territorios ocupados y 8.649500 para todas las fuerzas del Eje en el frente del este. Por tanto, el ratio de pérdidas Soviéticas/Eje fue de 1,3:1. Lejos de las “hordas asiáticas” de la imaginación nazi y rusofóbica (por cierto, frente a la creencia popular, los ejércitos mongoles siempre eran algo más pequeños que sus enemigos, conseguían la victoria debido a su mayor movilidad y coordinación, no por su número).
El problema es que durante la guerra fría la historiografía del oeste fue dominada por las memorias de Tippelskirch, que escribió en los años 50 sobre unos ratios soviético-alemanes de 7:1 y un ratio de pérdidas de 10:1. Esto se ha reproducido hasta los años 90 (incluso por “historiadores” populares como Anthony Beevor), aunque hay que hacer notar que gente más profesional como Richard Overy están pendientes de una nueva investigación. Hay que onotar también que el 28% y 57% de las pérdidas soviéticas lo fueron en 1941 y 1942 respectivamente (según Krivosheev), el periodo en que el ejército soviético estaba relativamente desorganizado e inmóvil, mientras que el balance de pérdidas alemanas es el contrario, concentrado principalmente en 1944-1945.
La idea de que había dos soldados por cada rifle en el ejército rojo, como lo muestra la antihistórica película de propaganda “Enemigo a las puertas”, es totalmente un producto de la imaginación occidental. De 1939 a 1945 la URSS superó a Alemania en la producción de aviones (en un factor de 1,3), tanques (1,7), cañones motorizados (2,2), artillería (3,2) y morteros (5,5). De hecho, el ejercito rojo estuvo mejor equipado que la Wehrmacht (fuentes: Richard Ovey, Why the Allies Won; Chris Chant, Small Arms).
MITO III: los alemanes lucharon con honor y dignidad en el frente del este, mientras que los rusos mataban a los prisionerso de guerra alemanes y saqueaban y violaban a las mujeres en Alemania.
REALIDAD: La Gran Guerra Patria fue una guerra total, más brutal que ninguna otra vista en el oeste por cualquier orden de magnitud. Los cientos de miles de civiles alemanes y prisioneros de guerra muertos a manos soviéticas, aunque trágicos, no son nada frente a los 15-20 millones de civiles soviéticos muertos y el ratio del 60% de prisioneros de guerra soviéticos muertos en los campos alemanes. Comparados con estas cifras, las del ejército rojo en el este de Alemania son pequeñas.
Uno de los mayores crímenes de guerra en Europa occidental fue la masacre de Oradour-sur-Glane, en donde fueron asesinados 642 civiles por un batallos de Waffen SS. En una sola región en el este, en Bielorrusia, con una población del 205 de la francesa, hubo el equivalente de más de 3000 Oradours. 2.230.000 personas fueron asesinadas en Bielorrusia durante los 3 años de la ocupación alemana, un cuarto de su población. Al menos 5.295 poblaciones bielorrusas fueron destruidas por los nazis y 600 pueblos como Khatyn fueron aniquilados con toda su población bajo la cubierta de operaciones contra partisanos.
La Academia de Ciencias de Rusia publicó un informe en 1995 sobre las víctimas en la URSS a manos alemanas que, incluyendo judíos, totalizaba 13,7 millones de muertos, el 20% de los 68 millones de habitantes de la parte ocupada de la URSS. Habría 3 millones adicionales muertos por hambre en la parte no ocupada.
MITO IV: El curso principal de la descripción occidental del frente del este durante la II guerra mundial estaba realizado por historiadores académicos y es en lo fundamental objetivo y correcto.
REALIDAD: Las exigencias de la guerra fría, unidad con el tradicional anticomunismo estadounidense llevaron a que muchos americanos simpatizaran con la descripción alemanea de la guerra. En particular los oficiales de la Wehrmacht hablaban y escribían sobre el ejército alemán como no cómplice de los crímenes de guerra nazis para unir a la Alemania Occidental (y sus propias carreras) a la Alianza Occidental en terminos de igualdad. Las complicidades y compromisos del ejército en el genocidio del este fueron disfrazados con una imagen kitsch del soldado alemán como un patriota que defendía la familia y la patria de las hordas bolcheviques. El ejército y los políticos estadounidenses lo aceptaron porque se enfrentaban a una lucha ideológica y a una posible tercera guerra mundial en Europa contra la Unión Soviética. Aunque hay trabajos académicos occidentales serios y razonablemente objetivos sobre el frente del este, la cultura popular sigue dominada por las memorias de alemanes y romanticismos ahistóricos.
MITO V: la campaña bélica alemana a la Unión Soviética estuvo signada por algunos errores enormes como el “capricho” de Hitler por tomar Stalingrado debido a que presentía que la caída de esa ciudad —que nunca se produjo— podía proporcionar un golpe simbólico muy rudo a Stalin.
REALIDAD: la toma de Stalingrado tenía que ver con una realidad estratégica pues la actual Volgogrado estaba situada en el punto más occidental del río Volga, por medio del cual se transportaba el petróleo del Cáucaso hasta los más importantes centros urbanos rusos.
Cortar los suministros establecidos mediante el Volga podía paralizar a la Unión Soviética y acabar mucho antes la guerra. Stalingrado, entonces, no era apetecible por un “valor simbólico”.
Sin embargo, la fractura en dos del "frente soviético sur" que Hitler había establecido antes como unificado> produjo efectos desastrosos para Alemania: el fraccionamiento de las tropas en dos columnas diferentes que se dirigieron a Stalingrado y al Cáucaso debilitó su ataque, con lo que Hitler se quedó sin tomar esa ciudad — por lo tanto sin poder cortar el suministro de petróleo a Moscú— y sin los pozos petroleros del Cáucaso los que de haber sido tomados podrían haber supuesto la victoria.
MITO VI: El origen de la Segunda Guerra Mundial debe buscarse en el ascenso de Hitler al poder en Alemania en 1933.
REALIDAD: El origen de la Segunda Guerra debe buscarse en el Tratado de Paz de Versalles de 1919, cuando tras la Primera Guerra se impusieron a Alemania durísimas sanciones económicas relacionadas con el pago de los costos de la guerra a Gran Bretaña, con el fin de que ese país pudiera a su vez saldar las deudas que había contraído sobre todo con la banca Morgan durante la confrontación.
Ello y la pérdida de grandes territorios por parte de Alemania y el imperio ruso merced al Tratado de Versalles generaron las condiciones objetivas para otra guerra.
RUMOR I: Göring sobrevoló Londres en persona durante la batalla de Inglaterra
HISTORIA: La historia de que Göring sobrevoló Londres en persona durante la batalla de Inglaterra forma pan te también de la rumorología popular. Ese rumor, que se repitió durante toda la guerra, surgió tras darse a conocer un informe falso de una agencia de prensa alemana. El informe decía que el comandante en jefe de la Luftwaffe había pilotado un Junkers 88 sobre la capital el 15 de septiembre, escoltado por dos cazabombarderos. En 1942, en Plymouth algunos dijeron ser capaces de identificar el avión de Göring por el característico sonido de su motor. Un anciano trabajador de Plynouth decía incluso que había encontrado a Göring en un refugio antiaéreo. Este cuento se lo contaron a André Savignon, un escritor francés refugiado que vivió en la ciudad:
Tres semanas antes, durante un ataque aéreo nocturno, se dirigió a un refugio -hacia el que me señalaba en ese momento— que estaba del otro lado del parque. Su linterna iluminó a otro ocupante, un hombre muy gordo sentado en un banco que intentaba deshacerse el nudo del zapato. Él cruzó la sala y ayudó al extranjero y así se dio cuenta que llevaba botas hasta la rodilla como las que llevan los pilotos, y parecían hechas fuera del país Los dos hombres comenzaron a hablar. Mi interlocutor, que admitía estar temblando, asustado por las bombas, presagiaba con pesimismo: «Van a volver muy pronto».
«No», contestó el otro. «No, no van a volver porque han acabado su trabajo. Te lo puedo asegurar; amigo.»
El vejo miró al extranjero, que además de su acento tenía un aire peculiar. De pronto se dio cuenta: «Yo he visto esta cara en los periódicos». Yo creo que es él... ¡Sí! ¡Herman Göring! Se había lanzado en paracaídas para revisar los daños causados. «Entonces me levanté v me fui corriendo. Y créeme cuando te digo que oí una risa diabólica detrás de mí.»
RUMOR II: Ineficazia de la Armée de 1'Air
HISTORIA: En 1939, Francia alineó 2.342 tanques contra 2.171 de los alemanes, una formidable fuerza acorazada que incluía el rápido v bien equipado Somua S35 y los modelos Char B 1 que eran superiores a todos los británicos y a la mayoría de los alemanes. La situación era similar en el aire. Para la invasión de Francia, la Luftwaffe alineó un total de 2.670 aviones, de los cuales 1.000 eran cazas, contra los 3.289 modernos aviones de la Armée de que contaba con no menos de 2.122 cazas. No tiene ningún sentido el comentario que hizo el jefe del Ejército del Aire, el general Joseph Vuillemin, al decir que «nuestras fuerzas aéreas son inferiores en una proporción de cinco a uno», en especial porque lo dijo entre el 10 de mayo y el 12 de junio, momento en que los franceses se hicieron con 668 nuevos cazas, con lo que sus fuerzas aéreas eran superiores en la batalla. Aunque se dice que la RAF apenas actuó durante la Batalla de Francia y sobre Dunkerke, sus pérdidas durante el combate fueron mayores que las de la Fuerza Aérea francesa.
¿Por qué fue entonces tan poco eficaz la Armée de 1'Air en mayo de 1940? La respuesta es simple: menos de un cuarto de sus fuerzas fueron enviadas a la batalla en el nordeste. En cuanto al resto, los tempranos ataques de la Luftwaffe contra los aeródromos franceses obligaron a dispersar de forma desordenada los aviones intactos por los aeropuertos civiles, las bases de reserva y los campos de entrenamiento. Los repartos desde las fábricas fueron desviados de las unidades primera línea a zonas seguras. De este modo, fueron vistos 150 caras aparcados en Tours cuando la batalla tenía lugar 300 kilómetros al nordeste, aún más, tras el armisticio unos 1.700 aviones de combate fueron descubiertos en los aeródromos de la zona no ocupada. La Comisión de Control italiana, informó en 1940 que habían encontrado en el norte de África más de 2.648 modernos aviones de combate franceses, entre ellos más de 700 cazas, muchos sin estrenar.
MITO I: Los heroicos americanos y sus aliados británicos ganaron la II guerra mundial, mientras que la campaña rusa fue algo secundario.
REALIDAD: Aunque el programa de préstamo y arriendo y los bombardeos estratégicos fueron muy útiles, la realidad es que la gran mayoría de soldados y aviadores alemanes lucharon y murieron en el frente del este.
Rüdiger Overmans en Deutsche militärische Verluste im Zweiten Weltkrieg estima que desde la campaña polaca hasta finales de 1944, el 75-80% del personal de todas las fuerzas armadas alemanas murió o desapareció en combate en el frente del este. Según las investigaciones de Krivosheev, a lo largo de la guerra, la gran mayoría de las divisiones alemanas se concentraron contra la Unión soviética. En 1942, por ejemplo, había 250 luchando en el Este y 15 en África del Norte. En 1943 había 257 en el este y 26 en Italia. Incluso en 1944 había más de 200 en el este frente a 50 divisiones sin todas sus fuerzas en el oeste. Desde junio de 1941 hasta junio de 1944, 505 divisiones alemanas (607 incluyendo a sus aliados) y 77000 cazas fueron destruidos en el este, frente a 176 divisiones y 23000 cazas en el oeste. Las dos batallas fundamentales, Stalingrado y El Alamein difieren en una escala de un factor 10.
Prestamo y arriendo: Una línea de la vida a la Unión soviética en 1942-1943
No se trata de menospreciar a los soldados aliados que lucharon y murieron para liberar al mundo del nazismo. En particular, los marinos que por el programa de Préstamo y arriendo, con un alto riesgo por los ataques submarinos, transportaron alimentos, camiones y aviones a rusia, lo cual tuvo un papel crucial para evitar su colapso en 1941-1942. La contribución aliada a la victoria soviética, tras es fin de la guerra fría, ha sido reconocida de buena gana por los líderes actuales rusos como Vladimir Putin y por la historiografía contemporánea. El Museo memorial de la Gran Guerra Patria en Moscú tiene una sección dedicada al programa de préstamo y arriendo. La película “Peregon” (Transporte) sobre las mujeres pilotos que traían cazas norteamericanos desde Alaska a Chukotka durante la guerra ha sido un gran éxito en Rusia. No olvidemos que los bombarderos americanos y británicos atacaron masivamente el potencial industrial bélico de Alemania con un elevado coste de bajas, lo que acortó significativamente la guerra (en Alemania se les acusa de haber matado a 600.000 personas, pero no tuvieron problemas en llevar a cabo una guerra de exterminio en el este donde fueron responsables de decenas de millones de víctimas).
MITO II: Los rusos simplemente lanzaron millones de soldados sin armas frente a los cañones alemanes.
REALIDAD: La mayoría de los soldados alemanes murieron, fueron heridos o tomados prisioneros en el frente del este. El ratio de pérdidas soviético frente al eje fue de 1,3:1. La URSS superó a Alemania en la producción de todos los tipos de armamentos.
Según el meticuloso trabajo post-soviético de G.I. Krivosheev (Soviet Casualties and Combat Losses) el número total de hombres (y en el caso soviético cerca de un millón de mujeres) que pasaron por las fuerzas armadas de la URSS fue de 34.476.700 y por las alemanas de 21.107.000. De ellos los muertos o desaparecidos en combate, prisioneros de guerra, y otros muertos fueron 11.285.057 para la URSS, 6.231700 para Alemania, 6.923700 para Alemania y los territorios ocupados y 8.649500 para todas las fuerzas del Eje en el frente del este. Por tanto, el ratio de pérdidas Soviéticas/Eje fue de 1,3:1. Lejos de las “hordas asiáticas” de la imaginación nazi y rusofóbica (por cierto, frente a la creencia popular, los ejércitos mongoles siempre eran algo más pequeños que sus enemigos, conseguían la victoria debido a su mayor movilidad y coordinación, no por su número).
El problema es que durante la guerra fría la historiografía del oeste fue dominada por las memorias de Tippelskirch, que escribió en los años 50 sobre unos ratios soviético-alemanes de 7:1 y un ratio de pérdidas de 10:1. Esto se ha reproducido hasta los años 90 (incluso por “historiadores” populares como Anthony Beevor), aunque hay que hacer notar que gente más profesional como Richard Overy están pendientes de una nueva investigación. Hay que onotar también que el 28% y 57% de las pérdidas soviéticas lo fueron en 1941 y 1942 respectivamente (según Krivosheev), el periodo en que el ejército soviético estaba relativamente desorganizado e inmóvil, mientras que el balance de pérdidas alemanas es el contrario, concentrado principalmente en 1944-1945.
La idea de que había dos soldados por cada rifle en el ejército rojo, como lo muestra la antihistórica película de propaganda “Enemigo a las puertas”, es totalmente un producto de la imaginación occidental. De 1939 a 1945 la URSS superó a Alemania en la producción de aviones (en un factor de 1,3), tanques (1,7), cañones motorizados (2,2), artillería (3,2) y morteros (5,5). De hecho, el ejercito rojo estuvo mejor equipado que la Wehrmacht (fuentes: Richard Ovey, Why the Allies Won; Chris Chant, Small Arms).
MITO III: los alemanes lucharon con honor y dignidad en el frente del este, mientras que los rusos mataban a los prisionerso de guerra alemanes y saqueaban y violaban a las mujeres en Alemania.
REALIDAD: La Gran Guerra Patria fue una guerra total, más brutal que ninguna otra vista en el oeste por cualquier orden de magnitud. Los cientos de miles de civiles alemanes y prisioneros de guerra muertos a manos soviéticas, aunque trágicos, no son nada frente a los 15-20 millones de civiles soviéticos muertos y el ratio del 60% de prisioneros de guerra soviéticos muertos en los campos alemanes. Comparados con estas cifras, las del ejército rojo en el este de Alemania son pequeñas.
Uno de los mayores crímenes de guerra en Europa occidental fue la masacre de Oradour-sur-Glane, en donde fueron asesinados 642 civiles por un batallos de Waffen SS. En una sola región en el este, en Bielorrusia, con una población del 205 de la francesa, hubo el equivalente de más de 3000 Oradours. 2.230.000 personas fueron asesinadas en Bielorrusia durante los 3 años de la ocupación alemana, un cuarto de su población. Al menos 5.295 poblaciones bielorrusas fueron destruidas por los nazis y 600 pueblos como Khatyn fueron aniquilados con toda su población bajo la cubierta de operaciones contra partisanos.
La Academia de Ciencias de Rusia publicó un informe en 1995 sobre las víctimas en la URSS a manos alemanas que, incluyendo judíos, totalizaba 13,7 millones de muertos, el 20% de los 68 millones de habitantes de la parte ocupada de la URSS. Habría 3 millones adicionales muertos por hambre en la parte no ocupada.
MITO IV: El curso principal de la descripción occidental del frente del este durante la II guerra mundial estaba realizado por historiadores académicos y es en lo fundamental objetivo y correcto.
REALIDAD: Las exigencias de la guerra fría, unidad con el tradicional anticomunismo estadounidense llevaron a que muchos americanos simpatizaran con la descripción alemanea de la guerra. En particular los oficiales de la Wehrmacht hablaban y escribían sobre el ejército alemán como no cómplice de los crímenes de guerra nazis para unir a la Alemania Occidental (y sus propias carreras) a la Alianza Occidental en terminos de igualdad. Las complicidades y compromisos del ejército en el genocidio del este fueron disfrazados con una imagen kitsch del soldado alemán como un patriota que defendía la familia y la patria de las hordas bolcheviques. El ejército y los políticos estadounidenses lo aceptaron porque se enfrentaban a una lucha ideológica y a una posible tercera guerra mundial en Europa contra la Unión Soviética. Aunque hay trabajos académicos occidentales serios y razonablemente objetivos sobre el frente del este, la cultura popular sigue dominada por las memorias de alemanes y romanticismos ahistóricos.
MITO V: la campaña bélica alemana a la Unión Soviética estuvo signada por algunos errores enormes como el “capricho” de Hitler por tomar Stalingrado debido a que presentía que la caída de esa ciudad —que nunca se produjo— podía proporcionar un golpe simbólico muy rudo a Stalin.
REALIDAD: la toma de Stalingrado tenía que ver con una realidad estratégica pues la actual Volgogrado estaba situada en el punto más occidental del río Volga, por medio del cual se transportaba el petróleo del Cáucaso hasta los más importantes centros urbanos rusos.
Cortar los suministros establecidos mediante el Volga podía paralizar a la Unión Soviética y acabar mucho antes la guerra. Stalingrado, entonces, no era apetecible por un “valor simbólico”.
Sin embargo, la fractura en dos del "frente soviético sur" que Hitler había establecido antes como unificado> produjo efectos desastrosos para Alemania: el fraccionamiento de las tropas en dos columnas diferentes que se dirigieron a Stalingrado y al Cáucaso debilitó su ataque, con lo que Hitler se quedó sin tomar esa ciudad — por lo tanto sin poder cortar el suministro de petróleo a Moscú— y sin los pozos petroleros del Cáucaso los que de haber sido tomados podrían haber supuesto la victoria.
MITO VI: El origen de la Segunda Guerra Mundial debe buscarse en el ascenso de Hitler al poder en Alemania en 1933.
REALIDAD: El origen de la Segunda Guerra debe buscarse en el Tratado de Paz de Versalles de 1919, cuando tras la Primera Guerra se impusieron a Alemania durísimas sanciones económicas relacionadas con el pago de los costos de la guerra a Gran Bretaña, con el fin de que ese país pudiera a su vez saldar las deudas que había contraído sobre todo con la banca Morgan durante la confrontación.
Ello y la pérdida de grandes territorios por parte de Alemania y el imperio ruso merced al Tratado de Versalles generaron las condiciones objetivas para otra guerra.
RUMOR I: Göring sobrevoló Londres en persona durante la batalla de Inglaterra
HISTORIA: La historia de que Göring sobrevoló Londres en persona durante la batalla de Inglaterra forma pan te también de la rumorología popular. Ese rumor, que se repitió durante toda la guerra, surgió tras darse a conocer un informe falso de una agencia de prensa alemana. El informe decía que el comandante en jefe de la Luftwaffe había pilotado un Junkers 88 sobre la capital el 15 de septiembre, escoltado por dos cazabombarderos. En 1942, en Plymouth algunos dijeron ser capaces de identificar el avión de Göring por el característico sonido de su motor. Un anciano trabajador de Plynouth decía incluso que había encontrado a Göring en un refugio antiaéreo. Este cuento se lo contaron a André Savignon, un escritor francés refugiado que vivió en la ciudad:
Tres semanas antes, durante un ataque aéreo nocturno, se dirigió a un refugio -hacia el que me señalaba en ese momento— que estaba del otro lado del parque. Su linterna iluminó a otro ocupante, un hombre muy gordo sentado en un banco que intentaba deshacerse el nudo del zapato. Él cruzó la sala y ayudó al extranjero y así se dio cuenta que llevaba botas hasta la rodilla como las que llevan los pilotos, y parecían hechas fuera del país Los dos hombres comenzaron a hablar. Mi interlocutor, que admitía estar temblando, asustado por las bombas, presagiaba con pesimismo: «Van a volver muy pronto».
«No», contestó el otro. «No, no van a volver porque han acabado su trabajo. Te lo puedo asegurar; amigo.»
El vejo miró al extranjero, que además de su acento tenía un aire peculiar. De pronto se dio cuenta: «Yo he visto esta cara en los periódicos». Yo creo que es él... ¡Sí! ¡Herman Göring! Se había lanzado en paracaídas para revisar los daños causados. «Entonces me levanté v me fui corriendo. Y créeme cuando te digo que oí una risa diabólica detrás de mí.»
RUMOR II: Ineficazia de la Armée de 1'Air
HISTORIA: En 1939, Francia alineó 2.342 tanques contra 2.171 de los alemanes, una formidable fuerza acorazada que incluía el rápido v bien equipado Somua S35 y los modelos Char B 1 que eran superiores a todos los británicos y a la mayoría de los alemanes. La situación era similar en el aire. Para la invasión de Francia, la Luftwaffe alineó un total de 2.670 aviones, de los cuales 1.000 eran cazas, contra los 3.289 modernos aviones de la Armée de que contaba con no menos de 2.122 cazas. No tiene ningún sentido el comentario que hizo el jefe del Ejército del Aire, el general Joseph Vuillemin, al decir que «nuestras fuerzas aéreas son inferiores en una proporción de cinco a uno», en especial porque lo dijo entre el 10 de mayo y el 12 de junio, momento en que los franceses se hicieron con 668 nuevos cazas, con lo que sus fuerzas aéreas eran superiores en la batalla. Aunque se dice que la RAF apenas actuó durante la Batalla de Francia y sobre Dunkerke, sus pérdidas durante el combate fueron mayores que las de la Fuerza Aérea francesa.
¿Por qué fue entonces tan poco eficaz la Armée de 1'Air en mayo de 1940? La respuesta es simple: menos de un cuarto de sus fuerzas fueron enviadas a la batalla en el nordeste. En cuanto al resto, los tempranos ataques de la Luftwaffe contra los aeródromos franceses obligaron a dispersar de forma desordenada los aviones intactos por los aeropuertos civiles, las bases de reserva y los campos de entrenamiento. Los repartos desde las fábricas fueron desviados de las unidades primera línea a zonas seguras. De este modo, fueron vistos 150 caras aparcados en Tours cuando la batalla tenía lugar 300 kilómetros al nordeste, aún más, tras el armisticio unos 1.700 aviones de combate fueron descubiertos en los aeródromos de la zona no ocupada. La Comisión de Control italiana, informó en 1940 que habían encontrado en el norte de África más de 2.648 modernos aviones de combate franceses, entre ellos más de 700 cazas, muchos sin estrenar.
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