Una Introducción al estudio de: El Estado y La Revolución
I.¿Por qué estudiar al Estado?
La cuestión del Estado es el problema práctico y teórico decisivo para la vida, para la organización y para la lucha del proletariado y de los explotados.
El Estado juega un rol decisivo en la organización de la confiscación de los trabajadores (sistema impositivo, inflación, jubilación privada, reducción de los "servicios sociales", etc.). La explotación "extraeconómica" de los trabajadores por parte del Estado complementa y acentúa la que la clase obrera sufre directamente en la fábrica a manos de los capitalistas, y en la que el Estado juega también un papel decisivo al establecer las condiciones "medias" de esa explotación de los obreros por los capitalistas (topes y normas salariales, leyes de "flexibilización", de accidentes, de despidos, etc.).
Toda lucha seria de la clase obrera choca casi inmediatamente con el Estado (leyes, ordenanzas, decretos, jueces, y, en última instancia, policía y fuerzas armadas y de seguridad). Más aún, al establecer mediante leyes las condiciones y formas para organizar un sindicato o declarar una huelga, el Estado regimenta a la clase obrera aún antes de que ésta salga a la lucha. Luego, es el propio Estado (Ministerio de Trabajo, Interior, la Justicia) quien sanciona las "transgresiones" a las normas que él mismo determinó y castiga a los "infractores".
El Estado presenta todos estos atropellos cotidianos como necesarios para "el bien común", es decir el interés de toda la sociedad, incluso de los propios trabajadores. Como los obreros forman parte del "conjunto de la sociedad", el Estado los estaría defendiendo de sí mismos, de sus propios "excesos" y hasta de su propia "ignorancia" ... el mismo "argumento" que utilizaron la Corona española y la Iglesia católica para acometer la masacre de los indígenas de América Latina. (Esto que parece una obvia tontería es moneda corriente en boca de los funcionarios estatales: "los aumentos salariales provocan la inflación, que perjudica a los trabajadores", "para disminuir el empleo es necesario 'flexibilizar' las condiciones de trabajo", etc.).
Siendo el primer obstáculo que se interpone a la lucha obrera por limitar la explotación cotidiana, el Estado es, también, el último que se yergue frente a la revolución proletaria, es decir, la sublevación de los explotados para derrocar a la burguesía y acabar de raíz con la explotación del hombre por el hombre.
Una posición revolucionaria frente al Estado es, por todo esto, un requisito para la victoria. Es necesario, por lo tanto, estudiar qué cosa es el Estado.
La definición burguesa
La ciencia burguesa define al Estado como la "organización política de los pueblos".
Se trata de una definición a-histórica, y por lo tanto, falsa. Pasa por alto que existen o existieron "pueblos sin Estado" (los palestinos, por ejemplo), "pueblos divididos en dos Estados" (como hasta hace poco los alemanes), y "Estados de muchos pueblos" (como los imperios romano y de los zares). Pasa por alto, también, todos los estados intermedios entre los que acabamos de mencionar: por ejemplo, el pueblo kurdo carece de un Estado propio y se encuentra dividido entre tres Estados opresores (Turquía, Irak e Irán); los pueblos azerí e irlandés se encuentran divididos, una parte en un Estado propio, la otra bajo el dominio de un Estado opresor (Irán y Gran Bretaña respectivamente).
Esta definición, o también la clásica de Strasser (que se enseña en el primer año de Derecho) --"no puede entenderse la sociedad sin la existencia del Estado"-- revelan la completa bancarrota de la ciencia social burguesa. Esto porque pretenden que el Estado ha existido desde siempre, pasando por alto la existencia de todo un período histórico de la humanidad (que Marx y Engels denominaron "comunismo primitivo" en que los pueblos y las sociedades enteras se arreglaron muy bien sin la existencia de Estados. Estas sociedades se caracterizaron por la extrema igualdad entre sus miembros, la propiedad en común, la inexistencia de un poder coercitivo sobre sus miembros, todos los cuales estaban armados y tomaban sus decisiones en asamblea.
Hay que abandonar, entonces, por estéril, la definición de la ciencia burguesa sobre el Estado.
La teoría marxista del Estado
En 1859, en el prólogo de su Contribución a la Crítica de la Economía Política, Marx sintetizó lo que él mismo definió como "el resultado general a que llegué y que, una vez obtenido, me sirvió de hilo conductor en mis estudios". Allí, Marx señala que "Ni las relaciones jurídicas ni las formas de Estado pueden ser explicadas por sí mismas o por la pretendida evolución del espíritu humano; arraigan por el contrario, en las condiciones materiales de vida ... En la producción social de su existencia, los hombres establecen relaciones determinadas, necesarias, independientes de su voluntad, que corresponden a un cierto grado de desarrollo de las fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la cual se eleva un edificio jurídico y político, y a la que corresponden formas determinadas de conciencia social. El modo de producción de la vida material determina en general el desarrollo de la vida social,política e intelectual. No es la conciencia del hombre la que determina su existencia; por el contrario,
es su existencia social la que determina su conciencia. Al llegar a cierto grado de su desarrollo, las fuerzas productivas materiales de la sociedad chocan con las relaciones de producción existentes, o con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se desenvolvieron hasta ese momento, y que no son otra cosa que su expresión jurídica. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas que fueron hasta ayer, estas condiciones se transforman en pesadas trabas. Entonces comienza una época de revolución social."
LEER CURSO COMPLETO SOBRE "EL ESTADO Y LA REVOLUCIÓN" EN .PDF (26 págs)
I.¿Por qué estudiar al Estado?
La cuestión del Estado es el problema práctico y teórico decisivo para la vida, para la organización y para la lucha del proletariado y de los explotados.
El Estado juega un rol decisivo en la organización de la confiscación de los trabajadores (sistema impositivo, inflación, jubilación privada, reducción de los "servicios sociales", etc.). La explotación "extraeconómica" de los trabajadores por parte del Estado complementa y acentúa la que la clase obrera sufre directamente en la fábrica a manos de los capitalistas, y en la que el Estado juega también un papel decisivo al establecer las condiciones "medias" de esa explotación de los obreros por los capitalistas (topes y normas salariales, leyes de "flexibilización", de accidentes, de despidos, etc.).
Toda lucha seria de la clase obrera choca casi inmediatamente con el Estado (leyes, ordenanzas, decretos, jueces, y, en última instancia, policía y fuerzas armadas y de seguridad). Más aún, al establecer mediante leyes las condiciones y formas para organizar un sindicato o declarar una huelga, el Estado regimenta a la clase obrera aún antes de que ésta salga a la lucha. Luego, es el propio Estado (Ministerio de Trabajo, Interior, la Justicia) quien sanciona las "transgresiones" a las normas que él mismo determinó y castiga a los "infractores".
El Estado presenta todos estos atropellos cotidianos como necesarios para "el bien común", es decir el interés de toda la sociedad, incluso de los propios trabajadores. Como los obreros forman parte del "conjunto de la sociedad", el Estado los estaría defendiendo de sí mismos, de sus propios "excesos" y hasta de su propia "ignorancia" ... el mismo "argumento" que utilizaron la Corona española y la Iglesia católica para acometer la masacre de los indígenas de América Latina. (Esto que parece una obvia tontería es moneda corriente en boca de los funcionarios estatales: "los aumentos salariales provocan la inflación, que perjudica a los trabajadores", "para disminuir el empleo es necesario 'flexibilizar' las condiciones de trabajo", etc.).
Siendo el primer obstáculo que se interpone a la lucha obrera por limitar la explotación cotidiana, el Estado es, también, el último que se yergue frente a la revolución proletaria, es decir, la sublevación de los explotados para derrocar a la burguesía y acabar de raíz con la explotación del hombre por el hombre.
Una posición revolucionaria frente al Estado es, por todo esto, un requisito para la victoria. Es necesario, por lo tanto, estudiar qué cosa es el Estado.
La definición burguesa
La ciencia burguesa define al Estado como la "organización política de los pueblos".
Se trata de una definición a-histórica, y por lo tanto, falsa. Pasa por alto que existen o existieron "pueblos sin Estado" (los palestinos, por ejemplo), "pueblos divididos en dos Estados" (como hasta hace poco los alemanes), y "Estados de muchos pueblos" (como los imperios romano y de los zares). Pasa por alto, también, todos los estados intermedios entre los que acabamos de mencionar: por ejemplo, el pueblo kurdo carece de un Estado propio y se encuentra dividido entre tres Estados opresores (Turquía, Irak e Irán); los pueblos azerí e irlandés se encuentran divididos, una parte en un Estado propio, la otra bajo el dominio de un Estado opresor (Irán y Gran Bretaña respectivamente).
Esta definición, o también la clásica de Strasser (que se enseña en el primer año de Derecho) --"no puede entenderse la sociedad sin la existencia del Estado"-- revelan la completa bancarrota de la ciencia social burguesa. Esto porque pretenden que el Estado ha existido desde siempre, pasando por alto la existencia de todo un período histórico de la humanidad (que Marx y Engels denominaron "comunismo primitivo" en que los pueblos y las sociedades enteras se arreglaron muy bien sin la existencia de Estados. Estas sociedades se caracterizaron por la extrema igualdad entre sus miembros, la propiedad en común, la inexistencia de un poder coercitivo sobre sus miembros, todos los cuales estaban armados y tomaban sus decisiones en asamblea.
Hay que abandonar, entonces, por estéril, la definición de la ciencia burguesa sobre el Estado.
La teoría marxista del Estado
En 1859, en el prólogo de su Contribución a la Crítica de la Economía Política, Marx sintetizó lo que él mismo definió como "el resultado general a que llegué y que, una vez obtenido, me sirvió de hilo conductor en mis estudios". Allí, Marx señala que "Ni las relaciones jurídicas ni las formas de Estado pueden ser explicadas por sí mismas o por la pretendida evolución del espíritu humano; arraigan por el contrario, en las condiciones materiales de vida ... En la producción social de su existencia, los hombres establecen relaciones determinadas, necesarias, independientes de su voluntad, que corresponden a un cierto grado de desarrollo de las fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la cual se eleva un edificio jurídico y político, y a la que corresponden formas determinadas de conciencia social. El modo de producción de la vida material determina en general el desarrollo de la vida social,política e intelectual. No es la conciencia del hombre la que determina su existencia; por el contrario,
es su existencia social la que determina su conciencia. Al llegar a cierto grado de su desarrollo, las fuerzas productivas materiales de la sociedad chocan con las relaciones de producción existentes, o con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se desenvolvieron hasta ese momento, y que no son otra cosa que su expresión jurídica. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas que fueron hasta ayer, estas condiciones se transforman en pesadas trabas. Entonces comienza una época de revolución social."
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