primero: que es el riñon???
Los riñones son órganos excretores de los vertebrados con forma de judía o habichuela. En el hombre, cada riñón tiene, aproximadamente, el tamaño de su puño cerrado.1
En los seres humanos, los riñones están situados en la parte posterior del abdomen. Hay dos, uno a cada lado de la columna vertebral. El riñón derecho descansa justo debajo del hígado y el izquierdo debajo del diafragma y adyacente al bazo. Sobre cada riñón hay una glándula suprarrenal. La asimetría dentro de la cavidad abdominal causada por el hígado, da lugar a que el riñón derecho esté levemente más abajo que el izquierdo. Los riñones están ubicados en el retroperitoneo, por lo que se sitúan detrás del peritoneo, la guarnición de la cavidad abdominal. Aproximadamente, están a la altura de la última vértebra dorsal y las primeras vértebras lumbares (de T12 a L3).[cita requerida] Los polos superiores de los riñones están protegidas, parcialmente, por las costillas 11 y 12, y cada riñón es rodeado por dos capas de grasa (perirrenal y pararrenal) que ayudan a amortiguarlos.[cita requerida]
Los riñones filtran la sangre del aparato circulatorio y permiten la excreción, a través de la orina, de diversos residuos metabólicos del organismo (como son la urea, la creatinina, el potasio y el fósforo) por medio de un complejo sistema que incluye mecanismos de filtración, reabsorción y excreción. Diariamente los riñones procesan unos 200 litros de sangre para producir unos 2 litros de orina. La orina baja continuamente hacia la vejiga a través de unos conductos llamados uréteres. La vejiga almacena la orina hasta el momento de orinar.
Puede ocurrir la ausencia congénita de uno o ambos riñones, conocida como agenesia renal unilateral o bilateral. En casos muy raros, es posible haber desarrollado tres o cuatro riñones.2
Las especialidades médicas que estudian los riñones y las enfermedades que afectan al riñón se llaman urología y nefrología, esta última proviene del nombre griego antiguo para el riñón. El significado del adjetivo "relacionado con el riñón" proviene del latín renal
cual es su importancia??
El riñón es un órgano esencial para el mantenimiento del equilibrio del medio interno. Gracias a él filtramos, depuramos, reabsorbemos y eliminamos multitud de sustancias que entran en nuestro organismo o se producen por la acción de reacciones enzimáticas en nuestras células. Es un órgano noble, fundamental para conservar el balance hidrosalino, el equilibrio ácido-básico y la homeostasis en general del organismo. Garantizar su buen funcionamiento es vital para la salud en general y para preservar complicaciones cardiovasculares.
La unidad funcional del riñón es la nefrona. Está compuesta por el glomérulo, que es un ovillo capilar vascular con una arteriola aferente y otra eferente. La filtración de la sangre que lo atraviesa se recoge en la cápsula de Bowman. De ahí el producto filtrado sigue un recorrido a través del túbulo contorneado proximal, asa descendente y ascendente de Henle, túbulo contorneado distal y colectores de Bellini, que desembocan en la pelvis renal, para a través del uréter llegar a la vejiga de la orina. En esos túbulos, se suceden una serie de absorciones y secreciones de sustancias, con la consiguiente concentración y particular composición, hasta configurar finalmente la orina, que es expulsada del organismo por la micción.
De antiguo se conoció la relación entre enfermedades renales e hipertensión arterial. Se ha dicho que el riñón es víctima y verdugo a la vez de la hipertensión arterial, porque si bien de su patología puede derivarse un estado hipertensivo, no es menos cierto que una hipertensión mal controlada ocasiona a su vez daño renal, cerrándose un círculo vicioso. De manera que una alteración renal pudo ser la causa inicial de la hipertensión, pero ésta a su vez perpetúa el daño progresivo renal. Aparte de la importancia que el mantenimiento del equilibrio hidrosalino juega en el desarrollo de hipertensión, con la curva natriuresis/presión.
En el riñón se descubrió un sistema hormonal capital para el equilibrio de la presión arterial y sobre el que se actúa frecuentemente para controlar a los hipertensos. Es el sistema renina angiotensina, aldosterona. El aparato yuxtaglomerular recibe influencias de la concentración de sodio del túbulo contorneado (mecanismo quimiorreceptor) y de la presión de perfusión de la arteriola aferente del glomérulo (mecanismo barorreceptor), además de estímulos nerviosos simpáticos. Por cualquiera de estas vías puede liberar renina, que actúa sobre el angitensinógeno hepático para producir angiotensina I y ésta, por la acción de la enzima conversora de la angiotensina (ECA), se transforma en angiotensina II, que ejerce efectos presores por sí misma o por la estimulación en la secreción de aldosterona. La ECA, además, impide la degradación de la bradikinina, por lo que se potencia la vasodilatación.
Básicamente uno de los objetivos primordiales a los que nos enfrentamos en el control del riesgo cardiovascular es el de preservar, mantener o tratar de descender la presión intraglomerular. Es fácil comprender que si en la unidad más íntima del riñón, como es la nefrona, en el proceso de filtración se provoca un aumento de presión intraglomerular (hiperflitración). Esta situación altera el proceso de filtración normal, facilitando por el aumento de presión el paso al filtrado de sustancias que en condiciones normales se retienen, como pequeñas trazas de proteínas (albúmina), generándose inicialmente una microalbuminuria (presencia de pequeñas cantidades de albúmina en orina. Menos de 300 mg/24 horas), para evolucionar, en estadíos más avanzados, a albuminuria franca con el consiguiente deterioro renal.
sus partes:
enfermedades del riñon
[color=blue]La nefritis,[/color] o inflamación del riñón, es una de las enfermedades renales más frecuentes. Sus características principales son la presencia en la orina, en el examen microscópico, de albúmina (lo que se denomina albuminuria), hematíes y leucocitos, y cilindros hialinos o granulosos. Es mucho más frecuente en la infancia y adolescencia que en la edad adulta.
La forma más común de nefritis es la glomerulonefritis, que aparece con frecuencia entre las tres y las seis semanas después de una infección estreptocócica debido al mecanismo inmunológico (anticuerpos frente al estreptococo que dañan proteínas específicas del glomérulo). El paciente sufre escalofríos, fiebre, cefalea, dolor lumbar, hinchazón o edema de la cara, en especial alrededor de los ojos, náuseas y vómitos. La orina puede ser escasa y de aspecto turbio. El pronóstico suele ser positivo y la mayoría de los pacientes se recuperan sin secuelas, aunque en algunos casos evolucionan hacia una nefritis crónica. En este tipo de nefritis la lesión renal progresa durante años en los que el paciente está asintomático. Sin embargo, al final hay uremia (urea en sangre) e insuficiencia renal. Existe además otro grupo de glomerulonefritis de causa desconocida, quizá autoinmune, que tienen peor pronóstico y evolucionan con más rapidez hacia la insuficiencia renal.
Otro trastorno frecuente es el denominado síndrome nefrótico, en el que se pierden grandes cantidades de albúmina por la orina debido al aumento de la permeabilidad renal, con edema generalizado, aumento del colesterol en la sangre y un flujo de orina casi normal.
La hidronefrosis es el resultado de la obstrucción del flujo de orina en la vía excretora, que casi siempre es consecuencia de anomalías congénitas de los uréteres o de una hipertrofia prostática. La nefroesclerosis, o endurecimiento de las pequeñas arterias que irrigan el riñón, es un trastorno caracterizado por la presencia de albúmina, cilindros, y en ocasiones hematíes o leucocitos en la orina (hematuria y leucocituria). Por lo general se acompaña de enfermedad vascular hipertensiva. La lesión fundamental es la esclerosis de las pequeñas arterias del riñón con atrofia secundaria de los glomérulos y cambios patológicos en el tejido intersticial.
Los cálculos renales, o piedras en el riñón, se pueden formar en éste o en la pelvis renal por depósitos de cristales presentes en la orina. La mayoría de ellos son cristales de oxalato de calcio. La infección o una obstrucción, pueden desempeñar un importante papel en su formación. En algunas ocasiones aparecen cuando el nivel de calcio en la sangre se eleva de forma anormal como en los trastornos de las glándulas paratiroides. En otros casos aparecen cuando el nivel de ácido úrico en la sangre es demasiado alto (véase Gota), por lo general debido a una dieta inadecuada y un consumo excesivo de alcohol. La ingestión excesiva de calcio y oxalato en la dieta, junto con un aporte escaso de líquidos, pueden favorecer también la aparición de cálculos. Sin embargo, en la mayoría de los casos la causa es desconocida. Los cálculos pueden producir hemorragia, infección secundaria u obstrucción. Cuando su tamaño es pequeño, tienden a descender por el uréter hacia la vejiga asociados con un dolor muy intenso. El dolor cólico producido por los cálculos requiere tratamiento con analgésicos potentes o espasmolíticos, y puede aparecer de forma súbita tras el ejercicio muscular. Una vez que el cálculo alcanza la vejiga, es posible que sea expulsado por la orina de forma inadvertida, desapareciendo el dolor. Si el cálculo es demasiado grande para ser expulsado, es necesario recurrir a la cirugía o a la litotricia, procedimiento que utiliza ondas de choque generadas por un aparato localizado fuera del organismo, para desintegrar los cálculos.
La uremia es la intoxicación producida por la acumulación en la sangre de los productos de desecho que suelen ser eliminados por el riñón. Aparece en la fase final de las enfermedades crónicas del riñón y se caracteriza por somnolencia, cefalea (dolor de cabeza), náuseas, insomnio, espasmos, convulsiones y estado de coma. El pronóstico es negativo, sin embargo, el desarrollo de las diferentes técnicas de diálisis periódica en la década de 1980, cuyo objetivo es eliminar de la sangre los productos de desecho y toxinas, y la generalización de los trasplantes de riñón han supuesto un gran avance para estos pacientes. Véase Cirugía; Trasplante.
La pielonefritis es una infección bacteriana del riñón. La forma aguda se acompaña de fiebre, escalofríos, dolor en el lado afectado, micción frecuente y escozor al orinar. La pielonefritis crónica es una enfermedad de larga evolución, progresiva, por lo general asintomática (sin síntomas) y que puede conducir a la destrucción del riñón y a la uremia. La pielonefritis es más frecuente en diabéticos y más en mujeres que en hombres.
El tumor de Wilms, que es un tumor renal muy maligno, es más frecuente en los niños pequeños. Los últimos avances en su tratamiento han conseguido la curación de muchos niños con esta enfermedad. En el lupus eritematoso sistémico, que afecta sobre todo a mujeres en la cuarta década de la vida, el organismo produce anticuerpos que lesionan el riñón.
Características generales
Los riñones tienen de 10 a 12 cm de largo, 5 a 6 cm de ancho y de 3 a 4 cm de espesor (más o menos el tamaño de un puño cerrado)
Se encuentran en la región retroperitoneal.
Cada uno pesa unos 150 gramos.
Se rodean de una fina cápsula renal.
Están divididos en tres zonas diferentes: corteza, médula y pelvis.
Son dos glándulas en forma de habichuela.
Son de color rojo oscuro y se sitúan a ambos lados de la columna vertebral.
En la parte superior de cada riñón se encuentran las glándulas suprarrenales.
Las dos enfermedades más comunes que pueden llegar a afectarlo son la diabetes y la hipertensión
[size=18]Organización[/size]
En un adulto, cada riñón mide unos 12 centímetros de largo y 3 centímetros de grosor, 6 de ancho y pesa 150 gramos. El peso de los riñones equivale al 0.5% del peso corporal total de una persona. Los riñones son órganos con forma de judía o haba, y tienen un lado cóncavo mirando hacia adentro (intermedio). En este aspecto intermedio de cada riñón hay una abertura, llamada el hilio, que admite la arteria renal, la vena renal, los nervios, y el uréter.
La porción externa del riñón se llama corteza renal, que descansa directamente debajo de la cápsula de tejido conectivo blando del riñón. Profundamente en la corteza lóbulo renal. La extremidad de cada pirámide (llamada la papila) se vacía en un cáliz, y los cálices se vacían en la pelvis renal. La pelvis transmite la orina a la vejiga urinaria vía el uréter.
Partes del riñón:
1 Pirámide renal
2 Arteria eferente
3 Arteria renal
4 Vena renal
5 Hilum renal
6 Pelvis renal
7 Uréter
8 Cáliz menor
9 Cápsula renal
10 Cápsula renal inferior
11 Cápsula renal superior
12 Vena aferente
13 Nefrón
14 Cáliz menor
15 Cáliz mayor
16 Papila renal
17 Columna renal
Corteza
Parte externa del riñón que mide aproximadamente 1 cm. de grosor, de coloración rojo pardusca y fácilmente distinguible al corte de la parte interna o medular. Forma un arco de tejido situado inmediatamente bajo la cápsula renal. De ella surgen proyecciones que se sitúan entre las unidades individuales de la médula y se denominan columnas de Bertin.
Contiene el 75% de los glomérulos, los túbulos proximales y distales, recibe el 90% del flujo sanguíneo renal y su principal función es la filtración, la reabsorción activa-selectiva,y la secreción
Suministro de sangre
Cada riñón recibe su flujo de sangre de la arteria renal, dos de ellas se ramifican de la aorta abdominal. Al entrar en el hilum del riñón, la arteria renal se divide en arterias interlobares más pequeñas situadas entre las papilas renales. En la médula externa, las arterias interlobares se ramifican en las arterias arqueadas, que van a lo largo de la frontera entre la médula y la corteza renales, todavía emitiendo ramas más pequeñas, las arterias corticales radiales (a veces llamadas las arterias interlobulares). Las ramificaciones de estas arterias corticales son las arteriolas aferentes que proveen los tubos capilares glomerulares, que drenan en las arteriolas eferentes. Las arteriolas eferentes se dividen en los tubos capilares peritubulares que proporcionan una fuente extensa de sangre a la corteza. La sangre de estos tubos capilares se recoge en vénulas renales y sale del riñón por la vena renal. Las arteriolas eferentes de los glomeruli más cercanas a la médula (las que pertenecen a los nefrones juxtamedulares) envían ramas dentro de la médula, formando la vasa recta. El suministro de sangre está íntimamente ligado a la presión arterial.
saludos taringueros y cuiden sus riñones!!
Los riñones son órganos excretores de los vertebrados con forma de judía o habichuela. En el hombre, cada riñón tiene, aproximadamente, el tamaño de su puño cerrado.1
En los seres humanos, los riñones están situados en la parte posterior del abdomen. Hay dos, uno a cada lado de la columna vertebral. El riñón derecho descansa justo debajo del hígado y el izquierdo debajo del diafragma y adyacente al bazo. Sobre cada riñón hay una glándula suprarrenal. La asimetría dentro de la cavidad abdominal causada por el hígado, da lugar a que el riñón derecho esté levemente más abajo que el izquierdo. Los riñones están ubicados en el retroperitoneo, por lo que se sitúan detrás del peritoneo, la guarnición de la cavidad abdominal. Aproximadamente, están a la altura de la última vértebra dorsal y las primeras vértebras lumbares (de T12 a L3).[cita requerida] Los polos superiores de los riñones están protegidas, parcialmente, por las costillas 11 y 12, y cada riñón es rodeado por dos capas de grasa (perirrenal y pararrenal) que ayudan a amortiguarlos.[cita requerida]
Los riñones filtran la sangre del aparato circulatorio y permiten la excreción, a través de la orina, de diversos residuos metabólicos del organismo (como son la urea, la creatinina, el potasio y el fósforo) por medio de un complejo sistema que incluye mecanismos de filtración, reabsorción y excreción. Diariamente los riñones procesan unos 200 litros de sangre para producir unos 2 litros de orina. La orina baja continuamente hacia la vejiga a través de unos conductos llamados uréteres. La vejiga almacena la orina hasta el momento de orinar.
Puede ocurrir la ausencia congénita de uno o ambos riñones, conocida como agenesia renal unilateral o bilateral. En casos muy raros, es posible haber desarrollado tres o cuatro riñones.2
Las especialidades médicas que estudian los riñones y las enfermedades que afectan al riñón se llaman urología y nefrología, esta última proviene del nombre griego antiguo para el riñón. El significado del adjetivo "relacionado con el riñón" proviene del latín renal
cual es su importancia??
El riñón es un órgano esencial para el mantenimiento del equilibrio del medio interno. Gracias a él filtramos, depuramos, reabsorbemos y eliminamos multitud de sustancias que entran en nuestro organismo o se producen por la acción de reacciones enzimáticas en nuestras células. Es un órgano noble, fundamental para conservar el balance hidrosalino, el equilibrio ácido-básico y la homeostasis en general del organismo. Garantizar su buen funcionamiento es vital para la salud en general y para preservar complicaciones cardiovasculares.
La unidad funcional del riñón es la nefrona. Está compuesta por el glomérulo, que es un ovillo capilar vascular con una arteriola aferente y otra eferente. La filtración de la sangre que lo atraviesa se recoge en la cápsula de Bowman. De ahí el producto filtrado sigue un recorrido a través del túbulo contorneado proximal, asa descendente y ascendente de Henle, túbulo contorneado distal y colectores de Bellini, que desembocan en la pelvis renal, para a través del uréter llegar a la vejiga de la orina. En esos túbulos, se suceden una serie de absorciones y secreciones de sustancias, con la consiguiente concentración y particular composición, hasta configurar finalmente la orina, que es expulsada del organismo por la micción.
De antiguo se conoció la relación entre enfermedades renales e hipertensión arterial. Se ha dicho que el riñón es víctima y verdugo a la vez de la hipertensión arterial, porque si bien de su patología puede derivarse un estado hipertensivo, no es menos cierto que una hipertensión mal controlada ocasiona a su vez daño renal, cerrándose un círculo vicioso. De manera que una alteración renal pudo ser la causa inicial de la hipertensión, pero ésta a su vez perpetúa el daño progresivo renal. Aparte de la importancia que el mantenimiento del equilibrio hidrosalino juega en el desarrollo de hipertensión, con la curva natriuresis/presión.
En el riñón se descubrió un sistema hormonal capital para el equilibrio de la presión arterial y sobre el que se actúa frecuentemente para controlar a los hipertensos. Es el sistema renina angiotensina, aldosterona. El aparato yuxtaglomerular recibe influencias de la concentración de sodio del túbulo contorneado (mecanismo quimiorreceptor) y de la presión de perfusión de la arteriola aferente del glomérulo (mecanismo barorreceptor), además de estímulos nerviosos simpáticos. Por cualquiera de estas vías puede liberar renina, que actúa sobre el angitensinógeno hepático para producir angiotensina I y ésta, por la acción de la enzima conversora de la angiotensina (ECA), se transforma en angiotensina II, que ejerce efectos presores por sí misma o por la estimulación en la secreción de aldosterona. La ECA, además, impide la degradación de la bradikinina, por lo que se potencia la vasodilatación.
Básicamente uno de los objetivos primordiales a los que nos enfrentamos en el control del riesgo cardiovascular es el de preservar, mantener o tratar de descender la presión intraglomerular. Es fácil comprender que si en la unidad más íntima del riñón, como es la nefrona, en el proceso de filtración se provoca un aumento de presión intraglomerular (hiperflitración). Esta situación altera el proceso de filtración normal, facilitando por el aumento de presión el paso al filtrado de sustancias que en condiciones normales se retienen, como pequeñas trazas de proteínas (albúmina), generándose inicialmente una microalbuminuria (presencia de pequeñas cantidades de albúmina en orina. Menos de 300 mg/24 horas), para evolucionar, en estadíos más avanzados, a albuminuria franca con el consiguiente deterioro renal.
sus partes:
enfermedades del riñon
[color=blue]La nefritis,[/color] o inflamación del riñón, es una de las enfermedades renales más frecuentes. Sus características principales son la presencia en la orina, en el examen microscópico, de albúmina (lo que se denomina albuminuria), hematíes y leucocitos, y cilindros hialinos o granulosos. Es mucho más frecuente en la infancia y adolescencia que en la edad adulta.
La forma más común de nefritis es la glomerulonefritis, que aparece con frecuencia entre las tres y las seis semanas después de una infección estreptocócica debido al mecanismo inmunológico (anticuerpos frente al estreptococo que dañan proteínas específicas del glomérulo). El paciente sufre escalofríos, fiebre, cefalea, dolor lumbar, hinchazón o edema de la cara, en especial alrededor de los ojos, náuseas y vómitos. La orina puede ser escasa y de aspecto turbio. El pronóstico suele ser positivo y la mayoría de los pacientes se recuperan sin secuelas, aunque en algunos casos evolucionan hacia una nefritis crónica. En este tipo de nefritis la lesión renal progresa durante años en los que el paciente está asintomático. Sin embargo, al final hay uremia (urea en sangre) e insuficiencia renal. Existe además otro grupo de glomerulonefritis de causa desconocida, quizá autoinmune, que tienen peor pronóstico y evolucionan con más rapidez hacia la insuficiencia renal.
Otro trastorno frecuente es el denominado síndrome nefrótico, en el que se pierden grandes cantidades de albúmina por la orina debido al aumento de la permeabilidad renal, con edema generalizado, aumento del colesterol en la sangre y un flujo de orina casi normal.
La hidronefrosis es el resultado de la obstrucción del flujo de orina en la vía excretora, que casi siempre es consecuencia de anomalías congénitas de los uréteres o de una hipertrofia prostática. La nefroesclerosis, o endurecimiento de las pequeñas arterias que irrigan el riñón, es un trastorno caracterizado por la presencia de albúmina, cilindros, y en ocasiones hematíes o leucocitos en la orina (hematuria y leucocituria). Por lo general se acompaña de enfermedad vascular hipertensiva. La lesión fundamental es la esclerosis de las pequeñas arterias del riñón con atrofia secundaria de los glomérulos y cambios patológicos en el tejido intersticial.
Los cálculos renales, o piedras en el riñón, se pueden formar en éste o en la pelvis renal por depósitos de cristales presentes en la orina. La mayoría de ellos son cristales de oxalato de calcio. La infección o una obstrucción, pueden desempeñar un importante papel en su formación. En algunas ocasiones aparecen cuando el nivel de calcio en la sangre se eleva de forma anormal como en los trastornos de las glándulas paratiroides. En otros casos aparecen cuando el nivel de ácido úrico en la sangre es demasiado alto (véase Gota), por lo general debido a una dieta inadecuada y un consumo excesivo de alcohol. La ingestión excesiva de calcio y oxalato en la dieta, junto con un aporte escaso de líquidos, pueden favorecer también la aparición de cálculos. Sin embargo, en la mayoría de los casos la causa es desconocida. Los cálculos pueden producir hemorragia, infección secundaria u obstrucción. Cuando su tamaño es pequeño, tienden a descender por el uréter hacia la vejiga asociados con un dolor muy intenso. El dolor cólico producido por los cálculos requiere tratamiento con analgésicos potentes o espasmolíticos, y puede aparecer de forma súbita tras el ejercicio muscular. Una vez que el cálculo alcanza la vejiga, es posible que sea expulsado por la orina de forma inadvertida, desapareciendo el dolor. Si el cálculo es demasiado grande para ser expulsado, es necesario recurrir a la cirugía o a la litotricia, procedimiento que utiliza ondas de choque generadas por un aparato localizado fuera del organismo, para desintegrar los cálculos.
La uremia es la intoxicación producida por la acumulación en la sangre de los productos de desecho que suelen ser eliminados por el riñón. Aparece en la fase final de las enfermedades crónicas del riñón y se caracteriza por somnolencia, cefalea (dolor de cabeza), náuseas, insomnio, espasmos, convulsiones y estado de coma. El pronóstico es negativo, sin embargo, el desarrollo de las diferentes técnicas de diálisis periódica en la década de 1980, cuyo objetivo es eliminar de la sangre los productos de desecho y toxinas, y la generalización de los trasplantes de riñón han supuesto un gran avance para estos pacientes. Véase Cirugía; Trasplante.
La pielonefritis es una infección bacteriana del riñón. La forma aguda se acompaña de fiebre, escalofríos, dolor en el lado afectado, micción frecuente y escozor al orinar. La pielonefritis crónica es una enfermedad de larga evolución, progresiva, por lo general asintomática (sin síntomas) y que puede conducir a la destrucción del riñón y a la uremia. La pielonefritis es más frecuente en diabéticos y más en mujeres que en hombres.
El tumor de Wilms, que es un tumor renal muy maligno, es más frecuente en los niños pequeños. Los últimos avances en su tratamiento han conseguido la curación de muchos niños con esta enfermedad. En el lupus eritematoso sistémico, que afecta sobre todo a mujeres en la cuarta década de la vida, el organismo produce anticuerpos que lesionan el riñón.
Características generales
Los riñones tienen de 10 a 12 cm de largo, 5 a 6 cm de ancho y de 3 a 4 cm de espesor (más o menos el tamaño de un puño cerrado)
Se encuentran en la región retroperitoneal.
Cada uno pesa unos 150 gramos.
Se rodean de una fina cápsula renal.
Están divididos en tres zonas diferentes: corteza, médula y pelvis.
Son dos glándulas en forma de habichuela.
Son de color rojo oscuro y se sitúan a ambos lados de la columna vertebral.
En la parte superior de cada riñón se encuentran las glándulas suprarrenales.
Las dos enfermedades más comunes que pueden llegar a afectarlo son la diabetes y la hipertensión
[size=18]Organización[/size]
En un adulto, cada riñón mide unos 12 centímetros de largo y 3 centímetros de grosor, 6 de ancho y pesa 150 gramos. El peso de los riñones equivale al 0.5% del peso corporal total de una persona. Los riñones son órganos con forma de judía o haba, y tienen un lado cóncavo mirando hacia adentro (intermedio). En este aspecto intermedio de cada riñón hay una abertura, llamada el hilio, que admite la arteria renal, la vena renal, los nervios, y el uréter.
La porción externa del riñón se llama corteza renal, que descansa directamente debajo de la cápsula de tejido conectivo blando del riñón. Profundamente en la corteza lóbulo renal. La extremidad de cada pirámide (llamada la papila) se vacía en un cáliz, y los cálices se vacían en la pelvis renal. La pelvis transmite la orina a la vejiga urinaria vía el uréter.
Partes del riñón:
1 Pirámide renal
2 Arteria eferente
3 Arteria renal
4 Vena renal
5 Hilum renal
6 Pelvis renal
7 Uréter
8 Cáliz menor
9 Cápsula renal
10 Cápsula renal inferior
11 Cápsula renal superior
12 Vena aferente
13 Nefrón
14 Cáliz menor
15 Cáliz mayor
16 Papila renal
17 Columna renal
Corteza
Parte externa del riñón que mide aproximadamente 1 cm. de grosor, de coloración rojo pardusca y fácilmente distinguible al corte de la parte interna o medular. Forma un arco de tejido situado inmediatamente bajo la cápsula renal. De ella surgen proyecciones que se sitúan entre las unidades individuales de la médula y se denominan columnas de Bertin.
Contiene el 75% de los glomérulos, los túbulos proximales y distales, recibe el 90% del flujo sanguíneo renal y su principal función es la filtración, la reabsorción activa-selectiva,y la secreción
Suministro de sangre
Cada riñón recibe su flujo de sangre de la arteria renal, dos de ellas se ramifican de la aorta abdominal. Al entrar en el hilum del riñón, la arteria renal se divide en arterias interlobares más pequeñas situadas entre las papilas renales. En la médula externa, las arterias interlobares se ramifican en las arterias arqueadas, que van a lo largo de la frontera entre la médula y la corteza renales, todavía emitiendo ramas más pequeñas, las arterias corticales radiales (a veces llamadas las arterias interlobulares). Las ramificaciones de estas arterias corticales son las arteriolas aferentes que proveen los tubos capilares glomerulares, que drenan en las arteriolas eferentes. Las arteriolas eferentes se dividen en los tubos capilares peritubulares que proporcionan una fuente extensa de sangre a la corteza. La sangre de estos tubos capilares se recoge en vénulas renales y sale del riñón por la vena renal. Las arteriolas eferentes de los glomeruli más cercanas a la médula (las que pertenecen a los nefrones juxtamedulares) envían ramas dentro de la médula, formando la vasa recta. El suministro de sangre está íntimamente ligado a la presión arterial.
saludos taringueros y cuiden sus riñones!!