Cómo matar el aburrimiento
Existen momentos en que la tele y la compu no ayudan en nada y no parecen ser entretenidas, ni tecnológicas y hasta parecen ser obsoletas. Para esos momentos de desgano total y aburrimiento te propongo algunos consejos.
1. Ir a visitar a una amiga que viva cerca es una de las principales cosas que podemos hacer y que nunca fallan. Obviamente primero debemos contar con el permiso de nuestros padres para no meternos en líos y para no preocuparlos.
2. Mandar algunos mensajes de texto también sirve, aunque siempre necesitamos el indispensable saldo o crédito en el teléfono, los mensajes de texto nos entretienen y nos mantienen un tanto concentrados.
3. Puedes comenzar a probarte tu ropa y ver posibles combinaciones de atuendo, ten por seguro que esto te ayudará a ver qué cosas ya han pasado de moda y ya no te quedan, así como a sacarle una utilidad mayor a la ropa que ya tienes.
4. Puedes poner un poco de música y ponerte a dibujar o pintar, no importa si no eres artista pues a veces un poco de inspiración basta para crear una obra maestra.
5. Preparar un postre también puede ser una opción, algo simple pero rico, así también podrás darles una sorpresa a tus padres o amigos que les endulzara el día.
6. Lo mas importante: resolver asuntos pendientes como leer un libro, ir a comprar algo o hacer una tarea, así podrás estar mas libre y sin preocupaciones.
Los síntomas del aburrimiento
Reconoce lo evidente: mantienes el tipo porque el sueldo no está mal y porque el puesto es seguro, pero no te lo pasas bien. Aprende a reconocer el aburrimiento y sé capaz de entusiasmarte aunque tu trabajo sea un peñazo.
Si quieres pertenecer al selecto club de gente que disfruta trabajando, lo primero que debes hacer es reconocer abiertamente en qué situación te encuentras. ¿Padeces alguno de estos síntomas?
1. ¿Dejas escapar la vida viendo pasar las oportunidades o eres de las que te apuntas a hacer todo lo que te parece interesante sin pensar que te vas a liar inútilmente?
2. ¿Sigues teniendo la misma inventiva que hace unos años? ¿Te pillan ya cansada las tareas y problemas de cada día?
3. ¿Has perdido interés por aprender y crecer en tu área profesional? ¿Estás contenta con lo que ya sabes hacer?
4. ¿Te dan miedo los cambios en tu horario, ritmo y estilo de trabajo? ¿Prefieres quedarte como estás?
5. Cuando comes con tus compañeros de trabajo, ¿os dedicáis a airear los pecados de la empresa y a quejaros?
La solución está en tus manos
Si has respondido que sí a la mayoría de las preguntas para detectar el aburrimiento, necesitas tomar medidas urgentes. La filosofía Fish te aconseja que sigas estas pautas de comportamiento si quieres recuperar energía, entusiasmo, productividad y creatividad.
1. Elige tu actitud. Convéncete de que, aunque no puedas escoger el trabajo que desempeñas, siempre puedes elegir con qué actitud lo vas a realizar. Puedes llegar a la oficina con una actitud voluble y tener un día deprimente, o estar de malhumor e irritar a tus compañeros. Pero también puedes elegir una actitud alegre y desenfadada y pasar un día fantástico. Es verdad que no podemos controlar cómo se van a comportar los demás, pero sí podemos elegir cómo les vamos a responder.
Además, cada día con tu actividad creas una obra de arte única con la que dejas tu marca indeleble en el mundo. Dentro de ti tienes más recursos de energía de los que nunca has utilizado, más talento del que nunca has aprovechado, más fuerza de la que nunca has puesto a prueba, y más que dar de lo que nunca has dado.
2. Juega. Se puede ser serio en el trabajo y, a la vez, pasarlo bien. Son muchas las ventajas de tener esta actitud: la gente feliz trata bien a los demás, pasarlo bien conduce a la creatividad, el tiempo pasa rápidamente, disfrutar con el trabajo es más sano, y la tarea que realizas se convierte en recompensa y no en un camino para las recompensas.
3. Alegra el día a los demás. En lugar de mantener la distancia con compañeros y clientes, entra en contacto con ellos, busca modos de incluirles en tu nueva manera de enfocar el trabajo. Centra la atención en que los demás estén bien, crea un flujo constante de sentimientos positivos. Atender bien a la gente te proporcionará la satisfacción que se siente cuando atiendes a otra persona. Si consigues hacer sonreír a alguien, has descubierto algo importante.
4. Vive el momento presente. Cuando estás presente te fijas más en la gente y puedes escucharla mejor. No desperdicies la vida pensando en la jubilación. Aprende a pasarlo bien y a ser feliz ahora, y a lo mejor lo consigues también en otras áreas de la vida.
