JORGE LUIS BORGES:
El 24 de agosto de 1899, a los ocho meses de gestación, nace en Buenos Aires Jorge Luis Borges en casa de Isidoro Acevedo, su abuelo paterno. Es bilingüe desde su infancia y aprenderá a leer en inglés antes que en castellano por influencia de su abuela materna de origen inglés.
Georgie, como es llamado en casa, tenía apenas seis años cuando dijo a su padre que quería ser escritor. A los siete años escribe en inglés un resumen de la mitología griega; a los ocho, La visera fatal, inspirado en un episodio del Quijote; a los nueve traduce del inglés "El príncipe feliz" de Oscar Wilde.
En 1914, y debido a su ceguera casi total, el padre se jubila y decide pasar una temporada con la familia en Europa. Debido a la guerra, se instalan en Ginebra donde Gerorgie escribirá algunos poemas en francés mientras estudia el bachillerato (1914-1918). Su primera publicación registrada es una reseña de tres libros españoles escrita en francés para ser publicada en un periódico ginebrino. Pronto empezará a publicar poemas y manifiestos en la prensa literaria de España, donde reside desde 1919 hasta 1921, año en que los Borges regresan a Buenos Aires. El joven poeta redescubre su ciudad natal, sobre todo los suburbios del Sur, poblados de compadritos. Empieza a escribir poemas sobre este descubrimiento(1), publicando su primer libro de poemas, Fervor de Buenos Aires (1923). Instalado definitivamente en su ciudad natal a partir de 1924, publicará algunas revistas literarias y con dos libros más, Luna de enfrente e Inquisiciones, establecerá ya en 1925 su reputación de jefe de la más joven vanguardia.
En los treinta años siguientes, Georgie se transforma en Borges; es decir: en uno de los más brillantes y más polémicos escritores de nuestra América. Cansado del ultraísmo (escuela experimental de poesía que se desarrolló a partir del cubismo y futurismo) que él mismo había traído de España, intenta fundar un nuevo tipo de regionalismo, enraizado en una perspectiva metafísica de la realidad. Escribe cuentos y poemas sobre el suburbio porteño, sobre el tango, sobre fatales peleas de cuchillo ("Hombre de la esquina rosada" (2),"El Puñal"(3)). Pronto se cansará también de este ismo y empezará a especular por escrito sobre la narrativa fantástica o mágica, hasta punto de producir durante dos décadas, 1930-1950, algunas de las más extraordinarias ficciones de este siglo (4) (Historia universal de la infamia,1935; Ficciones, 1935-1944; El Aleph, 1949; entre otros).
En 1961 comparte con Samuel Beckett el Premio Formentor otorgado por el Congreso Internacional de Editores, y que será el comienzo de su reputación en todo el mundo occidental. Recibirá luego el título de Commendatore por el gobierno italiano, el de Comandante de la Orden de las Letras y Artes por el gobierno francés, la Insignia de Caballero de la Orden del Imperio Británico y el Premio Cervantes, entre otros numerosísimos premios y títulos.
Una encuesta mundial publicada en 1970 por el Corriere della Sera revela que Borges obtiene allí más votos como candidato al Premio Nobel que Solzhenitsyn, a quien la Academia Sueca distinguirá ese año.
El 27 de Marzo de 1983 publica en el diario La Nación de Buenos Aires el relato "Agosto 25, 1983", en que profetiza su suicidio para esa fecha exacta. Preguntado tiempo más tarde sobre por qué no se había suicidado en la fecha anunciada, contesta lisamente: "Por cobardía". Ese mismo año la Academia sueca otorga el Premio Nobel a William Golding; uno de los académicos denuncia la mediocridad de la elección. Todos siguen preguntándose por qué Borges es sistemáticamente soslayado. El premio a Golding parece dar la razón a los que dudan de que los académicos suecos sepan realmente leer.
Jorge Luis Borges murió en Ginebra el 14 de junio de 1986.
Entre sus obras:
POESIA
Fervor de Buenos Aires (1923) En este libro de poemas, aparecido en 1923, Jorge Luis Borges prefigura todo lo que haría después. Así, entre los rostros y perfiles de Buenos Aires, encontrada en el encanto de los barrios periféricos y en el linde misteriosos donde el campo se hace ciudad, y la ciudad, campo, Borges celebra lo cotidiano y anuncia con versos de rara belleza su calidad de gran poeta. (Ed. Emecé)
Luna de enfrente (1925) Luna de Enfrente fue publicado por primera vez hace setenta años. Sus versos que en el inicio fueron criollos se modificaron con el tiempo. En el prólogo de 1925, Borges quiere justificar el título: "La luna (la una que camina con claridad, leí antenoche en Fray Luis de León) es ya emblema de poesía. El enfrente no la deprime, pero la urbaniza, la chista, la vuelve luna aporteñada, de todos. Así me gusta y así la suelo ver en la calle". (Ed. Emecé)
Cuaderno San Martín (1929) Cuaderno San Martín, así llamado en recuerdo del cuaderno escolar del mismo nombre, data de 1929. Sus poemas evocan también a Buenos Aires, pero ahora es la ciudad mítica e insustituible, atisbada en el diario trajinar. Con un lenguaje que se vuelve universal, Borges traza el carácter singular que aún perdura en la gran metrópoli de hoy. (Ed. Emecé)
El hacedor (1960) Quien quiera leer a Jorge Luis Borges por primera vez, encontrará que El Hacedor es quizás el libro más indicado. Sus composiciones breves ponen de manifiesto la maestría del artista -poeta en prosa y en verso- al igual que la del ensayista, o mejor dicho, la del escritor a secas, sutil, erudito y no pocas veces irónico. Con esta dualidad que le es característica, Borges propone, por un lado, su visión literaria universal, expresada en los temas vinculados a las literaturas inglesa, grecolatina y oriental, y por el otro, muestra su argentinismo nutrido del viejo Buenos Aires y del pasado nacional, evocado en episodios memorables. Balvanera y Plaza Once alternan con la parábola y el símbolo de sabor oriental, Homero con Rosas y Facundo, el atisbo filosófico con el pasajero recuerdo de un amorío. Como él mismo dice: "De cuantos libros he entregado a la imprenta, ningún, creo, es tan personal". (Ed. Emecé)
Para las seis cuerdas (1967)
El otro, el mismo (1969) Jorge Luis Borges reunió en El otro, el mismo los poemas escritos entre 1930 y 1967, con excepción de los publicados en El hacedor en 1960. El título expresa la idea del doble, que ya inspirara a otros grandes escritores, pero que Borges cifra en una conjetura: todos los hombres son el mismo hombre. Dice Octavio Paz: "Borges fue siempre el otro Borges desdoblado en otro Borges, hasta el infinito. [...] A través de variaciones prodigiosas y de repeticiones obsesivas, exploró sin cesar ese tema único: el hombre perdido en el laberinto de un tiempo hecho de cambios que son repeticiones, el hombre que se desvanece al contemplarse ante el espejo de la eternidad sin facciones [...] ...las obras del hombre y el hombre mismo no son sino configuraciones del tiempo evanescente... Era necesario que un gran poeta nos recordase que somos, juntamente, el arquero, la flecha y el blanco".* En la contratapa: *Octavio Paz, "El arquero, la flecha y el blanco: Jorge Luis Borges", revista Vuelta, 117, México, agosto de 1986. (Ed. Emecé)
Elogio de la sombra (1969) "La vejez (tal es el nombre que otros le dan) / puede ser el tiempo de nuestra dicha. / El animal ha muerto o casi ha muerto./ Quedan el hombre y el alma." Con estos versos Jorge Luis Borges inicia el poema "Elogio de la sombra" que da título a este volumen. En su prólogo escribe: "A los espejos, laberintos y espadas que ya prevé mi resignado lector se han agregado dos temas nuevos: la vejez y la ética..." Este libro reúne las composiciones en prosa y en verso escritas entre 1967 y 1969. Su publicación celebró los 70 años del autor y tuvo una gran acogida entre el público y la crítica. "Elogio de la sombra es la plenitud de Borges, su retorno a las cosas esenciales", escribió Félix Luna. A la edad que tiene Borges, cuando 'el animal ha muerto o casi ha muerto', queda de él lo más importante, es decir, el espíritu puro y las raíces. Entre estos dos límites extremos, su penumbra; esa sombra que 'se parece a la eternidad'".
El oro de los tigres (1972) "Con los años fueron dejándome/ Los otros hermosos colores/ Y ahora sólo me quedan/ La vaga luz, la inextricable sombra/ Y el oro del principio", escribe Jorge Luis Borges en el poema que da título a este libro. El oro de los tigres reúne una serie de poemas y textos breves en prosa escritos entre 1969 y 1972. Las sombras, reales y metafóricas, transitan sus páginas junto a varios otros temas y obsesiones familiares a la literatura borgeana: la ilusión del tiempo, la filosofía, la épica, el pasado familiar, el azar, la espada, la memoria y el olvido, los tigres, el sueño, los espejos. "De un hombre que ha cumplido los setenta años que nos aconseja David -ironizaba el autor en el prólogo- poco podemos esperar, salvo el manejo consabido de unas destrezas, una que otra variación y hartas repeticiones." (Ed. Emecé)
La rosa profunda (1975) Este libro reúne la poesía que Jorge Luis Borges escribió entre 1972 y 1975. El título alude a la rosa eterna de los poetas; la rosa invisible soñada por Milton; esa que Borges, ciego, ya no distingue pero que es para él imagen del mundo. Estas páginas encierran además varios otros temas y motivos que, con el tiempo y los libros, han ido poblando el universo literario, no por familiar menos maravilloso, del gran escritor argentino: las máscaras, la nostalgia de la espada, las sombras tutelares, los inventarios y las enumeraciones, la arbitrariedad del tiempo humano, la inexorabilidad del destino, los espejos... Sobre la poesía afirmaba el autor en el prólogo: "La palabra habría sido en el principio un símbolo mágico, que la usura del tiempo desgastaría. La misión del poeta sería restituir a la palabra, siquiera de un modo parcial, su primitiva y ahora oculta virtud. Dos deberes tendría todo verso: comunicar un hecho preciso y tocarnos físicamente, como la cercanía del mar." (Ed. Emecé)
La moneda de hierro (1976) En este libro se pone de manifiesto una vez más la complejidad del mundo borgeano. Los antepasados y la patria: "De hierro, no de oro, fue la aurora. / La forjaron un puerto y un desierto, / unos cuantos señores y el abierto / ámbito elemental de ayer y ahora"; el sueño y los símbolos: "Aquí está la moneda de hierro. Interroguemos / las dos contrarias caras que serán la respuesta / de la terca demanda que nadie no se ha hecho: / ¿Por qué precisa un hombre que una mujer lo quiera?". Sumido en la melancolía, Jorge Luis Borges va hilvanando estos versos que son en él una costumbre, pero que sorprenden por su singular maestría. "Cada palabra, aunque esté cargada de siglos -afirma con gran lucidez- inicia una página en blanco y compromete el porvenir". (Ed. Emecé)
Historia de la noche (1976) Inscripción Alejandría, 641 A. D. Alhambra Metáforas de Las mil y una noches Alguien
Caja de música El tigre Leones Endimión en Latmos Un escolio Ni siquiera soy polvo Islandia Gunnar Thorgilsson (1816-1879) Un libro El juego Milonga del forastero El condenado Buenos Aires, 1899 El caballo El grabado Things That Might Have Been El enamorado G. A. Bürger La espera El espejo A Francia Manuel Peyrou The Thing I Am Un sábado Las causas Adán es tu ceniza Historia de la noche.
La cifra (1981) "Al cabo de los años, he comprendido que me está vedado ensayar la cadencia mágica, la curiosa metáfora, la interjección, la obra sabiamente gobernada o de largo aliento. Mi suerte es lo que suele denominarse poesía intelectual", dice Jorge Luis Borges en este libro que reúne sus composiciones escritas entre 1978 y 1981. El laberinto y los espejos, las bibliotecas y las enciclopedias, el Islam, Heráclito, Dante y Virgilio junto con Buenos Aires, los compadritos del 900 y el amor, confluyen en imágenes y fabulaciones que suman "la cifra de los pasos que te fue dado andar sobre la tierra". (Ed. Emecé)
Los conjurados (1985) "En el centro de Europa están conspirando. El hecho data de 1291. Se trata de hombres de diversas estirpes, que profesan diversas religiones y que hablan diversos idiomas. Han tomado la extraña resolución de ser razonables. Han resuelto olvidar sus diferencias y acentuar sus afinidades. [...] Acaso lo que digo no es verdadero; ojalá sea profético." Sueño o utopía, Los conjurados resume la esperanza de un entendimiento entre los hombres. Visión atenuada por la serena felicidad que alcanzó al final de sus días, en las páginas magistrales de este último libro de Jorge Luis Borges se encuentran además "la dispersión del sueño y de los sueños", el ignorado amor y la ironía; el pasado; la brevedad de la vida, "reflejo fugaz de lo divino", y la preocupación por la muerte. (Ed. Emecé)
ENSAYOS
Inquisiciones (1925) Inquisiciones, primer libro en prosa de Borges, apareció en 1925, en edición limitada a quinientos ejemplares, y no ha sido reeditado hasta hoy. Contiene, sin embargo, gran parte de los motivos y preocupaciones centrales de la futura obra del escritor, y ello hasta el extremo de que el propio Borges tituló luego Otras inquisiciones su principal libro de ensayos. En Inquisiciones aparece el Borges entroncado con la tradición hispánica, tanto clásica como contemporánea (desde Quevedo y Torres Villarroel hasta Unamuno, Herrera Reissig, Ramón Gómez de la Serna y Cansinos Asséns) no menos que el Borges vinculado al legado cultural anglosajón (desde sir Thomas Browne hasta Joyce, sin omitir la filosofía idealista de Berkeley) y el Borges que dialoga con el mundo germánico (traductor, aquí, de tres poetas expresionistas). Todo Borges está ya presente en esta fascinante y originalísima entrega inicial. (Ed. Seix-Barral)
El tamaño de mi esperanza (1926) El tamaño de mi esperanza era hasta ahora un libro inencontrable, ya que su única edición, publicada en Buenos Aires, en 1926, constó únicamente de quinientos ejemplares. Borges no reeditó nunca el libro, quizá íntimamente distanciado, no en modo alguno de su temática, sino del hecho de que en él empleara la peculiar ortografía criollista, respetada en la presente edición. Sin embargo, en sus últimos años Borges autorizó la traducción al francés de partes de este libro en la edición de sus obras publicada por la Bibliothèque de la Pléiade, y este gesto final legitima sin duda la decisión de María Kodama de rescatar también para el público de habla española un título que contiene en germen, o ya en desarrollo cabal incluso, algunas de las preocupaciones literarias y morales más características de Borges, desde las relativas a la identidad argentina hasta las de temática más cosmopolita (que va de Milton a Góngora y Oscar Wilde) o las que atañen al oficio de escritor. La inteligencia agudísima de Borges, su sabiduría estilística y su mundo propio aparecen ya perfectamente nítidos en El tamaño de mi esperanza. (Ed. Seix-Barral)
El idioma de los argentinos (1928) Publicado en 1928 en una tirada de quinientos ejemplares, al igual que dos años antes «El tamaño de mi esperanza», El idioma de los argentinos corrió la misma suerte que este último e «Inquisiciones», quedando oficialmente
Evaristo Carriego (1930) Evaristo Carriego no es solamente la biografía de un poeta olvidado. En realidad, Jorge Luis Borges utiliza su existencia para recrear el suburbio porteño de principios de siglo, que ha dado lugar al mito y la leyenda: "el Palermo del cuchillo y la guitarra", las quintas, los caserones con sucesión de patios, los burdeles y conventillos, el truco, las inscripciones fanfarronas de los carros, la idiosincrasia de los jinetes, la temeridad de los guapos, el eterno criollo acosado por la justicia y la calma de quien debe una muerte. En la poesía de Carriego se explica el sentido de muchas cosas que hoy han pasado a ser lugares comunes y se rescata lo auténtico de la marea arrabalera, alimentada sin cesar por el tango y el sainete. Precisamente, Borges incorporó aquí su "Historia del tango", análisis penetrante de la música popular porteña. (Ed. Emecé)
Discusión (1932) En este libro Jorge Luis Borges reflexiona sobre numerosos temas que fueron su constante preocupación personal: el infinito, la realidad, la magia, el infierno, la cábala. El otro Whitman, Films, Las versiones homéricas, La perpetua carrera de Aquiles y la tortuga, Flaubert y su destino ejemplar, para enumerar sólo algunos de los ejemplos cuya diversidad es sólo aparente, junto con El escritor argentino y la tradición y un parcial estudio sobre La poesía Gauchesca componen un notable repertorio donde el genio se combina con el sentido de la revelación y una apasionada curiosidad. Discusión dejará seguramente en el espíritu del lector la convicción de haber participado del fecundo proceso de creación de uno de los escritores más lúcidos de nuestro tiempo (Ed. Emecé)
Historia de la eternidad (1936) "Leemos en el Timeo de Platón que el tiempo es una imagen móvil de la eternidad, y ello es apenas un acorde que a ninguno distrae de la convicción de que la eternidad es una imagen hecha con sustancias de tiempo", dice Jorge Luis Borges en el primer trabajo que da a este volumen. Se incluye además La doctrina de los ciclos, que reformula irónicamente la teoría del eterno retorno y El tiempo circular, donde se definen los tres modos fundamentales de esta teoría. La preocupación de Borges por La metáfora queda de manifiesto también en Las kenningar, recurso estilístico utilizado por los antiguos bardos escandinavos. Asimismo hay un estudio sobre los traductores de Las mil y una noches, libro que ha influido en su formación de cuentista. Por último se agregan dos notas, El acercamiento a Almostásim y El arte de injuriar. (Ed. Emecé)
Aspectos de la poesía gauchesca (1950) -
Otras inquisiciones (1952) Otras inquisiciones es el libro que mejor revela las preferencias de Jorge Luis Borges. Las relecturas de Pascal, Coleridge, Quevedo, Hawthorne, Wilde, Kafka, y de muchos otros escritores, manifiestan su pasión de lector y sorprenden por su original percepción de la realidad. Penetrador de laberintos, Borges incursiona en diversos episodios de la historia de la civilización, en las filosofías y las literaturas. Con espíritu crítico analiza las múltiples paradojas del universo, la irrealidad del yo, la inconsistencia del tiempo, la naturaleza de los sueños. El éxito que este volumen de ensayos ha tenido y tiene en el extranjero lo señala como la expresión más acabada del pensamiento borgeano. (Ed. Emecé)
El congreso (1971) -
Libro de sueños (1976) Si en «El libro de los seres imaginarios» Jorge Luis Borges puso su vasta cultura y asombrosa erudición al servicio de la elaboración de una especie de bestiario moderno, la recopilación de sueños y pesadillas que da cuerpo a esta obra es producto de una recurrente inquietud -atestiguada a lo largo de su vida por numerosos relatos, ensayos y conferencias- por ese ámbito misterioso en el que el alma humana «es a la vez el teatro, los actores y el auditorio». «Este LIBRO DE SUEÑOS que los lectores volverán a soñar abarca sueños de la noche -los que yo firmo, por ejemplo-, sueños del día, que son un ejercicio voluntario de nuestra mente, y otros de raigambre perdida: digamos, el Sueño anglosajón de la Cruz». (Alianza Ed.)
CUENTOS
El jardín de senderos que se bifurcan (1941)
Ficciones (1944)
El Aleph (1949)
La muerte y la brújula (1951)
El informe Brodie (1970)
El libro de arena (1975)
No clasificados
Historia universal de la infamia (1935)
El libro de los seres imaginarios (1968)
Atlas (1985)
EN COLABORACION CON
ADOLFO BIOY CASARES
Seis problemas para don Isidro Parodi (1942) Amantes del género policial, Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares dieron cauce de expresión a las inquietudes y solaces fruto de su común afición en los singulares relatos que toman como eje a un «detective» o investigador no menos singular: Isidro Parodi, «el penado de la celda 273» de la Penitenciaría Nacional, que resuelve los casos que le plantean sin moverse de ella. Publicado en 1942 bajo el pseudónimo común de H. Bustos Domecq, SEIS PROBLEMAS PARA DON ISIDRO PARODI está integrado por seis piezas que, pese a ser completamente independientes, van desplegando en un segundo plano ante el lector todo un elenco de personajes que, sometidos a un baño de humor corrosivo que les imprime rasgos y aires propios de «grand guignol», sirven de articuladores de unas tramas que hunden su raíz en la mejor tradición del cuento de misterio. (Alianza Ed.)
Un modelo para la muerte (1946)
Dos fantasías memorables (1946) DOS FANTASÍAS MEMORABLES engloba dos relatos, «El testigo» y «El signo», que redimen la sordidez de su anécdota con seráfica ironía. (Alianza Ed.)
Los orilleros (1955). Guión cinematográfico.
El paraíso de los creyentes (1955). Guión cinematográfico.
Nuevos cuentos de Bustos Domecq (1977).
CON OTROS AUTORES
Antiguas literaturas germánicas (México, 1951)
El "Martín Fierro"(1953) Ejemplo singular de la poesía gauchesca, culta pero de acento genuinamente popular, EL «MARTÍN FIERRO» es considerado como el exponente máximo de la literatura argentina. El estudio de Jorge Luis Borges (con la colaboración de Margarita Guerrero) sobre la célebre obra de José Hernández ilumina la comprensión, significado y alcance de la epopeya. «Hernández escribió para denunciar injusticias locales y temporales, pero en su obra entraron el mal, el destino y la desventura, que son eternos.» (Alianza Ed.)
Leopoldo Lugones (1955)
La hermana Eloísa (1955)
Manual de zoología fantástica (México, 1957)
Antología de la literatura fantástica (1940)
Obras escogidas (1948)
Obras completas (1953)
Nueva antología personal (1968)
Obras completas (1972)
Prólogos (1975)
Obras completas en colaboración (1979)
Textos cautivos (1986), textos publicados en la revista El hogar
Antología de las colaboraciones publicadas por Jorge Luis Borges en la revista «El Hogar» entre 1936 y 1939, Textos cautivos nos permite apreciar no sólo su talla intelectual y su especial penetración como crítico y ensayista, sino también rastrear muchos de los intereses, aficiones y curiosidades del maestro argentino. En esta edición de bolsillo, los textos se han agrupado según cada una de las secciones en que en su día aparecieron («Ensayo», «Biografías sintéticas», «Reseñas» y «De la vida literaria»), respetándose, sin embargo, dentro de cada una de ellas, el orden cronológico de la edición original, y se ha añadido, asimismo, un índice onomástico que incluye a todos aquellos autores que son objeto de comentario en las distintas secciones. (Alianza Ed.)
Borges en revista multicolor (1995): notas, traducciones y reseñas bibliográficas en el diario Crítica.
LA VIDA DE BORGES A TRAVES DE LOS AÑOS :
1899
Nacimiento en Buenos Aires el 24 de agosto, a fines del invierno austral, en la casa de los Borges, en la calle Tucumán, entre Suipacha y Esmeralda (los tres, nombres de batallas). Hijo de Jorge Guillermo Borges y de Leonor Acevedo, desciende de criollos, portugueses e ingleses. Dos años más tarde nacerá su hermana Norah, quien sería importante pintora naïf. Los niños crecerían en el bilingüsmo del español y el inglés, por la influencia en el hogar de la abuela paterna Fanny, oriunda de Northumberland y cuyo padre, Edward Young Haslam, editó uno de los primeros periódicos ingleses de Río de La Plata, el Southern Cross. Pero la infancia de Borges transcurriría al norte de su casa natal, en una quinta solariega de Palermo, barrio porteño de las orillas de la ciudad que sería uno de sus predilectos territorios míticos.
1905
El pequeño Jorge Luis toma sus primeras lecciones con la institutriz británica Miss Tink. También comienza a escribir: un resumen de mitología griega y "La visera fatal", un ejercicio escolar sobre un tema de El Quijote.
1914
Por graves problemas de la vista, el padre se jubila como profesor y marcha a Europa, junto con toda la familia, para someterse a tratamiento médico especializado. Pueden visitar París y Londres antes de que el 4 de agosto estalle la Primera Guerra Mundial. Los riesgos de la conflagración los llevan a establecerse en la pacífica Ginebra, donde el joven Jorge Luis estudia francés y cursa el bachillerato en el Lycée Jean Calvin. Desde su refugio suizo la familia visita brevemente Milán y Venecia. El estudiante Borges comienza a leer con predilección a los prosistas del realismo francés y a los poetas del expresionismo y del simbolismo, especialmente Rimbaud, mientras descubre a Schopenhauer y Nietzsche, a Carlyle y a Chesterton. Solo, con un diccionario, Borges también "se enseña" alemán. Y pergeña sus primeros versos, en francés.
1919
El fin de las hostilidades, el año anterior, permite a los Borges abandonar Suiza y marchar a España, residiendo sucesivamente en Barcelona, Mallorca, Sevilla y Madrid. En esta época el joven Borges escribe dos libros que no conocerían la imprenta: las narraciones barojianas de Los naipes del tahúr y los poemas de Los ritmos/ o himnos/ o psalmos/ rojos, al parecer un enjundioso canto a la reciente revolución soviética. En Sevilla se relaciona con los poetas del movimiento ultraísta. Comienza a colaborar con las revistas Ultra, Hélices y Cosmópolis y publica su primer poema conocido, "Al mar". En Madrid tiene lugar el encuentro, siempre celebrado por Borges, con el escritor andaluz Rafael Cansinos-Asséns, a quien frecuenta en su tertulia del famoso café Colonial. Allí también, y en Pombo, conocerá a Valle Inclán, Gómez de la Serna, Gerardo Diego y Guillermo de Torre.
1921
Al fin de una estancia de tres años en la península, el joven Borges, sus padres y su hermana Norah regresan a Argentina. El contacto con Buenos Aires lleva al poeta a una relación exaltada, de "descubrimiento", con su ciudad natal. Así comienza a dar forma a la mitificación de los barrios suburbanos, donde asentará parte de su constante idealización de lo real. Conoce al escritor, filósofo de la paradoja y humorista surreal Macedonio Fernández, a quien sigue con devoción juvenil en la tertulia que éste dirige. También Borges participa en la fundación de la revista ultraísta Proa, aunque paulatinamente abandona esta estética.
1923
Antes de emprender su segundo viaje a España —donde ha tenido lugar el golpe de estado de Primo de Rivera—, a los veinticuatro años de edad, Borges edita su primer libro: Fervor de Buenos Aires, donde emotivamente confesará que, finalmente, "las calles de Buenos Aires/ ya son mi entraña". Son treinta y tres poemas tan heterogéneos que aluden a un juego de cartas (el truco), o al tirano Juan Manuel de Rosas, o a la exótica Benarés; aunque también se solaza en un patio anónimo de Buenos Aires, "en la amistad oscura/ de un zaguán, de una parra y de un aljibe". Sobre el espíritu de este libro ha escrito Borges que "en aquel tiempo buscaba los atardeceres, los arrabales y la desdicha". Este mismo año de 1923, Ortega y Gasset publica El tema de nuestro tiempo y funda la Revista de Occidente.
1925
Ya de regreso en Buenos Aires, Borges publica otro poemario, Luna de enfrente, donde el nacionalismo exaltado del joven Borges se resuelve en versos elegiacos como: "Pampa/ yo diviso tu anchura que ahonda las afueras,/ yo me estoy desangrando en los ponientes"; y los ensayos de Inquisiciones (que jamás reeditará). Los diecisiete poemas del volumen de versos continúan el diletantismo de Fervor... e incluyen la famosa elegía criollista "El general Quiroga va en coche al muere". Reflexionando sobre este libro, Borges ha dicho que si en Fervor "la ciudad no deja nunca de ser íntima", en este nuevo libro Buenos Aires "tiene algo de ostentoso y de público". Este mismo año, el poeta conoce a la mecenas Victoria Ocampo, con quien colaboraría en su famosa revista Sur.
1926
Publica el libro de ensayos El tamaño de mi esperanza (que tampoco se reeditaría hasta 1993, cuando —póstumamente— volvió a la luz). El fervor borgeano por la argentinidad no conoce mesura en el énfasis. Así dirá que "la pampa y el suburbio son dioses". En el capítulo final, "Profesión de fe literaria", un Borges veinteañero, emotivo y muy distante de la metafísica que habría de fascinarlo, predica solemnemente que "toda literatura es autobiográfica, finalmente", aunque —como su experiencia vital es corta— en seguida nos confiesa que "a veces la sustancia autobiográfica, personal, está desaparecida por los accidentes que la encarnan y es como corazón que late en la hondura".
1928
Publica el ensayo "El idioma de los argentinos", que no consta en sus Obras completas.
1929
El mismo año que Ortega y Gasset publica La rebelión de las masas, Borges da a conocer un nuevo libro de poemas, Cuaderno San Martín, que ganó el II Premio Municipal de Poesía de Buenos Aires. Los famosos versos de "Fundación mítica de Buenos Aires" están en este volumen: "¿Y fue por este río de sueñera y de barro/ que las proas vinieron a fundarme la patria?/[...] A mí se me hace cuento que empezó Buenos Aires:/ la juzgo tan eterna como el agua y el aire". Reflexionando sobre el quehacer de los poetas, a quienes conjetura "líricos o intelectuales", Borges defiende la pertenencia de este libro al oficio de un autor del segundo grupo.
1930
Año trágico para Argentina, que conoce el primer golpe militar del siglo XX, encabezado por el general Uriburu; es el año de publicación de Evaristo Carriego, libro "menos documental que imaginativo", que propone una suerte de fantasiosa biografía de un poeta menor de Buenos Aires, a cuyo hilo Borges recrea una minuciosa —y sentimental— leyenda personal de algunos barrios y tipos populares porteños, "mitología de un Buenos Aires que jamás existió". Un libro, en fin, de ensayos tan circunstanciados que ya parecen relato, aunque Borges no confíe aún en su magistral capacidad de narrar; acaso sólo intuida en un sesgo cuando lúcidamente analiza "el entreverado estilo incesante de la realidad, con su puntuación de ironías, de sorpresas, de previsiones extrañas como las sorpresas, sólo es recuperable por la novela...".
1932
Aparece Discusión, colección de ensayos. En el usual confesionario borgeano del prólogo (enlazando sus prólogos se puede obtener un esbozo de autobiografía intelectual y espiritual: para Borges siempre serán estos espacios de apertura el sitio de una muy íntima e implacable asunción de sus circunstancias), un hombre ya en sazón nos confiará sin ambages, y con un punto de autocompasión y pudor, que "vida y muerte le han faltado a mi vida. De esa indigencia, mi laborioso amor por estas minucias". Este año conoce a Adolfo Bioy Casares, su amigo más constante y con quien publicaría al alimón numerosos textos. También este año, Borges comienza a dirigir, junto con Ulyses Petit de Murat, la Revista Multicolor de los Sábados, suplemento cultural del diario populista Crítica.
1935
Se edita su célebre Historia universal de la infamia, serie de relatos breves o "el irresponsable juego de un tímido que no se animó a escribir cuentos y que se distrajo en falsear y tergiversar (sin justificación estética alguna vez) ajenas historias". Esta colección contiene el famoso relato "Hombre de la esquina rosada", donde de alguna manera Borges sigue cincelando el perfil mítico de Buenos Aires iniciado en Evaristo Carriego. (En este sentido, parece evidente que así como Faulkner creara a Yoknapatawpha County, García Márquez a Macondo o Juan Carlos Onetti a Santa María... el territorio utópico de Borges es el propio Buenos Aires transustanciado por lo legendario). Y hablando de esta narración como si "el otro Borges" la hubiera concebido, Borges reconoce que "el más leído de sus cuentos era narrado por un asesino", porque "Borges (¿el otro?) pensaba que el valor es una de las pocas virtudes de que son capaces los hombres, pero su culto lo llevó, como a tantos otros, a la veneración atolondrada de los hombres del hampa".
1936
Se publican los ensayos de Historia de la eternidad, donde —entre otros temas— el autor indaga sobre la metáfora. Hablando de la batalla, Borges pronuncia esa bellísima letanía metafórica que nombra la guerra de los antiguos islandeses, eludiendo el nombrarla: "Asamblea de espadas/ tempestad de espadas/ encuentro de las fuentes/ vuelo de lanzas/ canción de lanzas/ fiesta de águilas/ lluvia de los escudos rojos/ fiesta de los vikingos...". El libro se cierra con su famoso, irónico y feliz "Arte de injuriar", donde nos asegura creer que "la vituperación y la burla" valdrían más que otros géneros literarios. Ese mismo año, en la revista quincenal El Hogar, comienza a publicar la columna de crítica "Libros y autores extranjeros". Para la editorial Sur traduce A Room of One’s Own, de Virginia Woolf.
1937
Publica Antología clásica de la literatura argentina, escrita en colaboración con Pedro Henríquez Ureña. Traduce otra novela de V. Woolf, Orlando, que también editará Sur. Con ayuda de su amigo, el poeta Francisco Luis Bernárdez, Borges consigue un empleo en la biblioteca municipal Miguel Cané, del barrio de Almagro.
1938
Es el año de la muerte de su padre, Jorge Guillermo Borges, contemporánea a un grave accidente del poeta, al golpearse la cabeza con una ventana, que lo lleva al borde de la muerte por septicemia y que, oníricamente, reflejará en su conocido cuento "El sur". En parte por su caída, Borges comienza a perder totalmente la vista, siempre escasa en su juventud. "Yo era un miope que ascendió a ciego", dirá.
1940
Se publica la Antología de zoología fantástica, escrita por Borges en colaboración con Bioy Casares y Silvina Ocampo, quienes ese mismo año contraen matrimonio, siendo Borges el testigo de su boda.
1941
Edita el volumen El jardín de senderos que se bifurcan, con el que gana el Premio Nacional de Literatura; obra que contiene el fascinante ejercicio de crítica intertextual avant la lettre que es "Pierre Menard, autor del Quijote", donde Borges se adelanta veinte años a los postulados de la nueva crítica europea. El mismo año, y con el seudónimo H. Bustos Domecq, publica Dos fantasías memorables, volumen de historias de suspenso policial escrito en colaboración con Bioy.
1944
Su obra Ficciones, que recoge "El jardín de senderos que se bifurcan" y otro volumen de relatos, Artificios, recibe de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) el Gran Premio de Honor. En sus páginas se halla "Tlön, Uqbar, Orbis Tertius", sobrecogedora e insuperable metáfora del mundo. En el prólogo, Borges confesará su admiración y deuda a autores como Schopenhauer, Stevenson, Shaw, Chesterton o Bloy.
1946
El general Juan Perón (quien famosamente dijo: "Alpargatas sí, libros no" gobierna en Argentina. Borges es obligado a renunciar a su empleo como bibliotecario al ser designado, alternativamente, "inspector de mercados de aves de corral". Su madre y su hermana, antiperonistas, sufren detención policial. Borges es llevado por la necesidad a convertirse en conferenciante itinerante por diversas provincias argentinas y Uruguay. Para ello debe vencer su tartamudez, con ayuda médica.
1949
Se edita su célebre obra narrativa El aleph, libro "cuyas piezas corresponden al género fantástico" y que para la crítica es casi unánimemente su mejor colección de relatos. Especialmente conmovedor (con un tono en que Borges, inusualmente, rompe su legendario distanciamiento emocional y moral hacia sus textos) resulta el relato "Deutsches Requiem", que refleja la ambigüedad de víctima y verdugo en la tortura y que para el autor "quiere entender ese trágico destino" de la derrotada Alemania nazi; derrota "que nadie pudo anhelar más que yo".
1950
La Sociedad Argentina de Escritores lo nombra presidente, cargo al que renunciará tres años más tarde. Comienza su tarea docente enseñando literatura inglesa.
1951
En París se edita la primera traducción francesa de su narrativa, Fictions; en México, Antiguas literaturas germánicas; en Buenos Aires, una antología de textos ya éditos bajo el título de La muerte y la brújula.
1952
Aparecen los ensayos de Otras inquisiciones. En su epílogo, Borges dirá que
su tarea sólo ha consistido en "estimar las ideas religiosas o filosóficas por su valor estético". Incluye excepcionales ejercicios de crítica sobre autores como Wells, Bernard Shaw o Guillermo Enrique Hudson, glosas enmascaradas y juegos filosóficos, pretextos/pre-textos resueltos estéticamente y lúcidas reflexiones: por ejemplo, y acaso hablando de sí mismo, como casi siempre, nos dice en "Los clásicos" que "la gloria de un poeta depende, en suma, de la excitación o de la apatía de las generaciones de hombres anónimos que la ponen a prueba, en la soledad de la biblioteca".
1953
Publica en Francia Labyrinths. Es elegido miembro de la Academia Argentina de Letras.
1955
Tras un cruento golpe militar ultraliberal contra el gobierno peronista, Borges es elegido director de la Biblioteca Nacional. También, un año más tarde, será nombrado catedrático titular en la Universidad de Buenos Aires. Respecto a su nueva tarea en la Biblioteca, Borges tiempo después —ya completamente ciego— dirá con raro sarcasmo en él que ésta es una prueba de "la maestría de Dios, que con magnífica ironía/ me dio a la vez los libros y la noche".
1960
Aparece El hacedor, colección de textos breves y poemas dedicada a Leopoldo Lugones, destacado poeta modernista argentino y teórico del golpismo militar, que se suicidó en 1938. De este libro suyo, creía Borges que era el más personal. El libro contiene el autobiográfico, famoso y emotivo "Poema de los dones" o el eco de su nacionalismo sin desmayos en "Oda 1960", cuando canta: "Patria, yo te he sentido en los ruinosos/ ocasos de los vastos arrabales/ y en esa flor de cardo que el pampero/ trae al zaguán y en la paciente lluvia...", o esa confesión del grande y verdadero programa personal de un poeta cuando predica: "Porque en el principio de la literatura está el mito, y asimismo en el fin".
1961
Comparte con Samuel Beckett el Premio Internacional de Literatura Formentor, otorgado por el Congreso Internacional de Editores. Este premio relanza decisivamente el conocimiento universal de la obra borgeana, que Roger Caillois había estado difundiendo en Francia. Este año Borges es traducido a cinco idiomas. Es condecorado por Francia como Comendador de las Artes y las Letras.
1962
Recibe en Buenos Aires el Gran Premio del Fondo Nacional de las Artes.
1964
Publica la colección poética El otro, el mismo, que contiene su famoso "Poema conjetural" que glosa el asesinato del héroe Francisco de Laprida, a manos montoneras: "Yo que anhelé ser otro, ser un hombre/ de sentencias, de libros, de dictámenes,/ a cielo abierto yaceré entre ciénagas;/ pero me endiosa el pecho inexplicable/ un júbilo secreto. Al fin me encuentro/ con mi destino sudamericano". En París, la famosa revista literaria Cahiers de L’Herne le dedica un número monográfico de homenaje, con ensayos de autores de diversos continentes.
1965
Edita un libro de letras de milongas, Para las seis cuerdas.
1967
El 21 de septiembre contrae matrimonio con Elsa Astete Millán, una ex novia de su juventud, que acababa de enviudar. Es profesor invitado de la universidad estadunidense de Harvard.
1968
Participa en Santiago de Chile en el Congreso de Intelectuales contra el Racismo.
1969
Da a conocer Elogio de la sombra, su quinto libro misceláneo de prosa y de poesía. En el prólogo, el maestro confiesa el bricolage de su arte: "No soy poseedor de una estética. El tiempo me ha enseñado algunas astucias: eludir los sinónimos, que sugieren diferencias imaginarias; eludir hispanismos, argentinismos y neologismos; preferir las palabras habituales a las palabras asombrosas; intercalar en un relato rasgos circunstanciales; simular pequeñas incertidumbres, ya que si la realidad es precisa la memoria no lo es; narrar los hechos como si no los entendiera del todo..."; y la máxima astucia borgeana: "Las normas anteriores no son obligatorias".
1970
Publica El informe de Brodie, un libro de relatos de los que Borges sostiene que, "como los cuentos de Las mil y una noches, quieren distraer y conmover y no persuadir", porque dice no ser ni un predicador ni un escritor comprometido, aunque "esto no quiere decir que me encierre en una torre de marfil. Mis convicciones en materia política —agrega Borges en una digresión extemporánea, pero acaso necesaria para él— son harto conocidas; me he afiliado al Partido Conservador, lo cual es una forma de escepticismo, y nadie me ha tildado de comunista, de nacionalista, de antisemita...". Ese mismo año se divorcia de Elsa Astete Millán.
1972
Edita el volumen de poemas El oro de los tigres. Septuagenario ya, Borges afirma entonces que descree de las escuelas literarias, "que juzgo simulacros didácticos para simplificar lo que enseñan, pero si me obligaran a declarar de dónde proceden mis versos, diría que del modernismo, esa gran libertad que renovó el castellano...". En El oro... hay un estremecedor dístico titulado "Un poeta menor" que dice: "La meta es el olvido./ Yo he llegado antes".
1975
Fallece su madre, Leonor Acevedo, a los noventa y nueve años. Publica La rosa profunda, volumen de poesía, y El libro de arena, relatos "cuyos sueños —desea el autor— sigan ramificándose en la hospitalaria imaginación" de quienes los lean. En este último volumen, como un eco del espléndido "Tlön, Uqbar, Orbis Tertius", centellea la trama del esotérico relato "El congreso", nueva metáfora del cosmos borgeano. María Kodama se convierte en su secretaria y la acompañante de sus viajes.
1976
Bajo el gobierno de Jorge Rafael Videla comienza una nueva y genocida dictadura en la patria de Borges, que celebra el advenimiento del gobierno militar. Este año, con setenta y siete de edad, el autor argentino publica La moneda de hierro, que contiene versos y prosa. Poemas donde vislumbra, pesimista como siempre, el vacío de la existencia, tal como en "Soy": "Soy el que sabe que no es menos vano/ que el vano observador en el espejo/[...] Soy el que pese a tan ilustres modos/ de errar, no ha descifrado el laberinto/[...] Soy el que es nadie, el que no fue una espada/ en la guerra. Soy eco, olvido, nada". De pronto, en su prólogo, intempestivo, Borges se confiesa "indigno de opinar en materia política, pero tal vez me sea perdonado añadir que descreo de la democracia, ese curioso abuso de la estadística".
1977
Se publica Historia de la noche, libro de poemas dedicado a la memoria de su madre y a María Kodama. Libro compuesto de "cosas dispares, que son tal vez, como presentía Spinoza, meras figuraciones y facetas de una sola cosa infinita". En "Things that might have been", Borges eleva una elegía sobre la nostalgia de lo probable: "Pienso en las cosas que pudieron ser y no fueron/[...] la historia sin la tarde de la Cruz y la tarde de la cicuta/[...] el amor que no compartimos/[...] el orbe sin la rueda o sin la rosa/[...] el hijo que no tuve".
1980
Da a la imprenta los ensayos del ciclo de conferencias Siete noches, donde deshila la secreta trama de argumentos tan íntimos de su alma como la pesadilla, la poesía o la ceguera. Recibe en España el Premio Cervantes, junto con Gerardo Diego.
1981
Publica el libro de poemas La cifra. "Poesía intelectual a la manera de Emerson", la llama su autor. Hablando de sí mismo, Borges nos dona en "Aquel" un momento de intenso lirismo: "Oh días consagrados al inútil/ empeño de olvidar la biografía/ de un poeta menor del hemisferio/ austral, a quien los hados o los astros/ dieron un cuerpo que no deja un hijo/ y la ceguera que es penumbra y cárcel,/ y la vejez, aurora de la muerte,/ y la fama, que no merece nadie,/ y el hábito de urdir endecasílabos/[...] y que una tarde, igual a tantas otras,/ se resigna a estos versos".
1982
Aparece Nueve ensayos dantescos, digresiones metanarrativas sobre La Divina Comedia. La República Argentina entra en guerra con Gran Bretaña por la posesión de las islas Malvinas. Borges ridiculiza el hecho escribiendo que la lucha es similar a "la de dos calvos peleándose por un peine". Ese año, Borges (que había sido condecorado por el dictador chileno, Pinochet) comienza a formular críticas públicas a la junta militar que aún gobierna Argentina.
1983
En su última visita a España, Borges recibe la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio y participa en los cursos de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo. Publica en Buenos Aires 22 de agosto de 1983 y otros cuentos. Comienza la democratización en Argentina con la elección como presidente de Raúl Alfonsín.
1984
Publica Atlas, ensayo y poesía, en colaboración con María Kodama. Libro casi descriptivo de las vivencias de los viajes de la pareja, salvo el fulgor íntimo de algún instante como en "Los dones", cuando constata: "Le fue dada la música invisible/ que es don del tiempo y en el tiempo cesa:/ le fue dada la trágica belleza,/ le fue dado el amor, cosa terrible/[...] y un cuerpo para andar entre los hombres./ Fue digno del sabor de cada día:/ tal es su historia, que es también la mía". Versos como un relámpago de optimismo, en el borde del fin.
1985
Publica su último libro, Los conjurados. Sobre el largo camino de su obra, reflexiona Borges en el prólogo, dictado en "una de mis patrias, Ginebra": "Sigo escribiendo. ¿Qué otra suerte me queda, qué otra hermosa suerte me queda?".
1986
Jorge Luis Borges muere en Ginebra, Suiza, el 14 de junio, poco después de celebrar su matrimonio con María Kodama. Es sepultado en el cementerio de Pleinpalais.