InicioInfoOperacíon Overlord
Operacíon Overlord Después de la Conferencia de Casablanca en enero de 1943, fue formado el Estado Mayor del Mando Supremo Aliado o "Cossac" y el británico Teniente General Sir Frederick Morgan, recibió instrucciones de formar un Estado Mayor Combinado de Planificación para preparar la invasión aliada de la Europa Occidental. El equipo del General Morgan estudió las posibilidades de desembarcos en las costas europeas, desde Noruega hasta Portugal, con particular atención en las costas del Canal Inglés o Canal de la Mancha, puesto que estas playas ofrecían las rutas más cortas desde Inglaterra y, por tanto, permitían el regreso más rápido para el reabastecimiento de los barcos de asalto aliados. El personal de Cossac estudió y decidió sobre problemas tan variados como la dirección táctica del mando estratégico del aire en la Gran Bretaña y la disponibilidad de embarcaciones de desembarco. El éxito de la operación aliada que tenía como objetivo final la invasión y derrota de Alemania, dependía en gran parte del éxito de la operación Overlord, nombre en clave de la invasión que sería conocida más tarde como El Día D. Conferencia de Teherán Al realizarse la Conferencia de Teherán, en noviembre de 1943, Morgan había cumplido su tarea, pero faltaba el nombramiento del comandante en jefe de Overlord. En esa conferencia, Roosevelt, Churchill y Stalin se pusieron de acuerdo en la fecha del 19 de mayo de 1944 para Overlord, pero no llegaron a definir el nombre del supremo comandante de la operación. Habiéndose proyectado el ataque, el Estado Mayor Conjunto acordó que el mando recaería en un miembro de las fuerzas que tomarían parte en Overlord. En aquellos momentos se suponía que el número de fuerzas serían en su mayoría británicas y Churchill se apresuró a prometerle el mando al Mariscal de Campo Sir Alan Brooke. Pero en mayo de 1944 estaba claro que las fuerzas más numerosas serían de EEUU y Churchill no tuvo otra alternativa que aceptar a un general estadounidense. General Dwight Eissenhower Eisenhower Comandante Supremo Inicialmente Roosevelt pensó en el General Marshall, pero no podían prescindir de ese general en la junta combinada de jefes de estado mayor de Estados Unidos y por tanto a principios de diciembre de 1943, el presidente estadounidense decidió nombrar al General Dwight D. Eisenhower. Sin embargo, todos los demás generales que tendrían el mando de las fuerzas de aire, mar y tierra, bajo las órdenes de Eisenhower, serían británicos. Fueron designados el almirante Sir Bertram H. Ramsay, el general Sir Bernard I. Montgomery y el mariscal de aviación Sir Trafford Leigh-Mallory. Las órdenes para Eisenhower Eisenhower recibió como Directiva la siguiente orden de gran amplitud: ". . . Entrará usted en el Continente de Europa y, en conjunción con las otras Naciones Unidas, emprenderá las operaciones dirigidas al corazón de Alemania y a la destrucción de sus fuerzas armadas. La fecha para penetrar en el Continente es el mes de mayo de 1944. Después de quedar asegurados los puertos adecuados, la expansión se dirigirá a asegurar un área que facilite a la vez las operaciones terrestres y aéreas contra el enemigo. " Plan de operaciones Todas las operaciones Aliadas previas, en Europa, habían tenido hasta ese momento objetivos más limitados. Los planes preveían el desembarco de más de 50 divisiones, antes de que se presentase el invierno, destinadas a obtener el objetivo final. En concreto, la planificación de Overlord ha sido el problema más complejo en toda la historia militar en el mundo. El supremo cuartel general de las fuerzas aliadas expedicionarias, cuyas siglas eran "Shaef", tenía que considerar no sólo cuándo y dónde realizar la invasión, sino logísticamente, cuidar de que los abastecimientos, equipo y personal estuviese dispuesto y transportado para alcanzar objetivos específicos. Normandía o Calais El General Morgan recomendó el sector de la costa de Normandía, entre la desembocadura del Orme y la Península de Cotentin en Cherburgo, elección que fue aceptada por el Shaef, aunque un asalto a través del Estrecho de Dover hacia el Paso de Calais, ofrecía la ruta marítima más corta y, por tanto, la vuelta más rápida de las embarcaciones de asalto. El Paso de Calais ofrecía también la playa natural de mejores condiciones y estaba cerca de los puertos de Holanda, de Bélgica y del Ruhr, centro industrial de Alemania. Pero los servicios de información sabían que los alemanes se habían preparado para la invasión en esa zona, precisamente por ser la distancia más corta entre Inglaterra y el continente, opción que después fue reforzada por el MI5 que usó los servicios de la agente Treasure para inducir a los alemanes a pensar que por ese lugar se realizaría la invasión. Todos los jefes de información aliada sabían que los alemanes esperaban que la invasión tuviese lugar por dicho lugar y se habían preparado en ese lugar minuciosamente para arrojar a los invasores al mar. Pero además, había una razón fundamental y era que la zona era demasiado estrecha para contener operaciones en la escala proyectada después del asalto inicial. La costa de Calais La costa normanda La costa de Normandía resultaba más apropiada por tener playas muy extensas, estar resguardada por el rompeolas natural de la Península de Cotentin y se hallaba dentro del radio de acción de los aviones de combate basados en Inglaterra. Lo que parecía una dificultad era que el terreno se elevaba tras las playas, pero sin embargo ofrecía ciertas ventajas especiales, pues proporcionaba la oportunidad de abrir brecha en ambos flancos. Con un ataque por mar en el flanco derecho se aislaría a las fuerzas alemanas en la Península de Bretaña (Brest) y un movimiento envolvente hacia el flanco izquierdo podría dar la posibilidad de capturar importantes puertos de Francia, sobre todo el de El Havre. Debido a que el establecimiento de puertos operativos en la playa tomaría tiempo y considerando que los alemanes destruirían los puertos existentes antes de abandonarlos, los aliados decidieron construir puertos artificiales frente a las cabezas de playa para desembarcar con rapidez los abastecimientos que se requerirían. La costa de Normandía Operación Anvil El general Morgan había recomendado también un ataque de distracción en la costa sur de Francia, a realizar simultáneamente con los desembarcos en Normandía. La invasión de Francia en la costa del Mediterráneo no sólo sería una diversión de fuerzas, sino un medio de aislar las tropas alemanas en el suroeste de Francia y de asegurar el puerto de Marsella para abastecer y reforzar el flanco sur del avance aliado sobre Alemania. El proyecto del Sur recibió el nombre de Operación Anvil. El General Morgan recomendó también la invasión de Normandía podría ampliarse incluyendo desembarcos en la costa oriental de la Península de Cotentin, para capturar el puerto de Cherburgo en el extremo de la Península. Al asumir el mando de Overlord, Eisenhower aceptó el concepto de un frente ampliado en Normandía, aumentando la fuerza de asalto de tres a cinco divisiones. Esto obligó a retrasar la Operación Anvil hasta mediados de agosto, una vez alcanzados los objetivos de la invasión quedaría libre parte del personal y equipo de la Overlord para marchar al Mediterráneo. Este expediente, junto con la asignación de todo un mes de la producción de armamento para el escenario del Pacífico, redujo el número de embarcaciones de desembarco para la Overlord al mínimo aceptable. El aplazamiento de Anvil significaba que no podría servir para desviar la atención de la Overlord, pero sin embargo, la ventaja de disponer de un gran puerto en el Mediterráneo era importantísima para Eisenhower. Debido a que las tropas para Anvil tendrían que sacarse de Italia, esa operación quedaba descartada cuando el avance aliado fue detenido en Anzio y en la Línea Gustavo alemana. La resistencia germana en Italia fue tan grande, que después que los aliados rompieron las líneas de defensa del Eje en la primavera de 1944 y avanzaron en dirección a Roma, los británicos insistieron en cancelar Anvil y ejecutar una operación en Lubliana para atacar por la retaguardia a las fuerzas alemanas. Eisenhower insistió en la operación Anvil, respaldado por Roosevelt que calificó a Lubliana una excentricidad militar de los británicos. Por razones de seguridad la Operación Anvil fue renombrada Operación Dragoon. Fuerzas Aliadas A medida que se iban cristalizando los planes para Overlord, se vio que sería necesario lanzar tres divisiones de paracaidistas durante la noche anterior al Día-D. Luego, después del amanecer, dos divisiones norteamericanas y tres británicas asaltarían casi simultáneamente desde el mar en cinco playas llamadas con los nombres clave de Utah y Omaha, donde desembarcarían los estadounidense y Gold, Juno y Sword para el ataque británico. Antes del desembarco, las playas y defensas costeras serían atacadas con un fuerte bombardeo aeronaval. Aunque Overlord, incluyendo las fuerzas auxiliares, fue el asalto anfibio más colosal que jamás se había montado, únicamente era una parte de la estrategia total contra Alemania en la primavera de 1944. El quinto y el octavo ejércitos mantenían atadas a 25 divisiones alemanas en Italia, impidiendo movilizarse a otras partes. Además en el Frente del Este había 212 divisiones alemanas enfrentadas a las soviéticas. Aunque las fuerzas aliadas en Italia y en Rusia superaban en número a las que se emplearían en la invasión del oeste de Francia, tenían el efecto estratégico de mantener importantes fuerzas alemanas alejadas de la Overlord, permitiendo que los invasores de Normandía ejerciesen toda su presión contra una fracción del poderío total de Alemania. ¿Por qué se llama Día D? La Operación Overlord, mediante la cual se llevó a cabo la invasión de la costa occidental de Francia es conocida como el "Día-D". Pero ese no es el nombre propio de esa invasión. Durante la Segunda Guerra Mundial, los Aliados llamaban "Día-D" al día en que se realizaba una operación determinada, para de esa forma no revelar la fecha de ejecución. Como era necesario establecer ciertas fechas anteriores o posteriores a ese día, se llamaba, por ejemplo, "Dia-D -1", al día anterior. Si se decía "Dia-D -7" se entendía que era exactamente 7 días antes del inicio de la acción y "Día D+3", correspondía a 3 días después. La hora exacta para iniciar la operación era definida como "Hora H" y para los efectos correspondientes se empleaba la misma técnica para definir las horas anteriores y las posteriores. Así por ejemplo, Hora H+2 correspondía a dos horas después de iniciada la operación. Para las fuerzas involucradas, no importaba si la operación se retrasa uno o más días pues cronológicamente, los planes serán los mismos acordados con anticipación. La defensa Alemana en Normandía Defensa alemana de Normandía Ante la posibilidad de un asalto Aliado a Europa desde Inglaterra, Hitler ordenó al Mariscal Gerd von Rundstedt, la construcción de la que llamó "Muralla del Atlántico" provista de casamatas para la artillería, bunkers y de toda clase de fortines y de obstáculos para impedir cualquier posible invasión en todo un frente desde España a Noruega. Pero para Hitler y el Alto Mando alemán, con la atención puesta en Rusia, sólo podían pensar ocasionalmente sobre la situación en la costa francesa. Como norma, las divisiones que peleaban en el Frente del Este, eran enviadas a Francia para descansar y reorganizar sus fuerzas, cosa que generalmente no podían hacer cubriendo todas las bajas. Esas divisiones diezmadas regresaban luego al frente ruso. En vista de la situación, en 1942, por orden del Mando Supremo de las Fuerzas Armadas (OKW), veinte batallones bien equipados fueron trasladados a Rusia con todo su armamento pesado. Como compensación, le prometieron a Rundstedt 60 batallones de los llamados "Voluntarios del Este" que no eran otra cosa que ex prisioneros rusos, de dudosa lealtad, mal entrenados y peor equipados. Mariscal Gerd von Rundstedt Foto con autorización de: Deutsches Historisches Museum, Berlin Suposiciones alemanas Los alemanes coincidían en que el asalto Aliado a la Europa Occidental ocurriría a más tardar en la primavera de 1946 y no se ponían de acuerdo sobre dónde tendría lugar. El ejército creía que el Paso de Calais era lo más factible, tanto por hallarse más cercano a Inglaterra como porque en las cercanías se encontraban las instalaciones de lanzamiento de las bombas V-1 y cohetes V-2. Suponían que apenas los aliados detectaran esas instalaciones, por el peligro que representaban para Inglaterra, indudablemente atacarían por este lado. Además, la información del ejército alemán argumentaba que los aliados evitarían las playas normandas, porque estaban delante de terreno montañoso apropiado para la defensa. Sin embargo, los oficiales del espionaje naval llegaban a conclusiones completamente distintas. Estudiando la pauta de los bombardeos aliados, los movimientos de sus minadores y barreminas y las actividades en varios puertos británicos, todo indicaba que la invasión se produciría al oeste del Paso de Calais. Con gran intuición, Hitler señaló las penínsulas de Cotentin y de Bretaña como probables objetivos de los aliados. El resultado de las varias estimaciones hizo que no se descuidasen las playas de Normandía, aunque las del Paso de Calais fueron las más defendidas. Entrevista de Rundtedt con Hitler Poderosas baterías de la Muralla del Atlántico que no sirvieron de mucho. En 1943 Rundstedt trató de explicarle a Hitler lo grave de la situación en la costa atlántica, pero como era su costumbre, el Führer no escuchó. La entrevista de 3 horas en Oberzalsberg fue un monólogo de Hitler, que duró dos horas, sobre la situación del Frente del Este y luego una hora para tomar el té, momentos en que estaba prohibido hablar sobre asuntos oficiales. Ese mismo año, Hitler emitió su Directriz número 51 donde se establecía que el punto crítico de defensa sería el canal. Además ordenaba que en caso de ocurrir un intento de invasión, no se debía permitir que el enemigo pisara la playa. La costa tenía que ser defendida y quedaba prohibido retroceder bajo cualquier circunstancia. Rundstedt empezaba a desconfiar de la Muralla del Atlántico como concepto de defensa estática. Analizando el asalto de Salerno el mariscal llegó a la conclusión de que sus ejércitos tenían poca probabilidad de rechazar al invasor en la orilla del mar, pues el enemigo contaría con gran apoyo de la artillería naval y superioridad aérea. Por tanto, creyó que lo más apropiado era depender de la infantería móvil y las divisiones blindadas, colocadas en posiciones estratégicas en posiciones tierra adentro, desde donde podían ser lanzadas a la costa para evitar que los aliados se asentaran en cualquier playa. Mariscal Erwin Rommel en el momento de su nombramiento por Hitler Hitler envía a Rommel Hacia fines de 1943, Hitler le ordenó a Rommel que inspeccionara las defensas costeras en Francia y a comienzos de 1944 lo puso bajo el mando de Rundstedt con la responsabilidad específica de defender la costa del Atlántico desde el Scheldt hasta el Loire, utilizando el séptimo y el quinto ejércitos. Este nombramiento produjo confusión y dividió los objetivos, porque Rommel, basándose en su experiencia en el norte de África, pensaba que la fuerza de la aviación aliada impediría a las reservas móviles de Rundstedt llegar a tiempo a las costas para obtener resultados decisivos. Insistió en que las fuerzas blindadas de reserva fuesen colocadas a cinco millas de la costa. Alegaba que las acciones decisivas debían realizarse en la cabeza de playa y que, a menos que el invasor fuese arrojado al mar en veinticuatro horas, Alemania se enfrentaba a la derrota. Llamado Hitler a resolver el conflicto entre las teorías de Rommel y de Rundstedt, dictó una solución intermedia. Cedió unas divisiones blindadas a Rommel, pero no las suficientes para que su plan fuera eficiente. Rundstedt retendría el grueso de las reservas tierra adentro. Obstrucciones en las playas contra los anfibios y lanchas de desembarco Las defensas costeras En África, Rommel aprendió mucho de los italianos, quienes eran unos maestros en el arte de las defensas terrestres, defensas que en ese teatro de guerra fueron usadas repetidamente por alemanes y británicos a medida que los combates cambiaban de rumbo. En Francia, escaso de fuerzas móviles, Rommel se dedicó a reforzar la defensa estática. Usando a sus tropas como obreros de construcción, se dedicó enérgicamente a reforzar la Muralla del Atlántico, sobre todo con casamatas de concreto. Dio gran importancia a la colocación de minas, tanto en el mar como en tierra, y se propuso sembrarlas densamente en todas las playas y sus accesos, pero las fábricas alemanas únicamente podían suministrarle el 4% de los 100 millones de minas que pidió. Utilizó la artillería y las minas retiradas de la línea Sigfried y Maginot e instaló varias series de obstáculos en las playas, en los cuales se enredasen las embarcaciones de la invasión. Afortunadamente para los Aliados, las dos hileras de estacas con explosivos que hubiesen podido ser efectivas con la marea baja no fueron instaladas a tiempo. Todos los obstáculos debían tener minas, pero el minado distó de estar acabado el día de la invasión. Una de laas características de las playas normandas es que sus aguas son muy bajas; uno puede caminar decenas de metros con el agua debajo de la cintura. En algunos períodos del año el maar se retira taanto, que en la actualidad pueden verse los restos de las defensas y de las embarcaciones y armaamento aliado hundido durante la invasión. Segunda línea de defensa Como segunda línea de defensa, detrás de los emplazamientos de las baterías de costa, Rommel había inundado las tierras bajas en todos los lugares que le fueron posibles. Como obstáculos contra paracaidistas y planeadores puso los llamados "Espárragos de Rommel", que eran estacas al nivel del suelo que impedirían los aterrizajes. Por falta de minas ideó colocar proyectiles especiales de artillería colocados encima de las estacas y detonarlos con alambradas que los harían explotar al contacto. Este proyecto fracasó en gran parte, porque los proyectiles especiales llegaron demasiado tarde para ser instalados. Escasez de fuerzas móviles Rommel, maestro en la movilidad y en la maniobra, no confiaba completamente en la defensa estática. Hizo cuanto pudo para disponer del rápido movimiento de sus fuerzas de infantería y de las divisiones Panzer que Rundstedt conservaba en la retaguardia. Pero le faltaban suficientes vehículos motorizados y, como resultado de los bombardeos previos, de la supremacía de la aviación aliada, del sabotaje a ferrocarriles y puentes, lo que tenía fue inútil para el transporte de tropas en el momento de la invasión. Debido a las circunstancias, los inventores de la Blitzkrieg estaban obligados a marchar al frente a pie o en bicicleta. Los "espárragos de Rommel" eran palos sembrados en los campos de cultivo de la campiña francesa. En la foto se ven tres de ellos que han sobrevivido al tiempo. Defensas navales El sector del Canal, entre la desembocadura del Sena y el Scheldt, fue considerado el más probable punto de desembarco por ser la parte de la costa más cercana a Inglaterra. La Directriz número 52 del Führer ratificó esa suposición, concediendo prioridad en el despliegue de tropas y la construcción de defensas en ese sector. A medida que aumentaban esas defensas, el sector de Normandía quedaba en relativo abandono, tal como lo evidenció el informe de la comisión de inspección del OKW que visitó la zona, en enero de 1944. Los errores de la Kriegsmarine Las defensas costeras de Normandía no contaban, en general, con fuerzas suficientes, porque los sectores asignados a las divisiones eran demasiado grandes, 960 kms en línea recta. Los servicios de inteligencia naval afirmaron que la costa entre el Sena y la península de Cotentin no era apropiada para el desembarco de grandes formaciones; debía descartarse la parte occidental de la península como sector de asalto, mientras que el lado oriental se creía estaba adecuadamente cubierto por la poderosa fortaleza de Cherburgo. Esta suposición, fue sostenida hasta que la invasión demostró que era errónea y condujo a la estimación excesiva del sector que la fortaleza podía cubrir. Su frente terrestre era de 40 kms en exceso, y cuando el momento llegó, la fortaleza no pudo ser sostenida por su guarnición. El mayor problema naval aalemán era que los submarinos no podían operar en el canal debido a su poca profundidad, y al no tener suficientes buques mayores disponibles, sólo podían contar con torpederas y otras embarcaciones rápidas de poco calado y en número insuficiente. Bote-e lancha torpedera Contrainteligencia británica Desde abril de 1944 se acumulaban pruebas de que Normandía podría ser el escenario de la invasión. Sin embargo, no fueron nunca concluyentes debido a una hábil contrainteligencia británica, y el sector del Canal siguió siendo el principal punto defensivo. No podrían retirarse tropas de allí para defender Normandía. Sin embargo, Hitler, que compartía el presentimiento acerca de Normandía, ordenó que la 91 División Aerotransportada y el 6 Regimiento de Paracaidistas, actuando como infantería, fueran estacionadas en el sector que podría ser más amenazado por los paracaidistas o tropas transportadas en planeadores. Situación aérea La creciente intensidad de los ataques aéreos aliados, diurnos y nocturnos, puso de manifiesto la incapacidad de la Luftwaffe para defender tan extenso frente. Las líneas ferroviarias francesas y belgas, así como las propias instalaciones de la Luftwaffe, eran sus principales objetivos. Los movimientos de tropas en tren se hicieron más difíciles, hasta que el refuerzo de la costa hubo de ser hecho casi totalmente por carretera. Cuando los puentes del Sena y el Loira fueron sistemáticamente destruidos, hasta el movimiento por carretera se hizo difícil y lento. Entretanto, las bases de la Luftwaffe fueron trasladadas de la costa, hasta las cercanías de París. Las incursiones aéreas cubrían tan grandes sectores que el estudio de las zonas atacadas daba pocas pistas acerca del lugar en que se llevaría a cabo la invasión. El irreemplazable caza bf-109 Los muy esporádicos reconocimientos aéreos de la Luftwaffe sobre el sur y sudeste de Inglaterra no aportaban mayores informes. En realidad, el mando alemán nada conocía acerca del punto elegido por el enemigo, que podría encontrarse en cualquier parte del Canal o en Normandía. La mayor ventaja para los aliados era que, en vista de la falta de adecuada información con que contaban los alemanes los obligaba a prepararse para la invasión en cualquier punto de esa extensa costa; pero cuando el asalto se produjera, tendría lugar en un sector relativamente pequeño, con fuerzas muy concentradas y con las tropas mejor equipadas y preparadas con que los Aliados podían contar. Este conocimiento ocasionó repetidas alarmas, especialmente en las noches en que el estado del tiempo y la marea hacían posible el desembarco. Operación Neptuno La Operación Overlord incluía la Operación Neptuno a cargo de las fuerzas navales en apoyo a las de desembarco. Las playas elegidas fueron cinco que recibieron los nombres clave: Utah y Omaha (1er Ejército US); Gold, Juno y Sword (2do Ejército británico). Como preludio al asalto, se lanzarían en paracaídas detrás de las líneas alemanas en el sector de Utah: la 82 División Aerotransportada US entre St. Mere Eglise y Pont l'Abbe y 101 División Aerotransportada US entre St. Mere Eglise y Vierville. Detrás de las líneas alemanas en el sector de la playa Sword, se lanzaría la 6ta División aerotransportada británica. Las fuerzas de desembarco zarparían desde el sur de Inglaterra desde los puertos de Torquay, Weymouth, Portmouth y Shoreham y todas convergerían en el sector de Normandía comprendido entre Quineville y Merville. Para desviar la atención de los alemanes, se prepararon concentraciones ficticias en el sureste para dar la impresión de que el destino de esas fuerzas sería Calais. Durante el día D, miles de toneladas de tiras de aluminio, llamada Window, bloquearían los sistemas de radar alemanes y docenas de embarcaciones menores serían puestas a la deriva en las costas inglesas frente a Calais. Además, se hicieron docenas de vuelos de reconocimiento durante las noches de los días previos, que causaron la alarma general en las costas de Francia, a tal punto, que pronto los alemanes dejaron de hacerles caso. Acciones tras las líneas alemanas Por su parte la resistencia francesa recibió instrucciones de Londres de iniciar actos de sabotaje en las líneas férreas y en las columnas de abastecimientos que circulaban por las carreteras francesas rumbo a la costa. Diariamente los aviones de reconocimiento fotográfico tomaban cientos de fotografías de todas la costa francesa, de manera que los aliados tenían la exacta disposición de las defensas alemanas, incluyendo los obstáculos en las playas, los espárragos de Rommel en la campiña francesa, las zonas inundadas, por supuesto las baterías costeras que conformaban la Muralla del Atlántico y gracias a la red de espías y de la Resistencia Francesa, la disposición de las fuerzas alemanas tierra adentro. Miles de toneladas de municiones se encontraban almacenaadas en los caminos bajo los árboles. Selección del Día D y la Hora H El mando aliado fijó como fecha tentativa para el desembarco el 19 de mayo de 1944, pero la fecha real dependería del estado del tiempo, de la marea, de la visibilidad y que el equipo estuviera completo. Con el fin de aprovechar de otro mes de producción de material de desembarco y aterrizaje, se aplazó la fecha tope hasta el 19 de junio, como máximo, tomando en cuenta que los aliados necesitaban del verano para consolidar la invasión. En "Shaef" estudiaron la combinación de las condiciones naturales más favorables, pues necesitaban una noche de luna en la víspera del Día D para que las divisiones de paracaidistas pudiesen organizarse y alcanzar sus objetivos antes del amanecer. Necesitaban que las fuerzas navales y los convoyes cruzasen el Canal en la oscuridad de la noche y tener entre treinta y noventa minutos de luz solar antes del desembarco para que el bombardeo naval y aéreo de las defensas costeras fuese efectivo. Las mareas El requisito del cual dependían los demás, era la marea. Debían iniciar la operación en el momento preciso para permitir que las embarcaciones pudiesen descargar y retirarse sin peligro de quedar varadas en las playas debido a los bancos de arena y el terreno fangoso. No obstante, la marea debía ser lo suficientemente baja para que los obstáculos bajo el agua fuesen detectables para ser demolidas por los zapadores. Finalmente, se eligió como Hora H, la siguiente a la marea baja. Las sucesivas oleadas de desembarco tendrían que cruzar menos extensión de playa a medida que avanzase la marea. Estas condiciones sólo se daban en un período de tres días cada mes. A los quince días se repetían, pero sin luna, pues estaría en la fase de novilunio. Así, el 5, 6 y 7 de junio reunirían todas las condiciones requeridas. Eisenhower eligió el 5 como Día D y la Hora H entre las 06:30 y la 07:55 para sincronizar los asaltos en las cinco playas. Miles de embarcaciones cargadas abarrotaban los puertos El plan naval Las fuerzas navales, mayormente británicas, tenían la mayor responsabilidad de la invasión de Normandía, teniendo que transportar las tropas de asalto a las playas y desembarcarlas con su equipo. Tenían que proporcionar barcos para mover 600 a 700 toneladas de abastecimientos por división a través del Canal. Tenían que servir de artillería flotante hasta que la artillería de campaña estuviese en la playa. Tenían que procurar la ordenada y oportuna llegada de tropas de refuerzo con su abastecimiento y equipo y disponer de todo lo necesario para la evacuación de bajas. Debían limpiar canales de navegación a través de las aguas minadas y eliminar los obstáculos en las playas que impidiesen los desembarcos y el despliegue de las tropas en las orillas. Fuerzas Navales de Misión Bajo el mando del almirante Ramsay, las 2,700 naves (incluyendo las barcazas de desembarco) se dividían principalmente en: Fuerzas Navales de Misión Estadounidenses U y O, al mando del contralmirante Alan G. Kirk y Fuerzas Navales de Misión Británicas G, J y S del contralmirante Sir Philip Vían. La armada participó con ejercicios de entrenamiento desde diciembre de 1943, que culminaron en abril y mayo de 1944 con ensayo general, incluyendo desembarcos de un gran realismo y no pocas bajas, en la costa sur de la Gran Bretaña, simulando la operación "Neptuno". La Operación Neptuno fue la más grande operación naval jamás emprendida en la historia naval del mundo, no sólo por el número de embarcaciones involucradas, sino por lo extenso de las áreas de embarque y de invasión, amén de la complejidad de los planes logísticos. Miles de aviones esperaban listos para entrar en acción. Bombardeo de las vías ferroviarias Según lo acordado en la Conferencia Casablanca de enero de 1944, las fuerzas aéreas norteamericanas y británicas basadas en Gran Bretaña debían combinar una ofensiva de bombardeos con objeto de "destrozar progresivamente los sistemas militar, industrial y económico de Alemania y destrozar la moral del pueblo alemán hasta el punto en que su capacidad de resistencia armada fuera totalmente debilitada". Para derrotar a Alemania únicamente con ataques aéreos, la aviación aliada seleccionó como objetivos las principales ciudades, los astilleros de construcción de submarinos, la industria de aviones, de transportes, plantas de refinación de petróleo y otras industrias militares. Los estadounidenses atacaban de día a fin de obtener mejor precisión; los británicos, que consideraban excesivamente arriesgado el ataque diurno, bombardeaban de noche las ciudades y áreas de recursos militares o industriales. Plan de Transportes El General Eisenhower, decidió evitar la falta de cooperación que se había hecho notar entre las fuerzas aliadas en el Mediterráneo. Para ello pidió y obtuvo el control de la aviación de bombardeo del ejército estadounidense y del mando de bombarderos británicos, basados ambos en Gran Bretaña. Al asumir el control sorprendió al mando de bombardeo adoptando el plan del jefe de la aviación, General Leigh-Mallory, dedicando una parte de la fuerza aérea a la destrucción de los ferrocarriles en Francia y Bélgica. El mando estratégico del aire creía que el bombardeo de las vías ferroviarias tendría poco efecto duradero y que el intento sería un desperdicio de bombas y bombarderos que podrían aprovecharse mejor. Las objeciones fueron respaldadas por Churchill y su Gabinete de Guerra, temerosos de causar demasiadas bajas entre la población civil de Francia y de Bélgica, y que, habiéndose arriesgado con el ataque a la flota francesa en Mers-el-Kebir y en Dakar, no deseaban que nada nuevo pudiese convertir a los franceses en potenciales enemigos. Orden de bombardeo Eisenhower puso en acción el "Plan de Transportes" de Leigh-Mallory a mediados de abril de 1944. Los bombardeos aliados se concentraron primeramente sobre los patios de máquinas y distribución ferroviaria. A comienzos de mayo empezaron a bombardear los puentes con tal éxito que antes de terminar el mes no quedaba en pie ni un solo puente sobre el Sena entre París y el Canal de la Mancha. El 21 de mayo, designado por la aviación como "Día Chattanooga", los bombarderos empezaron a destruir las vías, dispositivos ferroviarios y trenes, dejando fuera de servicio más de cien locomotoras al primer día. La resistencia francesa 0participó también con actos de sabotaje. Vísperas del ataque Semanas antes del Día D todo el sur de Inglaterra se convirtió en una enorme base militar, de la cual nadie podía entrar o salir sin un permiso especial. Los depósitos estaban abarrotados de materiales de todas clases que ofrecían preciosos objetivos a los bombarderos alemanes, pero que no se presentaron nunca. Tan pronto como llegó el 30 de mayo, las tropas comenzaron a embarcar en los transportes. El 01 de junio empezó el movimiento desde el sur de Escocia hacia Francia de 54 bloques de hormigón que debían ser hundidos como escolleras ante las playas. Luego avanzaron hacia el Canal unos 150 dragaminas para despejar los callejones para los convoyes. El sábado, 3 de junio, embarcaron todas las tropas, los buques que debían apoyar con su artillería zarparon de Scapa Flow, Belfast y el Clyde y los convoyes empezaban a formarse en los puertos del sur de Gran Bretaña. La operación "Overlord-Neptuno", estaba en marcha. El mal clima cubria la costa de Normandía Meteorología Desde el 01 de junio, en el Cuartel General del almirante Ramsay, cerca de Portsmouth, el general Eisenhower se reunía dos veces diarias con los altos mandos del ejército y de la armada para escuchar los informes sobre pronósticos meteorológicos. Por la mañana del 3 los partes empezaron a ser desalentadores y fueron más alarmantes a medida que transcurría el día. En reunión especial a las 04:00 del domingo, 4 de junio, los meteorólogos informaron que el tiempo empeoraría el día 5. Fuertes vientos, nubes bajas y encrespadas olas se combinarían en la zona escogida. El apoyo aéreo sería imposible, el desembarco de las tropas mucho más peligroso y el tiro de la armada inseguro como resultado del tiempo tempestuoso. Eisenhower decidió aplazar la invasión por 24 horas. Postergamiento de la Hora H Tenía que ser detenido el movimiento de las fuerzas y tenerlo listo para reanudarse al día siguiente. El domingo por la tarde, los comandantes se reunieron de nuevo en el Cuartel General de Ramsay. Los expertos en Meteorología leyeron sus pronósticos de una mejora en el estado del tiempo, pronosticaron que el tiempo claro duraría, por lo menos, hasta el anochecer del 6. Basado en este informe, Eisenhower, a las 04:15, anunció su decisión irrevocable de iniciar la operación. Al otro lado del Canal, el mariscal Rommel salió aquella mañana de su Cuartel General en su carro de mando y se dirigió a su casa en Alemania para pasar el día 6 celebrando el cumpleaños de su esposa. Eisenhower arenga a los paracaidistas el día 5 de junio El Dia-D Luz verde Una vez tomada la decisión, desde todos los puertos del sur de Inglaterra desde la costa este y oeste, del norte de Irlanda, de Escocia y de las Islas Orkney embarcaciones de la armada se hicieron a la mar. La mayor parte puso rumbo al Área Zebra, al sur de la isla de Wight, señalado como punto de reunión. A la mitad del Canal, cada senda despejada por los dragaminas se dividió en dos: una, para la navegación lenta, y otra, para la rápida. Mientras los aviones de combate cubrían el cielo, los dragaminas formaban la vanguardia y marcaban la senda libre con boyas flotantes luminosas. Dado que los bombarderos aliados habían destruido la mayor parte de estaciones de radar en la costa, y que el oscurecimiento de ondas mediante el dispositivo Window hizo impracticable la detección, los alemanes no pudieron reconocer a los convoyes de asalto durante el cruce. Los barcos de guerra para apoyar con su fuego llegaron a los puntos asignados a lo largo de Normandía alrededor de las 02:00 del 6 de junio. El transporte de ataque Bayfield, Cuartel General del mando de la fuerza de misión U, fondeó ante la playa "Utah" a las 2:30. El del mando de comandos anfibios Ancón, Insignia de la fuerza de misión O, ancló frente a la playa de "Omaha" veinte minutos después. Hora H -5 Las primeras tropas que aterrizaron en Normandía fueron las tres divisiones aerotransportadas, que empezaron a lanzarse alrededor de la 01:30 de la madrugada del 6 de junio. La 6 División de paratropas británicas aterrizó entre Caen y Cabourg, con la misión de capturar los puentes sobre el río Orne y el vecino Canal de Caen a fin de impedir que los refuerzos alemanes llegasen del Noreste. Las divisiones aerotransportadas estadounidenses 82 y 101, aterrizaron detrás de la playa "Utah". Su objetivo consistía en apoderarse de los caminos que iban hasta las playas, pasando los terrenos pantanosos inundados por los alemanes, y capturar los puentes en las cercanías de Sainte Mere l'Eglise y Carenten. Los paracaidistas hallaron al principio limitada resistencia, porque los alemanes, convencidos de que el asalto principal se realizaría en el área del Paso de Calais, creyeron que los lanzamientos sobre Normandía eran una acción de engaño. Al amanecer, la 6 y la 101 división de paracaidistas se acercaban a sus objetivos, y la 81 estaba conteniendo a una división de infantería motorizada alemana cerca de Sainte Mere l'Eglise. Preparación para desembarcar Frente a las playas, los buques de transporte aliados habían empezado a descargar las barcazas de desembarco y a las 04:00 empezaron a embarcar las tropas de asalto. Éstas debían avanzar en una serie de oleadas a lo largo de las rutas de lanchas desde la línea de partida, donde las barcazas debían mantenerse hasta la señal de avance hacia la playa. Entre la zona de los transportes y la playa, los barcos con artillería de apoyo estaban fondeados protegiendo los flancos de las lanchas de desembarco: los acorazados y cruceros a unos diez kilómetros de la orilla y los destructores a menos de cinco. El tiro de apoyo a las playas de los estadounidenses lo proporcionaban el acorazado USS Texas, el USS Nevada y el USS Arkansas, que debían silenciar los cañones costeros alemanes y sus mayores defensas con sus cañones de 12 y de 14 pulgadas, mientras los cruceros pesados USS Tuscalllosa, USS Quincy y USS Augusta, cinco cruceros ligeros británicos y dos franceses, un cañonero holandés y 22 destructores se encargaban de los objetivos más ligeros en las playas. En el sector británico los acorazados HMS Warspite, HMS Nelson y HMS Ramillies, proporcionaban la artillería pesada, auxiliados por cinco cruceros británicos y numerosos destructores para atacar los blancos menores. A medida que las barcazas de desembarco avanzaban en oleadas desde la línea de partida, eran acompañadas por cañoneros y LCT equipados con numerosos tubos lanzacohetes que habían de cubrir las playas con sus fuegos antes que las tropas pusieran pie en la orilla. Al igual que todas las aeronaves los planeadores llevaban franjas negras para identificarlos Los alemanes detectan la flota enemiga Poco después de las tres una estación de radio-escucha alemana al fin había descubierto e informado que "gran número de embarcaciones" se hallaban a lo largo de la costa de Normandía. En seguida se ordenó preparar las baterías de costa y disponerlas a abrir fuego. Un poco después de las 05:00, cuando las primeras luces permitieron distinguir vagamente las siluetas de los barcos de apoyo más cercanos, las baterías entraron en acción. Unos cuantos barcos replicaron inmediatamente y a las seis el bombardeo naval previo al desembarco se hallaba en pleno auge. El viejo acorazado US Texas Réplica alemana En la playa de "Omaha" las baterías de la costa abrieron fuego contra el USS Arkansas a las 05:30. Algunos barcos replicaron inmediatamente y a las 05:50 todos empezaron el bombardeo fijado para esa hora contra los objetivos asignados. Se suponía que esta playa sería bombardeada desde gran altura por 480 bombarderos pesados B-24. Pero los B-24, obligados a bombardear por instrumentos debido a la nubosidad, demoraron el ataque varios segundos para no tocar a los barcos o barcazas. El resultado fue que esparcieron 1,285 toneladas de bombas hasta tres millas tierra adentro. En "Omaha" ni una sola bomba cayó sobre las defensas de la playa o costeras, y ciertamente las fuerzas invasoras no se dieron cuenta de que los B-24 habían pasado sobre su cabeza. Pero si bien los bombarderos poco contribuyeron a destruir las defensas de la Muralla Atlántica, los aviones aliados de combate lograron mantener a la Luftwaffe fuera de las playas, durante todo el Día D. Todos los aviones aliados lucieron franjas negras de identificación el Dia D. Hora H En la playa "Utah" la artillería naval detuvo el fuego para que 276 bombarderos medianos B-26, barrieran las playas con 4,400 bombas, pero debido a las nubes bajas muchos B-26 descargaron sus bombas en el agua. No obstante, a las 6:30 en punto, la 4 División de Infantería desembarcó en "Utah" en veintiséis oleadas sin topar con mucha resistencia. La falta de puntos de referencia y fuertes corrientes marinas hacia el sur determinaron que el desembarco se realizase a más de un kilómetro al sur de las playas asignadas. El accidente los favoreció, porque allí había menos obstáculos que en la playa prefijada en el plan "Neptuno". Además, las playas del sector "Utah" no se hallaban protegidas con obstáculos formidables y sus tropas de defensa eran de una división "estática" de reservistas bisoños y de reclutas ucranianos sin muchas ganas de combatir. Al final del Día D, habían desembarcado en la playa "Utah" 21,300 soldados, 1,700 vehículos y 1,700 toneladas de suministros, con el solo costo de 200 bajas. La 4 División había establecido una cabeza de playa de 9 Km. de fondo y 9 Km. de ancho, había hecho contacto con la 101 División Aerotransportada y estaba lista para avanzar por la base de la península y enlazar con el 5 Cuerpo en las proximidades del Estuario del Vire. Tal como se desarrollaron los sucesos, las mayores pérdidas de material de los estadounidenses ocurrieron en las aguas frente a las playas, donde minas ocultas hundieron un destructor, dos LCI y tres LCT. En marcado contraste con "Utah", "Omaha" resultó ser la playa más fuertemente defendida y fortificada que encontraron los estadounidenses o sus aliados en toda la guerra. HMS Nelson Primera oleada El bombardeo naval de la playa "Omaha" duró únicamente 35 minutos. Todos los barcos cesaron el fuego cuando la primera oleada de barcazas de desembarco salió de la línea de partida. Indudablemente, el tiempo permitido para bombardeo fue demasiado breve, especialmente porque numerosos objetivos no habían sido localizados antes por los reconocimientos aéreos y muchos de los conocidos eran invisibles a los aviones de localización que volaban sobre las playas. Pero, a pesar de los inconvenientes, los fueron destruidos casi la mitad de los cañones enemigos. LST Primeras bajas El primer asalto de la infantería fue precedido de LCT, llevando tanques ligeros y anfibios, algunos en lanchas, otros con su propio motor. La mayor parte de los tanques en barcazas encallaron en el mar, lleno de huecos, y se volcaron. Los tanques que llegaron a la playa fueron objeto de nutrido fuego y varios se inmovilizaron y se incendiaron. Los LCVP que siguieron empezaron a recibir impactos a casi medio kilómetro de la playa. Cuando dejaron caer las rampas, alrededor de las seis treinta, el fuego desde los acantilados era intenso. En medio de una granizada de balas y de obuses las tropas tuvieron que vadear unos 70 metros hasta la playa y luego abrirse paso unos 225 metros más a través de los obstáculos, a pesar de la dudosa protección del Muro Atlántico hubo muchas bajas. LCVP Los zapadores abren las brechas Mientras la primera ola de tropas de asalto se arrimaba a la muralla, desembarcaron 16 grupos de zapadores submarinos y abrieron cauces a través de los obstáculos en el desembarcadero a fin de que las oleadas sucesivas pudiesen ser transportadas más cerca de la muralla, frente al mar, durante la alta marea, que se aproximaba. Los grupos lograron volar cinco amplios corredores al costo de más de la mitad de sus componentes, muertos o heridos. Oleadas de infantería, a intervalos de 30 minutos, después de las siete, al principio sólo aumentaron el número de tropas acurrucadas contra la Muralla Atlántica. Poco después de las ocho, los LCI, LCM y DUKW se dirigieron a la playa provistos de artillería. Casi todos los DUKW encallaron o volvieron hacia atrás en el mar de arenosos bajíos, y tres LCI fueron tocados, se incendiaron y se hundieron. En realidad, escasa artillería llegó a la playa "Omaha" el Día D. Pero los zapadores lograron abrir brechas en las alambradas de detrás de la muralla, se emplazaron ametralladoras y, bajo la dirección de los oficiales supervivientes, pequeños grupos de soldados empezaron a trepar a la plataforma y a escalar los acantilados. Al mediodía los estadounidenses habían penetrado tierra adentro. DUKW Resultados de Neptuno En Omaha hubo mucho coraje por parte de los infantes apoyados con tranques ligeros, pero todo fue posible gracias a la artillería naval. El USS Texas, el USS Arkansas, dos cruceros británicos y dos franceses, empleando dirección de fuego desde cazas Spitfire, pusieron un cerco de fuego alrededor de la cabeza de playa, impidiendo que los alemanes llevasen refuerzos o pudiesen salir de sus fortines. El apoyo directo que despejó el camino para el asalto de la infantería lo proporcionaron nueve destructores estadounidenses y tres británicos. Acercándose a la costa hasta menos de un kilómetro, hasta rozar la quilla con el fondo, dirigieron sus andanadas a indicación de los grupos en tierra o según la oportunidad. Los riscos, inaccesibles para los vehículos, fueron una galería de tiro para los destructores, que pudieron completar el fuego a petición con la observación visual de las posiciones enemigas en el terreno elevado. Durante el Día D solamente el USS Carmick, disparó 1,127 proyectiles de cinco pulgadas, y otros destructores casi otro tanto. Con este apoyo, al anochecer del 6 habían desembarcado unos 34,000 hombres, casi cinco regimientos de las divisiones estadounidense 1 y 24. El costo fue elevado, casi 2,000 bajas entre muertos, heridos y desaparecidos. Durante todo el día 6 de junio, los puertos de embarque estuvieron en constante actividad Sector británico Los desembarcos en el sector británico fueron fáciles, en comparación con el de "Omaha". Los obstáculos eran menos formidables y sembrados a mayores espacios. Las defensas costeras estaban guarnecidas por tropas de una división "estática", incluyendo numerosos polacos y ucranianos. También hubo más extensa preparación de bombardeo que en "Utah" o en "Omaha", porque los desembarcos británicos tuvieron que demorarse entre hora y media para permitir que el avance de la marea cubriese los bajos y el fondo marino. Al final del Día D la 50 división británica, la 3 canadiense y la 3 británica, que desembarcaron, en las playas "Gold", "Juno" y "Sword", habían adelantado seis kilómetros hacia el interior, y la 3 división británica había enlazado con la 6 división aerotransportada. Aunque la penetración británica durante el Día D fue mucho más profunda que la de los estadounidenses en "Omaha", tampoco alcanzó la planeada, que incluía la ocupación de Caen. Los británicos tuvieron que luchar varias semanas para apoderarse de esa ciudad. Durante todo el día se rescataron hombres caídos del mar Rommel se lamenta Difícilmente pudo tomar la invasión aliada más de improviso a los alemanes. Debido al mal tiempo precedente al Día D, el 7 Ejército alemán que protegía Normandía y Bretaña no estaba en alerta. Rommel reconoció que fue un error haber dejado Francia en esos momentos y se apresuró a volver, llegando a su Cuartel General el día 6, al filo de la medianoche. Después de recibir los partes de la lucha de aquel día, dijo a su ayudante: "Si yo fuese el comandante de las fuerzas aliadas terminaría la guerra en catorce días." Las cabezas de playa estaban tomadas Dudas en el OKW El Gran Cuartel General de Hitler, convencido todavía de que los desembarcos en Normandía constituían solamente un acto de diversión y que el ataque principal se realizaría por el Paso de Calais, retuvo el 15 ejército alemán en Flandes con dos divisiones Panzers que hubiesen podido ser lanzadas contra las cabezas de playa a primeras horas del 6 de junio. Fue una de estas divisiones, tardíamente despachada, la que contuvo a los británicos delante de Caen. Hitler acabó por darse cuenta que el avance aliado desde Caen hacia el Sur aislaría la 7 División de la 15, que seguía guardando el Paso de Calais. Por esto ordenó a Rommel y a Rundstedt que volcasen sus reservas disponibles en el área de Caen, convirtiéndolo en punto focal de la defensa del Continente. Hitler hacía lo que Montgomery había planeado. Quería atraer tantas fuerzas alemanas como fuese posible a Caen, mientras los estadounidenses capturaban primero el puerto de Cherburgo a fin de asegurar la afluencia regular de suministros y luego atacar hacia el Sur y hacia el Este en las cercanías de Saint Lo. Así las fuerzas aliadas podrían girar a la izquierda, utilizando Caen como pivote, estableciendo un sólido frente en el este, tanto para defender el área como para avanzar hacia Alemania. Antes que los alemanes pudieran reaccionar adecuadamente, el desembarco estaba consolidado. Consolidación de las cabezas de puente En la tarde del 6 de junio la más multipinta flota que jamás nunca antes se había visto nunca zarpar de ningún puerto se había hecho a la mar desde los puertos británicos. Incluía viejos barcos mercantes (llamados Gooseberries en clave) requeridos para su último viaje; enormes cajas (Phoenixes) voluminosas de hormigón, como casas de cinco pisos; grandes balsones de acero de borda apenas visible (Bombardons) y un enjambre de remolcadores y otras embarcaciones auxiliares. Esto formaba parte de la operación "Mulberry" para construir puertos donde ninguno había: uno, delante de la playa "Omaha", y otro, delante de la "Gold". "Mulberry" llegó ante la "Omaha" al amanecer del 7 después de navegar a cinco nudos a través del Canal. La construcción empezó al momento, hundiendo una hilera de Goosberries frente a la orilla. Para ampliar la línea de éstos fueron hundidos seguidamente los "Fénix", con sus superficies planas sobresaliendo del agua, en la escollera exterior del puerto artificial (Mulberry); así formado se anclaron las hileras de Bombardons, como rompeolas flotantes. Dentro del puerto, muelles sobre pontones comunicaban con la playa, acabando en desembarcaderos, que se elevaban o descendían al compás de la marea. Eso fue todo, espero que les haya gustado me tomo una cierta cantidad de tiempo hacerlo y con la mejor intencion Pd: En honor a todas las personas que dieron su vida por nuestra libertad (mayormente EE.UU)
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